Elementos de zoología · Unidad 76 de 102
Unidad 76 · CAPITULO LXIII
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CAPITULO LXIII
Clase de Batracios. — Los Batracios respiran por medio do branquias en su juventud, y aun á veces du¬ rante toda su vida, aunque hayan adquirido pulmones: sufren metamorfosis: su temperatura es variable: la hematosis es incompleta, y la respiración poco. activa: no tienen amnios ni alantoides: la piel de los Batracios e» desnuda, á lo menos en la superficie, pues en el siphonops, p. c., liay escamas subepidérmicas bien visi¬ bles al microscopio: la epidermis, provista de corpús¬ culos táctiles, es bastante sensible. La lengua contiene coi jmsculos del gusto. El olfato es rudimentario. La oieja média existe algunas veces, y en la interna no se encuentra caracol. Los Batracios anuros en general tienen una voz ronca y sonora, una especie de alarido musical, pero siempre monótono. En estos mismos la piel no adhiere á los músculos más que en algunas re¬ giones, y los vacíos son susceptibles de llenarse de aire ó de agua: esta membrana contiene glándulas á veces considerables. El esqueleto do los Batracios presenta paiticulai idudes notables: existen dos cóndilos occipi¬ tales; en cuanto á la forma de las vértebras, varía: los proteos son amficélicos [cuerpo bicóncavo] , los anuros en general son procélicos [concavidad anterior], y las salamandras, al contrario, son opistocélicas [concavidad posterior]: generalmente no hay costillas, sino apéndi-
ces vertebrales costiformes; pero los perorados tienen costillas ahorquilladas en su extremidad dorsal. JN"o hay huesos cuadrados distintos. Los dientes, cónicos ó cilindricos, son cortos: los puede haber en las dos man¬ díbulas, y también en el hueso vómer. El encéfalo es muy parecido al de los reptiles, pero el cerebelo es an¬ gosto y trasversal. Los riñones, más ó menos alarga¬ dos, tienen ureteros que desembocan en la cloaca, y es¬ ta cavidad comunica con la vejiga. Los órganos geni¬ tales masculinos constan de testículos simples o lobu¬ lados, cuyo canal deferente se abre en la cloaca: nunca hay un verdadero pene. Los ovarios no comunican directamente con los oviductos: estos últimos son intestiniformes, muy largos, y terminan en la cara dor¬ sal do la cloaca. Los pipas llevan los huevos en alvéo¬ los de la piel del dorso, y los alytes se los enredan en las patas posteriores; pero la mayor parte de los Ba¬ tracios los sueltan ya fecundados en el agua, donde forman masas [rana] ó bien cordones [sapo] de sus¬ tancia gelatinosa en la cual van incorporados. Al salir del huevo un sapo, p. e., tiene la forma de pescadito sin miembros y con branquias en forma de penachos: más tarde, estas branquias externas desaparecen y son reemplazadas por otras más complicadas y ocultas en el punto que ocuparán los pulmones: el cuerpo y la cabeza figuran entonces un grueso ovoide en la extre¬ midad anterior, del cual se distingue una boca peque¬ ña circular y sin dientes, mientras la extremidad pos¬ terior lleva una larga cola comprimida que sirve de nadadera: en un estado más avanzado aparecen las pa¬ tas posteriores, pero aun antes de esto, según Mathias Duval, las yemas de las anteriores están ya formadas
en la bolsa branquial; la boca se ensancha y las bran¬ quias internas se reabsorben miéntras los pulmones se desarrollan: después salen las patas anteriores, la bo¬ ca se hace trasversal y la cola comienza á disminuir: en fin, acaba el estado de renacuajo ó atepocate, la bo¬ ca pierde su pico córneo, las .patas se desarrollan com¬ pletamente y la cola desaparece. En los Batracios perenibranquios, las metamorfosis son incompletas. Á cada uno de estos cambios morfológicos exteriores co-
rresponde una modificación en la circulación y en la digestión: los vasos branquiales se atrofian á medida que disminuyen las branquias, y al mismo tiempo las arterias y venas pulmonares se desarrollan hasta el momento en que el animal no respira más que el aire atmosférico: el intestino, al principio largo y enrolla¬ do en hélice cuando el sapo era herbívoro, se va ha¬ ciendo más corto hasta que sirva para una alimenta¬ ción animal, lo que hace que el Batracio, al pasar al estado definitivo, parezca más chico que cuando era atepocate.
