Elementos de histología normal y de técnica micrográfica · Sección preliminar

Preliminares

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 12 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

ELEMENTOS

HISTOLOGÍA NORMAL

TÉCNICA MICROGRÁFICA

PARA USO DE ESTUDIANTES

S. JIamón Cajal

Profesor numerario de Histología y Anatomía patológica en la Universidad de Madrid.

Con 215 grabados intercalados en el texto.

SEGUNDA EDICIÓN

MADRID

IMPRENTA Y LIBRERÍA DE NICOLÁS MOYA

Carretas, S, y Garcüaau, 6.

Es propiedad del autor

PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN

La presente obrita de Histología y técnica es un resumen, con aquellas reformas exigidas por los progresos de la ciencia, de nuestro Manual de Histología nokmal. Hemos creído que un compendio en el cual, dejando á un lado discusiones embarazosas é hipótesis mudables, se presenten condensados tanto los principios de la técnica micrográfica, como los hechos demostrados de estructura de células y tejidos, podría prestar á médicos y alumnos positivos beneficios : á éstos sirviéndoles de guía en los exámenes y trabajos de laboratorio ; á aquéllos, cuyas ocupaciones clínicas les hacen recelar de toda obra algo difusa ajena á la patología práctica, recordándoles los datos indispensables para la más fácil interpretación de los fenómenos de fisiología normal y patológica.

En las descripciones de células y tejidos hemos procurado conciliar la concisión con la claridad expositiva, sin renunciar al propósito que todo escritor naturalista debe tener de reflejar lo más exactamente posible la fase actual de la ciencia. Sólo hemos descartado aquellos trabajos modernos no sancionados todavía por la experiencia, ó aquellas inducciones y teorías que, por su carácter filosófico, entran más bien en la esfera de la Biología general.

De todos los tejidos, el nervioso es el que hemos tratado con más latitud, lo que se justifica por la gran impul-

VI PRÓLOGO DE LA PJKIMERA EDICIÓN

sión que su conocimiento ha recibido en estos últimos años, y por la importancia fisiológica de los recientes progresos. Fieles á nuestro sistema, sólo hemos expuesto los descubrimientos ajenos ó propios que, habiendo sido confirmados por las autoridades más considerables en Neurología, pueden considerarse como adquisiciones definitivas para la Anatomía.

Convencidos de que las descripciones de objetos macroscópicos ó microscópicos no pueden ser claras sin ir acompañadas del objeto mismo ó de su imagen, hemos intercalado en el texto un gran número de grabados, copiados, en su mayor parte, de nuestras preparaciones originales.

Madrid 10 de Junio de 1895.

PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICIÓN

La benévola acogida dispensada por el público á la primera edición de estos Elementos, prueba que estábamos en el buen camino al poner en manos de los estudiantes un libro donde aparecieran resumidos los datos principales de la Anatomía microscópica. En esta segunda edición sólo nos toca seguir el plan de la anterior, miinteniendo á todo trance el carácter elemental de la obra, sin perjuicio de mejorar y completar el texto con los positivos progresos realizados en los últimos años.

El poco tiempo transcurrido desde la primera edición no ha consentido grandes reformas en el contenido científico del texto ; la ciencia histológica avanza lentamente, y eu estos dos últimos años no se ha registrado ningún descubrimiento transcendental. No obstante, varios capítulos han sido adicionados con algunos nuevos detalles ; hemos aumentado también el número de figuras, y al final de cada tejido hemos agregado un capítulo de técnica especial, necesario complemento de la general que va al comienzo de la obra.

Madrid 10 de Septiembre de 1897 .

TÉCNICA GENERAL

CAPITULO I

TÉCNICA GENEEAL Y SU DIVISIÓN Instrumentos de observación.— Microscopio simple.

Los recursos prácticos utilizados por el histólogo para la demostración de las partes elementales del organismo, forman la materia de la técnica histológica.

En la técnica general es preciso distinguir las siguientes partes : 1.°, instrumentos de observación y sus accesorios; 2.*^, reactivos; 3.°, métodos histológicos; y 4.°, procedimientos de conservación.

A. — INSTRUMENTOS DE OBSERVACIÓN. — MICROSCOPIO

El microscopio es un instrumento óptico que, interpuesto entre el ojo y un objeto próximo, nos hace percibir en éste detalles imposibles de observar á simple vista. Alcánzase este resultado aprovechando la propiedad que poseen las lentes convergentes de producir, en determinadas condiciones, imágenes reales ó virtuales amplificadas.

Si el instrumento amplificante consta de una sola lente ó sistema de lentes, se denomina microscopio simple; pero si en él se combinan los poderes amplificantes de dos lentes ó sistemas de lentes, toma la designación de microscopio compuesto.

E. Cajal. — Elementos de Histología. 1

MICROSCOPIO SIMPLE

Para mayor comodidad expositiva, distinguiremos en el microscopio simple : I.*', el instrumento teórico despojado de todo accesorio; 2.*', el instrumento practicones decir, el microscopio simple adicionado de los detalles y disposiciones exigidas por la facilidad y eficacia de la observación.

