Apuntes para la zoología de Tabasco : vertebrados observados en el territorio de Mascuspana · Unidad 3 de 35
Unidad 3 · CLASSIS 1. MAMMALIA.
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CLASSIS 1. MAMMALIA.
SÜBCLASSIS I. MONODELPHIA.
ORDO 1. PRIMATES.
FAM. I. CEBIDAE.
MYCETES VILLOSUS, Gray.— Vulg. Saraguato.
Llamo aquí la atención de la Sociedad sobre este cuadrumano, porque las no¬ ticias á él referentes muy poco han llegado al conocimiento de los naturalistas del país. En éfecto, en las colecciones del Museo Nacional no existe más especie mexi¬ cana del orden de los primatos que el Ateles vellerosiis, y aun hace pocos años no se describía como nuestra esta especie, en las obras europeas que se han ocupado de la Mamalogía mexicana. Fué descubierta en 1855, en las márgenes del Usumacinta, por el célebre "viajero francés Mr. Arthur Morelet,^ subiendo de Palizada al Palenque. En 1881 la dio á conocer el distinguido naturalista Mi. Piancisco Sumichrast, en un excelente estudio que "vió la luz en «L^ Natuialeza.»^ «La existencia de un mono perteneciente al género Mycetes en la República Mexicana, dice este autor, parece haber quedado ignorada hasta hoy dia dé los naturalistas extranjeros, pero no abrigo la menor duda de que una especie del lefeiido géneio se encuentre en los departamentos meridionales del país, siendo el rio Goatzacoalcos el límite más septentrional de su extensión geográfica.»
En Macuspana viven los Saraguatos en sociedad, en númeio de se , J hasta quince individuos, en la cima de los árboles más corpulentos, especialmente en ciertas Leguminosas y Sapotáceas, en el Brosimum alteas nun y a srya mexicana, conocidos respectivamente con los nombres vulgares de Ox y Guapaque. En la hacienda San Diego es indescriptible la cantidad de estos anima¬ les; sus gritos, perceptibles á más de dos kilómetros y capaces ror á quien por primera vez los escucha, anuncian la primera uz c e nuevo c la y se dejan oir á intervalos mientras el sol está sobre el hoiizon e . c que las tinieblas los llaman al silencio y al reposo. Se encuentran igna men 0 en as selvas víi'genes del Torhiguero y de Bidtijí, en los ramales de la Siena pióximos á los límites de Chiapas, en el Maluco, en Sania Lucía y finalmente en los países desiertos del Peten y la Yerapaz comprendidos en la América Central.
MYCETES PALLIATUS, Gray .—Mono propiamenle dicho en Macuspana.
Distinguen los campesinos perfectamente este mono del anterior por el color ne¬ gro-rojizo de su pelaje, tirando al gris en el vientre, y sobre todo, por su voz raénos
1 Voyage dans l’Amérique Céntrale, Vite de Cuba et le Yucatán. I, P- 247.
2 Enunimicion de las especies de Mamíferos, Aves, Reptiles, y Batracios observados en la parte cen¬ tral y meridional de la República Mexicana, por F. Sumichrast.
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estentórea que la del saraguato. Hay que consignar aquí el hecho singular, que en los bosques donde habitan los monos no se encuentran nunca saraguatos, cir¬ cunstancia que contribuye á conservar perfectamente marcados los límites de sus localidades. Siguiendo el curso del rio Tepetitan principia á oirse el grito del M.i^alliatus en la Boca del Maluco, dos leguas antes de llegar al pueblo de Tepetitan; desde allí no vuelve á encontrarse al M. vülosus en ningún sitio de las márgenes del Chilapilla, del Chilapa ni del Grijalva hasta Frontera, rios pobla¬ dos todos por la especie de que me ocupo. El M. palliatus prefiere para vivir los cha2:)arros, nombre con que se designan en IMacuspana las masas de vegetación formadas por lianas y árboles de poca altura. Por lo demás, ofrece un carácter semejante al de su congénere; como él, es perezoso, y comunmente he visto des¬ truir por las carabinas de inhumanos cazadores una partida sin que abandonen aquellos pobres animales el árbol de su habitación. He conservado largo tiempo en domesticidad muchos sai’aguatos y monos, y se vuelven extremadamente dóciles; pero viven entregados al sueño y la inacción y no vuelven nunca á lanzar los teriñbles alaridos que en la selva parecen interpretar los goces de su libertad y de su vida en sociedad.
ATELES VELLEROSUS, Cray.
Aleles fuliginosus, Schlegel; A, pan, Schlegel. Vulg. Mico, Macaco y Tacha.
De todos los Neopitecianos hoy conocidos en México, ninguno rivaliza con éste en la vivacidad, agilidad y aptitudes para imitar con bastante perfección diversos ejei'cicios gimnásticos. Esto, sin duda, ha contribuido á que su existencia no per¬ maneciera largo tiempo ignorada de los sabios mexicanos, pues los prestidigitado¬ res ambulantes lo han convertido en un compañero inseparable, dócil é inteligente intórpi’ete de los juegos y magias con que excitan la curiosidad y conquistan los aplausos del público. Por otra parte, su área geográfica es mucho más extensa que la de los Mycetes en la República. En Macuspana he observado que esta es¬ pecie se ha ido replegando á la Sierra, á medida que la población aumenta y el cul¬ tivo de los campos disminuye la extensión de las grandes selvas habitadas por ella. Pero más que esto, ha determinado tal emigración la guerra sin cuartel que una gran mayoría de los habitantes le hacen diariamente. No comprendo cómo puedan aquellas gentes vencer la natural repugnancia que inspirar debiera á todos el uso de la carne de un animal tan semejante al hombre, ni mucho ménos cómo pue¬ dan ser bastante fríos ó indifeientes ante el cuadro desgarrador que ofrecen estos monos, cuando al ser heridos de muerte exhalan lamentaciones que consternan quejas capaces de arrancar la compasión, y cuando próximos á espirar parecen dirigir miradas llenas de cargos y á veces compasivas á su terrible asesino. En cuanto á mí, no he sido bastante inhumano, ni aun con el objeto de hacer una adquisición zoológica, para privar de la vida á séres tan inofensivos como estos.
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