Cantando por ambos mundos, nueva colección de poesias · Unidad 135 de 188

Unidad 135 · ESCEWA VI

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

ESCEWA VI

Inspiración, Poeta.

Serví dor ( Vase.) Señora, el Poeta

os ruega su entrada. Inspon. Sin vano permiso, la santa Poesía

entra hasta nosotros y nos llega al alma.

(Adelanta el Poeta: ella va á su encuentro con efusión dulcísima*

Inspiración ha de hacer con el Poeta, de madre , de enamorada^ de

sacerdote y de inspiración.')

En buen hora vienes,

«n buen hora llamas:

Ven, Luz, Fuerza, Vida,

elixir divino que curas y sanas.

Déjame, estoy triste.

¿Triste? ¿por qué causa?

Los hombres no adoran la excelsa Poesía

ni á Cristo que ostenta su cifra más alta.

No adoran á Cristo, jqué horror, qué amargura!

y á ti te desprecian también ¡no te aman!;

de toda la vida del Cielo y la Tierra

¡no quieren los hombres las dos grandes alas!

Me 11 oran los huesos de pena infinita.

Ven, duerme en mi falda;

ven, mi amor dulcísimo; si nadie te quiere

tu madre te adora, tu amante te aclama,

y tu sacerdote de gloria te unge,

y tu inspiración de rocío te baña.

¿Te acuerdas, divino hijo mío, te acuerdas

quizás de tu España,

de tu tierra distante? Aquí miles

de obreros activos que el templo levantan,

son de tu ardorosa nación, de la tierra

de las catedrales, por eso las labran

mejor que los otros obreros del mundo,

por eso ios traje del suelo de Hispania.

Juraron ha poco por Cristo severo

dar por El su vida si á herirle llegaran.

Para enardecerlos, hazme la poesía

más fiera y ardiente que vibre en tu arpa.

¡Murió ya en mis labios el ritmo armonioso.

Yo daré á tu lengua la suma palabra.

La jota es un himno triunfal y valiente

de un ímpetu heroico, tú mismo la sabes, tú mismo la

Encarna en el verso su sabia que quema, [cantas.

su jugo que abrasa;

témplate en el grito de guerra que arroja

cuando sale ardiendo desde las guitarras.

(El, seducido, coge la pluma y escribe. Ella le inspira, mientras

habla y gira á su alrededor.}

Entera la vida

palpita en su caja;

hombres y mujeres hablan en sus cuerdas,

y contiene todas las voces humanas.

(Absorbido, escribiendo,}

Es cierto, una arenga

es la jota que enciende y arrastra.

Y como españoles serán los que escuchen

su música brava...

Sí, justo...

Es el canto de toda una raza. Un himno guerrero... Los héroes proclama, los hechos heroicos, las huestes insignes, los choques de espadas,

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los lamentos, los gritos de muerte

y los remolinos de locos caballos que botan y pasan.

{Ella le cobija dulcemente can su brazo para susurrarle al oídof

mientras lee y comenta con frases sueltas lo que escribe el Poeta. ) Inlpon. Así; queman, arden los versos que escribes. Poeta. Cuando tú me íd flamas;

bésame la frente; verás como un río

de música y fuego mis versos enlaza. INSPON. {Sin dejar de protegerlo con los brazos y susurrar á su oído.)

¡Cuánta loca furia

das á las palabras;

desgreñadas corren, como en un incendio las lenguas de llamas!... Justo; la española,

la epopeya ardiente, señora del mapa...

¡Oh, si, La Armería, muestrario de siglos,

compendio de lanzas... PoBTA. (Terminando de escribir la poesía.)

Larga es la poesía. Inspon. Yo en cambio quisiera que nunca acabara.

Recítala ahora. Poeta. Tú, porque no sólo la dices, la lanzas,

la arrullas, 3a rezas, la ruges, la enciendes,

la líes, la truenas, la lloras, la cantas.

Eecita la jota, que quiero acordarme

de Dios y mi Patria. iNSPONt (Declamando magistraltnente.)

Niügún instrumento de cuantos suspiran

tiene forma humana,

ningún instrumento de fondo sensible

más que la guitarra.

Y es que la vihuela

de la vida toda las voces enlaza;

prima, dos, tercera, voz son de mujeres;

y voz de los hombres, sexta, quinta y cuarta*

Con esas seis cuerdas

ríe, llora y ama;

tres son transparentes y están retorcidas con hebras tirantes de fibras elásticas, y los tres bordones, son seda por dentro por fuera plata.

ecorriendo el mástil de trastes armónicos y el pecho que siente, se alargan y alargan, pasan por el talle de hueco redondo de donde la fuente de música mana, y van á anudarse donde las caderas rotundas se enarcan, quedando el cordaje que ríe y que llora tendido en la caja desde las clavijas al amarradero, ¡igual que seis lenguas sonoras que cantan!

Dentro de ese cuerpo de mujer melódica palpita la raza,

se esconde la musa rebelde y bravia