Criminología · Unidad 255 de 265

Unidad 255 · VIl.—ABANDONO DE ALIENADOS PELIGROSOS DELINCUENTES

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VIl.—ABANDONO DE ALIENADOS PELIGROSOS DELINCUENTES

Completando este cuadro objetivo de los inconvenjentes que ofrece la legislación penal para llenar su función sociológica respecto de los alienados delincuentes, exponemos en seguida dos casos de abandono y falta de tutela debidos al criterio absurdo con que suele resolver la justicia estas cuesde psiquiatría forense.

Ellos nos eximen de tedo comentario y evidencian que la ley, además de no defender á la sociedad, no presta la protección debida á los alienados que han cometido un delito: los absuelve y pone en libertad, abandonándolos.

372 CRIMINOLOGÍA

Obs. 25.-- Ibandono de un alienado homicida.

El 2 de Marzo de 1904 fué detenido en ¡a Plaza de Mayo el sujeto J, M., en circunstancias que revelaban claramente su estado de alienación mental. Fstabu sentado en un banco haciendo ademanes estrafalarios, ante un grupo de pilluelos que le miraban con amena curiosidad. A voz en cuello manifestaba que tenia el cuerpo cubierto de afrentosas lieridas, siendo innumerables los anarquistas y radicales que le inferían tan crueles golpes, con armas diversas, proponiéndose matarle para evitar que hiciera entrega de mando al general Roca (en ese entonces presidente de la República). De vez en cuando interrumpla sus protestas con ayes dolorosos, dirigidos á imaginarias personas de quienes parecia defenderse, anunciando que nuevas puñe ladas desgarraban sus carmnes.

Un sargento de policía acertó á pasar por las inmediaciones. El grupo le atrajo é interrogó 4 M., quien le refirió que todos los conspiradores estaban contra él y que tenía el cuerpo inficionado por venenos eficacisimos. Su actitud francamente delirante daba á comprender que era un alienado, por cuyo motivo el sargento le condujo á la comisaría segunda de policía. Allí fué objeto de un reconocimiento preventivo por parte del Dr. Francisco Sicardi, quien aconsejó se le remitiera al servicio de observación de alienados (Depósito 24 de Noviembre).

Desde su ingreso al servicio de observación mostróse por mo mentos ansioso y espantadizo, á ratos exaltado y satisfecho. En su actitud parecian alternarse dos estados de ánimo opuestos, mezcla de vanidad y tristeza, de omnipotencia y timidez.

En su boletín clínico se consignaron los siguientes datos :

Sujeto sin familia alguna en el país, de buena constitución fisica, aspecto exterior correcto, en mal estado de nutrición. Tiene treinta y dos años de edad, casado, blanco, italiano, albañil, sabe leer y escribir, es indigente é inmigró al país veintidós años antes. Su mentalidad precedente alconzó un desarrollo normal; actuó en un ambiente proletario y condujo en todo tiempo una vida bastante irregular.

Como causas concurrentes á la determinación de su estado se presumen la herencia degenerativa y el alcoholismo, constando además que vivió algún tiempo detenido en un establecimiento carceiario. Sus fenómenos delirantes datan de muchos meses ó algunos años, no pudiéndose precisar fechas por carecer de todo antecedente al respecto.