El sí de las niñas · Unidad 30 de 38

ESCENA V.

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RITA, D. DIEGO, SIMON.

RITA. Ya se han ido... (_Rita observa y escucha, asómase despues á la ventana y busca la carta por el suelo._) ¡Válgame Dios!... El papel estará muy bien escrito; pero el señor D. Felix es un grandísimo picaron... ¡Pobrecita de mi alma!... Se muere sin remedio... Nada, ni perros parecen por la calle... ¡Ojalá no los hubiéramos conocido! ¿Y este maldito papel?... Pues buena la hiciéramos si no pareciese... ¿Qué dirá?... Mentiras, mentiras, y todo mentira.

SIMON. Ya tenemos luz. (_Sale con luz. Rita se sorprende._)

RITA. ¡Perdida soy!

D. DIE. ¡Rita! ¿Pues tú aquí? (_Acercándose._)

RITA. Sí, señor, porque...

D. DIE. ¿Qué buscas á estas horas?

RITA. Buscaba... Yo le diré á usted... Porque oimos un ruido tan grande...

SIMON. ¿Sí, eh?

RITA. Cierto... Un ruido y... Y mire usted (_Alza la jaula que está en el suelo._) era la jaula del tordo... Pues la jaula era, no tiene duda... ¡Válgate Dios! ¿Si se habrá muerto?... No, vivo está, vaya... Algún gato habrá sido. Preciso.

SIMON. Sí, algun gato.

RITA. ¡Pobre animal! Y qué asustadillo se conoce que está todavía.

SIMON. Y con mucha razon... ¿No te parece si le hubiera pillado el gato?...

RITA. Se le hubiera comido.

(_Cuelga la jaula de un clavo que habrá en la pared._)

SIMON. Y sin pebre... Ni plumas hubiera dejado.

D. DIE. Tráeme esa luz.

RITA. ¡Ah! Deje usted encenderemos esta, (_Enciende la vela que está sobre la mesa._) que ya lo que no se ha dormido...

D. DIE. ¿Y Doña Paquita duerme?

RITA. Sí, señor.

SIMON. Pues mucho es que con el ruido del tordo...

D. DIE. Vamos. (_D. Diego se entra en su cuarto. Simon va con él llevándose una de las luces._)