Elementos de la filosofía del espíritu humano · Unidad 136 de 280

Unidad 136 · ^ COXVIII.

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VARIACIONES DEL SUSTANTIVO. — JBNITIVO.

Eljenitivo se ha inventado para determinar el valor de un uombre apelativo, por una relación de la que él forma el termino consiguiente, v. gr., equtia Joannia, la palabra Jbannt^ restrinjo la significación jeneral de la palabra eqavA i la refiere únicamente a un individuo particular, al caballo de Juan; esta restricción dimana de la relación de posesión entre el antecedente equua i el término consiguiente Juan. Las relaciones que espresa el jenitivo son de varias especies.

De una calidad a su sujeto — Miserico7'dia Vei,

Del snjeto a su calidad — Fuer optimce indolia.

De la forma a la materia — Fiw auri.

De la materia a la fovmfi—Aurum vaaia.

De la causa al efecto — Greator mundi.

Del efecto a la causa — Virgüii poema.

De la parte al todo — Gaputhominia.

• Del todo a la parte— flbmo craasi eapifü.

Bel continente al eontenido — Modius frumtfntu Del contenido al continente — Frumentwm hujua modü^ Be la cosa poseída al poseedor — Domus civium. Bel poseedor a la cosa poseída — Dominus damua. Be la acción al objeto — Metus supplioii. Bel nombre propio al apelativo o del índiTÍdao a la especie — Oppidum Antiochiae. BI* jenitivo debe ser el réjimen de un nombre apelativo. &, en algnoos casos se presenta rejido de algan adjetivo, rerbo n adverbio, debe entenderse qne estas palabras envaelven na nombre apelativo: appetens gloriae, esto es, liaheiís csppetüum ghriae] láboris expera^ non habens partem IcíboTns] neo unquam óblMscar nocHs illius, neo un^am in (Mivionem neniam noctU OMus;^ obstine irarumy ob^itme a vi irarum; taedet nw vikie, tUedet nos miseria vüae] ubinam gentium sumuSy nam in qwí regione gentium sumtAs; tune ^emporis^ in isto punch iemporis Algunos gramáticos dan al jenitivo el nombre de posesivo porque espresa la relación de posesión, otros el da pcttemo - porque en otras ocasiones espresa la relación de padre a hijo, pero nosotros le conservaremos el que le ha seSalado el uso así porque seria difícil hallar un nombre que compendiase todas las relaciones, como porque la palabra jenitivo espresa la parte que tiene en la formación de los demás casos.

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DATIVO.

El objeto del dativo es indicar el término de la acción, V. gr., doi las gradas a Pedro] entrego este libro a Juan; promiitere amico; commodare ¿hcrati: Pedro i Juan son el término de la acción de dar i entregar; lo mismo decimos de las voces amico y S6crati, pues las acciones de prestar i prometer terminan en los objetos. amigo i Sócrates. E^te oficio del datívEO está muí especificado en el latín; Cicerón dice: paratus ad omnem eventum^ i Quintiliano idem certamvni paratior\ vehementer mihiuéile, nec inutile ipsi Oesari, Gíc. Ad muUa medícament^a utile. Plin. inferret que déos Labio Virg. sobre cuya espfesion se esplica así el comentador Servio: Latió, hoc eei^ in Latium. El dativo equivale al nombre regido de las preposiciones ad in que indican el término de una acción cualquiera. De estos antecedentes deduce Beauzee que el dativo i el jenitivo hacen las veces de adverbio, pues los adverbios se resuelven igualmente en no nombre i una preposición. La consecuencia no parece lejítima; Li resolución de edtas voces en otras de la misma especie es una circunstancia mui accidental cuando por otra parte observamos que su valor es distinto.

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El adverbio», como y&temon después, e8t& deetíifado a modificav al verboy a indicar ciertoa caracteres peculiares de la aocion, i 60 esta clase de servicios no puede entrar el que baoe el datt» yo; lo mismo podría decirse del acusativo i de todas las partes de la oracioD que contribuyen a iadiyidualisar la acoion.

§ OOXX.