El trovador · Capítulo real 12 de 34

ESCENA VII

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

_Queda la escena un momento sola; salen por la izquierda_ DON MANRIQUE _con el rostro cubierto con la celada, y_ RUIZ

RUIZ. Éste es el convento.

MANRIQUE. Sí, Ruiz, pero nada veo. ¿Si te engañaron?

RUIZ. No creo...

MANRIQUE. ¿Estás cierto que era aquí?

RUIZ. Señor, muy cierto.

MANRIQUE. Sin duda tomó ya el velo.

RUIZ. Quizá.

MANRIQUE. Ya esposa de Dios será, ya el ara santa la escuda.

RUIZ. Pero...

MANRIQUE. Déjame, Ruiz; ya para mí no hay consuelo. ¿Por qué me dio vida el cielo si ha de ser tan infeliz?

RUIZ. ¿Mas qué causa pudo haber para que así consagrara tanta hermosura en el ara? Mucho debió padecer.

MANRIQUE. Nuevas falsas de mi muerte en los campos de Velilla corrieron, cuando en Castilla estaba yo.

RUIZ. De esa suerte...

MANRIQUE. Persiguiéronla inhumanos que envidiaban nuestro amor, y ella busca al Redentor huyendo de sus tiranos. Si supiera que aún existo para adorarla... No, no... Ya olvidarte debo yo, esposa de Jesucristo...

RUIZ. ¿Qué hacéis? Callad...

MANRIQUE. Loco estoy... ¿Y cómo no estarlo ¡ay cielo! si, infelice, mi consuelo pierdo y mis delicias hoy? No los perderé; Ruiz, déjame.

RUIZ. ¿Qué vais a hacer?

MANRIQUE. Pudiérala acaso ver... con esto fuera feliz.

RUIZ. Aquí el locutorio está.

MANRIQUE. Vete.

RUIZ. Fuera estoy.