Cuentos · Unidad 57 de 58
Unidad 57 · NOTAS RELATIVAS Á MIGUEL-ANGEL.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
NOTAS RELATIVAS Á MIGUEL-ANGEL.
terminan los movimientos mecánicos del estómago, á cuyo favor se distribuyen en la masa alimenticia los jugos digestivos; como los cráneos son dos, forzosamente serán dobles los pares de los nervios craneales, y por consiguiente, el décimo paró pneumo-gástrico; en cuyo caso, siendo dobles las fuerzas que contribuyen á la movilidad del estómago , los jugos gástricos se repartirán rápidamente, y aquella viscera acelerará notablemente sus funciones. La respiración se efectúa regular y acompasadamente por lasdos vías bucales, en virtud de los movimientos automáticos del diafragma. Pero ocurre una duda : ¿los dos tubos respiratorios comunican entre sí por una división en la parte superior de la tráquea, ó son independientes y terminan cada cual en uno de Iosbronquios? Mis observaciones me inclinan á esta última opinión por varios motivos : 1.*^ Haciendo absorber á una de las bocas el humo de un cigarro, el aire que despide la otra en el acto de la espiración no contiene mezcla sensible de aquel cuerpo, miéntras por el conducto en donde se efectuóla inspiración su salida es inmediata ; acaso no sea concluyente este fenómeno, puesto que la ligereza del humo puede mantenerlo en la cavidad de la laringe y en la parte de la tráquea superior á la división, miéntras el aire más pesado se precipita en los pulmones; sin embargo, es extraño que la corriente inspiradora no arrastre en sí cierta cantidad de esos gases volátiles que impresionan las membranas olfatorias, los cuales, al escaparse, se distribuirán por ambos conductos igualmente. 2.° Obstruyendo la respiración en una de las dos cabezas, no experimenta el individuo síntomas de asfixia, sino un ligero malestar, común á todo el sistema y perceptible por ambos cerebros en igual grado ; pero el pulmón correspondiente al lado obstruido n > funciona. 3° La cantidad de aire que entra por la boca derecha en cada inspiración normal del monstruo da un término medio de 360 centímetros cúbicos, niiéntras la que se introduce por la inspiración del lado opuesto . sólo llega á 240, lo cual puede provenir de una diferencia de diámetro en los distintos conductos ; pero se acomoda matemáticamente á la cavidad proporcional de ambos pulmones, cuya relación es de 1 á 2/-, y se comprueba produciendo una fuerte inspiración por ambas vías respiratorias, y obstruyendo en la espiración la del lado derecho ó el izquierdo alternativamente.
Estos experimentos se hallan en armonía y se comprueban por los fenómenos que acompañan á la fonación en las dos laringes. Cuando la izquierda, por ejemplo, produce los sonidos más-
agudos, que son los que exigen la mayor tensión de las cuerdas inferiores y reducen á su menor expresión la abertura de la glotis, claro es que la corriente de aire espirado, en vez de buscar su salida por el conducto izquierdo, casi obstruido por la contracción <ie los músculos, tenderla á encontrar salida más fácil por el conducto opuesto, enteramente abierto, causando en el lado izquierdo la afonía, lo cual no sucede, pues ambas laringes funcionan Á la vez sin interrumpirse, pudiendo las dos cabezas entablar diálogos muy animados.
La temperatura del monctruo es la ordinaria, y normal el número de sus pulsaciones
del gran simpático. Todo induce á creer que á la duplicidad de los nervios craneales corresponda un doble sistema nervioso en toda la longitud del eje cerebro-raquídeo, y un doble juego de filetes y ganglios en la red que preside á los fenómenos déla vida orgánica, los cuales se corresponderán por frecuentes anastomosis. Esta suposición tiene ciertas probabilidades, toda vez que la sensibilidad táctil de la región dorsal del monstruo distingue las dos puntas del compás á distancia de 25 milímetros, cuando se necesita una distancia de 50 en la mayor parte de los hombres; para mejor demostración, la sensibilidad de los pulpejos de los -dedos, que es algo inferior á la de la punta de la lengua en el hombre, es de milímetros 0,6 en el monstruo, mientras la de las puntas de cada una de sus lenguas es de un milímetro, como en ios individuos ordinarios; por consiguiente, la sensibilidad de ^mbas cabezas es la natural en un hombre , porque depende de un solo sistema de nervios craneales, y la sensibilidad de las extremidades y del tronco es doble que la de los demás hombres, y debe corresponder á mayor número de nervios. Las ilusiones del tacto producen resultados áun más concluyentes. Todos sabemos que alterando la relación normal de dos superficies sensibles, acostumbradas á completar entre sí las impresiones del tacto, se produce una ilusión si se las pone en contacto con un cuerpo esférico; de manera, que si ponemos el índice debajo del dedo medio, é introducimos entre ambos una pequeña bola de cera, nos ^guramos tener entre ambos dedos dos bolas en vez de una: corriendo hácia la derecha el labio superior, y el inferior liáci^i la izquierda, si se introduce entre ambos labios la misma bola, oreemos tener dos bolas entre los labios. Pues bien, hecho el ex-