Alma América: poemas indo-españoles · Unidad 78 de 95

Unidad 78 · LA MUSA FUERTE

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

LA MUSA FUERTE

Plácenme á un tiempo mismo los frutos y las flores : el concentrado jugo, la perfumada esencia; y en mi canción, por eso, de múltiple cadencia, están todas las gracias y todos los vigores.

Me han dado los Virreyes sus líricos primores y los Con(|uistadores su augusta refulgencia; y asi hay de verso á verso la heroica diferencia que huho de los Virreyes á los Conquistadores.

Confieso que, aunque yo amo las pompas coloniales, á las más finas cuerdas prefiero los metales : tal doy con mis clarines imperativas dianas;

y, entonces, sacrifico mis bellas baratijas, como los viejos nobles que echaban sus sortijas al bioiice destinado para fundir campanas....

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EL DERRUMBAMIENTO

PRIMERA PARTE

EL SALMO DE LAS CUMBRES

Silencio y paz.

El monte de agrias puntas, que en afilar la cúspide se afana, es un titán con las dos manos juntas en la actitud de una oración cristiana.

Las cumbres de sinuosas inflexiones como oleajes de horrendos cataclismos, parecen formidables corazones eiiterj-ados de punta en los abismos. El alto monte que hasta el cielo crece, de orgullos fieros y ambiciones sumas, vertiendo agua en los cóncavos, parece Hercules que se humilla hilando espumas.

•25'i ALMA AMÉRICA

Cual si Moisés abriera una senda á su ejército bravio, súijiíarnente la montaña entera se parte en dos para dar paso al río Por entre la montaña, en la espesura protesta el rio con clamor de fraguas : límpida raya en cabellera obscura, á veces con la red de la verdura cubre las desnudeces de sus aguas.

Esos que, sin llorar é indiferentes, sonríen del dolor <jue les arredra, podrían ahí ver que hasta la piedra sabe también Uorai- : ¡ llora torrentes I

En la noche ¡ oh visión la de las cumbres 1 La noche bajo el ala abriga estrellas, sombras de sombras, fugas de vislumbres, golpes de trueno y tajos de centellas. Ahí... sobre esa cumbre que reposa, se ven los astros palpitar con vida, simulando, en las sombras, la caída de una como nevada luminosa, pero perpetuamente suspendida.

Y hasta ahí... por las cúspides bifrontes, con pie de acero y corazón de brasa, irá el tren de lejanos horizontes, que superpuestos túneles traspasa como una aguja que cosiera inoutes...

EL DKHRUM BAMIENTO 2f.5