Estudios sobre educación · Unidad 131 de 132

Unidad 131 · 306 SOBRE BNSKIQaNZA RBLIGIO&A

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306 SOBRE BNSKIQaNZA RBLIGIO&A

de la persona. Aun así, otras masas, ni superiores ni inferiores por esto, pero cuyo planteamiento de los problemas no hallan entera satisfacción en las fórmulas reinantes, permanecen fuera de esos grupos, más o menos en contacto con ellos. Nadie— he dicho— vive sin religión o sin política; pero no todos se hallan afiliados necesariamente a alguno de los partidos de su pueblo y tiempo, o— con ser a veces tan universales y amplias— a las escuelas filosóficas o a las comuniones religiosas que halla a su alrededor. No por esto presume de superioridad alguna sobre ellas, ni de más originalidad. Tal vez, al contrario, son espíritus llevados a apreciar más bien las divergencias que las afinidades; y así acentuadas, es para ellos asunto de conciencia no incluirse en un grupo de que se creen más separados, quizá, de lo que acaso lo estén; y no hay que decir, cuando la inclusión pudiera serles ventajosa y acercarles a los favores sociales o aun políticos.

Ahora, por una complejidad de causas, que sería inútil dilucidar aquí, en cada época hay problemas cuya discusión y divergencia perturba y apasiona de tal modo a los espíritus, que rompe casi entre ellos todo vínculo de humanidad; tanto más cuanto que pertenecen a un nivel de cultura que hoy sólo se encuentra ya en las sociedades y clases y grupos Inferiores. En el entierro de Channing, el apóstol del unitarismo que niega la divinidad de Cristo, doblaron las campanas de las iglesias católicas.

■ BmsHAJCZA BEUGlOtA BOU

£f la triple característica de esta iMiywiclóti de eapiritu: t.^ la dificultad para comprender otra poKtíca. otra rcHgióa. oCri filowffUi, otra •oclal y ecoaómica que las «nalrat; 2.*, la fatefite explicación del extraAo fenómefio, del error, Mío de noeatra IWtadda, al ti^olara da aoa clasea de iBBwraMdad coa qat fédliiiefite I, por raxonea aicpHcadaa aaichisimas veces, lino de JBBioralldad, perversidad y de los más raiaaa BiMlaa; 5.Ma Mtadóa mtitaida a la compara carltatlfa y frataraal, y ftefada al aiteimum dd desatino: para el grupo ^ y sus periódicos no puede haber un sacerdote honrado; para el grupo B, lodo cradooalista», y no sé si peor aun. el protestanla, dshlera purgar so deNto— y me quedo corto— en presidio. «El error es pecado», ha dicho una milortdad— en otras cosas, por cterto, nás aaHMa.

AImmts, mOf, aatre aoaotroSi las dlsargeadas aa punto a soluciones doctrinales de los proMemas de la fBoaofta, las aMlamátlcas. la historia, la química. o da la Hteratora, o dd arte, o aun de la ética— cosa qoa pareceda tan ascabroaa-s6lo apasionan esporádicamente, aoa aiis toleradas;— y d se maltratan aatra si dos saMoa», o qaa prasaaisn da ello, no es aiis que por la aisla edncadóa qaa todavía reina-. y no trascienden a las grandes masas, como las divide la religión o la politice.