Compendio de las lecciones de filosofía que se enseñan en el Colegio de Humanidades de San Felipe Neri de Cádiz · Unidad 79 de 142

Unidad 79 · DEL NOWliUF.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

DEL NOWliUF.

K'íiV ^!í^\hm!.-írml!n>s las palabra, con q«c se expresan hsXs' e^ cS son lérmin..s del juiei..: la ,ucdm a < «m. lí?,/»», pllriírn e Aomfcif es moría/, la riilí«'cs«Hi«fc/.'. /'i«'"<,

hres (le las iilcas c(.n «lue cslau formadus los cualiojviii ios tu (im respectivanienlc entran.

> (|ue debe necesáriamenle haber en lodos los idioma., >ocistv

(1) Psic. 1/ parle passim y particularmente sec. 2." lee. 2.-» {2) Psic 1.' part sec 2." lee I.*'

plosivas de estas distintas osf)ocies de ideas, y la razón es muy obvia; porque estando en la índole de la inteligencia humana el concebirlas, es consiguiente que todo hombre tenga voces con que poderlas formar y designar. Asi pues, hay nombres que signiíican sustancias, como piedra, alma; nombres qiie significan modos, propiedades ó cualidades, como dura, actira; nombres que signitican relaciones; como igualdad, semejanza; nombres que significan ideas individuales, como Cicerón, /íowm; nombres que significan ideas generales; como Ao?íí6rí', ciudad; nombres que significan ideas concretas, como inteligeule, sensible; nombres que significan ideas abstractas, como inteligencia, sensibilidad. Adviértase sin embargo, que la variedad en las formas gramaticales de estas voces no corresponde á la que hay en las ideas, esto es; que las formas no son mas que dos, la sustahliva y la adjetiva , siendo mucho mayor el número de las diferencias que hay entre las ideas. Este fenonieno tiene su razón filosófica, que veremos después : ahora nos limitamos á notarlo, para que se entienda el valor de la respuesta ([ue damos á la pregunta que se nos hizo, diciendo , que el nombre se divide en sustantivo y adjetivo.

P. Que es lo que expresa el nombre sustantivo?

R. La idea total de una cosa; y como las ideas se forman juzgando (I), claro es que el nombre sustantivo es un nombre sintético que representa la colección de juicios hechos acerca de alguna cosa. Por ejemplo, oro, es el nombre de un objeto en el cual he percibido v afirmado las propiedades dureza , amarillez, ductilidad, maleabilidad etc.: alma, os el nombre de otro objeto, del cual juzgo que es sensible, inteligente, activo etc. Oro y alma son voces, pues, que representan las ideas totales de dos cosas, según las tiene mi inteligencia por efecto de los juicios que han concurrido á formarlas y establecerlas en ella. De donde se sigue, y es advertencia muy diajna de consideración, que el valor de los nombres varia tanto como el oslado de las inteligencias, esto es, que los mismos nombres no representan las mismas ideas á todos los que los oyen y los usan, sino á cada cual las que ha cifrado en ellos, y no otras ni mas. _

P. Por qué se llama sustantivo el nombre que significa la idea

total del objeto? , .

R. Se llama sustantivo de sustancia, que es el ser o la cosa ecsislenle en quien radican las propiedades que el nombre sustantivo reasume y expresa . (2)

P. En que se dividen los nombres sustantivos?

R. En propios v comunes. Los primeros expresan ideas individuales, como (ólumda, Cádiz, España, Sol: los otros, llamados también apelativos, expresan ideas generales, como hombre, cmdad, nación, astro.

(1> Psic 1.^ part seo 2.' lee 2.'«

(2) En la lee. 4.* sec 2.* de la 1.* part de la psic. se explicó la etimología y el sentido de la voz sustancia.

