Elementos de la filosofía del espíritu humano · Unidad 97 de 280
Unidad 97 · niFRRJSNTES FORMAS DEL SILOJISMO.
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niFRRJSNTES FORMAS DEL SILOJISMO.
Fuera de este modo de raciocinar llamado vulgarmente silojismo, cuentan los lójicos otros seis, que no se diferencian del primero sino en la forma, a saber, el prosilojismo, el entimeina, el epiquerema, el sórites, el dilema i la inducción.
El prosilojismo se compone de cinco proposiciones que forman dos siiojismos, dispuestos de tal modo, que la conclusión del primero sea la primera proposición del segundo, v. gr.: Ijo que uo tiene partes no puede perecer por disolución; La sustancia espiritual no tiene partes; Luego la sustancia espiritual no puede perecer por disolución.
El alma humana es una sustancia espiritual. Luego el alma humana no puede perecer por disolución. Si se suprime alguna de las premisas porque parece superfluo el enunciarla, el raciociuio se llama entimema^ y. gr.: Todo hombre siente, Luego Pedro siente, en el q«ie se ha suprimido la segunda proposición de este silojismo:
Todo hombre siente; Pedro es hombre; Luego Pedro siente. El epiquerema es un silojismo en que se prueba cada prenaisa antes de sacar la consecuenciai y. gr.:
Todo hombre sieate porque es animal; Pedro es hombre ponjue discurre; Luego Pedro siente. El BoriteBé^^ nn raclodínio compueéto dé-Variai^ p^posicio* nes encadenadas de tal modo, qne el.^tributo deli^ppmera es el Sujeto de la segunda, el atributo de ésta, el sujeto de la tercera, í así sucesivamente hasta la. cons^cuerjcia en que el sujeto de la primera proposicipn se halla iiniiÍQ con el atributo déla última, v. gr.: Pedro es hombre; El hombre es animal; . . ,
El animal es sustancia: .1
Luego Pedro es sustancia. En este raciocinio hai dos silojísmos.
r Pedro es hombre; 1/ A Todo hombre es unimal: . I Luejgo Pedro es animal.
í Pedro es aúimal; ■
2.* < El animal es sustancia;
( Luego Pedro es sustancia. \ ,
£1 dilema es un silojismo cuya mayor es una disyuntiva qae espone todos los casos en que puedo examinarse la conclusión, i cuya menor es la prueba de que en todos ellos es cierta, v. gr.: se trata de probar que el impio nada tiene que esperar én su muerte i se discurre así: El alma o perece con la muerte o no. 8¡ lo primero, nada tiene que esperar el ¡rapio porqu^ todo para él perece.
Si lo segundo, tampoco, porque su destino es el inferno; a donde no hai esperanza. Luego el impío en su muerte no tiene ya que esperar.
El que puede convertirse en este silojismo. Bl impio nada tiene que esperar en su muerte, si todo para él fenece o va a parar al infierno a donde no hai CHperanza. ,- ^ Uno u otro sucederá, ya perezca el alma con la muerte pno. Luego el impio en au muerte no tiene ya que esperar; La inducción es un raciocinio por el que de muchas propo* Biciones papticulares^ se deduce una consecuencia jeneral, v. gr,:. Lalójica es útil; . . : - :
La metafísica es útil;
La moral es útil; ,
La física es útil; . ,
La matemática es útil: Luego la filosofía es útil. Este raciocinio es un silojismo cuya primera proposición «e forma de las cuatro primeras del ejemplo; i donde se ha su-
Srimido la segundafpoi; demasiado sencilla^ a,.saber: }a lójica, ft metafísica, la moral, etc., es loque se llama filosofía.