Microscopio simple esquemático. — Está representado por una lente biconvexa ó plano-convexa dispuesta de tal suerte, que

Fig. 1. — Formación de las imágenes en el microscopio simple.

suministra una imagen virtual derecha y más grande que el objeto (1).

Para comprender el mecanismo de esta amplificación, es preciso recordar que las lentes convergentes dan, según las condiciones en que se emplean, dos especies de imágenes amplificadas : virtuales y derechas cuando el objeto examinado se sitúa entre la lente y el foco principal de ésta ; reales é invertidas

(1) El alumno debe tener presentes, al estudiar lo que sigue, los principios generales de la óptica, y especialmente las propiedades de las lentes y espejos. Nosotros reproduciremos tan sólo aquellas nociones de inmediata aplicación á la teoría y práctica del microscopio.

MICROSCOPIO SIMPLE

cuando el objeto se coloca más allá del foco principal. Si el ob^ jeto coincide con el foco, los rayos emergen paralelos de la lente y no hay imagen.

En el microscopio simple, el objeto yace entre la lente y su foco principal. Como puede verse en la figura 1, los rayos incidentes r r, partidos de las extremidades del objeto a b, atraviesan desde luego la lente, aproximándose el eje principal; después se inclinan todavía más en tal sentido, y alcanzan el ojo del observador, quien, en virtud del principio de la proyección ó exteriorización de las impresiones retinianas en la última dirección seguida por los rayos luminosos, percibe una imagen virtual colocada en B A, es decir, á la distancia de la visión distinta.

La construcción teórica de la imagen se logra fácilmente, trazando primeramente el eje principal y luego los ejes secundarios e e (1) que enlazan los extremos del objeto con el centro de la lente; á seguida, se dibujan los rayos incidentes rr, que, prolongados á través de la lente, donde se desvían según los principios de la refracción, penetran en el ojo del observador. La Imagen virtual A B, es proyectada por la retina precisamente en el paraje donde la prolongación hacia el objeto de los ejes secundarios corta la continuación de los rayos incidentes.

La amplificación, ó sea la relación entre a & y A B ( — ] se calcula fácilmente por la fórmula a= — , en la cual a representa el aumento, D la distancia de la lente á la imagen virtual ó •distancia de la visión distinta, y F, la longitud focal. Esta fórmula da por supuesto que el objeto está tan cerca del foco principal, que ambas distancias, la frontal y la focal, pueden reputarse idénticas. En realidad, dicha fórmula expresa el máximo de aumento de una lente utilizada como microscopio simple ; si se abrevia la distancia del objeto á la lente, la amplificación disminuye y la fórmula no es aplicable, pues da valores excesivamente grandes.

De la fórmula del microscopio simple se infiere que, cuanto

(1) Recuérdese que se llaman ejes secundarios los rayos luminososv <][ue, por pasar por el centro de la lente, no sufren desviación angxilar á, la salida de ésta.

menor sea la distancia focal, mayor será la amplificación, porque el divisor [F disminuye, y D, ó la distancia de la visión distinta permanece idéntica (1).

i/ÁW6£Ásc Jf/iA

Fig. 2. — Modelo de microscopio simple según Zeiss. El descenso de la lente se opera por tornillo micrométrico.

La distancia focal (que en las lentes biconvexas de vidrio corresponde poco más ó menos al centro de corvadura) disminuye con el radio de la lente. De dos lentes esféricas, la de mayor po-

(1) La fórmula citada es suficientemente exacta ; pero si se desea ma-

yor precisión, debe preferirse la fórmula de Wund : A

+ 1. O

sea : aujnento (A) igual á la distancia de la visión distinta (V) menos la del ojo á la lente {¿) dividida por la distancia focal y añadida de la unidad. Gomo la distancia de la visión distinta varía bastante (de 16 á 30 centímetros), se comprende que la amplificación sea algo diversa para cada observador.

MICROSCOPIO SIMPLE

tencia será la más pequeña ; y, como el radio puede achicarse indefinidamente, resulta que el aumento teórico del microscopio simple es indefinido. Con todo, en la práctica, rara vez puede pasarse de aumentos de 200 á 300, por la dificultad de tallar lentes suficientemente pequeñas ; fuera de que esta amplificación se obtiene mucho más fácilmente con el microscopio compuesto.

Microscopio simple en la práctica (figs. 2 y 3). — El microscopio simple , dispuesto para la observación, consta substancial - mente de un pie macizo de metal, que soporta una columna vertical. De un lado de ésta, arranca una platina ó ménsula horizontal perforada, donde se coloca la preparación destinada al examen. En lo alto de la columna, se ve un anillo ó pinza circular que sirve para sostener las lentes ó dobletes, y este mismo anillo está unido á un prisma que se mueve en el espesor de aquélla, á favor de una cremallera. Para procurar iluminación por transparencia, el pie mantiene un espejo cóncavo ó plano, susceptible de inclinarse en todos sentidos. De los lados de la platina ó de las partes la-

6 PARTE PRIMERA

terales^ del pie, según los distintos inodelos, arrancan unas alas ó prolongaciones, cuyo oficio es sostener las manos durante las maniobras de preparación (fig. 3).

