El poema de las mieses; cantos de amor, de esperanza y de duda; precedidos por una elegía de Leopoldo Díaz · Unidad 27 de 28

Unidad 27 · 188 CARLOS ORTIZ

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188 CARLOS ORTIZ

Es mi vida un erial: sombras, enojos; Triste como las lápidas desiertas: ¡Ni aun lágrimas ya quedan a mis ojos Para llorar las ilusiones muertas!

Mas no me rindo en la batalla dura, Mis armas de combate yo no quiebro, Mientras exista, esplendorosa y pura, Una chispa de luz en mi cerebro .

— Y yo mis p,rmas de combate quiebro ¿Por qué si todo me abandona, lidio? Cruza como un fantasma mi cerebro La idea redentora del suicidio.

VIBRACIONES

Ya vierten las estrellas sus fulgores Cintilando del cielo en el confín; Se extinguieron del mundo los rumores, Sólo hablan de esperanzas y de amores Las cuerdas vibradoras de un violín.

Solloza Schubert ; triste melodía Arranca al instrumento un serafín: Con dulce y sin igual melancolía Derraman esa lánguida armonía Las cuerdar, vibradoras de un violín.

Gime Bériot : la ment-e alza su vuelo A la reqrión sin Jímites. sin fin. Escuchando esa música del cielo Que forman, armoniosas, con anhelo, Las cuerdas vibradoras de un violín.

En armonía magistral, excelsa. Dice Wagncr las nupcias de Lohengrin,

Y ora traducen los amores de Elsa,

O cantan las hazañas de algún Welsa Las cuerdas vibradoras de un violín.

¡Cómo pasan las hondas amarguras Que surgen de la vida en el festín,

Y se olvidan las negras desventuras, Cuando vierten sus notas tiernas, puras. Las cuerdas vibradoras de un violín!

Derraman las estrellas sus fulgores Cintilando del cielo en el confín ; Se extinguieron los mágicos rumores: Ya no hablan de esperaaizaia ni de amores Las cuerdas vibradoras de un violín

BALADA DE OTOÑO

Fué en el lago: las corolas Se teñían de arrebol ; Junto n mi amiga, las olas Entonaban barcarolas Bajo los beso'^ fl»»! sol.

Una noche, mientras pisa LtLü violetas del jardín, Me da su alma en su sonrisa Que recogía la brisa Perfumada de JHzmín.

\1]\ ia akoba: el blanco nido, Suspiros, frases de miel : Alcruien murmura a mi oído: **Mira que pasa el olvido Bajo el rosado dosel".

Después la desgarradora, La triste separa<MÓn ; Llegó del adiós la hoi*a, Mientras surp:ía la aurora Sobre una muerta ilusión.

La ausencia, las uo olvidadas Promesas, la duda cruel; Y así las horas pausadas Llegaban como enlutadas Trayendo traeros de hie) .

196 CARLOS ORTIZ

Volví a verla, pero inerte, Ya fría su blanca sien. **No esperes que se despierte, Mira que llegó la Muerte Para besarla también".

¡ Ob 1 Pálida que deshojas, Las margaritas en flor. Triste Otoño, cómo arrojas Las amarillentas hojas Sobre tu tumba y mi amor!

índice

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Elegía, por Leopoldo Díaz

Cantos de amor, de esperanza y de duda

El arco Iris

La princealta (Catulle Mendé«)

Excelsa

Cromo Nocturno Haz de flor.

Pács.

El poema de las mleses Prólogo ^^

I — Invlcruü II — Ervar

III — El arado

IV — El canto de la tlerru V — Primavera .«

VI — Golondrinas .

VII — Flor de trigo y flor de armonía ^^ VIII " Junto al lago .

IX — Estío . . X — La corona XI — La borrasca XII- Romanza de la estrella