Elementos de zoología · Capítulo real 32 de 49
CAPITULO LI
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 4 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO LI
feüBÓRDEN be Rümiantes. — La placenta está compuesta de pequeños cotiledones esparcidos: el pié está hendido y los dedos provistos de casquillos: los metacarpianos y metatarsianos son soldados en cañón: el estómago está dispuesto para rumiar (fig. 44) : los ca¬ mellos y las llamas tienen cuatro caninos y ■§• incisivos: el Almizclero (también el Cervus elaphus de Europa, seg. Lesson), y el Ciervo muntjac, machos, tienen dos caninos superiores largos y salientes : los otros rumian¬ tes caí ecen de incisivos superiores y de caninos. Los dividiremos en cinco familias.
I9 Mosquídeos. Rumiantes aceros ó sin cuernos, con las cuatro patas con cuatro dedos. El género liicmosco, que es africano, se distingue por no tener cañón: sus metatarsianos recuerdan los de los puercos. Los elegantes cervatillos meminna y kanchil no tienen bol¬ sa odorífera: su placenta es zonaria y carecen de hoja de libro. Los almizcleros están provistos de una bolsa glandulosa prepucial, cuya secreción despide un olor insoportable cuando está fresca, y un poco ménos des¬ agradable cuando se ha secado.
2? Camelídeos. Aceros también : piés didáctilos fo¬ rrados por debajo por una suela gruesa que les ha vali¬ do el nombre detilópodos: sus hematías son elípticas. Aquí encontramos el Camello de dos jibas y los Dro-
medarios que no tienen más que una joroba; animales Utilísimos en los terrenos arenosos y en los países in¬ habitados donde tienen que hacer marchas de varios dias sin probar el agua, pues en la panza hay dos gru¬ pos de celdillas acuíferas que pueden conservar algo el líquido. La Llama ó Guanaco, que, según Hernán¬ dez, existió en México, el Alpaca y la Vicuña, son Camelídeos sin j oraba de los Andes del Perú: su lana es fina y abundante y su cuello largo como en los came¬ llos. Los terrenos margosos de Tequisquiac, en el "V alie de México, contienen restos muy bien conservados de un Camelídco que pertenece á los Procamelus, según Lcidy, pero que el Profesor Cope refiere á una grande Llama (Anchenia).
3? Caniclopar (Videos. Estos rumiantes tienen dos cor¬ tos cuernos óseos y una eminencia frontal cubiertos pol¬ la piel : el cuello y las piernas son muy largos : hay c os dedos en cada pata. El único género es la Gírala de Africa, cuya blanca piel ostenta grandes manchas ama-
"S, ó Plenicornios. Son animales provistos
<lc astas caducas y do fosotas glamlulosas en el ángulo
interno del ojo: sus piés tienen cada uno cuntió ded
con pezuñas : la cola os corta. El Alce de los polos es un
gran mamífero de hocico largo y grueso, cuyas cuernas
parecen enormes palas dentadas. El Reno o Bongifero.
también de las regiones heladas, tiene astas aig.
das hacia atrás, y con los mogotes basilares r amos, y
dirioidos sobre la frente: los Lipones los uncen a uih0iuub , , rwmdoos en que la liem-
trineos : es el único genero de Párvulo
bra está provista también de cuernas El Cenulo muntjac tiene caninos que sobresalen de los labros. Los
ELEMEXTOS DE ZOOLOGÍA.
Ciervos, cuyos representantes en México son : Cariacus virgin ianus mexicanus, Cariacus toltccus, Cervus Canadensis ó Bura de Californias, y algunos otros menos bien conocidos, tienen astas cilindricas con mogotes có¬ nicos. Los Gamos y Corzos son europeos. Los Sres. Cautley y Falconer describen un Cervídco fósil de la India Oriental, que llaman Sivatlierium, que era del tamaño de un elefante, con cuatro astas y tal vez una trompa; pero su colocación es todavía dudosa.
o- U ovídeos ó Cavicornios. Los caracterizan sus cuer¬ nos formados por eminencias de los huesos frontales cubiertos por un estuche córneo. Varias subfamilias forman esta división.
1 Antílopes. El eje óseo de los cuernos es compac- ° y con pequeñas celdillas que no comunican con los nos imítales . hay ordinariamente bolsas lagrimales: tos cuernos varían mucho de forma. Citaremos el Beii endo (Antilocapia americana. Ord), que tiene cuer¬ nos con una punta saliente arriba de la base, y que se c ice es mexicana. El Chicleara de la India tiene cuatro cuernos. La Gacela de Africa los tiene parecidos á los e una cabra. La Gamuza europea los tiene rectos y wTT^! teraiinados en gancho. El extraño Ñú del „1PT. 6 • Ca GS 1111 antíl°Pe con cabeza de buey,
° Gle1’™’ y caello, crin y cola de caballo.