Los modelos de microscopios simples son muy numerosos. La descripción precedente se aplica, no obstante, á casi todos ellos.

En las figuras 2 y 3, representamos dos de estos instrumentos construidos por Zeiss. El modelo de la figura 2 es más pesado, sirviendo de apoya-manos dos expansiones del pie de madera^; el movimiento de la lente se efectúa á favor de un tornillo micrométrico. El microscopio simple de la figura 3 posee pie metálico y alas apoya-manos emergidas de la platina ; el movimiento de los dobletes se verifica por cremallera. •

Fig. 4. — Efecto de la conibinación de dos lentes ea la marcha de dosí rayos paralelos ; el foco que sin la segunda lente se hallaría en F, se forma en O.

En el estudio esquemático que acabamos de hacer del microscopio simple, hemos supuesto que cada doblete ó lente se reduce á un cristal bicovexo. En realidad no es así ; cada doblete es una combinación de dos cristales plano-convexos separados por un diafragma y sujetos en una misma montura. Las caras planas se dirigen al objeto. Como demuestra la figura 4, esta combinación en nada altera el mecanismo de formación de la imagen ; las dos lentes, colocadas á corta distancia una de otra, acortan el foco, funcionando como una sola, cuyo poder convergente fuese la suma del de las dos.

El arreglo de dos lentes, una inferior de foco largo, otra superior de foco corto, fue ideado por Wollaston, quien se propuso, entre otras ventajas, la disminución de la aberración de esfericidad (que aumenta con la convexidad de la lente) y la obten-

MICROSCOPIO SIMPLE

ción de amplificaciones relativamente grandes con lentes de distancia frontal bastante considerable. Si, en la citada combinación, la lente de foco más corto se pusiera debajo, el espacio destinado á las maniobras de preparación se abreviaría sensiblemente, sin que, por otra parte, ganara nada el poder amplificante.

CAPITULO II

MICROSCOPIO COMPUESTO

Teoría del objetivo y del ocular. Doctrina de la visión microscópica según Abbe.

El microscopio compuesto consiste esencialmente en un tubo provisto en sus extremos de dos lentes : la superior que por aproximarse al ojo del observador se llama ocular ; y la inferior que por dirigirse al objeto toma el nombre de objetivo.

MICROSCOPIO COMPUESTO TEÓRICO

Ópticamente, el microscopio compuesto funciona combinando los dos casos ó condiciones en que las lentes dan imágenes amplificadas : el objetivo opera como una máquina fotográfica, ó á la manera de un aparato de proyección, es decir, que, por residir el objeto más allá del foco principal, proyecta una imagen real, invertida y amplificada ; y el ocular actúa como un microscopio simple, ó sea formando, de la imagen proyectada por el •objetivo, una copia virtual todavía más grande, derecha con relación á aquélla, pero invertida con relación al objeto. Para que ■el ocular pueda funcionar como microscopio simple, es preciso •que reciba la imagen de proyección entre el foco principal y la lente superior.

Conocida la teoría del ocular, pues, como acabamos de decir, no es otra que la del microscopio simple, diremos algo de la del •objetivo, órgano fundamental del microscopio compuesto.

Teoría del objetivo. — Cuando el objeto está situado más allá •del foco principal de una lente, pero sin llegar al doble de la distancia focal, prodúcese una imagen real invertida, y tanto más amplificada cuanto más cerca del foco principal se halla el ob-

MICROSCOPIO COMPUESTO TEÓRICO

jeto. Si éste se aparta al doble de la distancia focal, la imagen será de tamaño natural.

Para construir la imagen (fig. 5), se trazan, como en la figura 1, el eje principal y los ejes secundarios e, e ; se tiran luego dos rayos incidentes r r, los cuales, después de refractarse en la lente y aproximarse á la perpendicular, se entrecruzan, dibujando una imagen invertida y real. Esta imagen se halla justamente en el paraje en que los ejes secundarios e e, después de atravesar la lente, cortan los rayos incidentes invertidos.

La imagen se acrece en tamaño y en distancia de proyección, ¿i medida que el objeto se aproxima al foco. Si el objeto coincide

Fig, 5. — Marcha de los rayos luminosos en el objetivo : A, B, imagen ; F, foco ; e, ejes secundarios.

con el foco principal, no hay imagen, porque los rayos salen de un modo paralelo de la superficie posterior de la lente.

El aumento se calculará con la fórmula que expresa las relaciones exigentes entre el foco, la distancia del objetivo y la de la imagen.

Sea i la imagen proyectada, o el objeto, D la distancia de la imagen á la lente, d la de la lente al objeto, /" la distancia focal y A el aumento. Tendremos :

o d d — / Si el objeto Se coloca en el doble de la distancia focal, la imagen será de tamaño natural, porque siendo ^ = 2/" el último término de la ecuación, puede reducirse á

A =

2f-f

■■i=^-

10 PARTE PRIMERA

El examen de la flg. 5 y la discusión de la fórmula citada nos darán á entender claramente que :

1.° La imagen amplificada es real é invertida.

