Análisis del pensamiento racional · Unidad 196 de 290

Unidad 196 · EL MOVIMIENTO

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EL MOVIMIENTO

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todo contra todo el particular movimiento — en última, singular deternfinacion y punto de tal, — no es el todo de totalidad dellriovimiento real.

Sigue pensar después, por tanto, la totalidad del movimiento, en toda propiedad del móvil , toda con estos extremos, pero toda nó ya como relativa con ellos — igual-continuamente: pues fuera de lo puro todo y lo puro último síngulo=el punto — del movimiento nada cabe al lado; sino como toda con ellos, según cada uno en su extréma oposición, y con ésta, comprensivamente de ambos y de cada cual en su dicha extrema oposición al otro: totalidad propia en sí (pues no es relativa en ninguna extrema manera), y toda con todas las extremas oposiciones de los opuestos, en ellos mismos, ó de ellos como en la propiedad y propia extrema Oposición del uno al otro; ó toda en propiedad de todos los interiores respectos del movimiento ó de la movilidad del móvil. Y esta totalidad necesaria en la unidad con que el ser es de su pura propiedad y contínua-eterna-igualmente en sí toda su particular movilidad, y que sólo la reflexión conoce, es el movimiento racional y orgánico.

* bj Según todo lo dicho, debe fijarse el concepto del movimiento — ó, más propiamente: la movilidad , como propiedad, en propiedad de ser (del Sér=de un sér) , el cual se dice en lo tanto: móvil=el móvil , — para considerar después el pensamiento en su movimiento (1).

(1) Pues relativa-comunmente atribuimos al pensamiento movimiento . Y como no lo decimos esto de cualquier movimiento, ni del relativo exterior en el sentido, debe pensarse en razo?i del uno al otro (según nuestra ley de pensar). Y primero, pues, el movimiento, y luégo el movimiento del pensamiento. Y, en esta indagación reflexiva (como en toda), y mientras hallamos aquí realidad y fundamento de nuestro pensamiento en este término, cuidamos de pensar en sentido de totalidad de pensamiento, y totalidad de nuestra reflexión, con vista positiva del término considerado, con circunspección de todo lo á él relativo en su género; y en esto con consecuencia y gradación, como desde lo inmediato sabido del mismo, y en constante atención á ello (en ley de atención).

Así traemos este término — el movimiento — á algunas reflexiones él inmediatas y pertinentes, y á la vez propias y ciertas nuestras; y luego lo consideramos en nosotros mismos — en nuestro inmediato hecho y percepción — que es donde y como inmediata y primeramente nos sabemos del