, , aS' es^era cóncava: cuernos arqueados háma atras : ordinariamente unas marmellas y una barba de pelos largos. El egagro y la cabra montes son sus representantes principales, y el primero es probable¬ mente el origen de nuestras cabras domésticas.
3? Carneros ■ Testera convexa: cuernos en espiral: pnnta del hocico no desnuda: una glándula lagrimal.
El Musmón de Córcega ó el M. con vuelos de Africa, son tal vez los antepasados de nuestros carneros. El musmón americano (Ovis montana, Cuv.) tiene gran¬ des cuernos simplemente arqueados hacia fuera.
49 Ovibos. Estos rumiantes tienen testera y hocico de carnero con cuernos de búfalo: el único animal de esta clase es el buey almizclado de las regiones frías (ovibos moschatus, Zimmerm.) que tiene el pelo muy largo y la cola corta.
59 Bueyes. Están caracterizados por sus cuernos en forma de lira, su hocico terminado por una superficie ancha y desnuda llamada morro, y una papada más o menos desarrollada. El Bisonte ó Cíbolo [Bison ame* ricanus, Gmel.] ha vivido en otro tiempo en el Norte de México. Los otros principales miembros de este gru¬ po son el Aurocs y los Búfalos del antiguo Continente.
El hombre ha domesticado varios rumiantes. ’ ce¬ bú ó buey de joroba de la India se cria en algunas partes de México: el búfalo en Italia y el yack ó toro de cola de caballo en la India, son empleados por los
agricultores : el buey ordinario en todo el mundo d Camello y el Dromedario en el Ornente, la Lian a e„ la América del Sur, la cabra y el carnero que el lio - bre lia introducido por doquiera, son rumiantes bien conocidos. Las rasas de cabra cuyo pelo ee mas «no y estimado, son las de Angora, Kaslim.r y del Tibe , os carneros de lana superior son los mexicanos y#l„u -
variedades inglesas. , intestinal
Los Rumiantes suelen tener en el tu ^ ,
unas esferas como barnizadas al exterior } L _ interiormente por los pelos que el animal 1 -
de al lamerse ó al lamer á su cría: las llaman egagio-
pilas. Otras veces se les encuentran bezoares ó concre¬ ciones calculosas formadas de capas concéntricas: los bezoares occidentales de la cabra y del buey constan de ácido litofélico casi puro; los orientales, que provienen del egagro, del antílope cervicapra, están compuestos, de ácido elágico.
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. 0RI)E3sr be Edentados. — Estos mamíferos no están siempre totalmente desprovistos de dientes como pa¬ rece indicarlo su nombre, pero no tienen más que mue¬ las: el encubierto solo hace excepción, pues su fórmula
9. íl 1 n i •
í; 0-; L S : los dientes son uniradiculados, se¬
dentaria es
mej antes entre sí y sin esmalte verdadero. Los pies son subungulados y las uñas generalmente muy gran¬ des. Con frecuencia la lengua es larga y delgada. La placenta varía bastante: es seudodiscoidal, difusa zo¬ nal ia [oncteropo], y la he encontrado discoidal en nuestro armadillo. [Eig. 45.]
Edentados. Sin dientes: cuerpo pe¬ ludo: hocico alargado .
Cuerpo escamoso: hocico ordinario. Con dientes. Cuerpo con pelos: cola
rudimentaria: hocico corto .
Cola grande: hocico largo .
Cuerpo con chapas óseas cubiertas por una gruesa epidermis .
Mirmecofagídeos .
Manídeos .
Bradipídeos .
Oricteropídeos .
Dasijsídeos .
América.
Antiguo Continente.
América.
Africa.
América.
1" Familia de Bradlpídeos ó Bradipodídeos. — Son ani¬ males folívoros, con pelos planos y secos, uñas muy grandes y cola rudimentaria. El bradipo ó collar tie¬ ne ocho vértebras cervicales; el br. tridáctilo y el br. de capucha, nueve. Los españoles dieron á estos ani¬ males por antonomasia el nombre de perico ligero, pero realmente son más ágiles de lo que se ha dicho, y sobre todo cuando andan en los arboles. Colocarénios aquí como subfamilia á los Megaterídeos fósiles que parecen haber tenido grandes relaciones con los pere¬ zosos actuales. El Megaterio tenia 14 pies de hago, la cola 5: su altura era de 8 pies y la pelvis ancha de 6. El Megalonyx era también muy grande. El Mylodon media 9 pies de largo. El Scelidotheriuin parece ha¬ ber existido en el Estado de Guanajuato, pero el úni¬ co fémur en que fundo esta opinión puede haber per¬ tenecido á un Megaterio.