2.^ El aumento es tanto mayor cuanto más pequeña es la distancia focal.

3." Cuanto más se acerque el objeto al foco, más grande resultará la amplificación, y á mayor distancia se proyectará la imagen.

4.° La imagen podrá acrecer al infinito cualquiera que fuere la distancia focal, con tal de prolongar suficientemente la distancia de proyección, disminuyendo progresivamente la distancia del objeto al foco.

5.° La amplificación podrá acrecentarse indefinidamente aun para proyecciones á corta distancia, con tal de achicar progresivamente la longitud focal, ó sea el radio de la lente. En esta importante regla se funda la obtención de grandes aumentos en el microscopio compuesto.

Acción combinada de objetivo y ocular. — Después de lo expuesto, nada más fácil que comprender el mecanismo del aumento del microscopio compuesto, como puede verse en la figura 6. Del objeto a b, proyecta el objetivo (obj.) una imagen real é invertida en a' &', es decir, más allá delfoco (F) principal del ocular (oc). En consecuencia, esta última lente transforma la imagen real aumentada b' a' en la virtual y todavía más extensa B A. El observador percibe, pues, la imagen en B A, punto donde los ejes secundarios que pasan por el ocular cortan la prolongación de la última dirección tomada por los emergentes I p Y m o, de un lado, j k o y n i, de otro.

Del examen de esta figura y de la consideración de las fórmulas antes expuestas, se infieren fácilmente las siguientes proposiciones :

1.° La imagen crece conforme disminuye el foco del objetivo.

2.° La magnitud de la imagen con un mismo objetivo aumenta á medida que disminuye la distancia focal del ocular.

S.*' La amplificación total del microscopio crece con el alejamiento del ocular del objetivo, lo que equivale á decir que, cuanto menor sea la distancia entre el objeto y el foco principal

MICROSCOPIO COMPUESTO TEÓRICO 11

del objetivo, más distante y más grande resultará la imagen proyectada que debe amplificar el ocular.

Fig. 6. — Marcha de los rayos y formación de las imágenes en el microscopio compuesto : Obj., objetivo; Oc, ocular; a 5, objeto microscá pico; b' a', imagen real proyectada por el objetivo; AB, imagen virtual engendrada por el ocular.

4.*' Teóricamente, todo microscopio podría dar aumentos variables al infinito, con sólo aumentar suficientemente la distan-

12 PARTE PRIMERA

cia de proyección, lo que se logra aproximando progresivamente el objeto al foco del objetivo ; pero en la práctica sólo son aprovechables los aumentos obtenidos con objetivos de foco corto, por cuanto solamente éstos suministran imágenes fuertemente amplificadas á distancias relativamente cortas. Por esta razón, se ha dicho, aunque incorrectamente, que el aumento está en razón inversa de la distancia focal del objetivo.

El aumento del microscopio compuesto se obtiene multiplicando el del objetivo por el del ocular, como expresa la fórmula siguiente, que comprende una de las relaciones que sirven para calcular la amplificación del objetivo, junto con la tan conocida del microscopio simple

. _ D D

Es decir, el aumento es igual á la relación entre las distancias de la imagen al objetivo (D) y la del objeto á la lente (d), multiplicada por la relación entre la distancia de la visión distinta (D) y la distancia focal del ocular (F).

Teoría déla visión microscópica de Abbe (1). — En la imagen del microscopio hay que distinguir dos elementos : la imagen dióptrica ó central que da por proyección los contornos y los colores de los objetos, y se rige por los principios anteriormente expuestos ; y los espectros de difracción engendrados por los rayos incidentes al atravesar las finas rayas y asperezas de la preparación. Estos espectros, fandiéndose con el pincel central ó dióptrico en la imagen proyectada, revelan los finos detalles del objeto, de tal suerte que, si por circunstancias especiales, dichos rayos difractados son excluidos de la imagen, el microscopio

(1) Archiv.f. mikros. Anatom. Bd. ix, 1873. La teoría de Abbe ha sido confirmada y expuesta ¡por Stephenson : Experiences a Vappui de la theorie du prqf. Abbe sur la visión microscopigue, traducido por van Heurck para su libro Le microscope, 4.* edic, 1891. Crisp ha publicado también un buen resumen : On the influence of Dif fracción in microscopique visión, Journ. Quek. viik. club., 1878. Se leerá también con provecho el estudio que á este interesante punto consagra Francotte ea su Manuel de Technique. microscopique, etc. París 1889.

MICBOSCOPIO COMPUESTO TEÓRICO

pierde su poder resolutivo, siendo incapaz de mostrarnos las estrías y otros pormenores delicados de las células y diatómeas.

Abbe ha probado que, si de preparaciones desiguales se admiten, á beneficio de diafragmas especiales, los mismos espectros de difracción, las imágenes aparecerán idénticas ; y al revés, dos preparaciones que contengan rayas iguales, se mostrarán diferentes, con tal de admitir

en la formación de la imagen distintos espectros.