*"p. U«c es I» que ,X^Tvuv"r!'q«e t'mponen la ulea total

sintética <\e Jo''^^ »? IV'I'no f e^análListrc^ Las pro-

Pero lo que la «'"ff^^TP^I'/toLü, le objeto pueden separarse piedades reasumidas «" ''\ ''"-'hX'im al «lieto de quien lasafirV ser consideradas, o bien f '.'«»;'«" ""Xlan; o bien absolumamos. y cv.yo co»oc.m.ento Imnm. y^tomp^^^^^^^^^ ^^ ^,

lamente, con "«lepo" '^^f '^^ *f ' '','£"?J" concrclas(l); y csprimer caso las ideas de dichas P'«l ^^^'^^^¿'Xtivos; como liom- ¡as son las que expjv-í'amos wn los non bra^^^^^^^^ ;^, ^ ,^,„

hre BLANCO, pudm DLIU, «'»'« «l"„ ";,,, eo„ la forma suscaso las ideas son «¡'^l^^^las (|-, > se^cx^re^^^i^i^^^^^^ ^^^^ ^^^_

cuando se consideran estas con relación a la sustancia, o

"r Porque considerarlas «f'. - ^t.-^t'^id^S S'^*

lanava^los nombres que sigi-líU-jUj a^u^s do I- J.^J>» -;¿_

les de que se compone la ''i^^. 't'rL^'íoft re./en estas locu-

plo, los nombres /)i«ío--, '>'^<''''.'Í'''!^"'Z^^^^^ Platón

ciono,-. Apeles fJpuUovfíem'M^^^

filósofo, %-''•» ';^/: ^ ;!^^;Crcom« idíiiitadis con la do ' "r Po'r' qlíé.'fuaníio l^s propiedades se consideran en abstrac-

eias! aunq^rJabnenle no la lionen sino .m. la razón (3,.

I ^^!:^^::^^ í « í^his úleas de su^anci^

(1) Psic, 1.' part. sec. 2." lee. V"

(2) ib. . . '\) Psic 1.'' p.nfp ser '^ le." (♦

mas con nombres suslaiilivos, como sapicntia, lirlusjorlüudo: 3." que estas mismas ideas, cuantío se consideran en concreto, se expresan siempre y en todos los idiomas con nombres adjetivos, como sabio, virtuoso, fuerte.

P. Podemos comprender ya, porque no son mas que iios las formas gramaticales del nombre?

R No son mas que dos; porque las ideas, términos del juicio humano, que es lo que representan los nombres, solo pueden concebirse de dos modos; absoluta ó relati\ amenté, esto es; existiendo por si con independencia de las demás, ó como parles componentes de otras. Que la idea sea de sustancia o de modo; que sea individual ó general; esto es indiferente para el efecto de concebirla independiente y completa. Piedra, dureza, Sócrates, hombre, humanidad, son ideas que se conciben completas y terminadas en si mismas; no asi dura, socrática, humano: estas no pueden concebirse sino connotadas con otras que les sirvan de arrimo, o diciéndolo filosóficamente, de las cuales formen parte , como por ejemplo piedra, sentiucia, corazón. Los nombres de las primeras son los sustantivos, y los de las segundas los adjetivos.

I^eceloii tercera.

Dli LOS ACClDEJíTES GRAilATlCALES DEL NOMBRE.

PiiEOüNTv Que son accidentes gramaticales del nombre?

Hespüestv. Son las modificaciones que estos reciben en su estructura material parasignilicarlasde las ideas que traducen, ina misma idea puede modificarse de varios modos, según las relaciones ó respectos por donde se mira: y es muy natural que eslías circunstancias de la idea se reflejen en el nombre, que es su

*"^*^P^ Cuantos son los accidentes gramaticales del nombre?

vi. Tres, que los gramáticos llaman numero, genero y declinación. . , , o

P. Oué es el número de los nombres? .

W La alteración hecha en su estructura para significar, si la idea que représenla es la idea de un individuo único, ó la de mas

(le un individuo. , . i o

P En qué se divide el numero de los nombres? r' En singular v plural. Algunos idiomas, como el hebreo y el grie<^o, admiten en ciertos nombres el número dual.

P. £ómo se significa el número? . , . . i«i

R Alterando un tanto , según hemos dicho , la estructura Uei nombre; alteraci(Mi que en los idiomas conocidos recae siempre eu la finaldel nombre, o en su desinencia: ejemplos: hombre, hombres; homme , hommes; man , mcn ; homo , hommcs; antropos, an-

thrdpoi.

