Desengaños misticos a las almas detenidas, o engañadas en el camino de la perfeccion. Discurrense las mas principales causas y razones, por qué siendo tantas las personas que tratan de oracion mental, son tan pocas las que llegan á ser perfectas · Unidad 124 de 405
Unidad 124 · LIBRO II. GAPITÜLO Vil.
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LIBRO II. GAPITÜLO Vil.
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ico se acusen y. por si acaso» porque eso es bueno solamente, quando no saben de cierto si faltaron ó no faltaron. Tampoco se cumple con decir : Acúsame de todo k que be ofendido a Dios en, toda mi vida pasada > porque es necesario confesar en particular todo lo que se acuerdan que no está confesado. Kfflif. La última circunstancia v. 14. de la buena confesión es la M* satisfiíccion. Cumplan la penitencia quanto antes puedan, y procuren cumplirla con mucha devoción , considerando que en aquella penitencia leve se les ha conmutado la pena gravísima que *«. merecían por sus grandes pe- ^ cados. La Venerable Madre María de Jesús de Agreda siempre cumplía la penitencia con las rodillas desnudas sobre la tierra , y decia que aquellas son oraciones distintas de todas las demás , por quanto en ellas está conmuta de parte de Dios otra pena mucho mayor. Si el Confesor les ha mandado restiiír cosa de honra y hacien- (b , no dilaten el cumplirlo, sino salgan quanto antes de ese cargo , porque quanto mas se tarden en ello , mas dificultoso se les hará 5 y sí se hace largo , con aquel primer fervor que da el Sacramej^to^
se siente menos , y se de^ cansa antes. En la restiturcion de hacienda , aunque no puedan restituir luego todo ^«í- '*. lo que deben , restituyan lo '• ^- '^* que* puedan , como ya se di- '?f* j*^* xo en el Libro" primero , Capítulo diez y seis.
Algunas personas desean mucho saber ¿quál será el mejor modo de confesarse? A to qual respondió una p*- sona discreta , que el mejor modo de confesarse es el confesarse sin modo , diciendo cíara y sencillamente sus pecados del modo que los entienden. Esto tiene determinado el Santo Concilio de Trento, diciendo que se confiesen los pecados del modo que los dida la conciencia del mis- Trident. mo penitente : Aperiantur pee- sess. 1 4, cata y prout latent in cons-eéf.t^ cientia. Ni Dios nuestro Señor y ni su Santa Iglesia , n£ ios Sagrados Concilios , ni los Santos Padres piden otra cosa y sino que el penitente se acuse de. sus pecados del modo que los entiende. Cotí esto pueden consolarse las .^ personas que se afligen y ima« ginándo que no se saben confesar.
No mezclen en la confe-^ sion historias impertinentes^ sino vayan luego al punto en que estuvo la falta. Digan }o primero lo que les hace
^ O mas '