Órden c le Peromelos ú Ojio somos. — Á los caracteres ya dados agregaremos los siguientes: escandías entre la dermis y la epidermis [según lie podido ver en una preparación microscópica] ó en el espesor de la der- •mis: dos cóndilos occipitales: vértebras bicóncavas: liueso cuadrado nulo: metamorfosis según Müllcr: es¬ ternón ausente y costillas bifurcadas en su extremidad vei tebial. Gitaiemos la mano de metate ó mahuaquite [Siphonops mexicanus, D. 13.], fig. G3: este singular Batracio parece una enorme lombriz de color de hie¬
rro: su cuerpo cilindrico lleva ciento sesenta y tantos surcos ti asvoi sales, el hocico es algo angosto y la cola redondeada: se ven los ojos al través de la piel- delante de ellos y cerca, del borde del labio, se notan unas rosetas, y las nances están colocadas de cada lado de
la extremidad de la cabeza: estos orificios no tienen tentáculos.
Ónlen de Anuros.— Los faneroglosos tienen la len¬ gua bien visible en lugar de que este órgano es indis¬ tinto en los Erinaglosos: los dividirémos en cinco tri¬ bus: 1? Hilídeos: hay dientes en la mandíbula superior y la extremidad de los dedos está ensanchada en disco más ó ménos grande, que les permite adherir á los cuerpos lisos: la ranilla verde do México [Iiyla exi¬ mia, Baird] es más pequeña que la de Europa: como ella, es verde al estado normal, pero puede cambiar de color y llegar á ser gris, aleonada y casi blanca, con¬ servando siempre su línea lateral parda; el sapito [Iiyla arenic-olor, Cope] tiene la piel verrugosa y su grito se parece al de un cabrito. Banídeos: dientes en la mandíbula superior y extremidad de los dedos en forma de cono trunco: las ranas [Rana halecina, Kalm;
R. Moctezuma, 33. G.; R. longipes, Ilallow] son co¬ munes y comestibles, sobre todo la longipes, cuyo ta¬ maño puede llegar hasta más de cuarenta centímetros de la punta de la nariz á la extremidad de las patas posteriores. Los sapos parteros ó Alytes y el campa¬ nero ó Bombinator, son europeos. Los escafiopos [Scapliiopus Dugesii, Brocchi] tienen espolones en las pa¬ tas posteriores: uno de ellos, encerrado en una cajita de cartón, la perforó durante la noche con estos apén¬ dices y se salió por la abertura: con sus espolones los escafiopos escarban rápidamente la tierra para escon¬ derse. Iíemifraetídeos: tienen formas de sapos y dien¬ tes en las dos mandíbulas: los Iícmipliractus y las Cerathyla no existen en México, que yo sepa. Bufonídeos: no hay dientes verdaderos en ninguna man¬ díbula: los dedos son de forma normal. Los sajros [Bufo marinus, L.; B. intermedius, Giinth; B. compactilis, Wiegm.; 33. punctatus, 33. et G.] tienen el cuerpo verrugoso y parótidas salientes: el marinus ó agua es de Tierra Caliente, y adquiere un tamaño enor¬ me. El Hypopaclius variolosus, Cope, y el Engystoma usturn, Cope, tienen la cabeza cortísima } el hoci co agudo. Pipídeos: singulares anuros de cabeza trian¬ gular y aplastada, y de dedos terminados en lacinias como estrella [Pipa] ó cónicos, y con una especie de dedal en la extremidad [Dactylethra]: el primero se encuentra en Surinam, y liemos dicho ya que la hem¬ bra lleva sus huevos en el dorso. Los Dactylethra tie¬ nen dientes superiores, y las Pipas ó Tedones carecen de ellos, lo que podría dar lugar á unas subdivisiones en los Pipídeos.