Los espectros de difracción de una preparación con rayas (un micrómetro, por ejemplo, ó una diatómea), pueden observarse fácilmente en el microscopio, quitando el ocular y mirando en el interior del tubo. Suponiendo que las dis-

Fig. 7, — A, micrómetro objetivo con dos series de rayas ; B, espectrosde difracción que aparecen al examinar dicho micrómetro con nit objetivo y sin ocular.

tancias separatorias de las estrías sean iguales, veremos ei) el centro del tubo el pincel luminoso principal dióptrico, y á Ioslados y en serie perpendicular á la dirección de las estrías, varios espectros de difracción. Cuanto más próximas y finas lasrayas, tanto más separados se hallan los espectros (véase la fig. 7, B).

Las interesantes experiencias de Abbe, se han ejecutado utilizando como preparación un micrómetro provisto de dos series de rayas : anchas en número de 71 por milímetro ; finas en cantidad de 142 por milímetro. Examinado este retículo (fig. 7, B) sin ocular, preséntanse, en consonancia con lo expuesto, además de dos pinceles dióptricos incoloros y centrales, dos líneas de espectros de difracción ; de las cuales, la una, formada por cuatro de éstos, corresponde á las líneas finas, y la otra, constituida por un número doble, proviene de las rayas anchas. Examinando el preparado con el ocular, descúbrense claramente las estrías (fig. 7, A).

Esta primera observación atestigua ya que los espectros de difracción originados por rayas finas, puesto que se desvían mucho más del pincel central que los producidos por rayas an-

chas, exigen, si han de ser recogidos y aprovechados, objetivos de gran ángulo de abertura. Esto explica por qué los objetivos de poca abertura, cualquiera que sea su poder amplificante, son incapaces de mostrar las estrías y detalles demasiado próximos.

Las experiencias siguientes, son altamente demostrativas para la doctrina de Abbe :

Primera experiencia (flg. 8). — Colócase en la platina el retículo mencionado, y encima del objetivo un diafragma lineal, con el que se logra eliminar los espectros de difracción, dejando exclusivamente el pincel dióptrico. En estas condiciones, examinando con ocular, no hay imagen de rayos ; el campo aparece uniformemente iluminado como si no hubiese preparación.

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Figura 8.

Figura 9.

Segunda experiencia. — Situando en el mismo paraje un diafragma de tres rendijas (fig. 9), de tal modo que sean admitidos á formar la imagen los mismos rayos de difracción de ambos retículos, el examen con ocular nos mostrará iguales las dos series de rayas, habiéndose duplicado las del retículo claro ó superior.

Tercera experiencia. — Si, á favor de otro diafragma (fig. 10) se excluyen los rayos de difracción más próximos al centro de ambos retículos, admitiendo exclusivamente los espectros más laterales, las rayas anchas quedan cuadruplicadas y duplicadas las estrechas.

Cuarta experiencia. — Mediante un diafragma cuadrilongo, se prescinde de los espectros de difracción del retículo estrecho 5 se admiten los del ancho, y se conservan los pinceles centrales. El resultado es la desaparición de las rayas finas, y la permanencia de las anchas (fig. 11).

En suma ; las experiencias clásicas de Abbe patentizan : 1.", que las imágenes de finas rayas y detalles minúsculos, no se de-

MICROSCOPIO COMPUESTO TEÓRICO

ben al pincel luminoso de proyección ó central, sino á los espectros originados en dichas estrías, mediante interferencias de los rayos incidentes que las atraviesan ; 2.°, dado que, cuanto más apretadas están las rayas, más se desvían del pincel central sus espectros, no queda más remedio para lograr el ingreso de éstos en la imagen, que la aplicación de objetivos de grande abertura numérica ; 3.°, que iguales objetos, dan imágenes desiguales, admitiendo distintos espectros de difracción, y, al revés, que objetos distintos, producen imágenes iguales, si son aceptados los mismos espectros ; 4.°, que la imagen dióptrica dibujada por proyección de cada punto del objeto, forma solamente el fondo luminoso, el color y el contorno de las partes relativamente

Figura 10.

Figura 11.

gruesas de la preparación ; los detalles delicados de ésta, y particularmente las estrías y granulaciones, se deben á los espectros de difracción.

MICROSCOPIO COMPUESTO EN LA PRÁCTICA

El modelo de microscopio, construido por la mayor parte de los fabricantes con destino á los trabajos serios de histología, encierra una porción de disposiciones y mejoras que vamos brevemente á reseñar. Conviene, desde luego, que distingamos en el microscopio compuesto la parte mecánica y la parte óptica.

Parte mecánica. — Comprende el pie, la columna, la platina, la pinza y el tubo principal (fíg. 12).

El pie es el bloque de metal que sirve de sustentáculo al aparato ; su forma suele ser de herradura con la abertura hacia adelante ; su peso y solidez son notables, á fin de dar estabilidad al

conjunto y consentir, sin pérdida del equilibrio, la inclinación horizontal del tubo.

