Elementos de botánica · Capítulo real 4 de 4
CAPITULO IV
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO IV
RASGOS DE LA GEOGRAFIA BOTANICA DEL VALLE CENTRAL
DE MEXICO
Las explicaciones cortas que siguen a continuación tienen el doble objeto de dar al lector un bosquejo primitivo de la vegetación alrededor de la capital de la República; y de servirle de introducción a la Geografía Botánica, disciplina que conecta la geografía física con la botánica.
Una mirada aun superficial ya nos hace ver que de'nuestro territorio en cuestión una parte, la ubicada hacia el oeste, sur y sureste, lleva una vegetación boscosa; y la otra una vegetación más o menos rala de arbustos e hierbas, pero de tal modo, que ésta última, acá y acullá se intercala en aquélla.
I. Región boscosa. Son las serranías elevadas (hasta 4,000 m.) de Las Cruces y del Ajusco que llevan una capa densa de bosques, hoy día ya bastante diezmados por la tala desmesurada de árboles. La región inferior (2,500 — 3,000 m.) exhibe existencias sociales de ocotes (Pinas), de óyemeles (Abies), a las que más arriba se juntan los cipreses (Cupressus) y Junip&rus. Estos van acompañados de varios árboles dicotiledóneos de encinos (Quercus), del tepozan (Baddleja), madroño (Arbulas), de sauces (Salto:), etc. Los arbustos numerosos que forman un piso más bajo que los árboles, son de los géneros Pibes. Berberís, Fuchsia, Symphoricarpus, Senecio, Viguiera, Montanoa, Baccharis, Ceslntm, Solanum, Calaniintha, Rubus, Acaena, etc. Enredaderas se dan por los géneros Lonicera y Smilax. A la vegetación herbácea contribuyen muchas Compuestas (Senecio), las Umbelíferas (Arracada, Eryngmm), varias Comelináceas y \ alerianaceas, Thalictrum, Fragaria (la fresa), Lupinus (garbancillo) y unas cuantas Gramíneas de los géneros Triscturn, Festuca, Epicampes, Muchlenbergia, Stipa, etc. El ' suelo está tapizado de hierbas bajas, musgos y liqúenes. Heléchos, musgos y pocas Bromeliáceas ( Tillandsia ), adornan los árboles como epífitos. Esta vegetación naturalmente está sujeta a muchos cambios locales, pero sube, aun paulatinamente empobrecida, casi a la cumbre del Ajusco.
Entre medio de estas existencias boscosas, se hallan intercaladas algunas praderas, principalmente cerca de los cursos de agua; agradan ellas la vista por el verde fresco de sus gramíneas .y por los matices variados de sus hierbas floridas ( Senecio , (¡enticina, Epilobium, Nastur t íilvi, las Comelináceas).
Los árboles y arbustos de los bosques generalmente son siempre verdes, sus hojas frecuentemente rígidas y coriáceas, como suele suceder a los árboles que periódicamente carecen del agua (plantas xcrófitas y mesófitas). En cambio, las hierbas de las praderas húmedas tienen sus hojas tiernas y blandas (pl. higró fitas).
II. La región abierta lleva vegetaciones distintas según las calidades del terreno. Las faldas de los cerros, los pedregales, las lomas onduladas (hechas de tepetate y tobas) están cubiertos de la estepa. Los terrenos aluviales que se extienden en los llanos algo salobres alrededor del lago deTexcoco y cerca de las zanjas de agua dulce, alimentan según la cantidad de humedad de que disponen, una vegetación muy rala (de la gramínea rastrera Distichlis ) hasta una alfombra cerrada de hierbas (Erigeron, Bidens, etc.), de Gramíneas y Juncáceas. En épocas pasadas prosperaban aquí también existencias de ahuehuetes ( Taxo -
dium).
En las zanjas de agua que cruzan esta región, se establece una vejetación exuberante de Eichhornia (flor del huauchinango,) Aganippea, Jvssicva, Nymphaea (ninfa), Lemna, Typha, Ceratophyllum, Potamogetón, etc., con agregación de muchas Algas ( Spirogyra , Hydrodidyon, Vaucheria). Las aguas de Xochimilco y de Ixtapalapa son los centros de tales vegetaciones.
