El café de máscaras y otros sainetes · Unidad 336 de 447
Unidad 336 · HISTORIA DE UN AMOR
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HISTORIA DE UN AMOR
Pero, si alcanza lo que deseaba,. siente luego pesadumbre por el remordimiento de la conciencia que siguió á su apetito...
Kempis: Imitación de Cristo, Libro I, Cap. VI.
I. — Deseo
— Román, tu ciencia es incierta;, me ha dicho quien bien lo sabe que es la pureza una llave que abre del cielo la puerta.
— Victoria, por Dios, ahora de la juventud gocemos, porque, después que expiremos, lo que ha de pasar se ignora.
— No gozo por no penar. — Pues es igual, á mi ver, gozar para padecer que padecer por gozar.
Si Dios nos cierra su gloria, en el infierno, algiin día será inmortal, alma mía, de este placer la r.iemoria.
Porque un recuerdo tan fuerte de tan grande bienandanza, trasjiasa, cual 'a esperanza, los límites de 1» muerte.
Hoy mis deseos coronas del favor mas soberano, Con esta trémula manoque en tu tmbiiaguez me abandonas.
Deja que en ansia tan loca una mi frente á tu frente, porque me ahoga el ambiente que no perfuma tu boca.
Pon en tu blando extravío, para calmar mis antojos, tus ojos junt ) á mis ojos,
tu corazÓT junto al mío.
II —Placer Es i ir.ixJsible, Victoria,
que haya un tormento que me alga olvidar la gloria
de este momento. No, quien diiha tan cum|ilida
á ver llegí^, ni en la eternidad la olvida.
— "[Ay, ni! jAy, nol" — Mi ser de tu ser recil e
mutuos placeles; y, pues uno entre otro vive,
nuestros dos seres, en tan dulce parosismo,
;no es cierto, di, que son partes de un ser mismo?
— "¡Ay, s(! ¡Ay, sil' — Si cuestan horas serenas
penas sin cuento, vale un infierno de penas
este momento. 1)1 si en tu virtud pasada tu alma encontró satisfacción más colmada.
- "¡.A-y, no¡ ;Av, no! — Modera tu ardor, querida,
por un instante, que no hay dsl-ite en la vida
más adelante... ¡Victoria! — ] Román! — I, a muerte
á mí... — V a mí . — Hallen* s ¡ay! de esta suerte.
— "¡Ay, sí! ¡Ay, si!
m. -Hastío ¡Pasó! La hiél de un niiugnanie hastío ya en tu indolencia ¡¡aladeando vas; Jamás mi fe te |)agará, bien mío. ese rubor que devorando estás. — ¿Jamás?
— "¡Jamás!"
— ¡Pasí^l Yo he abierto el insondable abismo do lu inocencia sepultando in^s: el ])lact:r es verdujio de sí mism( ; Jamás el gu^to fin do.or vera.»;.
— J<mas? — "¡J.imss!"
jPasó! Por culpa de un fugaz contento, siendo ludibrio de ti misma está'^; ya el puñal de un atroz remordimiento, ¡))erdónl jamás lejos de ti ver^s. — ; Jamas?
—¡lamas, paloma sin candor, Jamás! ■■.