Elementos de la filosofía del espíritu humano · Unidad 100 de 280

Unidad 100 · ^ CLVIII.

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^ CLVIII.

COMPEOBACION DB LO DICHO BN EL PÁRRAFO ANTERIOR.

Tan persuadidoíi estamos que el silojismo es un esoelente me-

dio de radodnaTi qtie nos atrevemos a decir que sus impngnadorea desoonocen enteramente la naturaleza del raciocinio. Este no es ni puede ser otra cosa que el medio de hallar filtre dos ideas uoa relación de diferencia, udíoq o separación que no se percibe inmediatamente, i no concebimos como esto pueda hacerse sin el auxilio de una tercera idea, una de estas tres cosaa ha de suceder por necesidad; ose acercan las ideas distantes de modo (jue inmediatamente se perciba su relacioui o se allana el tránsito de la uoa a la otra por una idea intermedia, o se dejan ambas ideas a la misma distancia i tan separadas como al principio. Eu el primer caso habrá adquisi* don de una verdad intuitiva o de sentimiento, pero no dedu^ion de una desconocida de otras yfi conocidas, no habrá lo une se llama raciocinio; en el tercero no bai adquisición de verdad intuitiva ñi deducida; solo queda pues el segundo que es el fdlojismo. Por otra parte, que hai ideas distantes i cuya relación no se percibe inmediatamente, es una verdad clarísima. Las ideas se hallan relacionadas por inñnitos aspectos, nuede asegurarse que no hai una sola que esté aislada; toaas se hallan unidas como los eslabones de una cadena, que aunque distintos entre sí, forman un solo cuerpo, un solo todo. Entre las ideas o anillos que forman esta cadena, es mas fuerte la unión de los mas inmediatos, asi por ser la primera que se percibe, como también la que se percibe con mas frecuencia. En esta virtud si yo tomo un anillo d.e los que se hallan en el medio, lo veré unido con el mas inmediato, a éste con el que sigue i así sucesivamente hasta llegar al último; pero percibir esta relación remota de un golpe, i sin recorrer los anillos intermedios, es imposible. De lo que se deduce que para encontrar la unión de dos o mas ideas distantes, no nal otro recurso que bascar la idea media o formar lo que se llama silojismo.

§ CLIX.

aBPTTTACION DB GoNDILLAO I LaRROBíIGUIBEB.

* La idea <j[ue nos hemos formado ^el raciocinio parece hallarse en oposición con la opinión de Condillac, i de su célebre discípulo Larromiguidre, los que consideran esta operación ooxno una transformación del lenguaie, o la resolución de ana ecuación aljébrica en que por medio de la sustitución de signos equivalentes se descubre al cabo la desconocida; por ejemplo 4l+4 son 8; 8 es la raiz cuadra de 64; luego la espres¡on4-f-4 66 la rais cuadrada de 64. Aquí, dicen, hai tres signos que presentan una misma idea bajo distintos aspectos, i el raciocinio es nn cambio o una sustitución de estas espresiones, en que saco por consecueiícia que la idea representada por 44-^^ se representa igualmente por las voces raiz cuadrada de 64. Los

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autores citados jeneralizan este modo de considerar el raciocinioi llegan a este resaltado, que todas las verdades de una ciencia son los diferentes aspectos o modos de considerar una misma idea, i que todas las ciencias vienen a resumirse en esta espresion lo mismo eslo mismo. No negamos que muchos raciocinios, son como las ecuaciones aljébricas, una serie o cadena de espresiones sinónimas, i qup de estos hai muchos ejemplos, aun fuera de las matemáticas, pero también nos parece que son infinitas las escepciones. Si yo digo: donde hai humo hai fuego; en aquel lugar hai humo, luego hai fuego; uno dos ideas aqtíel lugar i haber fuego por medio de la idea humo, pero ni la primera idea es la misma que la media, ni ésta que el otro estremo: aquí no hai sinonimia de espresiones,, sino una serie de voces que representan ideas unidas i distintas. Veamos otro ejemplo: Pedro es rico: el rico puede socorrer a los pobres; luego Pedro puede socorrer a los pobres. Los dos estremos de este raciocinio son Pedro i poder socorrer a los pobres^ i la idea media es rico-, perg ni la idea Pedro es la misma que la idea media, ni ésta que el otro estrerno, pues unas son mas compuestas que otras. Se replicará: aun en estos ejemplos, no se encuentra mas que la repetición de una misma idea presentada brtjo distintos aspectos; la de poder socorrer a los pobres se comprende en la de rico, i esta es una de las que componen la de Pedro; cuando digo Pedro es rico, el rico puede socorrer a los pobres, no hago mas que presentar la idea Pedro bajo todos estos aspectos. Esta esplicacion no salva la dificultad; aunque un estremo se comprenda en la idea medía, i esta en el otro estremo, no por eso estas tres ideas dejan de ser distintas; de consiguiente, las voces que las representan no son sinónimas, ni el raciocinio la repetición de una misma ¡dea. Por otra parte, en el ejemplo presente i en la esplicacion que se le da, no )iai tal presentación de ideas bajo distintos aspectos, sino una verdadera agregación. Cuando digo, Pedro es rico, el rico, etc., no presento a Pedro por el aspecto de su riqueza, ni al rico por el de poder socorrer a los pobres, sino afirmo que a la idea de hombre i demás que componen la de Pedro, está unida la dé ser rico, i a esta, la de poder socorrer, etc. La prueba es, que se adelantan estos antecedentes para probar que la idea poder socorrer a los pobres aunque distante de la idea Pedro, le está sin enibargo unida. Es inconcebible como pueda ser necesaria esta presentación sucesiva de la idea Pedro, por todos estos aspectos para sacar por consecuencia que la última idea es una de las que la componen. Sino existe o no es necesario tal enlace de ideas, preséntese de un golpe h la idea Pedro por el aspecto poder socorrer a los pobres, i la relación se verá con mas claridad, pero entonces esta verdad no seria una desconocida

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sacada de otras ya conocidas, sino ad^nirida inmediatamente, seria una verdad primitiTa, no deducida.

Lo mas estraSo es que este modo equivocado de considerar el raciocinio haya estraviado al Sr. Coiidillac, hasta el estremo de asegurar que todas las ciencias no son mas que la presentación de una misma idea bajo distintos aspectos, i que todas ellas pudieran reducirse a una sola proposición. Para esto se re<{niere que dicha idea i proposición sean tan complicadas como el conjunto de ideas i proposiciones particulares i distintas, lo que es realmente imposible. La naturaleza se complace en presentarnos el cuadro de la variedad, i la filosofía que según la espresion de Bacon es la interpretación de esta misma naturaleza, no debe simplificarla tanto que la reduzca a un solo elemento. Buenas son la abstracción de las ideas i la jeneralizacion de las verdades para ayudar nuestra memoria i adelantar nuestros conocimientos, pero aun cuando de la gran masa de verdades distintas se llegue a deducir una que sea el resoltado o la abstracción de todas ellas, no se puede inferir que las verdades subalternas son los distintos aspectos de esta ▼erdad privilejiada, así como nadie dirá que las ideas particnlares son los distintos aspectos de la idea del ser que es la mas abstracta de todas, sino por el contrario que esta es uno de los modos de considerar las ideas particulares. El Sr. Condillac i los que le siguen en esta parte adoptan sin advertirlo la opinión de los filósofos especulativos que pretendían deducir de una sola verdad abstracta todaii las particulares, opinión que se halla combatida tan de frente en la obra de los sistemas.

§ CLX.