Orden de Urodelos. — La tribu de Salamandiídeos
contiene varios géneros mexicanos que se conocen en algunas partes con el nombre de Escorpiones sordos. El achoque ó ajolote de tierra [Spelcrpes Eellii, Gr.] es negro con una doble serie de manchas dorsales ro¬ jas [v. fig. 64], y su lengua está en forma de hongo; el Amblystoma carolime, L., tiene manchitas amarillas y los dientes vomerinos describen una línea trasversal ondulosa; los tritones moteado, jaspeado y crestado son europeos; lo son también las salamandras manchada y negra de los Alpes; la salamandra gigante [C'ryptobranchus Japonicus, Van der Ilocven] es un enorme urodelo de ti’es pies de largo que habita el Japón; el famoso fósil que Sclieuchzer tomó por un hombre y llamó homo diluvii testis, fué bautizado por Cuvier con el nombie de Andrias Scheuchzeri, que recuerda doblemente este error grotesco.
Entre los Amfiumídeos citaremos los dos géneros Amphiuma y Menopoma de la América del Norte; los amfiumas son muy temidos de los negros, que los con¬ funden con los ofidios.
Proteídeos: el proteo ciego de las grutas de la Carmola en Austria, es el que da su nombre á la tribu; encontramos en ella también los Necturus y las Sire¬ nas de los Estados Unidos del Norte; los ajolotes [Siredon Mexicanum, Baird; S. Dumerilii, Alf. Dug.] son muy conocidos en México; siguiendo la ley de prio¬ ridad, el de México se debe llamar Siredon edule, Her¬ nández ■, pues este autor fué el primero que lo describió y le dió este nombre específico: los ajolotes son atepo¬ cates de amblystomas capaces de reproducirse en este estado: en la época de la brama los dos sexos tienen la cloaca llena de una mucosidad sanguinolenta secretada
por las partes abultadas ele esta región: el embrión está rodeado de cejas vibrátiles y gira sobre sí mismo, des¬ cribiendo al mismo tiempo una elipse á lo largo de las paredes del huevo.
La carne de rana [músculos pectorales] tiene la com¬ posición siguiente:
Fibras musculares, vasos y nervios,
etc . ‘ . 11, 77
Albúmina y hematosina . 1, 86
Extracto y sales . 3, 46
Sustancia albuminosa extraída del
tejido celular . 2, 48
Grasa . 0, 10
Agua . 80, 33
100, 00
[De Bibra, in Pelouse et Frémy].
Se comen las ranas y los ajolotes: con la piel de es¬ tos últimos se prepara un jarabe que puede ser útil en algunas enfermedades del pulmón. La secreción cutᬠnea do los sapos y de las salamandras no puede dañar al hombre, pero es nociva para pequeños animales: una gota de ella puesta en la boca de un lagartijo le hace morir prontamente en estado de tétanos.
Observación.
Antes de pasar á los peces dirémos algunas palabras sobre unos vertebrados que tienen particularidades que los aproximan á los batracios, á- pesar de que poi su estructura general deben referirse á los peces. Efec¬ tivamente, se conviene hoy en llamarlos Peces dijmói-
eos, y mejor les convendría el nombre de neumónicos ó pulmonados, pues no todos tienen dos pulmones; lié aquí sus caracteres: Cuerpo cubierto con escamas: unas agallas: de tres á seis branquias: uno ó despulmones: una aurícula QirotópterosJ 6 dos [lepidosirenesj y un ventrículo: válvula intestinal en espiral: fosas nasales abiertas en la parte anterior del paladar: una línea de poros á los costados del cuerpo: oreja media nula, un otólito en la interna: esqueleto cartilaginoso: un cráneo y una cuerda dorsal con arcos superiores, y un solo cóndilo occipital: una nadadera caudal y cuatro miembi os en foima de filamentos ó de remos. Los co¬ nocidos basta ahora son:
Lepidosiren (América meridional) '
Lep. parad oxa; 0,m35 .
Protopterus (África intertropical) "
Pr. annecteus .
Geratodes (Hueva Holanda) Cor. Porsterii (2 metros) .
Dincumonados,
Mononeumonado.
-v. fig.
G5.