Exploración oficial por la primera vez desde el norte de la America del Sur siempre por rios, entrando por las bocas del Orinóco, de los valles de este mismo y del Meta, Casiquiare, Rio-Negro ó Guaynia y Amazónas, hasta Nauta en el alto Marañon ó Amazónas, arriba de las bocas del Ucayali bajada del Amazonas hasta el Atlántico ... Viaje a Rio de Janeiro desde Belen en el Gran Pará, por el Atlántico, tocando en las capitales de las principales provincias del imperio en los años, de 1855 hasta 1859 · Capítulo real 26 de 27
CAPITULO VII
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 5 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO VII
SittiBCion presente de los Eat»)oa Iipano-Ameri canoa.
El hombre individual j la socií ' ^ en bu forma complexa, moral é intelectualmente dotados con loa especiales bienes de la ProTÍdencia, do son arbitros de su suerte sin embargo para encaminar sus primeros pasos en la vida pública hacia el perfeccionamiento social á que sus destinos los llamen, sin experimentar antes ingentes dificultades, tropiezos y aun caidas mismo ; sin atravesar por años y por siglos el largo y escabroso camino del noviciado; sin recorrer mas ó menos lentamente todos los delicados períodos da BU infancia, y sin antes someterse aquella última á todos loa azares, rudas pruebas de una vida agitada, turbulenta, desordenada, que al fin la envuelve en continuos disturbios domésticos, que degenerando en guerras sangrientas interiores y exteriores, por lo regular después de inmensos sacrificios y desastres de todo genero, vienen á terminar sin gloria alguna, aunque no sin una elocuente lección. Y si á los desastres sigue algún tiempo de calma, «s para emprender de nuevo con mas vigor otro movimiento insurreccionario que haga cambiar de manos el poder, y otro y otro; hasta que al fin, el cansancio, las decepciones, la experiencia, mas ilustrada la razón, y el último caudillo que asalte el poder con mas habilidad que los que le precedieron, se consolide un gobierno cualquiera, que, asegurando la paz, la propiedad, el respecto Á los derechos individuales, dando culto práctico á la justicia é impulso á todas las industrias; viene á conciliar el orden con la libertad, que es el objeto á que deben encaminarse todos los gobiernos.
Tal es la senda que han trillado eminentes patricios cuyas virtudes civicas admiramos, y esas grandes y poderosas naciones que hoy sirven de modelo, de norte y da apoyo á otras recien entradas en la vida pública como miembros activos en la sociedad de naciones. Lahistoria de todos esos grandes pueblos, desde bus primeras paginas, nos advierten que no siempre se han mantenido en pat; que en su principio no eran lo que hoy son, formado su vasto imperio con las violentas anexiones sucesivas de otras nacionalidades ; que
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el orden, el progreso, la liberdad, aun después de muchos siglos de existencia y de influir tan poderosamente en el consejo de las naciones, no siempre fué su estado normal ^ que sin hablar de las grandes revoluciones en Inglaterra en el xvii siglo, y en Francia en fin del xvín, las que acaban de sostener en nuestros dias estos dos grandes pueblos contra otros no menos grandes bajo todos respectos, y los ningunos resultados prácticos en bien de la huma* nidad que se han obtenido de esos campos de batalla, de esas eca* tombes y las mas que hoy mismo se preparan, hablan bien alto excusando los desvios, los pasos vacilantes de esas sociedades ineipientes existentes en el Nuevo Mundo ; no solamente como una justa excusa, pues que esas no hacen en sustancia otra cosa sino seguir las huellas, las aberraciones de todas las que les han precedido, sino también por el malejemplo que esas mismas grandes naciones les están dando, provocando guerras con fútiles pretextos en Europa y América, como en todo el mundo, para aumentar sus dominios con nacionalidades extinguidas.
Es de aquellos nuevos Estados en América, por tanto, de quienes Bos proponemos hacer una breve reseña acerca de su estado presente.
Hacía tiempo que la Europa, que habia visto de muy mal ojo la independencia de la madre patria de las provincias Españolas, y macho mas por haberse organizado, contrario al sistema europeo» en gobiernos democráticos republicanos, á imitación de los Estados Unidos de América, buscaba como intervenir en la marcha de aquellos Estados, como hacer imposible hasta su continuación como tales; y algunas veces, como para divorciarlas de los Estados Unidos, sus Agentes se insinuaban ofreciendo protectorados , distribuyendo en sus presidentes cordones de la Legión de honor» y hasta hubieron proyectos de monarquizar algunos de aquellos Estados. Sus agentes, en lo general, no eran sino de propaganda monárquica. Pero todo esto no bastaba ; habia de por medio, para poder realizar la multitud de proyectos que existian, un grande obstáculo que los hacia aplazar para un futuro contingente, que al fin llegó : el inconveniente eran los Estados Unidos; el futuro contingente, fué la insurrección de los Estados del Sur de la Union, por la que se esperaba y se deseaba ardientemente el triunfo de estos, y por supuesto, la disolución de la Union, y con ella la perdida de su influencia en el Nuevo Mundo.
