El amigo del niño: libro de lectura · Unidad 23 de 52

Unidad 23 · SAAVEDRA FAJARDO.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

SAAVEDRA FAJARDO.

LA TIERRA VEGETAL Y LA ROCA VIVA

pizarra planeta grillo culebra

losa viva cal cavar

Prendió la primera mata en la tierra, creció, se le cayeron una y otra vez las hojas; se murió la mata, cayó al suelo y se pudrió en él; y el polvo de las hojas y del tronco deshecho se mezcló con el polvo de las rocas; y hubo así más tierra.

Esa tierra que tiene restos vegetales es mejor que la otra; y mientras más polvo vegetal tenga, mejor será para sembrar. Los animales que morían iban á parar también á la tierra: el gusano, la mariposa, el grillo, la culebra, el pájaro, el caballo, millares y millares de animales, en suma. Y con todos esos restos de animales, se enriquecieron y mejoraron también los terrenos; y con los restos de otras plantas y animales, siguen y seguirán enriqueciéndose así, hasta el fin de los siglos.

Pero si es curioso ver y saber cómo se han formado los terrenos, si es útil saber cómo se ha formado la capa de tierra que se puede arar, y en la cual puede sembrar-

se, no es menos curioso ni menos útil ver cómo está hecho el planeta por dentro.

Eso se sabe muy bien: por dentro, en lo hondo, es todo de roca viva. Cavas en un punto, y encuentras piedras blancas, piedras de cal. Cavas en otro, y encuentras piedra obscura, como la de los adoquines, ó como las losas de San Miguel. Cavas más allá, y hallas pizarra, otra clase de piedra que conoces de sobra.

PENSAMIENTOS

Con los trabajos se alarga la vida; con los deleites se abrevia. A un vaso de vidrio formado á soplos, un soplo lo rompe; el de oro hecho á martillo, resiste el martillo.

SAAVEDRA FAJARDO.

La naturaleza se presenta por todas partes á vuestra contemplación, y, doquiera que volváis los ojos, veréis brillando la conveniencia, la armonía,, el orden patente y magnífico que atestigua . . . Consultadla, y nada os esconderá de cuanto conduzca á la perfección de vuestro ser. Consultadla, y luego desenvolverá á vuestros ojos el admirable lazo con que sostiene el universo.

JOVELLANOS.

DIFERENCIAS ENTRE LAS ROCAS

incrustación consistencia serpentina picapedrero

intervenir barreta pico eruptiva

Con objeto de ver eso, vamos á dar un paseo por los alrededores de la Habana. El paseo se. hace a pie, y observándolo todo para sacar provecho de él. Salimos de la ciudad por el Cerro, y en todo eso de la Ciénaga no hallamos rocas descubiertas. A la izquierda y en una gran extensión, todo es llano y está tapizado de yerba muy verde. Eso de allí es tierra vegetal, riquísima, negra; pero apoco, sobre la derecha, empiezas á ver colinas, elevaciones naturales del terreno, que son de roca caliza; se-

güimos hasta Puentes Grandes, y á un lado y otro del camino verás en las canteras muchos hombres con picos y barretas, cortando y sacando piedras calizas, buenas para rellenar con sus pedazos las calles, y buenas también para hacer cal. Se cortan como uno quiere, pero es necesario saber hacerlo. Los obreros que se emplean en esto, se llaman canteros y picapedreros. Por ese lado todo es piedra de cantería.

Si hubiéramos ido a Guanabacoa, habríamos visto otra clase de roca, de otro color, de otra consistencia, de otra hechura. Las rocas de esta región son obscuras, verdosas, más duras que las rocas calizas, y con incrustaciones brillantes que aquéllas no tienen. Esta clase de roca se llama serpentina. Las rocas calizas se van formando debajo del agua. La serpentina y otras rocas parecidas (como esas de que se sacan los adoquines) han estado derretidas alguna vez, y al enfriarse han cuajado así. En su formación ha intervenido el fuego interior de la tierra, y se llaman rocas eruptivas. No abundan estas últimas rocas én nuestra isla, que parece tener un cimiento calizo.

Entre las montañas, la naturaleza

parece más libre y feliz, más her-

mosa y pura que en otras partes.