De varios colores · Unidad 20 de 24

ESCENA IV

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

_Don Tristán_, _D. Ramón_ y _Zulema_. _Doña Brianda_ entre bastidores atisbando lo que pasa y asomando de vez en cuando la cabeza.

_D. Ramón_.

Solos ya, satisface mi deseo: desembózate.

_D. Tristán_.

¡Mira!

_D. Ramón_.

¡Ay, Dios! ¡qué veo! Don Tristán eres tú, mi amigo caro. ¿Por qué caso tan raro te encontré solo en la tremenda lid, más valiente que el Cid, entre fieros paganos?

_D. Tristán_.

Yo me volvía a tierra de cristianos después de estar en la imperial Granada, de donde traigo a esta mujer robada. Es mi dicha suprema, es mi esposa, es mi bien, es la hermosa Zulema, hija mayor del rey Muley Hacen. Contempla su hermosura.

(Don Tristán se dirige a Zulema, le quita el negro capuz y ella aparece deslumbradora, con rico traje oriental, todo cuajado de oro y de piedras preciosas.)

_D. Ramón_.

(Mirando a Zulema y como en éxtasis.)

¡Un sol en el zenit se me figura! ¿qué vas a hacer con tan sin par doncella?

_D. Tristán_.

Me casaré con ella cuando esté en mi lugar y busque al cura, que de antemano le dará el bautismo: Ya una esclava católica le enseñó el catecismo. Ella está melancólica porque deja a su padre y a su grey en la maldita ley del Profeta Mahoma, que sin fallar los llevará al infierno.

_D. Ramón_.

Harto pesada broma das tú entretanto al rey con hacerte su yerno.

_D. Tristán_.

Déjate de discursos y razones.

_D. Ramón_.

Me callo, pues. Di tú lo que dispones.

_D. Tristán_.

Aquí pernoctar quiero hasta que raye el matinal lucero. Entonces prosiguiendo en mi camino me volveré al castillo de D. Suero, mi padre muy amado, conduciendo a mi dueño idolatrado sobre las ancas de mi fiel rocino.

_Zulema_.

¡Ah! sí, vámonos pronto, D. Tristán. Temo que aún nos ocurra algún desmán.

_D. Ramón_.

No tema Vuestra Alteza, que está segura en esta fortaleza. Venid, pues, al mejor de mis salones a descansar del hórrido combate, y a lavaros también. Después os servirán el chocolate, con bollos de manteca, mojicones, buñuelos y otras frutas de sartén. (Vanse.)