Apuntes sobre exhumaciones y autopsias, y modelos de reconocimientos médico legales · Unidad 48 de 58

Unidad 48 · ASFIXIA. POR BSTRANaULACÍON.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

ASFIXIA. POR BSTRANaULACÍON.

Los infrascritos etc. etc., en cumplimiento, etc. etc..

nos hemos constituido hoy en el bosque de con el

fin de examinar el cuerpo de ,de diez y ocho anos de

edad, que ha sido encontrado suspendido en ua árbol, y de comprobar cual ha sido la causa de su muerte. Vimos el cuerpo estendido al pié de un árbol, del que se le habia desprendido seis horas ántes; lo hicimos trasportar con cuidado á la casa de y allí, en presencia de varios testigos, procedimos á su examen. La cara estaba descolorida, los labios ligeramente tumefactados, ])ero rotos y sangrientos; los dos incisivos medios superiores vacilaban, y sus encías sangrientas y como mascadas; el incisivo medio izquierdo inferior, estaba roto fuera de su raíz, mientras que el medio derecho estaba casi fuera del alveolo, y vuelto bácia dentro de-

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bajo de la lengua, que conservaba su impresión; los in^ cisivos laterales también se movían un poco, y se liabia derramado sangre en la boca. Se notaba un poco de tierra mezclada con la sangro que cubría toda esta herida.

Rasurados los cabellos, vimos una equimosis bastante fuerte hacia la protuberancia occipital externa, y habiendo hecho una incisión en ese punto, se encontró sangre derramada.

Se veia en la parte inferior del cuello, á dos pulgadas sobre las clavículas, uu surco circular de cinco á seis líneas de ancho, sobre tres ó cuatro de profundidad, en la parte lateral derecha del cuello, por una depresión oval mas marcada, producida por la presencia del nudo escurredizo, como ha sido fácil convencerse de ello aplicando de nuevo la cuerda, que había servido para suspender el cuerpo. Los bordes del surco tenían un color violeta, y en ese punto la piel parecía seca y delgada, parduzca y como curtida.

Los tegumentos del tronco y de los miembros no ofrecían ninguna solución de continuidad, pero estaban sembrados de manchas lívidas, y existían en los muslos y los ante-brazos varias equimosis, así como en la región posterior de la pelvis. El pene estaba flojo y voluminoso.

Abrimos el cueri)o y descubrimos una congestión cerebral poco considerable; el tejido celular correspondiente al surco circular del cuello estaba infiltrado de sangre, y el hueso hioides estaba fracturado; las venas yugulares y tiro-hioideas estaban hinchadas de sangre negra y fluida; las cavidades derechas del corazón estaban también muy distendidas.

Los pulmones estaban sanos y sin adherencias, parduzcos en su superficie y en sus lóbulos inferiores; la incisión hizo salir una serosidad rojiza y espumosa que se encontraba en los bronquios y la traqueartería. Todos los órgauos contenidos en la cavidad abdominal estaban sanos; el estómago lleno de materias alimenticias, no quimificadas, ofrecía una coloración rosada. La vejiga estaba vacía y coutraida.

Según estas diversas circunstancias observadas cuidadosamente, creemos poder concluir:

1° Que la causa de su muerte es la estrangulación, determinada por el lazo que se ha encontrado apretado

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al rededor del cuello, y que el defecto de coloración y de inyección de la cara i^roviene de que el cuerpo ha sido descolgado del árbol cuando menos seis horas antes de nuestro exámen, lo que ha dado tiempo para que desaparezcan esos feuómenos:

2° Que la posición del lazo en la parte inferior del cuello, en lugar de apoyar sobre el hueso maxilar y las apófisis mastoides, dá probabilidades de que el señor

no ha sido suspendido sino después de haber sido

estrangulado.

3? Que esta presunción se convierte en certidumbre cuando se consideran las heridas de la boca y el hundimiento de los dientes, las equimosis de la parte superior de la cabeza, y las que se encuentran en diversas partes del cuerpo; que es probable que un pié se ha

apoyado en la boca del señor derribado, y que en

esta posición ha sido estrangulado.

XX.