La columna es ora simple, ora doble, y en los modelos regulares, puede doblarse en ángulo recto á beneficio de una charnela.

Por abajo, fíjase la columna en la porción posterior del pie, y por arriba, soporta el tubo del tornillo micrométrico y la platina. La platina es una ménsula horizontal de vidrio ó de metal, donde, á beneficio de unas pinzas, se fijan las preparaciones microscópicas. En el centro, existe una perforación donde asoma el concentrador de la luz ó el diafragma cilindrico, y sirve para dar paso á los rayos emanados del espejo. En los modelos de lujo, la platina suele ser giratoria, y aun movible en dos sentidos perpendiculares, lo que permite un recorrido casi automático de la preparación.

La columna es un cilindro que arranca de la parte posterior de la platina, y soporta la pinza ó tubo corto provisto de hendiduras donde desliza el tubo principal del microscopio. En dicha columna se hallan los mecanismos que permiten el descenso rápido ó lento del tubo, y, por consiguiente, el del objetivo. El movimiento rápido se verifica, en los modelos económicos, por

Fisr. 12. — Microscopio compuesto de Zeiss. Modelo IV a, con cremallera para el descenso rápido del tnbo y aparato iluminador Ábbe.

MICROSCOPIO COMPUESTO EN LA PRÁCTICA

simple deslizamiento del tubo en su pinza ; pero, en los más cómodos, se realiza á beneficio de un piñón y una cremallera. El movimiento lento^ indispensable al minucioso enfocamiento de las preparaciones, se efectúa haciendo girar el botón que corona la columna, y el cual actúa sobre un tornillo micrométrico (figuras 12 y 13).

El tubo, órgano muy principal del microscopio, es de latón ennegrecido interiormente, y consta de dos cilindros enchufados, de los cuales el interior puede sacarse para alargar la extensión total del tubo. En el extremo superior entra, por simple deslizamiento, el ocular; en el inferior se monta, por atornillamiento, el objetivo.

Parte óptica del microscopio compuesto. — La forman el espejo, los, diafragmas, el aparato concentrador de la luz, el objetivo y el ocular.

Espejo. — Es generalmente doble, poseyendo, en una cara, un vidrio azogado plano, y, en la otra, otro cóncavo. Por virtud de su modo de articulación á la columna, el espejo puede moverse en todas direcciones, lo que permite iluminar la preparación ya directa, ya oblicuamente.

Diafragmas. — Hace algunos años, casi todos los modelos de microscopio ofrecían debajo de la platina, y en su centro, un tubo movible, donde se colocaban los diafragmas destinados á reglar la intensidad de la iluminación. La forma de los diafragmas solía ser cilindrica, terminando en un disco taladrado.

En otros modelos, los diafragmas estaban representados por un disco giratorio horizontal, con agujeros de diverso diámetro, correspondientes al centro de la platina.

E. Cajal. — Elementos de HistoJogia, 2

Fig. 13, — Microscopio compuesto de Zeiss. Modelo YI a, más económico que el precedente, pues no posee aparato concentrador Abbe.

Actualmente, los diafragmas forman porte del aparato iluminador, haciéndose uso preferente del llamado diafragma iris, órgano que, merced al juego de una manecilla, permite angostar á voluntad el pincel luminoso destinado á la preparación.

Aparato concentrador de la luz (fig. 14). — En las observaciones á grandes aumentos, no suele bastar la luz suministrada por el espejo cóncavo, siendo indispensable la aplicación de sistemas de lentes que concentren poderosamente los rayos emanados del foco luminoso.

Entre los concentradores conocidos, el más usado actualmente es el del profesor Abbe (figura 14). Consiste este aparato substancialmente en dos ó tres lentes de gran abertura, sujetas en una misma montura, y las que, á la manera de un objetivo fotográfico de foco muy corto, proyectan en el centro de la platina, y precisamente en el espesor de la preparación, una imagen real muy brillante de la luz que sirve á la iluminación (la llama de una lámpara, por ejemplo). Con diafragmas moderadamente anchos, la claridad es tan grande, que permite trabajar cómodamente aun con los objetivos de foco más corto y de mayor potencia amplificante. Por debajo de las lentes, dicho concentrador lleva un anillo giratorio, donde se instalan los diafragmas discoideos; un piñón y una cremallera permiten ladear estos diafragmas, á fin de obtener la iluminación oblicua. Finalmente, en la parte inferior del aparato hay una prolongación prismática, donde va fijo el espejo reflector.

Pueden sacarse del concentrador Abbe efectos de iluminación muy varios y todos muy útiles en el estudio de las preparaciones. Así, por ejemplo : operando sin diafragma, la preparación aparece tan difusamente iluminada, que no revela sino las par-

Fig. 14.

Corte del concentrador Abbe acromático.

