Elementos de economía política con aplicación particular a España · Unidad 50 de 74

Unidad 50 · FUS DE LA PRIMERA PARTE,

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FUS DE LA PRIMERA PARTE,

ELEMENTOS

^ DE

ECONOMÍA POLÍTICA

CON APLICACION PARTIClíLAR

s y t/6 ^ */6,

SEGUNDA PARTE,

Sn ef dieíi^ ^ ^fe¿^ Q^ecna^ic/o ¿o<f ^denore^ ^on ^ef'^iando y ^ona. tdj^aéef^ era fa eí moc/éfo de toda fa 'Europa j <¿fu pa¿<f ricOj d^u<f nalurafe^f caSaffered^cod áa^iei de^a'ído e?i premr^ ¿¿o j 4fu den^a^^ ca<f ú ^enereid ^oda^ Ía<f cor¿e<fj

<fa comercio y arie<f ^foreccan j ^ <fu poéfa-

cion a<fcend¿a d ^4 mífíoned de aímad".

Historia de Carlos V. por Robertson.

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187 ,

INTRODUGCION.

El objeto principal áe tocia ciencia , y también lo mas difícil, es la aplicación dé siis principios; pero en la Economía Política de que tratadlos ^ és mucho mayor la diíb cuitad en esta parte * y sé requiere el mayor tino , porque de su acierto ó desacierto en la aplicación, depende la prosperidad y riqueza, ó la infelicidad y pobreza de las naciones, . s

Teniendo pues presente esta reflexión, y conformándonos con las teorías csplicadas en la primera parte de esta obra , Vamos á proponer los medios que en nuestro concepto contribuirán mucho „á émriquecer la nuestra, sin trastornos ni convulsiones políticas j qme> en lugar del bien que se desea, acarrean infortunios

_ í$i n embarco ^ sentaremos-^la onáxi má ^ de que si las innovaciones preéipitadas y violentas pueden escitar revoluciones ^ parece que: seria provocarlas el no hacer aquellas reformas justas y moderadas qué exige el es-» píritu publico , y la conveniéncía general reclama.

Penetrados de esta verdad ^ hemos procurado examinar cómo podriaa conctliarse las Opi alones de ios economistas modernos, con los grandes intereses consolidados en Espafia por las leyes y costumbres de muchos aiios: y aunque con temor de no haber acertado, manifestaremos fran ca m ente d resultado de estas observa-^ clones, , .;o ; ■> - ;

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La riqueza pública estriba en la agricultura , en el comercio y las artes , y examinando cómo adelanta cada uno de estos ramos, veremos también si hay obstáculos invencibles que se opongan á su prosperidad.

El comercio pide libertad , sin que se opongan á ella los intereses ni las miras políticas de ninguna clase del estado. No sucede lo mismo con la libertad que reclama la industria , en la cual no están conformes las opiniones ; porque unos quieren mantener las corporaciones gremiales , cuando tratan otros de estinguirlas. Mas atendiendo á i^ue los primeros aconsejan la conservación de estos cuerpos por razones políticas, y los segundos su abolición por miras económicas , conviniéndose todos en el deseo de la común felicidad, propondremos el modo de conciliar estas diferentes opiniones.

Algunos dicen que el estancamiento de la propiedad , los derechos y privilegios feudales y los, diezmos, se oponen ál : fomento de la agricultura.

Creemos haber probado, que el estancamiento ^de la propiedad, no siendo escesivo, no puede impedir el que

una nación llegue á un grado grande de prosperidad jr

De ios derechos j privilegios feudales destruidos por el gran cardenal Císnerós, apenas quedaban ya algunos Testos, que fueron abolidos cuando S. M. tuvo á bien suprimir los señoríos jurisdiccionales.

Si miramos los diezmos bajo el aspecto económico, pueden considerarse como una contribución dirceta territorial en especie | y por consiguiente no perjudica mas á la riqueza pública que otra cualquiera de

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contribuciones de la misma clase qué se pagán en metálico en toda Europa : y si atendemos á su destino, ya se sabe que entre nosotros se lleva una gran parte el erario , invirtiéndose casi todo lo demás en ' la manutención del clero y del culto , que se ha de pagar de un modo ú otro : y asi no es incompatible con la prosperidad nacional como se ve en Inglaterra, y primero se vid en tiempo de los Reyes Católicos en España.

De este examen, inferiremos , que si las lecciones modernas de economía política se adoptan con tino y moderación , pueden aplicarse al estado presente de nuestra nación , y promover su riqueza lo mismo que en las otras ; pero con la precaución de no hacer muchas innovaciones á un mismo tiempo por mas útiles que parezcan , porque las mas justas y mejor combinadas , presentan en la práctica inconvenientes que no se pudieron prever ni calcular de antemano ; de aqui es que resultan perjuicios, que aunque sean menores que las ventajas, nunca deben despreciarse si causan ruina ó menoscabo á un individuo de la sociedad de cualquiera clase que sea. Por esta causa no debe hacerse nueva reforma sin haber consolidado la anterior, indemnizando y resarciendo de buena fe los danos que de ella resultaren , porque asi lo exige la justicia y la política , sobre cuyas bases descansa la tranquilidad y bien estar de los pueblos.

Por las mismas reglas da prudencia hemos evitado el tratar de todo lo que mira al gobierno político de los estados; y nada decimos de la organización supe-

ríor c3c la administración pública , por no locar interés ses personales y poderosos, cuyo choque impide muchas veces conseguir grandes beneficios.

Tampoco descendenaos á proyectos ó casos particulares, porque es imposible saber todos los que pudieran proponerse para la prosperidad de la península ; y el gobierno que trate de fomentar la riqueza pública por este camino , conseguirá muy poco fruto después de mucho trabajo.

Al gobierno toca arreglar por mayor un sistema bueno y uniforme de administración pública , formar las leyes y reglamentos generales, y luego fiar su ejecución simultánea á las autoridades subalternas y locales , que sujetas á su inspección den impulso á la máquina social, y abran las fuentes de donde dimana la

Asimismo nada diremos de códigos, de arreglo de tribunales , de la organización y administración militar 5cc, á pesar de la influencia que estos ramos y otros muchos tienen en la riqueza del estado ; contentáiido^ nos solamente con proponer algunas aplicaciones qué pueden practicarse sin violencias ni reacciones, y que á nuestro juicio son bastantes para levantar mucho nuestra patria en pocos aiíos, y aproximarla al poder, esplendor y gloria que tuvo en otros tieiiipos , y á que debe aspirar por su situación geográfica, por la feracidad de su suelo, por la benigrádad de su clima , y por el genio de sus habitantes.

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