2-.' Mirmecofagideos. Singulares edentados cuya pe¬ queñísima boca da paso á una lengua i oí miifoune queso sirven para cogerlas hormigas. _ El ciclotuio didáctilo y el brazo fuerte ó grande hormiguero, se en-
cuentran en la America de ► • ' ' ,
el Tamandúa tet, 'adáctila, L„ hormiguero o Cimpamiel de Tierracaliente, cuya cola prensil no permito incluirlo en el género Mynnocopl.aga, pues demues¬ tra un modo de vivir muy diferente.
3? Dasimileos. Estos mamíferos son casi ungu a ■ su piel contiene chopas oseas y esta ciibieita 1^^ ^
epidermis córnea: esta armazón pi o egc • ’
dorso y toda la cola: la boca es pequeña y U len0na lamia y terminada casi en punta. En lita» tenemos el armadillo (Cachicama novemcincta, L.), cuya cora-
za tiene en medio generalmente nueve zonas de cha¬ inas: su carne es muy delicada: es, como todos losedentados, un animal ineducable. El Priodonte gigante tie¬ ne i. c. -g-m. 98, el mayor número de muelas que
se observa en los mamíferos. En las capas post-terciarias de Tequisquiac se ha encontrado un magnífico carapacho de Glvptodon que se conserva en el Museo Nacional de México y es uno de sus objetos más inte¬ resantes: tiene cerca de dos metros de largo: las partes ausentes han sido admirablemente restauradas.
4- Oricteropideos ú O) v cieropod ¡déos. Su dentición es análoga á la de los precedentes, pero el cuerpo está cubierto de pelos. Los Oricteropos habitan el Cabo de Buena Esperanza. Un gran fósil de esta familia se lla¬
ma Macrotherium.
& Manídeos. Hé aquí otros edentados palcógeos: carecen de dientes y su cuerpo lleva unas gruesas es¬ camas formadas por pelos aglutinados; esta particula¬ ridad, junto con lo largo de su cuerpo y cola, los hizo confundir con los lagartos cuando se descubrieron. Son animales conocidos con el nombre de pangelines y ha¬ bitan la India y el África.
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Orden de Sirénidos. — Estos anfibios son realmen¬ te una forma acuática de los Porcinos. El cuerpo es pisciforme: el pelo es aplanchado. Los molaies, aun¬ que herbívoros, recuerdan mucho los de los Porcinos: no hay caninos. La placenta es difusa. La pelvis es rudimentaria y no existen miembros posteriores, pero una cola horizontal es formada por una expansión de la piel. Los miembros torácicos están trasformados en nadaderas. No hay oreja externa. Las mamas son pec¬ torales. Citaremos el manatí (Manatus americanus, L.) de América (fig. 46) que tiene la cola redonda. El Dugongo, de cola escotada, vive en los mares de la India y en el Pacífico. La Rytina ó Estellera era un grande sirénido de más de diez metros de largo que se encon¬ traba en el estrecho de Behring, y parece aniquilada completamente. Debemos también mencionar aquí el famoso Dinoterio que alcanzaba el tamaño de un ele¬ fante: tenia la quijada de un dugongo, pero con dos in¬ cisivos inferiores cónicos, largos y dirigidos hácia aba¬ jo: los molares f son parecidos á los del manatí: sus grandes huesos nasales sostenían probablemente un
hocico grueso y abultado.
Hablaremos aquí de unos animales acuáticos que es
necesario separar de los sirénidos, porque tienen afini¬ dades con los cetáceos sin confundirse con ellos. Corá¬
ponen el orden de Zeuglodontos. Son unos fósiles de cuerpo ictióide, privados de miembros posteriores y con los anteriores en forma de nadaderas. Tienen dientes de dos clases: los incisivos (y caninos?) en forma de ganchos simples y los molares tilosos, dentelleados y multirradiculados. La cabeza es larga y recuerda la de los delfines, pero la abertura do la nariz es normal. El género principal, Zeuglodon, Owen, ha sido llamado Basilosaurus por Harían, é Ilydrarehus por Koch. Estos gigantescos Talasoterios han dejado sus restos en el Eoceno americano.
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Orden' de Cetáceos. — Los cetáceos no tienen más que dos miembros torácicos y están en forma de nadacon los dedos generalmente divididos en muchos , ’’ co^a es cutánea, trasversal. Son homodon-
s y monophiodontos, es decir, que tienen una sola dentición. Las mamilas son anales. El cristalino es muy convexo, y no hay aparato lagrimal. También falta la oreja externa. Los lóbulos olfativos, rudimen¬ tarios en la ballena, no existen en los otros Cetáceos. Encima de la cabeza se ve una ó dos aberturas por donde salen los surtidores de agua [ó de vapor pulmo-
nar?] que estos animales arrojan con frecuencia: el velo del paladar puede tapar la faringe é impedir al agua el acceso á las vias aéreas. La alimentación es animal. La placenta es difusa. Los dividiremos en cin¬ co familias (fíg. 47).