P. Oue se colige de aquí? - , .•

R. Que solamenle los u.^mbies comunes o apelativos son < a-

■■li

paces (le número plural, y nunca los propio; que representan i- (leas (le sujetos ó de cosas únicas, como Alejandro, Platón , Gimdalquivir ele. Es verdad que algunas veces dichos nombres propios se usan en plural, como cuando se dice, los Alejandros, los Platones, los Cicerones e\c.; pero en estas locuciones figuradas los nombres pierden el valor de propios y loman el de comunes. Decir los Alejandros, los Platones, y los Cicerones, es como si se dijese, los hombres tan intrépidos como Alejandro; tan filósofos como Platón, tan elocuentes como Cicerón.

P. La idea general con qué número se expresa? R. Con el singular; porque si bien es cierto que la idea general es la idea de lodos los individuos comprendidos en la clase, y por consiguiente, la idea de muchos; pero no es menos cierto que estos muchos se consideran como uno, en razón á (¡ue lo que el alma tiene presente al formarla es el tipo común á lodos. (1) El hombre que derrotó á Pompevo en los campos de Farsalia.... el hombre ha nacido para practicar la virtud. Hombre, en la primera de estas dos locuciones es idea individual, en la segunda general; y esto no obstante, el número es singular en ambas.

P. Los ndjetivos admiten el accidente del número?

R. Lo misni) (juelos sustantivos; pero con esta diferencia: que los sustantivos reciben dicha modilicacion por causa propia, y los adjetivos por causa de los sustantivos. Si estos no se modiíicasen «á efecto de significar la unidad ó la pluralidad de su idea, no habría motivo p:ira modilicar la del adjetivo que es una parte de aquella. Sin embariío, algunos idiomas como el ingles, no dan plural á los adjetivos: prueba de que en estos el accidente numeral no entra por causa propia, ni es tan necesario como en los sustantivos.

P. Qué es el género de los nombres?

R. La alteración hecha en su estructura para connotar el sexo de los seres cuvas ideas representan. Y como el sexo es propieda<l esclusiva del hom!>re y de los aüinnles; solo las ideas re.- presenlativas <le individuos de la especie humana, ó de las diferentes fainiliisv esperiesdeanimiles, pueden con propiedad admitir el accidente genérico. AnloniO, AntoniA; perrO, perrA; lnpUS,lnp\.

P. En qué se dividen los nombres por razón de su género?

R. En masculinos y femeninos.

P. Los nombres expresiN os de todas las demás ideas , que no representan hombres ni animales, cá qué género pertenecen?

R. A ninguno de los dos. Estos nom!)res son y se llaman con miK'ha propiedad neutros, ((ue ((uiere decir, no correspondientes al uno ni al otro de los dos géneros.

P. Según esto, habrá de ser muy fácil determinar el género de cualquier noml)re dado?

R. .Nada mas se:icillo procjdicnlo lilosóticamente; pues cou-

:l) Psicib. lee 3*

forme á la teoría de este accidente gramatical, lodo nombre propio de varón ó de animal macho pertenece al genero masculino; todo nombre propio de muger ó de animal hembra corresponde al femenino; y todos los demás nombres expresivos de cualesquiera otras ideas carecen de género , son neutros. Pero es el caso, (lue los idiomas no se han atenido á la sencillez de este principio lilos(>í¡co (1), Los géneros, que probablemente fueron en su origen inflexiones hechas en las terminaciones de los adjetivos para significar el sexo del sugeto de quien se predicaba »a cualidad qut el adjetivo representa, hubieron de pasar muy pronto a los sustaniivos formados á su imitación. Por ejemplo, si el latino ten a las terminaciones adjetivas «*, a, nm, y el griego las en (^sj',on. para significar si era macho, hembra , u objeto incapaz de sexo aquel eii quien residia la cualidad representada por el adjetivo si habiendo de expresar el priniííro la unión v. f • %'^^JJ^^^^^ hermosHra con la de xaron, decía vir pulchER, o pMiriS,coi\^ de muger, mulier pnlchllA , y con a de cabe-^a^ capul Pl^'^'*' ^//; debió Ser natural, (lue habituada la mente a ligar el geneio con la terminación, acabase aquel por confundirse con esta, y que los nombres sustantivos terminados en er o en us se mirasen como masculinos; los terminados en a como femeninos; y los terminados en um como neutros; auncpie ni los prinieros r«m*esf.» |^^,^'^ seres capaces de sexo, como Uber (\\\)To),mtelleelus (entendimienlo), sella (silla), mensa ímesa^ ni los últimos dejasen de expresar sujetos dolados de esta propiedad; como jnmenlnm (jumento), atW«ím« ¡ganado mavor). Asi hubo de suceder, y no puede expli-. carse de otro modo la anarquía que sobre este punto vemos leinar en todas las gramáticas, y la sustitución de las reglas eminricas de la terminación, recargadas con el bagage de innumerable^ excepciones, á la ley única, sencilla, invariable de la naturaleza P. Qné debe hacerse, pues , para conocer los géneros de lo.s

"^"R!*^Estudiar sus reglas en las gramáticas particulares supuesto que sobre este punto no hay ya principio común, y es irc^"^"" tísimo que el nombre de una mism i idea tenga ?«»f ros distimos (MI los diversos idiomas. La pa abra expresiva de la idea plata es feLnin?enc^^^^^^^^^^^^ mascíulinaen francés (/'«rf/e"t neutra en latin (argenium). Nuestro idioma no tiene nombres »eu r()S

P. Qué es lo que los gramáticos entienden por nombre;, comunes V nombres epicenos? • i «

R Los griegos y los latinos denominaron comunes los nombí es invariables de ciertos animales, á (pie aplical)an el adjetno }a en la terminación masculina, ya en la femenina según el st^^ del animal. Nuestro idioma conserva esta lormaen algunos nombres de animales y de sujetos de la especie humana, como Ugre^

(\) Entre los idiomas modernos el único que se mantiene fiel a esta regla de la naturaleza, es el infries, y con todo eso son mnxmer^^ bles las excepciones con que la infringe.

fiero tifire ñeía: mulo marlu , mnla maitir. Epiceiios ¿e llaman Jos nombres ile aquellos animales cuyo se\o no es conocido, o no e-^lá ileleiminaílo, y corresponden invariablemenle, aunque la euniolo-iadelavoz ehicnos lo resista (I), cá uno de los dos í^eneros, se^nu^ la terminación ó el uso lo hubieren establecido. En nuestro idioma los nombres ralon, milano, cuervo y otros muchos a este tenor, son masculinos, y los adjetivos siempre se juntan con ellos en la terminación masculina, aunque se trate de las hembras. Por el contrario, los nombres ámila, pmhz, awí/Mí/a, etc. son temeninos y se juntan con los adjetivos en la terminación femenina, aunque se hable de los machos. Esto prueba que los llamados epicenos no lo son en realidad, pues que invariablemente tienen determinado el género que el uso ha querido darles. P. Qué es la declinación? . -^ i i

R. La alteración hecha en el nombre para significar la relación de la idea que el nombre representa, con otra idea contenida en la oración. Las relaciones entre las ideas pueden expresarse de dos modos: ó con voces especiales uue as determinen, como hijo DEL rey, saludable PAIIA d pMo, absolver A el mócente; ó haciendo cierta inílexion en alguna de las voces relacionadas, como, por ejemplo, diciendo ¡iHus nglS, salutare mpublic.h, absolvere innovenTEM. Expresarlas del segundo modo, es expresarlas declinando, ó por medio de la declinación.

P. Cómo se llaman las varias modificaciones que recibe el nombre para significar las varias relaciones de su idea con otra.' R. Se llaman casos, del verbo ciñiere, caer; pqrque en todos los idiomas conocidos que admiten declinación, esta se lorma cayendo la estructura radical del nombre en distintas terminaciones o desinencias. Rex, forma radical, toma las de regís, regí , regem, rege, según la relación en que estuviere la idea que representa, con otra idea de la oración. Someter el nombre a estas traniormaciones, se llama declinarlo, del verbo (¡eclinare, separarse, porque pasando por ellas, va el nombre como apartándose de su raíz. P. En que se disiden los casos?

R En rectos y oblicuos. El recto es la raíz, y los oblicuos son los demás que se derivan de ella. Los gramáticos llaman al caso recto nominativo, v álos oblicuos genitivo, (lat}vo, acusativo, rocativo y ablativo, según la forma que toman por consecuencia de la relación que tienen que representar.

P. Pueden los casos representar todas las relaciones del nombre con las demás ideas de la oración?

R. No, porque las relaciones que pueile tener una idea con otra son incalculables, v ol número de los casos es limitadisimo.

P. Pero no puede uii mismo caso representar muchas relaciones v de distintos géneros? . , R. Asi es con efecto en los idiomas í|ue admiten este acciden-

{1} Epiceno se deriva do una voz «iío^m que quiere decii- promiscuo ó comuH.

le gramatical, i)ei o todavim esos mismos idiomas no pueden con las vanante ule su declinación apurar todas las relaciones de que el nombre es susceptible, y necesitan emplear un gran numero de preposiciones, que son las voces destinadas directamente a cumplir este oficio. . P. Qué relación expresa el nominativo? R. El nominativo es la pura y simple posición del nombre como sugeto de la oración, es decir, como idea sobre la cual recae la afirmación del verbo, v esta es la relación míe representa. Dominus cst protector meus:'Dius emiulmt me: Dommus y Deus son los sujetos de quienes se afirman las ideas contenidas en los atributos de estas dos proposiciones.

P. Qué relación expresa el genitivo? R. La general de pertenencia, y como esta se puede subdividir en varias especies, según fueren los conceptos por donde una cosa pertenece á otra, de aqui, el que sean muchas las relaciones especiales determinadas por el genitivo. Señalaremos por vía de ejemplo algunas.

Relación del todo á la parte: caput homims. Id. de la parte al todo: homo crassi capitis. Id. de causa á efecto; opiis Dei. Id. de efecto á causa: Creator mundi. Id. de poseedor á la cosa poseída: pecus Mehbcei. Id. de la materia al compuesto: vas argenti. Id. del sugeto á la propiedad ó atributo: provideutia JJei. Id. de la propiedad o atributo al sugeto: adolescens optmi ingemt. Estas relaciones se expresan en nuestro idioma con la preposición í/e: mo20 de buen natural; ribaño de Melibeo: vaso deplata etc. P. Qué relaciones expresa el dativo?

R. Las de provecho y daño, y las que tienen analogía próxi- - ma ó remota con ella: consilia salutaria vel p'ntuiosa rcipublicm; opas gratum vel ingraium agricolis; succurrc mmns, noceas nemni; citara suis, iniinica nulli. Esto es lo común; pero no obs ante los idiomas que declinan, suelen emplear el dativo para significar algunas relaciones de otros géneros, como mdetur nobis, consonat sibi, a/finis regi. La mayor parte de estas relaciones se significan en nuestra idioma con las preposiciones á ó para, y algunas piden otras. Consejos saludables á ó para la república; socorre a los desgraciados; no hagas mal á ninguno; concuerda consigo; pariente del rey. P. Qué relación expresa el acusativo? R. La que hay entre la acción del verbo , en aquellos que la significan, y el término de la acción ó sea el objeto en quien esla se termina. Ccesarem. vehis, arma cano, hoslem vmcere, Deum amato, leges custodito. Nuestra lengua emplea para este electo la preposición «, y en ocasiones ninguna. Llevas a ( esar; vencer al (á el) enemigo; ama á Dios; guarda las leyes; canto las armas. P. Óiié relación expresa el vocativo? .

R El vocativo es el nombre de la persona a (luien se dirige rl discurso, y exprosa la relación que momeidineamonle se csta-

bleceeiilre el (|iie habla y el que escucha. Y como por el mero hecho de dirijir la palabra á otro, llamándolo por su nombre, esta relación se hace notoria; por eso las lenguas (|ue declinan, rarísima vez alteran la eslructura del nombre en el vocativo. Qnousquc tamdem abukre, (alilimí, palioHia uoslra? Por esta razón el vocativo en nuestro idioma y en todos los vulgares vá siemnrc sin preposición: oije, señor, mis ruegos. Iníiérese de aquí (|ue solamente los nombres de los sugetos capaces de oírnos y de entendernos cuando hablamos, admiten el caso vocativo. Sin embargo, como el hombre cuando habla apasionado, suele personilicar hasta a lo^ seres mas insensibles, ningún nombre hay (|ue no pueda ser colocado en vocativo. Virgilio hace decir á Dído: