Criminología · Unidad 95 de 265
Unidad 95 · ANOMALÍAS COMBINADAS 171
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ANOMALÍAS COMBINADAS 171
si no se refirieran únicamente á la rama materna de su ascendencia.
Otros han sido obtenidos gracias á la amable información de los doctores Araujo, Podestá, Anselmo y otros, refiriéndose solamente á los padres del procesado,
Los últimos, referentes á los hermanos de C. P., los hemos constatado personalmente.
Huelga detenernos, por ahora, en la apreciación de estos antecedentes familiares; ellos serán justipreciados oportunamente, al determinar la etiología del acto delictuoso y al hacer su apreciación médico-legal.
Antecedentes individuales.—No podemos consignar ningún dato de interés acerca de la evolución fetal del procesado Ú¿ de las primeras manifestaciones de su vida. Su desenvolvimiento mental durante la primera infancia no llamó la atención por ningún hecho especial; en la primera adolescencia se constató su carácter nervioso é inquieto, aguijoneado por el ingrato estimulante de la herencia neuropática. Quizá en esa época uno de esos pocos maestros que comienzan á realizar estudios serios sobre la psicología y el carácter de los niños, habría podido poner en guardia á sus padres, previniendo una intensificación funesta de los fenómenos mórbidos que comenzaban á diseñarse en su conducta.
La adolescencia y la pubertad vinieron acompañadas de un vicio general en todos los niños, pero especialmente pernicios» en los neurópatas. Sin embargo, en el procesado no asumió proporciones excepcionales, conteniéndose en los límites comunes á la casi totalidad de los adolescentes.
Sus funciones psíquicas, en detalle, aún no llamaban la atención por su anormalidad. En la esfera volitiva eran poco definidas é instables; en la esfera moral y afectiva mostraba algunas exageraciones compensadas por otras deficiencias; la inteligencia era mediocre, permitiéndole seguir sus estudios escolares, sin llamar la atención por sus buenas ni por sus malas condiciones, |
Estando así las cosas, al llegar á la edad de quince años, el padre del procesado vióse en el caso de hacerle interrumpir sus estudios por razones de salud.
- Desde la edad de ocho años, C. P. había sufrido una infección reumatismal, localizándose primeramente en las masas musculares de la nuca y de la espalda. Ya el neuroartritismo | aparece aquí en formas netamente definidas, poniendo para siempre su sello sobre este organismo en formación. Curado el