Por Méjico, pues, fué por donde empezaron los planes de monarquizar la América, planes que existian muy de atrás, llevando por objeto, se decia, el triunfo de la raza latina y el aniquilamiento de
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las instituciones republicanas. — Pero los planes todos han fracasado miserablemente, á pesar de las altas inteligencias que los urdieron. El triunfo esplendido de la Union Americana, triunfo de los principios, triunfo de la libertad en ambos mundos, los ha reducido á la nada. El trono que se levantó coa las bayonetas extranjeras, cuando estos renglones vean la luz pública, ya habrá desaparecido y reocupado su puesto la República; quedando solo como recuerdos históricos, como lecciones elocuentes para el presente no para el porvenir, los desastres, calamidades y miserias por londe ha atravesado la República Mejicana decorada con el nombre
Dtástico de Imperio, desde < Aliados intervinieron en sus
egocios domésticos y fueron a oireí erle " una mano protectora J
amiga, que ayudándola á levantarse .le la postración en que se en-
intraba pudiese organizar un gobierno estable. « Quedan también no recuerdos la farsa de que se sirvieron de una pretendida ita de notables para ofrecer un imperio ó un poder que no tenia, — 8 extraordinarios gastos de la expedición francesa y los tresitos setenta millones de francos del empréstito del nuevo Imperio ; pues no serán tan tontos los Mejicanos que vayan á reconocer deudas que se contrajeron en perjuicio suyo.
Los cinco Estados de Centro-América, Guatemala, Honduras, S* Salvador, Nicaragua y Costa-Rica, después de muchos años de guerras interiores y entre los Estados mismos, en que mas de un presidente ha pagado con la vida el tributo á las revoluciones, se encuentran hoy en paz. Situados en los dos grandes Océanos á tan corta distancia de uno y otro, en terrenos los mas feraces que puedan apetecerse para todo género de cultivo, tan rico en el reino Tegetal como en él mineral de que abunda en todos ellos, después de la paz que tanto necesitan, la primera necesidad para desarrollar tantos elementos de vida, es el aumento de población tan escasa en todos ellos, j aun esta misma llegaría conservando y cultivando primero la paz. Para entonces, además de las ventajas palpables que tal política les traería, otras mayores se les ofrecerán, tan luego como tenga lugar la canalización de uno ó mas de esos lugares privilegiados que poseen que comunique ambos mares.
La Nueva Granada 6 Estados Unidos de Colombia, como igualmente se denomina esta República, goza hoy de paz; y esto indica, pues es lo único de que tienen ingente necesidad aquellos países para prosperar, de que todos los ramos de la administracioD soq atendidos.
