Elementos de zoología · Unidad 2 de 102
Unidad 2 · PROLEGOMENO
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PROLEGOMENO
Para saber á qué se aplican las consideraciones de Anatomía y Fisiología con que comienza esta obra, es preciso tener una idea aunque muy ligera del Reino animal. Presentaremos para esto un cuadro sinóptico con ejemplos conocidos de cada clase ó subclase, de manera que se sepa á qué división pertenece el animal aludido en el texto.
Animales.
ENTRON¬ CAN! I'KNTOS.
Osteozoarios..
SUBCLASES.
EJEMPLOS.
Entomozoarios.
Mamíferos .
Aves .
Reptiles .
Batracios .
/• Monodel fíanos.. Coyote.
-j Didellianos . Tlacuaclie.
t Monotremos . Equidno.
. Víbora.
' Insectos .
. Mosca.
Miriápodos .
. . . Ciento-pies.
Arácnidos .
. Tarántula.
Crustáceos .
. Camarón.
Anélidos .
. Saneuiiuela.
Turbclariados . .
1 Animalitos negruzcos, algo parecidos á unas pequeñas sanguijuelas planas, que viven en los arroyos (ñg. 1).
ELEMENTOS I)E ZOOLOliÍA.
ENTltON-
CAMIKNTOS.
Malacozoarios ..
Animales. -¡
Actinozoarios...
Protozoarios
sritcr.Asi:;
i:.i KM l’I.OS.
{Cefalópodos . Pulpo.
Cefalidianos . Caracol.
Accful innos . < Istion.
Moluscóidcs . Salpa. 1 2 3
r Equinodermos . Estrellado mar
j r Cornlinrios . Coral.
'■Celenterados... I Aeálefos . (¡alera. -
1 Esponj ¡arios ....Esponja.
f Infusorios . Pnmmecin. :l
1 Rizópodos . \ miba. 1
1 Animales trasparentes que habitan el mar y forman en cierto momento de su vida largas cadenas fosforescentes (llg. 2).
2 Animales marinos diáfanos, como especie de gelatina viva, cuyo contacto irrita fuertemente la piel (flg.3).
3 seres microscópicos que abundan en las aguas, principalmente las corrompi¬ das (fig.4).
■1 Pequeñísimos grumos do sustancia viscosa, susceptible de cambiar de forma ti cada instante, y moradores del agua (flg. 5).
CAPITULO 1
En realidad deberíamos entender por historia natu- , ral el estudio de la Naturaleza, es decir, de todos los cuerpos que nos rodean; pero esta expresión se aplica en un sentido más limitado y únicamente á los seres organizados. Esta explicación determina de consi¬ guiente el objeto de la ciencia que nos ocupa, y cuya utilidad es imposible no reconocer. Por ella sabremos cuáles son los animales ó vegetales nocivos ó útiles al hombre: la solitaria, las lombrices, los parásitos de toda clase, los hongos que determinan algunas enfer¬ medades, los insectos y otros animales que destruyen las plantas que nos alimentan, serán el objeto de un estudio que nos permitirá tomar providencias contra ellos; y por otra parte, nos internaremos en el conoci¬ miento de los seres útiles, tanto bajo el punto de vista de la bromatologia, como de la medicina y aun de la satisfacción de nuestro bienestar. La Anatomía y la Fisiología del hombre hallaran en nuestras investiga¬ ciones interesantísimas instrucciones: así es que núes-
Ira organización tan complicad:! so podrá explicar fᬠcilmente por la inspección do estos mismos órganos en animales en los cuales estén tan simplilicados (|iie pa¬ recen como disecados y analizados naturalmente: en la cola de un simple atepocate observaremos fácilmente la circulación de la sangre, invisible en los animales superiores: las vivisecciones, imposibles en el hombre, nos facilitarán la explicación de los misteriosos fenó¬ menos de las funciones nerviosas y otras. MI agricul¬ tor nos pedirá informes sobre las costumbres y modo de destruirse do los animales nocivos, así como sobre
los vegetales, considerados bajo el punto de vista de sus enfermedades, sus propiedades y sus usos. La Geología científica seria imposible sin el auxilio de la Paleontología, pues las más veces los caracteres físi¬ cos de las rocas son insuficientes para determinar la edad de ellas, cosa tan importante en la práctica mi¬ nera. Cuando Alex. Brongniart comparó los terrenos cretáceos de Itoucn y del N. O. de Francia con las areniscas verdes del Ródano y las del monte del Fiz
en Saboia, encontró en los caracteres mineralógicos diferencias profundas; pero el estudio de los fósiles de ambas formaciones le hizo ver que estas diferencias no eran sino aparentes, pues estos restos eran idénti¬
cos, y pudo probar que los terrenos de estas tres loca¬
lidades habían sido depositados en la misma época y poi el mismo mar. \_Pwtef\. En fin, además de acos¬ tumbrarnos al orden y á la observación juiciosa y exacta de los hechos, la Historia Natural puede dar¬ nos luces para combatir preocupaciones á veces funes¬
tas: veremos también que no debemos ser tan orgullo¬ sos de nuestra privilegiada naturaleza ni creernos unos
seres especiales, sino unos animales mejor dotados intelectual mente, pero al fin menos distintos de un mono ([lie este último de una avevó de un pez.
Pallas dividió todos los seres que se presentan á nuestra vista en la superficie de la tierra, en dos Im¬ perios: estos se han separado en reinos y cada uno de ellos es el objeto de una ciencia especial: el cuadro si¬ nóptico siguiente reasume estos datos: