Campaña del ejército chileno contra la Confederación Perú-Boliviana en 1837 · Unidad 73 de 75
Unidad 73 · 5 DE ñBRIL DE 1818
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5 DE ñBRIL DE 1818
PR ELIMINARES
1 —Situación jeneral el 1." de Abril
El ejército palt-iola tertiiinaba cu <!l campamento de tLa Aguada» (*) sus aprestos para la campaña.
La caballería patriota liabia loiiiado el contacto con el enemigo el 3o de Marzo, con un combate de patrullas en los llanos estcudidos al sur del Caciiapoal.
El ejército realista, en su marcha ofensiva sobre Santiago, no liabia encontrado resistencia; el 'Ji de Marzo acampaba en las inmediaciones ilel cerro 'Pande Azúcar», i{\ kilómetros al norte de Raueaifua: el 1." de Abril llegaba hasta Hospital, después de una marvlia de 2i kilómetros.
(*) Al sur <)e Saiili»[;o. entre i-l .Mi;liid<;ro i el '/.an¡oa do lo Abunda.
Desde Hospilal coiiUnuó bu marclia carf^ándose al ponientr, i a través de los campos de Viluco, llegó a orillas del Maipo, río que atravesó en el vado de Trinquen para llefrar al «Mirador de Ta^le» la noche del 2, después de reconer 22 kilómetros.
2 — Situación estratójica (véase dilnijo I)
El jeneral San Mai-lin tenia su ejétt'ilo en posición de eapera sobre los caminos Sanliago-Melipilla i SantiagoLa ('alera, en las alturas «Los Ccirillos*.
Esta posición eubria Santiago por el SO. i fue tomada el día a de Abril, cuando los avisos de la caballería lijaron claramente el avance del enemigo.
Para en caso de retirada se habían tomado algunas disposiciones para hacerla sobre Saula Rosa de los Andes i sobre Valparaíso.
Santiago no estaba preparado para oponer una resistencia importante en caso de un desastre de las armas patriotas.
El jeneral Osorio. viéndose demasiado lejos de las provincias del sur que eran su base de operaciones i toiiiaudo en cuenta su escasa cabalterfa i la hostilidad de las jentes de los campos, se decidió a cambiar de l'rente una vez pasado el Maipo i presentarse contra Santiago por el poniente, quedando asi a su espalda la linca de retirada Pudagüel-Val paraíso.
El puerto de Valparaíso pasarla a ser una nueva base de resistencia o la salvación de sus tropas en los buques españoles que lo bloqueaban.
El no haber encontrado resistencia en las posiciones naturales de la Angosinra i el menosprecio por las tropas insurgentes, pudo lalvez ilusionar a Osorio i hacerlo concebir un movimiento lan desacertado como el de cambiar de dirección: pues tenia en uno de sus flancos al enemigo con caballería superior a la propia i en el otro thinco nii río (ei Mapociio) i cerros í|ue impedían toda salvación.
El ejírcilo patriota en su posición de «Los Cerrillos» cslaba cu el ceulro de la curva que tenia que recorrer el realista para Alcanzar su objetivo.
3~~ Preliminares de la batalla
El a de Abril el ejt-rcito realista marchó de Lonqaen a Calera, donde acampó la noche del 3(io kilómetros); el día 4 continuó la marcha i llef^ó como a 3 kilómetros de la antigua hacienda «Lo Espejo» (r-í kilómetros).
Las patrullas patriotas entorpecían cada día con mas enerjia la marcha del enemigo.
El jeneral San Martin mantuvo su ejércilo los <lias 'í i 'í i eu la mañana del 5 en la posición Los Cerrillos' cu el siguente orden de batalla:
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Por las iiotii'ias tjue luvo el 3 i 4 i^e Abril de las posiciones de San Martin en <Los Ceirillos», comprendió' que su columna de maiclia debia desplegarse i buscar modo de abrirse paso por medio de una batalla.
A causu de cata resolución i tic las posiciones qup ocuparon, la niarclia ofensiva de los realistas se Irasibrmó en una batalla del'ensiva.
Los pati'iülas, por su parle, en vez de un combate de encuentro, tuvieron una batalla contra un enemigo eu posiciuu.
4 — Las posiciones
lí! ejértiLo realista que vivaqueaba uiiica de las antiguas casas de «Lo Espejo» liabia enipreiulidu su maruha al amanecer para alcanzar íiasta las casas de la bactenda (ver dibujo I).
Desde aquí el jcncral Osorio lanzo toda su caballería adelante i después de un reconocimiento del terreno decidió la ocupación de los lomajes de Maipú.
Si observamos ahora el dibujo panorámico adjunlo, «Posición Kcaiista> , vemos que la linea del lomaje mas alto cubre el actual pueblo de Maipú, dejando ver en su centro la punta de la torre de la iglesia; a la derecha de dicln) centro tenemos la división Ordóñez compuesta de los batallones Don Carlos i Concepción, una compañía de Zapadores i dos piezas de artillería que cubrían el ala derecha i otras dos el ala izquierda; la caballería compuesta de los «Lanceros del Rei» i «Dragones de Arequipa» estaba como a 3oo metros mas a la derecha, detras del lomaje, en la houdonada del actual camino público «Cerrillos-Maipú», entre las casas de la hijuela «El Altoa i la linea férrea a Melípllla.
Eu el centro liabia 4 pi<!zas mas de artillería que, con las 2 de Ordoñez, hacen un total de tí piezas.
A la izquierda de la artillería seguía la «División Moría» con ios batallones Burgos i Arequipa. La artillería de esta división estuvo, parece, repartida en las atas, como eu la división Ordóñez. pero se reunió después en el centro i soa laa cnatro piezas dacme va hicimos mención. '.
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jinetüs «Dragones de Chillan», i'^tahan rL>))ai-liilos loiiio tiradores delante de k posición.
Kl ala iztiuiei-da realista se estendia aún ceiea de ooo metros mas allá de la división Moría (véase caria del K. M. ,1. en el dibujo). Los lomajes terminan i después de 40a metros de snelo parejo, en la dirección del actual i-amino público a Santiago se al/a un cerro de rcRular altura qu« era el término de la posición,
En la parle [llana conipren<lida entre la división Moría i el cerro del ala izquierda, estaban los «Dragones ile la Frontera» a las órdenes del coronel Morgado.
Las compañías de cazadores i granaderos de ludus los cuerpos con ^ piezas de arlillcría ocupaban i'l cerro del ala izquierda.
Kl jcledc las tropas de la izipiierda era el eoroncl l'iimo de Rivera, jefe de Estado Mayor del jencral (Isoi-io.
La posición realista se estendia cci'ca de ^.'3oú metros, era demasiado estensa i no tenia reservad. Todo el Trente estaba ocupado, pero en el sentido de la pmt'undidad no habia tropas disponibles [tara socorrer las partes eu peligro.
La inlanlería era el arma mas favorecida por la posición, tenia campo de vista i de tiro estensos i estaba oculta ¡lor ondulaciones que los palriolas no podían escalar sin grandes pérdidas.
La artillería situada en el centro de las dos divisiones de inl'anteria, no tuvo el papel que le babria correspondido en el curso de la batalla si hubiese cslado en el ala derecha,
La situación del ala i/.quic.rda era débil |)i>r estar niui lejos del centro i lener electivos iiisulicientes. \ _ El mando superior dejó mucho <iue desear i fueron los -•♦'^1 jefes de división los verdaderos jenerales en jefe en sus unidades.
Este desconcierto en la superioridad fue, a juicio de los oficiales españoles, la principal causa de la derrota.
La posición patriota (vóase visla panorámica)
El jenin-al San Martin lialiia manteiiiilo su ejército los días 3 í 4 i en la mañana del 5 en las posiciones «Los Cerrillos».
Al clarear el día o se adelantó el jenecal con algunos oliciales sobre el camino Saiiliago-JMelipilla i pudo observar que las tropas realistas continuaban su marcha; resuelto a caerles sobre el llancu dereclm dispone que el ejército patriota en el úrilcn <le batalla que hemos dado anteriormente, emprenda la marcha hacia el poniente.
Kste movimiento debe haberse efecluado marchando la infantería i artillería ocultas en las hondonadas que corren frente a los terrenos llamados aelualmenle «Kl Mirador»; la caballería debe haber sido destacada soltre los lomajes que a ese tiempo empezaban a ocupar los realistas.
A las lo de la mañana el ejército realista esperaba en sus posiciones, el patriota seguia moviendo sus columnas i quedaba a su vez en posición como una liora i media después.
La posición patriota se estendia paralelamente a la ¡>are mas alia de los lomajes, pero con respecto a las tropas realistas se presentaba la linea patriota como tlanqueando su ala derecha (véase el plano adjunto a la vista panorámica).
La linea de tropas patriotas se estendia, empezando por el ala derecha, en la sitjuiente I'ornia: la división Las Heras con los batallones número ti, Cazadores de Co({uimbo e Infantes Patria; los Granaderos a caballo cubrían la derecha de esta inlanlería, escalonados a :20o pasos a retaguardia; entre los Granaderos i la infantería estaba la artilleria de Blanco con ocho piezas.
En el cenli-o de la línea, donde los lomajes son mas altos, estaba oculta la reserva, teniendo a vanguardia i en posición de l'ue^^o { piezas de artillería de batir.
Stínuia a la i/.(|iiiri'da, ii lu iiiiüiiia alluiii (|iie la dereLlia, la división Alvaradu cotí lo» lialalloiies iii'imci-o 3. número 8 i Cazadores de los Andes; nulnieiido toda el ala i/(|uierda estallan los Ca/a<lot'es a Caballo: i ealfe é^los i la íntantería. las 9 piezas de la ai-lilleria mandada por Bor^ono.
La posición pali-iota se inulinaba sohre el llaiico derecho realista; estaba en terrenos mas bajos i tenia nióiios estension que aquella; como la línea ilc batalla quedó mili distante del frente realista, los patriotas lenian que tomar la ofensiva i pasar por terrenos barridos por los fuegos de la infantería del rei; por último, el avante patriota podria ser lomado de flanco por la posición del corro del estremo izquierdo realista.
Sin embargo, las desventajas del terreno estaban compensadas por la situación (|ue San Marlin iba a |>ruducir con uua enérjíea ofensiva.
La posición de la línea patriota que muesLia la vista panorámica no fué sino el punto inicial de la acción.
El jencralSan Martin, resuello a tomar la ofensiva, dejó una fuerte reserva que. einjdcada oporlTinnmenle. dehia darle la victoria.
Antes de enlrar a describir la batalla <larcino3 un cstracto de las partes mas importantes de las instrucciones veservadas del jeneral San Martin a los jefes de cuerpo.
Articulo I «Cada soldado llevará cien cartuchos i seis piedras: ciucuenta eacima de si i tres jiiedras, i los cincuenta restantes i Ires" piedras en cargas a retaguardia de su cuerpo, poniendo una partida de (i u 8 hombres, los mas inútiles o enPernios. para su cuidado i conservación, i mantener e! orden entre los arrieros.
Art. 3 «Antea de entrar cu acción se dará a cada jcle de caerpo I reservadamente el punto de reunión para en caso de contraste, el ' que comunicará a sus segundos bajo la misma reserva poco úiitt^s , de la batalla.
13 .
Art. (i «lis jilisoliilíinii'iiti' [iroliibiiin el que iiiiiitiin herido pueda rclirarse en la accioii, csecpto los que puedan ejecutarlo pup sus pies, pues cada uno de ellos necesita cuatro para su conducción, í de este modo la linea quedarla debilitada en pocos momentos.
Art. 8 «Nn es suficiente recomendar a los jcrcs de. los cuerpos la unión i firmeza que deben mantener: de ella depende el éxito de la victoria,
Art. II allai fircunslonciasen que los jefes de los cuerpos no deben esperar ónlen del jeneral. Tales son la de ver a otro cuerpo batido i ser necesario pasar en sn ausilio; el de qne el enemigo quiera envolver cual({uiera de nuestros flancos; tal el de cardar cuando el contrario des|ile{fn a se halla en marcba; i en lin todo lo que sea ayudar a restablecer el orden con sus esruerKos en cualquier punió ru (¡ue llanqnee la línea.
- Art. 13 iiLn Mcñal donde se halla el jeneral en jefe será una bandera tricolor, i la del paripie de reserva toda encarnada; a este punto concurrirán los cuerpos en caso de Imitarles munición.
Art. i'í iiCnando se levanten, en donde se lialla el jeneral, tres banderos a un mismo tiempo, a saber: la tricolor de este Estado, la bicolordelasl'ruvinciasUnidasi una toda encarnada, pitarán toda las tropas el / Viva la Patria.' i en se{;uida cada cuerpo cargará al arma blanca al enemigo ([uc tenga al Trente i se perseguirá con calor; al toqne de llamadla dehenín lodos entrar en Knea.
Art. 31 «Siendo el carácter de nuestros soldados mas propio para la ofensa que para la del'ensa, los jefes deberán tener presente que en caso apurado tomarán la primera.
b^Y
Art. a3 (Se describen los uniformes del enemigo i se indica la calidad de las tropas).
Art. a4(Kormaeo que darán cumia Ins jefes del lomporliimiento de los ulk'iales).
Nota. — Los cuerpos de caballería tendrán suliciente con veinte cartuchos i tres piedra». — (Kirniado). — Sas MAmiMi,
5— La bat
alia
c iniciaba
la ba
talla ron viii furiosoí
;a de una 1
lora.
í^iii resiillado de ¡n)-<
A las II. 30 A. M. a cañoneo (¡ue duró v.o.v portancia.
Poco después de medio día el jenerai San Marüii hace avanzar las divisiones de Las lleras i Alvarado, que sin disparar un tiro, bajan de sus posiciones para escalar las alturas del frente.
La división l^as Heras (ver vista paiiorániifa «Posición Realista) se dirije contra el centro realista, recibiendo fuego de artillería de la posición del cerro tiende está Primo de Rivera.
El número n en su avance es atacado por los «Drag^ines de la Frontera» de Morpado que son rechazados i dispersos por los ílranaderos a Caballo al ntando del coronel Za piola.
Resultó entóneos (¡ue el núuiero 1 1 (jucdó en |>osi(íiou en un cerrito entre la división Moría ¡ la altura del ala izquierda realista.
Los (Iranaderos, dejando diclia altura a su derecha, se lanzaron contra la infantería do Moría i coopoiaioii al ataque del número ii.
El jeneral Osorio en su parte liace responsable a los (Dragones de la Fmnlepa» el haber comprometido el éxito con su ataque (U-ematuro: hace graves cargos a Primo de Rivera por no haberse replegado sobre la división ¡Moría constituyendo una reserva.
Kl hecho es que el ala ¡»{Liiei-da era el ílanco mas débil i que el número ii i los (iranaderos a Caballo la corlaron del resto de la línea de batalla.
Lo.s otros cuerpos de la división Las Heras: el «Coquimbo» i los «Infantes de la Patria» uo alcanzaron resultado importante contra la infantería enemiga.
La ai'lillería líürgoño. que durante el avance habia ca-
ñoueadü la pusiciüu cuiilraria |ioi' sobre la inraiileria, no pudo cooperar mas al asalto tm esla primera faz de la batalla.
Kl ataque de la división Las Heras no puede vei'sc cou claridad eu la vista panopámira: solamente la colocación del número ii está eu la ondulación en que se sostuvo durante mas de una iiora; el «Batallón (Coquimbo» i el «Butaltoii Infantes de la Patria» están reunidos en la situación que tuvieron al iniciar el secundo ataque, cuando Ordóñez concentra su infantería en el eslrenio derecho,
El frente de reunión del Coquimbo i del Infantes de la l*atria está hacia los lomajes que ocupaba el adversario, pero después hau debido conversar hacia su izquiei-da.