Dientes numerosos en las dos mandíbulas . Delfinídoos.
„ nulos, salvo uno ó dos horizontales en el maxilar
superior y ol incisivo . Monodontídeos.
,, uno ó dos inferiores en alvéolos: aveces otros sin
alvéolos . . . Zifídeos.
„ numerosos pero solamente en la mandíbula inferior. Fiseterídeos.
„ reemplazados por láminas córneas . Balemdeos.
19 J)cl (ilúdeos. Iíay varios estómagos en serie, ó más bien el estómago tiene dilataciones que se siguen. Los dientes todos, en forma de ganchos, sonniuv numero¬ sos. El atlas y el axis ordinariamente soldados. El Del fin [dientes M'M = 140] tiene el hocico como de ganso, mientras la Marsopa lo tiene abovedado, son Cetáceos do cosa de dos ó tres metros, muy ágiles en sus movimientos. La Orea ó Epaulard de los franceces puede alcanzar doce metros: es un animal voraz y
peligroso.
29 Monodonüdeos. No tienen más dientes que uno o dos en el maxilar superior é intermaxilar, que se consideran como caninos. El único género es el N anval: este cetáceo ofrece la. particularidad de que la hembra y el macho joven no tienen sino dos pequeños conos huecos en la mandíbula, mientras en el macho adulto el cono derecho es macizo, pero corto, y el izquieic o llega atener una longitud de ocho á diez pies: estas armas son horizontales.
39 Zifídeos. Sus únicos dientes consisten en uno o dos pares inferiores implantados en alveolos: cuando
hay otros ellos están simplemente pegados á las en¬ cías. El Hiperoodon y el Ziphius son grandes cetᬠceos, cuyo tejido adiposo suministra mucho aceite.
4P Fiseterídeos. Los dientes no existen más que en la mandíbula inferior, que es mucho más angosta que la superior: son numerosos y muy gruesos: la cabeza es enorme y el hocico cortado casi perpendicularmente. Los Cachalotes (Physeter macrocephalus, L., dolos mares cálidos), son gigantescos animales que se cazan, con mil peligros, por su aceite y el espermaceti que es¬ tá contenido en una gran cavidad frontal formada por la piel. El cap. Davis cita uno de 90 pies de largo: otro tenia i9 pies de longitud total, la cabeza 26, la cola 16 pies y medio de ancho; la altura del hocico era de 11 pies y su anchura 9 y medio; tenia 51 dientes, de los cuales el más pesado llegaba á 25 onzas. Estas medidas dan una buena idea de este coloso de los mares.
Balenídeos ó MAsticetídcos . ISTo encontramos en ellos dientes, jDero en su lugar la mandíbula superior lleva grandes láminas córneas triangulares, aplicadas una delante de la otra, dirigidas hácia abajo, y llama¬ das \ ulgarmente barbas : la cabeza es muy gruesa y no trunca poi delante: las ballenas propias carecen dealea c oí sal y tienen el vientre liso, miéntras los ballenopteios tienen una aleta dorsal cutáneo— adiposa, y el pee o y parte del vientre arrugados en el sentido lon¬ gitudinal: las primeras llegan hoy á 30 ó 40 metros, pero el verídico Scoresby dice haberlas visto de 80. Se cazan los Balenídeos como los Cachalotes, con el arpón ó con balas explosivas, pero su captura cuesta con fre¬ cuencia la vida á los atrevidos marineros que tripulan las pequeñas embarcaciones en que se aproximan á su
inmensa presa: un solo colazo del cetáceo aplasta una chalupa y mata á los que la montan. Los Balenídeos de los mares árticos hasta la Baja California, son: Racliianectes glaucus, Cope; Megaptera versahilis, Cope; Sibbaldius sulphureus, Cope; Balaenóptera velifer, Co¬ pe, y Balaena Sieboldii, var. Japónica, Gray. El Balaena mysticetus, L., es del estrecho de Behring y ma¬ res árticos. Para dar una idea del tamaño de estos animales, citaré solamente las medidas del corazón de un Balaenóptera sibbaldi, dadas por Beauregard y Boulard: circunferencia en la base de las aurículas, 2.m58; altura del ventrículo izquierdo desde la aorta hasta la punta, 0.m77; la misma desde la arteria pul¬ monar 0 m51 ; anchura del ventrículo izquierdo, 0.m37; diámetro de la arteria pulmonar, 0“23; espesor de las paredes de la aorta, 0.m04.