América en fin de siglo : actualidades, sucesos, apreciaciones, semblanzas, datos históricos · Unidad 98 de 173

Unidad 98 · AMÉRICA EN FIN DE SIGLO 179

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

AMÉRICA EN FIN DE SIGLO 179

el lazo sagrado unió su suerte á la del doctor Núñez, persiguió su idea con mayor ahinco, y por sí misma la puso en ejecución: embellecer El Cabrero, formar un precioso verjel, donde el hombre de Estado, el escritor profundo, el pensador austero, encontrase el sosiego moral, el reposo

que el ímprobo afán administrativo hace necesario,

ALREDEDORES DE CARTAGENA

El terreno movedizo é inseguro se terraplenó y allanó adquiriendo solidez, ensanchándose y hermoseándose con alamedas frondosas, parques, edificios bellísimos, complemento de aquel lugar de recreo, uno de los más plácidos, risueños y galanos en los alrededores de la ciudad heroica, que si conserva, como Popayán y Tunja, las tradicionales é históricas galas, está por el presente revestida con las transformaciones que

encarnan en la idea del adelanto universal.

180 BARONESA DE WILSON

Para engrandecer su ciudad natal, no perdonó medio el doctor Núñez, y á lle debe, entre otras muchas, las obras llamadas de defensa, soberbio dique puesto por la mano del hombre al tumultuoso mar de leva,

amenaza perpetua y peligrosa para la población legendaria.

La entidad política y literaria, el pensador que por larguísimo período fué el árbitro en la organización política colombiana, murió en la modesta pero alegre quinta de El Cabrero, donde habitaba alejado del mando, pero sin abandonar privadamente la marcha substancial del país y señalando los derroteros que su espíritu abarcaba como insigne conocedor de los hombres y sostenedor de lo que él llamaba la paz científica.

En la vida tempestuosa y agitada del hombre público, fuera difícil no defraudar esperanzas ó herir de frente susceptibilidades de partido, sobre todo al tratarse de reformadores como el doctor Núñez, que buscan la solución de los problemas sociales en las ideas prácticas, y se afanan por establecerlas sobre cimientos indestructibles, y esto aconsejado por su propio criterio, modificador tal vez de sus más ardientes aspiraciones.

La muerte del doctor Núñez fué por extremo transcendental si se atiende á la situación expectativa de los partidos en Colombia, á la lucha que entre ellos había de sobrevenir después de tantos años reprimida por la sagacidad extraordinaria, por la clarísima inteligencia y por las facultades singulares de aquel colombiano ilustre, que ejerció omnímoda autoridad en uno de los países más empapados en las ideas avanzadas y liberales.

Era el doctor Núñez hombre de gran talla y una de las figuras más culminantes de este fin de siglo, en América. Durante cuarenta años permaneció en la escena política, y la historia desmenuzará ciertos actos que lo colocaron en dificilísima situación; pero el vasto entendimiento y el finísimo raciocinio del gobernante logró salvarla abandonando resueltamente las antiguas tendencias bajo la potente acción de nuevos ideales, creados tal vez por la experiencia y por la penetración singular que le caracterizaba. ¡Quién sabe á qué convicción obedecían, 4 qué hondísimo pensamiento se sujetaban! Es lo cierto que no es posible analizar aún, si hubo error ó veleidad en el gran estadista 6 profundo conocimiento de