Los «Granaderos a Caballo» están tomados en el panoramaen el momento que fueron rechazados de la posición del ceiTO por los fucfros de artillería i de infantena:^^ í;:alopan en dirección a la posición patrióla. ,-■"
Sitiamos con el primer momento de la batallad junto con el ataque de la división de la izquierda^ división Atvarado lanza su infantería contra ladercciía realista: el «Batallón número 2 de Chile» baja en dirección a medio izquierda; el uBalallon número Su i los «Cazadores de los Andesn hacen un ixídeo hacia la izquierda para caer completamente de llauco sobre la linca enemiga.
En el panorama aparece frente al batallón nlnfantes Don Carlos» el «a de Chile* , el «Batallón número H» en ei centro efectuando su marcha de llanco i mas, a la izquierda, los cazadores marchando también en dirección ulilícua contra el costado del adversario.
La infantería española, dirijida por Ordóñe/., cambia de frente para quedar vis a vis del llanqueo patriota; i teniendo a los «Lanceros del Rei)» i «Dragones de Arequipa» escalonados a su derecha, se adelanta al ataque: la división Alvarado es rechazada i alj^unos cuerpos dispersados.
En esla situación, Ordóñez tiene tiempo para concentrar toda la infantería sobre su dcreclia incluso los batallones
— Kí -
del ala izquierda i loma la posición ¡luliLuila tu laxista panorámifa <'l'os. Uealista, -j." momeiilo».
Miéniras las inlauti^nas foiulialen, Freiré laii/u sus «Cazadores* contra los escuadrones cnenii(;os u lo lar^o del actual camino <r.errillos-]Ma¡pú>; los realistas se dispersan i son perscfíuidos por delras de la linca de la ílilaiileria liasla mas allá (k'j sillo <londo eslá ahora la iglesia.
Los jinetes elídenos vuelven sus saldes contra la inl'anlería realista de los lomajes al mismo lienipo tptu San Martin empeña la reserva.
En esla car);a cayó el coniandanle Hueras a la cabeza de su escuadrón.
Casi simultáneamente non el ataque de la caballería de Freiré, la artillería del ala izquierda cambia de posición, viene a situarse en una puntilla Trente a las columnas de Ordóñez i abre un luego tan elicaz sobre ellas que logra paralizar el movimiento ofensivo <jue iniciaba la inrantería realista.
A la I i media de la taitle los realistas abandonan la artillería del ala izquierda i se eoncenlran sobre su derecha, al norte de las acluales casas de la hijuela «El Alto».
A esa hora San Martin que presenciaba el descalabro de la división Alvarado ordena que la división Quintana avance contra la derecha realista.
En la vista panorámica pueden verse el «Batallón Número I de Chile» t,n la derecha, el tiNiimero i» en el centro í el «Número jn en la iz<[uierda.
Los batallones de la división Alvarado ya (orinados i repuestos, contribuian al asalto.
A esa hora probablemente la división Las Heras, incluso su arlilleria, tomaban posiciones contra los realistas que se batían bizarramente en «El Alto».
La inlanteria realista debe haber formado 203 cuadros con piezas de arlilleria en sus esquinas i ha resistido valerosamente el asedio de lodo el ejército patrióla hasta
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las u/íii de la larde, Uora en i(ue inieió su lelirada en ilirecciuii a las casas de «Lo Kspejo», |m>i' encima de las lomas.
Esa retirada del campo de batalla, con handeras desplegadas i resistiendo paso » paso las cargas de los jinelcs i los asaltos de la infantería es nna hermosa pajina de ffluria. Las l'uery^as patiiolas no pudieron quebrantar esta enérjica resislcncia i Ordoñez pudú llcf;ar con ecrcit de ■3,'iOi) lioiul)res liasla las casas <le «Lo Kspcjo», sitio donde se preparo para la del'cnsa.
I^aot'gaui/aci(ui de ladd'ensa i'u las e.isasde «Lo Lspcjo» lio lia [ludido liacerse sin una liorit t\r tii'iupo [tur lo mellos.
Creeiiius ipif la pi'r.scuufion. u lUL'jor dicho los alaqiics patriólas, deben liabei' tt;rminado ^ k. al este del caíicríu de «Lo Espejo»: esto es. al rrciile de la actual iglesia.