El poema de las mieses: cantos de amor, esperanza y duda · Unidad 22 de 27
Unidad 22 · 164 — CARLOS ORTIZ
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
164 — CARLOS ORTIZ
Mi triste lira Que hondo suspira, Llora los pobres amores muertos.
Cuando en las sombras de la arboleda Sueño mis sueños de solitario, Se acerca tu alma que arrastra, queda, La blanca seda de su sudario.
Noches de estrellas,
Tibias y bellas, Bajo tus limpios cielos abiertos,
Mi triste lira
Que hondo suspira, Sueña en los pobres amores muertos.
Veo en la fuente tus grandes ojos
Y tus miradas dulces, tranquilas; Son estas rosas tus labios rojos,
Y esas estrellas son tus pupilas.
Noches de estrellas,
Tibias y bellas, Bajo tus grandes cielos abiertos,
Mi triste lira
Que hondo suspira, Sueña en los pobres amores muertos,..
CANTOS DE AMOR, DE ESPERANZA Y DE DUDA — 165
¿Dónde te encuentras Ligeia triste, Pálida musa de los dolores? ¿Por qué a mi labio sediento diste El filtro mágico de los amores?
Fúnebre llanto la nube espesa Llora en el mustio cielo sombrío: Oh! noche, inúndame con tu tristeza! Abrid en mi alma, flores de hastío!
EL VINO DE LOS AMANTES (Baudelaire)
El espacio está espléndido y sereno! Sin espuelas, sin látigo, sin freno, Partamos a caballo sobre el vino Para un cielo de luz, puro y divino.
Cual dos ángeles blancos que tortura Una ardiente, implacable calentura, Entre el azul cristal de la mañana Raudos sigamos la visión lejana.
Mecidos sobre el ala, muellemente,
Del veloz torbellino inteligente,
En un delirio igual, delirio hermoso,
Flotando juntos de la dicha dueños, Huiremos, alma mía, sin reposo Al azul paraíso de mis sueños!
CANCIÓN DEL RAYO
Relámpago ígneo, rayo que en un zigzag violento Fustigas los hipógrifos en que cabalga el viento; Relámpago ígneo, corvo vengador de querubes Que abres heridas rojas en las rebeldes nubes; Tú, que de las tinieblas rasgando los cendales, Trazas én el espacio mortíferas señales, Señales fulgurantes de los genios malignos, Que hacen entre las sombras sus luminosos signos, Y brillan con siniestro fulgor, mientras las pampas Parece que soñaran cuando ese signo estampas... Rayo ígneo, cuando avanzan los negros escuadrones De las tormentas y huyen las trágicas legiones, Pareces el rebenque de algún dragón en guerra Que azota las borrascas para aplastar la tierral
174— CARLOS ORTIZ
Sí, lívido relámpago: yo amo tu luz intensa En esas noches negras, cuando la pampa piensa, Huérfana de alegrías y huérfana de flores, — Que sueña en sus tristezas y piensa en sus dolores Amo tu luz sombría, amo tu luz intensa Cuando hieres los flancos de la noche suspensa, Pues se diría al verte rasgar la bruma enorme Que son los pensamientos del alma de lo informe.
Yo amo el fragor hondo y horrísono del trueno, Que es voz de rebelión, que es un acento lleno De trágica amenaza. — ¡Oh, voz de iras eternas, Que nace en las montañas y muere en las cavernas! —
Y que al traer el eco de los negros abismes, Parece que anunciara los grandes cataclismos.
Y esa es tu voz, oh, rayo! La amo porque una noche Mientras ella dormía como un divino broche,
Su hermosa cabecita muy lejos de mi pecho, Vibró tu voz robusta que hizo temblar el techo; El débil y ligero techo de mi cabana Crujió al impulso ciego de alguna fuerza extraña!,..
Muy lejos de mi pecho su espléndida cabeza Reclinada en los brazos soñaba en su tristeza... (i Por qué estaba enojada? — Oh! mi dulce tesoro! Creyó ella en mis mentiras, dio crédito a mis bromas... Sus senos se agitaban como blancas palomas Que mueven sus alitas para emprender el vuelo.