MICROSCOIMO COMPUESTO EN LA PRACTICA

tes coloreadas (la cromatina de los núcleos, los microbios teñidos con las anilinas, etc.) ; pero si la preparación se examina con diafragmas, no sólo amengua la luz, sino que se perciben rigurosamente los contornos de las partes poco ó nada teñidas, ó cuyo índice de refracción apenas discrepa del medio conservador (contornos celulares, rayas de diatómeas, dobles contornos de tubitos, pestañas vibrátiles, etc.).

El concentrador de Abbe ordinariamente usado carece de la corrección cromática ; pero existe un modelo, indispensable en microfotografía, perfectamente acromatizado. Los constructores ingleses, Powel y Lealand, venden también excelentes concentradores acromáticos (figura 15).

La abertura del concentrador ordinario permite usar los objetivos apocrómáticos fuertes (1,30 y 1,40 de Zeiss) ; no obstante, el objetivo 1,63 de Zeiss, exige un concentrador especial, cuya obertura guarda correspondencia con la poderosa del objetivo.

Objetivos. — Son los objetivos los órganos más importantes del microscopio ; la bondad de éste depende enteramente de la buena construcción de aquellos.

Antiguamente constaban los objetivos de una sola lente, cuya distancia focal variaba según los aumentos que se querían obtener. Pero desde Carlos Chevalier (1833), los objetivos se construyen de varias lentes, con la doble mira de corregir la aberración

Fig. 15. — Modelo con revólver portaobjetivo, aparato concentrador Abbe y platina movible.

cromática y de aumentar la distancia frontal : alcánzase así también la ventaja de hacer más fácil la construcción del objetivo, pues se reparte en varias lentes de foco relativamente largo, y, por tanto, fáciles de tallar, la corvadura exagerada de la lente única de foco cortísimo. En los objetivos que hoy se usan, las diversas lentes constituyen un sistema inseparable, mantenido en una montura de latón de forma cónica, atornillable en el cabo inferior del tubo del microscopio. Cada objetivo contiene ordinariamente tres lentes : la inferior ó frontal de foco muy corto ; la media de foco más largo, y la superior todavía menos convergente. Casi siempre la lente media está acromatizada, y la inferior se corrige con la superior, pues en ésta domina el flint (materia muy dispersiva) y en aquélla el crown (cristal poco dispersivo). Esta combinación de tres lentes, no reza ni con los objetivos de gran potencia, ni con los más débiles ; pues aquéllos constan de cuatro lentes y éstos de una sola.

Variedades de objetivos. — Atendiendo á las condiciones de su empleo y al mecanismo de su construcción, los objetivos se dividen en : 1.'', objetivos á seco ú ordinarios ; 2.°, objetivos de corrección ; 3.°, objetivos de inmersión, y 4.°, objetivos apocromáticos.

Fig. 16. — Modelo económico de microscopio Zeiss. Contiene un porta-diafragmas cilindrico y carece de iluminador y de cremallera.

MICROSCOPIO COMPUESTO EN LA PRÁCTICA

Objetivos ordinarios ó á seco. — Son los que, cuando funcionan, tienen la lente inferior ó frontal separada de la preparación por una capa de aire.

Para aumentos medianos son estos objetivos excelentes. Los hay de varios números, según su distancia focal y poder amplificante. Distínguense entre sí, ya por letras (Zeiss), ya por números (Nachet, Verick). Actualmente, va adquiriendo boga una nomenclatura más racional, pues que está basada en la distancia focal y abertura numérica. Así Zeiss, designa uno de sus apocromáticos : 1,30, 2 milímetros, lo que quiere decir que el objetivo en cuestión posee 1,30 de abertura numérica y 2 milímetros de distancia focal ; indicaciones que permiten juzgar a priori del poder resolutivo y del aumento.

Objetivos de corrección. — Amici y Ross, Independientemente uno de otro, descubrieron que la imagen suministrada por los objetivos á seco es buena solamente cuando la preparación está cubierta por una laminilla de cierto espesor ; en cuanto este espesor varía, las imágenes aparecen más ó menos confusas.

Semejante defecto dimana, como puede verse en la figura 18, de que los rayos incidentes más oblicuos (A a) de un objeto O, situado en el espesor de un preparado, se desvían mucho más á su llegada al aire, que aquellos cuya dirección es menos inclinada (e E). La desviación de los rayos oblicuos es tanto mayor, cuanto más espeso es el cubre-objeto. El ojo del observador, viendo el objeto en la prolongación de los rayos emergentes, no lo referirá á un solo plano, sino á varios, perjudicándose al superponerse las distintas imágenes del punto examinado.

Se evita este defecto de dos modos : ó usando solamente cubreobjetos para cuyo espesor esté corregido el objetivo, ó utilizando ciertos objetivos llamados de corrección, en los cuales las lentes superiores pueden, á beneficio de un anillo y una tuerca, separarse en más ó menos cantidad de la lente frontal. Cuanto más

Fig. 17. — Corte vertical de un objetivo apocrom ático y de corrección.

espeso es el cubre-objeto, más deben aproximarse á la frontal las lentes superiores ; de este modo los rayos periféricos, que son los más desviados, se refractarán más que los otros y la imagen de todos se dibujará en un mismo punto.

