Consideraciones sobre higiene · Unidad 63 de 82

Unidad 63 · REGIMEN ALIMENTICIO.

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REGIMEN ALIMENTICIO.

El Régimen alimenticio es de lo mas importante en la hijiene de los dementes. Los que han estudiado ésta clase de enfermedad, están bien penetrados de la influencia bené^ca y sa T ukb’e cue ejerce en la economía y en el espíritu, una alimentación, sustanciosa, buena y bien distribuida; porque está reconocido que los locos tienen una gran pérdida de fuerza vital y por eso necesitan una buena alimentación. Vemos en apoyo de ésta opinión que ks imbéciles, los paralíticos y en general todos los que están dispuestos á ernges* tiones cerebrc’ks, comen con vcaúdad, debiendo limitárseles el ali -

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mentó y que en los hospicio3de París, los dementes son los enfermos que reciben la mayor ración.

Se espüca esa necesidad de mayor alimentación que tieneu los dementes, del modo siguiente: Siendo siempre predispuestos á la atonía y á afecciones escorbúticas por la desigualdad con que se hace en ellos la distribución del principio vital, por la concentración de las fuerzas que les ocasiona el delirio y por la pérdida de fluido nervioso que en general esperimentan en razón de la intensidad y de la actividad del mbmo delirio, nace de alli esa necesidad reparadora de sus fuerzas que encuentran en el aumento de una alimentación aban, dante, cordial y tónica.

Sin embargo; hay dementes que se encuentran en circunstancias particulares que hacen escepcion á esa regla general sobre la alimentación, y asi mismo los que presentan nn estado agudo de locura reclaman un régimen mas suave. Por eso es que en el Asilo hab á que estudiar con un cuidado especial éste importante ramo de la higiene.

Todo lo relativo á alimentación, deberá pues, precisamente dt« pender del director y del ecónomo; y ellos serán responsables de su mala distribución, por lo que tendrán que vigilar su preparación y proba** los alimentos para cerciorarse que están arreglados á lo que ordena el caso higiénico de cada enfermo.

TRATAMIENTO. *

La locura es una afección que rara vez esta' la repentinamente: la preceden síntomas que — obrando con lentitud — modifican profunda y smultáneamente el organismo, la inteligencia, los sentidos y continúan en seguida con mas energía, su acción perturbador.**.

Si después, el demente recobra la razón, es como un ser que vuelve á la vida pasando por una convalescencia indeterminada, en la que reaparecen la claridad en las ideas, la seguridad en la memoria, la rectitud en el juicio, el raciocinio y la sensibilidad moral y física.

Las ilusiones, las alucinaciones, los errores producidos por el delirio, son siempre lentos en disiparse, Al medico toca: ayudar les esfuerzos saludables de la naturaleza con un tratamiento adecuado; preparar al coflvíilesciente para que en el momento de volver á la vida social, se liulle fueite contra las causas perturbadoras que pue<.

da encontrar y llevarlo insensiblemente como con la mano, á la salud y al puesto que deba ocupar en la sociedad.

¿I tratamiento de los dementes se divide en hijiénico, medical, físico y moral que deberán confundirse en un solo pensamiento para el médico, en una idea fija, la de indagar y estudiar los medios do volver á la vida intelectual á uno de sus semejantes.