Constituida hace algunos años bajo la forma federal, pero de un modo que dejaba mucho que desear en su organización, se origina-
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ron guerras que duraron por años, en las que al fin salió triunfante el sistema federal inaugurado. Es de esperar que aleccionados con lo pasado, los Granadinos repararán la imperfección de que adolecía la maquina, montándola hábilmente como debe ser, y si es posible copiando y poniendo en práctica al mismo tiempo la letra y el espíritu que servio dé modelo. Tengo la convicción, la intima convicción, que el gobierno federal bien entendido y puesto en práctica en este sentido, hará imposible las guerras á lo interior y consolidarán mas y mas el gobierno republicano en el Nuevo Mundo. •
Por otra parte, la situación ventajosísima de esta República entre los dos Océanos en una inmensa extensión de costas, y aun poseyendo la principal via que los comunica, el istmo de Panamá, la preparan á un gran porvenir, á envidables destinos ; y esto sin contar sus inmensas tierras al interior, en donde su situación geográfica tan ventajosamente modificada por la elevación de sus montañas, hacen que lo principal de su población, fijada sobre grandes valles y mesas desde 6 hasta 10 mil pies de elevación sobre el nivel del mar, disfrute una temperatura tropical y tenga todas las producciones de estos. Tal privilegiada posición es debida á los dos ramales en que se divide la cordillera de los Andes al llegar á la provincia de Pasto, en la latit. P W N. La occidental corre siguiendo las costas del Pacífico; la oriental por su elevación, que llega á la región de los paramos formando antes altas llanuras y mesas, dá origen igualmente á los grandes ríos Caqueta ó Yapurá y Putumayo ó Yza, que llevan sus aguas al Amazonas. Esta misma cordillera ó ramal se divide á su vez formando dos cadenas casi paralelas, entre las cuales se extiende el anchuroso valle por donde corre el Magdalena hacia el Atlántico ; y finalmente, de aquellos ramales, el mas oriental como el mas elevado, que pasa por las inmediaciones de Bogotá, llamado << cordillera de Suma Paz ?», es de donde tienen su origen el Yrida, Guaviare, Vichada y el Meta, que caen al Orinoco ; en tanto que el magnífico Guaynia 6 Rio Negro, después de atravesar el extremo Sur de Venezuela desagua en el Amazonas. Por esta demostración pues, se vé las multiplicadas vias de que disfruta la Nueva Granada para entretener, hacia todas direcciones, un vasto é importante comercio, luego que el país sea convenientemente poblado con las inmigraciones que le lleguen por aquellos rios, remontando primero el Amazonas y el Orinoco ; esto es, sin contar las vias que hoy tiene expeditas : por el Atlántico Maracaybo (por el rio Zulia), y el rio Magdalena; por el Pacífico varios puertos, entre ellos Buena Ventura.
Venezuela, el primero de aquellos Estados que combatió por su
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ependencia desde 1810, ya por si sola, ya unida con la Nuera nada, ya con eí Ecuador formando colectivamente la República Oolombia, ya en fin separada después de disuelto el pacto, fuá bien de los primeros que organizó un gobierno regular, prolista ; fuá el primero que puso en práctica, con muy buen suceso <r muchos aüos, el sistema republicano, probando al mundo con 3ropia experiencia y sus hechos públicos, de que no se necesita la bien gobernar un país, ni de grandes capücidadea en los ernantes, ni de que sea bajo tales ó cuales instituciones políkS. Los ciudadanos que por aquellos aüos fortunados dirigían deslinos públicos, acababan de , r del dominio colonial, eran jles en la ciencia administrativa, no tuvieron tiempo de recibir i educación preparatoria ; los unos se habían formado, siguiendo peripecias de la guerra de la independencia que duró 10 años, los campos de batalla, los otros llegaban de la emigración unos, ; resto se componía de ciudadanos sedentarios. Pero lo que si leían y en sumo grado, á falta de los grandes conocimientos que 'equieren en los que se consagran á la vida pública — era el paitismo, ese sentimiento del bien público que engendra todas las udes sociales en el ciudadano : el respeto á la ley, la probidad .tica, el buen desempeño en sus cometidos, la justicia de sus I<rucedímíentos, la pureza en el manejo de los caudales públicos, la rectitud por último de todos sus actos. Tales fueron las dotes que adornaron álos primeros que condujeron la República en sus primeros años, desde 1830, los que hicieron el ensayo del « gobierno propio » durante 20 años ; y por las cuales, al paso que hicieron la dicha de sus gobernados, se conservó la paz, la prosperidad fué en crecimiento, la República fué respetada en el exterior, do por so fuerza material de que pudiese disponer, que era ninguna, sino por su buen proceder, por el respeto y cumplimiento de todos los pactos, así internacionales como en su crédito público.