Objetivos de inmersión. — Así se designan los objetivos entre cuya lente frontal y la preparación se interpone un líquido, que en los objetivos de inmersión ordinarios es el agua destilada^ pero que en los llamados de inmersión homogénea^ es una substancia de índice de refracción análogo al del crown (1,515), tal como el aceite de cedro más ó menos espesado por evaporación.

Como ya demostró Amici hace muchos años, los objetivos de inmersión son, á igualdad de aumento, mucho más luminosos

Fig. 18. — Influencia del espesor de la lámina cubre-objetos (B) en la marcha de los rayos luminosos emanados de un punto O de la preparación.

que los ordinarios ; porque el líquido interpuesto modera la desviación que los rayos periféricos ó más oblicuos experimentan al emerger de la preparación, permitiendo que sean recogidos por la lente frontal. Poseen además estos objetivos una distancia frontal mayor que los objetivos á seco, lo que permite trabajar con mayor latitud y desahogo.

Las figuras 19 y 20 muestran claramente las ventajas de la inmersión. Los rayos incidentes (ñg. 19) llegados del punto a de la preparación, al abordar la capa de aire, se desvían tan fuertemente, que no pueden ser recogidos por el objetivo; los que alcancen el aire, bajo un ángulo superior al ángulo límite del cristal al aire, sufrirán la reflexión total ; mas si se interpone (figura 20) un líquido de igual índice que el crown, la desviación

MICROSCOPIO COMPUESTO EN LX PRÁCnUA. 23

desaparece, porque la preparación, la lente frontal y el espacio separatorio, quedan convertidos en un medio casi del todo homogéneo.

Objetivos apocromáticos. — Los objetivos ordinarios, ya funcionen en seco, ya á inmersión, están acromatizados solamente

Fig. 19. — Marcha de los rayos lumiaosos emanados de un punto en los objetivos á seco : 06., lente frontal del objetivo ; co., cubre-objeto.

para dos rayos del espectro : el rojo y el azul ; lo que se logra ^ como es sabido, combinando cristales de crown (cristal poco dispersivo) con lentes de flint (muy dispersivo). Empero, recientemente, el profesor Abbe, de Jena, encolabo-

Fig. 20. — Marcha de los rayos emanados de la preparación en un objetivo de inmersión homogénea : ob., objetivo ; co., cubre-objeto ; li, líquido de inmersión. (Tomadas de Ellenberger).

ración con las casas Schott y Zeiss, ha inventado unos vidrio & más ventajosos que los antiguos crown y flint para el logro de la corrección cromática de las lentes. Los objetivos construidos, con estos cristales han recibido la denominación de apocromáticos; en ellos coinciden en un punto del eje tres rayos del espec-

tro, de lo que resulta casi absolutamente eliminado el espectro llamado secundario de los objetivoss comunes. La imagen es más

Fig. 21. — Microscopio modelo 11, b, de Eeichert, provisto del iluminador Abbe y del revólver porta- objetivo.

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pura y luminosa, y los colores de los objetos se muestran con gran fidelidad.

Otra ventaja consiste en que la aberración de esfericidad, que en los objetivos ordinarios se corrige para un solo color (intermedio del amarillo y verde), en los apocromáticos está corregida para dos ondulaciones distintas del espectro.

Como más adelante tendremos ocasión de notar, los objetivos apocromáticos son excelentes para la microfotografía, ya que, merced á la coincidencia focal de tres colores (rojo, azul y violado), la imagen actínica ó fotográfica corresponde al mismo plano que la luminosa.

Objetivos de gran ángulo. — Las experiencias de Abbe han puesto fuera de duda, que el poder resolutivo del microscopio es función del ángulo de abertura del objetivo (véase más adelante el concepto de abertura). De aquí la necesidad de construir objetivos en donde todos los factores concurran al aprovechamiento los rayos más desviados emergidos de la preparación, entre los cuales figuran los espectros de difracción producidos por las finas rayas y demás pormenores del objetivo examinado.

Bajo este aspecto, puede considerarse el objetivo 1,63 de abertura numérica construido por Zeiss, con arreglo á los cálculos de Abbe, como el último esfuerzo de la óptica moderna. Es de inmersión, pero no en el aceite de cedro, sino en un líquido de índice más alto aún (1,65), el monobromuro de naftalina. La lente frontal es de flint, cuyo índice llega á 1,72. Su poder resolvente es notable y. superior á todo lo que hasta hoy habíase logrado, como atestiguan las experiencias microfotográficas 'de van Heurck. Mas, desgraciadamente (y esto limita mucho su empleo), el conveniente aprovechamiento de su total ángulo de -abertura numérica, exige el empleo de un concentrador luminoso especial, cuya lente superior es de flint muy refringente, así como el uso de porta- objetos y cubre-objetos tallados en un flint •de 1,72 de índice. Además, con él no pueden examinarse las preparaciones ordinarias, siendo preciso usar, como vehículo conservador, el mismo monobromuro de naftalina.