^ CLIV.
iífo pWeinos iñánifefitár mejor la importancia de Us réglaa Wpíiéstas, qxxe resolviendo por ellas los sofismas qiie recapitálan las lójíctifl vulgares/ Estos son nno& raciocinios capciosos qfae pecan, o eñ la materia cubndo alguna de las premisas ea falsa, o en la forma cuando su constrúcciotí úoestS sujeta a las reglas establecidas. Los de la primera clase están comprendidos en las dos reglas que aca'bamos do esplicar, pues en ellas se exije que en los raciocinios afirmativos la idea media 80 halle unida con los dos estremos, i en los negativos q^ue se halla unida con un estremo i separada del otro, lo que no puede verificarse cuando es falsa alguna de las premisas. También lo están los de la segunda; su falsedad consiete, o en el doble sentido de las palabras, o en los equívocos a que dan lugar las anomalías del lenguaje, mas si se convietten estas proposiciones capciosas en otras de tln sentido mas claro, se conoce al instante que el raciocinio carece de algún requisito ¿ecesario. Todos ellos se comprenden en esta lista:
I.*" ProbUr otra cosa de lo que se conclxiye.
2.'* Suponer cierto lo mismo que ise demuestra. ' 3." Establecer por Causa lo que en realidad no lo es,
4.* Enumeración imperfecta.
5.* Juzgar de una cosa por ío qtie le conviene accidentalmente.
6.' Pasar del sentido dividido al sentido compuesto, o por la inyérsa.
?.• Pasar de loque es cierto en algunas circunstancias a lo que es-derto én sf riiisíno. '
8.* Abusar de la ambigüedad de las voces. ,
' 9.* Sacar una conchisíon jeneral por una inducción defec^ tuosa.
• Los capítulos 2.% S.% 5.* i T.*, pertenecen a la príínera clase; los demás pertenecen "a la segunda, i de ellos, el 1.* no tiecesita esplicacion; el 4.' i 9.* son infracciones de las reglas establecidas para la jeneral izacion de la verdad. Nos ceñiremos pues, a la esplicacion del 6.* i 8.°. Se pasa del sentido dividido al compuesto, cuando se atribuye jeneralmeüté a una cosa, lo que solo le conviene en diversos actos, o ma^ claro, cuando se atribuye u una idea las que le están unidas solamente en algunas circunstancias, v. gr.:
Jesucristo dijo: los ciegos vea, los sordos oyen, los cojos radas;
Sbto es imposible;
Luego Jesaeristp aseguró nu impodible.
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Én este fiilojísmo U idea media^ los ciegos veo, íos sordos oyeoí eto.) no está siempre unida con QÍDguno de los dos estremes: no con Jesucristo porque, los hombres repiten muchas ▼eces las mismas palabras del Salvador, do cod imposible porque evitando la figura, i coavirtieudo la proposición en otra mas clara, no existe tal imposibilidad; los ciegos ven, quiere decir^ los que áujkes eran ciegos ahora ven, etc.
Los sofismas que comprende el cap. ^8.^ son muchísimos i aun pudiéramos decir que toaos. Escojeremos algunos ejemplos i veremos que se desvanecen déla misma manera que los anteriores. J
La piedra es una voz bisílaba; La piedra es una sustancia; Luego la voz bisílaba es una sustancia. El equívoco consiste en las dos significaciones de la palabra piedra, que sirve de término medio. En la primera proposición se toma por un sonido, i en la segunda por la idea que representa este sonido. Convirtiendo estas proposiciones en otras mas claras, resulta el siguiente raciocinio: La palabra piedra es una voz bisílaba; El objeto piedra es una sustancia; Luego la palabra piedra es una sustancia. Donde se advierten dos ideas medias que no están unidas con los dos estremos. Veamos otro:
Ningún hombre malo guarda los mandamientos de la lei de Dios;
Ningún Justo es hombre malo;
Luego ningún justo guarda los mandamientos de la lei de Dios.
Si se restablecen las dos premisas en su forma natural, resnltan negativas contra el tenor de la segunda regla. Algún hombre es sabio; Algún hombre es ignorante; Luego algún sabio es ignorante. Aquí la idea media, algún hombre no está siempre unida con sabio, ni con ignorante^ contra lo prevenido en la pripiera regla.
§ CLV,