Otra extensión de los terrenos planos está cubierta de los cultivos, •entre los que descuellan los maizales. Las huertas y milpas con sus árboles frutales (peral, manzano, higuera, etc.), hortalizas y flores alcanzan a su desarrollo máximo en las regiones bien regadas de Xochimilco donde se ha conservado todavía el sistema antiquísimo de las chinampas que son parcelas establecidas sobre un emparrillado, abonados con lodo y dedicados a un cultivo intenso de flores y hortalizas.
Pero de todas estas formaciones que visten los terrenos planos y ' ondulados, la más extensa y la más variada es la estepa. Mientras que en la pradera los individuos vegetales se juntaban a dar una alfombra cerrada en la estepa los componentes frutescentes y herbáceas no alcanzan ’a formar un tapiz homogéneo, sino que dejan entrever porciones más o menos anchas del suelo desnudo. La vegetación de la estepa se nos presenta desde dos aspectos; una vez está establecida sobre terre-
nos de origen secundario, e. d. sobre arcillas, tobas y tepetates, es la vegetación de las colinas y lomas; y otra vez sobre las rocas vivas y lavas de los pedregales. En ambos casos el único árbol conspicuo es el pirú (Schinus M olle, de la región noroeste de Sud-América) ; a él se le asocian las Cactáceas (nopales, órganos, biznagas), los tipos carnosos del Senecio praecox (Palo Loco) y de las Crasuláceas, los arbustos espinudos (huizaches) de los géneros Acacia, Mimosa y Pithecólobimn, y multitud de otros arbustos de Wigandia y principalmente de compuestas ( Baccha - ris, Stevia, Eupatorium, BrickeUia, Verbesina, etc.) Un tipo arbóreo de las Liliáceas es el género Y ucea; igualmente abundan las Agave. Interminable es la serie de hierbas y gramíneas anuales y perennes. Muchas de ellas poseen rizomas, bulbos, tubérculos o raíces muy enterrados. Esta vegetación está en flor en los meses de agua, y presenta entonces un aspecto encantador. En cambio, durante los meses secos (noviembre a marzo), la estepa da un color amarillo y monótono. En vista de esta sequía prolongada los habitantes vegetales de la estepa se defienden de mil maneras contra los peligros que envuelve la escasez de agua; son xerófitos cuya organización exterior e interior está adaptada al rigor del clima. Un tipo curioso es el de los heléchos y de las Selaginelas (doradilla) que se cierran en la época seca y se abren en la época húmeda del año. Las magueyeras pertenecen a la estepa.
En cuanto a su situación geográfica (19° lat. bor.) el Distrito Federal pertenece a la zona tropical; y efectivamente sus trechos abiertos y asoleados (estepas, pedregal) llevan algunos tipos tropicales. En cambio, las serranías y montes boscosos y sombríos alimentan una vegetación peculiar a la zona templada; en esto concuerdan con la flora de los Estados Unidos de Norte América y así con la del hemisferio boreal en general.
Explicación de las abreviaturas:
e. d. = es decir.
+ = más o menos.
Conf. = Confrontar.
respect.= respectivamente, pág. = página.
\ .
FE DE ERRATAS Y APENDICE
Pág. 10. Delante de: La transpiración: eolóquese C.
,, 49. Línea 4 desde ahajo, en lugar de: Cruefícras: lóase: Cruciferas.
,, 02. Línea 17 desde abajo, en lugar de: obdiplosemon: léase: óbdiplostemon.
,, 100. Línea 11 desde arriba, en Jugar de: Eucheum: léase: Euckeuma.
„ 103. Línea 13 desde abajo, en lugar de: eridia: léase: Pendía.
,, 105. En la leyenda de fig. 83, en lugar de: pericterios, léase: Peritecios.
,, 113. En lugar de: División VIII, léase: División IX.
,, 130. En lugar de: División IX, léase: División X.
A las Coniferas hay que agro'gar (pág. 134, línea 4 de arriba, después de Sequoja): Podocarpus gualemalensis, iiltimamente descubierta en México (cerca de Beristáin en el Estado de Puebla). El árbol se llama: Palmillo.