De Puerto-Rico a Madrid. Estudios de viaje · Unidad 99 de 101

Unidad 99 · DE PÜERTO-RIOO A MADRID.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

DE PÜERTO-RIOO A MADRID.

de las unidades, pero que no las forman jamás.

Cortón vale por sus propios méritos. Si algo han hecho por él sus enemigos, ha sido llamar la atención hacia aquellos, dándoles merecida notoriedad.

Pero aun cuando insistiese en la idea de que las enemistades son útiles en aquel concepto, no sería capaz de buscarlas volunt^iriamente. Es pura broma mia eso de las colecciones de enemigos. Los tiene sin duda el Sr. Cortón, pero muy á pesar suyo, y por causas independientes de su voluntad.

¿ Tiene él, v. gr., la culpa de haber nacido con talento? ¿Es culpa suya el tener un carácter demasiado franco, demasiado explícito, y una irresistible propensión á decir y aun á publicar en letras de molde algunas cosas que siente ?

' Y si á esto añadimos un poco de e-se aturdimiento natural de la juventud, y otro poco de ese prurito de enderezar entuertos y de llevar las cosas á punta de lanza, que suele acometernos de vez en cuándo á los descendientes del gran español de la Mancha, se comprenderá sin esfuerzo el porqué de aquellas enemist \des.

Por lo demás, Antonio Cortón es un guapo chico (sin agravio de lo presente),

MADRID,

y nadie al verle creería que puede inspirar sentimientos desagradables ni aun entre las gentes más vidriosas y enojadizas.

Es joven, alto, grueso y de arrogante figura ; rostro ovalado y varonil, de una palidez limpia y marmórea, y de correctas facciones ; ojos vivos y grandes, de inteligente y bondadosa expresión ; buena frente, mejor cabeza, pelo abundante y rizo, y un bigote sedoso, juvenil, que parece haber nacido á pesar suyo, para velar un poco aquellos labios baironianos de una expresión característica, entre desdeñosa y sensual.

Tiene excelentes condiciones literarias. ¡ Así tuviera resolución y constancia para sacar de ellas todo el partido posible !

Tiene inteligencia clara y poderosa, bastante imaginación, y sobre todo un ingenio ático y fecundo como pocos, y un instinto analítico de primer orden. / -

Es uno de los buenos críticos de España (que no abundan en nuestros dias), y sería más perfecto aun si una invencible propensión de su espíritu pesimista no le llevara constantemente á la sátira desesperada y cruel Tiene admirable facilidad para descubrir el lado ridículo de las cosas, y su implacable pluma tiene insistencias y ensañamientos capaces de exasperar al mis-