América en fin de siglo : actualidades, sucesos, apreciaciones, semblanzas, datos históricos · Unidad 120 de 173
Unidad 120 · 214 BARONESA DE WILSON
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214 BARONESA DE WILSON
no adoleciera de gravísimos defectos que dieron el militarismo por resultado, la dictadura, las convulsiones internas y paulatinamente el decaimiento moral y material más acentuado en el Perú, por el apogeo á que había llegado la riqueza fabulosa que el huano sostenía, y las fortunas improvisadas con facilidad grande, lo que por lo mismo hizo contraer hábitos dispendiosos, impulsando á la vez á los gobiernos al aumento del ejército permanente, á costear crecidos sueldos de empleados numerosos, y á no precaver las eventualidades que pudieran surgir en lo futuro.
Aquella época fué brillante pero ficticia y en un todo perjudicial á los intereses de la república, y sin embargo, ¡cuán digno de mejor suerte ha sido y es el Perú! País hospilatario, benévolo, con zonas inmejorables y ubérrimas, con hermosos climas de eterna primavera en algunos departamentos, con recuerdos inmortales, históricos y prehistóricos.
Vestigios de centurias remotas incitan á la investigación y atraen al viajero; minas de gran poder se descubren á poco esfuerzo en el corazón de las serranías, y otras ya en explotación producen los metales de alto precio, indispensables para la vida universal.
| Lima la riente, la coqueta ninfa del Rimac, la
Presidente de la República. Vistosa y bella ciudad que un tiempo fué el París
de América, la celebrada y cantada por los poetas,
vegeta en esa especie de cansancio moral que es la consecuencia de las
fuertes tormentas sociales, y sólo á ellas débese la actual parálisis, el ma-
lestar y la postración del comercio, la mengua creciente de los capitales particulares.
La guerra que Chile inició en 1879 contra el Perú y Bolivia, fué una de las principales causas para ese agotamiento de fuerzas morales y materiales en que el Perú se encuentra.
No pertenece á este libro hacer un relato de la campaña sangrienta, ni poner sobre el tapete las cuestiones que, razonadas ó no, la motivaron.
Labor dificilísima ha de juzgarse la de narrar sucesos contemporáneos que para todos los lectores carecerían tal vez de imparcial criterio por más que á Cl estén sujetas estas páginas.
Por extremo interesante para la historia será el luctuoso período de combates, invasiones y hazañas gloriosas que han dado carácter legen-
dario y homérico á la guerra que desató por entonces los lazos que