Pero la fortuna, esa estrella rutilante que nunca se fija pero que preside á todo, en medio de la marcha lenta pero segura, da prosperidad, se eclipsó para Venezuela, siguiendo con poca interrupción, años j mas años de guerras civiles, de calamidades y miserias que postraron laNacion y dividieron profundamente la sociedad.— En fin, la última revolución que ha triunfado, quedurócínco años y que ocupa el poder su jefe tres años ha, parece ser la única que ha llevado en miras el triunfo de un principio político — la perfección del sistema republicano por medio de la federación de Estados soberanos en un centro común. Tal forma de gobierno, aunque muy imperfectamente establecida, existe ya, bajo la deno-
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minacion oficial de : « Estados Unidos de Venezuela, » compuesta, de las 20 provincias que existian, en otros tantos Estados. Mas es de esperarse, palpándose las insuperables dificultades que existen para la continuación de número tan crecido de Estados sin los elementos indispensables para conservarse como tales, que muy pronto, haciéndose una nueva circunscripción de todos ellos, según sus necesidades, vengan á quedar reducidos áseisó siete. Sin ^embargo de lo imperfecto todavía de su administración, la sola descentralización del poder ha bastado para conservar la paz. Se espera por tanto, por esta y otras causas, que la federación, mejor entendida y con mas habilidad puesta en práctica, se arraygará en Venezuela, bajo lasmismas condiciones que lo está en la Union Americanadel Norte, su modelo y su guia. Tales son nuestros ardientes deseos, — pero por desgracia, y es necesario decirlo aunque incurramos en su desagrado : la perfección á que aspiran nuestros compatriotas en favor de la república estableciendo la forma federal, contrasta singularmente con las abiertas tendencias á militarizar el país, como se hace. Que en una guerra exterior ó en una interior, semejante á la de los Estados Unidos de America, después del triunfo se den grados militares, se coircibe bien ; pero que en Venezuela, en una guerra de las tantas que hay constantemente, se hayan dado y prodigado, hasta el ridículo, los grados militares, sobre todo los altos grados de la milicia — es lo que se comprende de ningún modo. Aquellos Estados, después de mas de 80 años de existencia, no habian tenido ejercito, ó muy insignificante él que tuvieron ; llegó la formidable insurrección de los Estados del Sur, y se vieron forzados á formarlo, y lo formaron en gigantescas proporciones, como la Europa misma no lo habia visto nunca entre aquellas naciones. Ese ejercito formidable de la Union Americana, sostenia y triunfó, los principios mas santos de la misma Union, y él no menos y mas que todo humanitario, de la libertad de cuatro millones de nuestros semejantes que yacian en la esclavitud. Pues bien, ese ejercito triunfó espléndidamente, dejando antes millares de millares de cadáveres en los campos de batalla, y otros millares de millares en los hospitales ; mas el dia después del triunfo, cuando la rebelión habia sido sometida y dado la libertad á tantos infelices, todo ese ejercito, ciudadanos óno ciudadanos, volvieron á sus casas sin derecho alguno á vivir de Tesoro público : todos volvieron á ocuparse de sus antiguas industrias, y tan solo quedó en servicio la parte absolutamente indispensable á tan vasto país. Al paso que en Venezuela, puede aÉtegurarse, después de aquella guerra civil, entre unos y otros beligerantes, han dejado un ejercito de oficiales.
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38 solameote de oficiales generales, según informes fi^eSígnoi, san de dos mil, y todos pretendiendo vivir del Tesoro de la cion.
Según se vé, tal proceder no armoniza con la federación, con el al de la mejor forma republicana de gobierno, ni es con mucho la garantía , — tal situación, — de orden , estabilidad y progreso ial. Afortunadamente, tanto el actual jefe de la administración 10 todosloshombres influyentes en toda la República, conociendo nal en toda su extensión, sabrán provenir sus consecuencias aesas trosas.
1 cuanto á la importancia de Venezuela como nación producirá, ya hemos hecho ver en otra :^e la admirable situación de favorecido país para la agricul ira, la cria de ganados y el comercio interior por medio de sus caudalosos rios; y exterior por s costas, de 14 grados en long. {840 millas) E. O. en líoea recta. ( frutos ecuatoriales no tienen rival por sus calidades, especia!- lente en los artículos de café, cacao, y algodón; sus maderas de istruccion, palo de tinte y drogas extendiéndose hasta el Amanas; su ganado vacuno, mular y caballar, excediéndola tan solaínte Buenos Aires en esta producción. Tan vanada es la producn en el país que puede asegurarse se encuentran muy pocos que igan mas artículos de exportación ni mas valiosos; uniendo á coto, para los efectos de ese mismo comercio, su inmediación á las Antillas y su mayor proximidad á los Estados Unidos del Norte j á la Europa.
Las Repúblicas del Pacífico, Ecuador, Perú, Bolivía y Chile, las tres primeras que acababan de salir de revoluciones interiores en sus respectivos países, por una lamentable desgracia, fuese por justas causas ó por susceptibilidad nacional, la paz fué turbada profundamente entre la antigua madre patria y sus hijas ; iniciada las diferencias, primero de aquella contra Perú y Chile, y por alianza las dos otras en favor de estas. Hoy, pues, que la paz está en via de celebrarse simultáneamente, admitida qiie ha sido la alta mediación de Francia é In^aterra bajo bases respectivamente honorables, no es ya tiempo de exponer las causas que produjeron tan malhadada ruptura entre los miembros de una misma familia. Nos alegramos cordialmente de este feliz desenlace ; y deseamos al mismo tiempo que Espa&a, ya que está llamada á volver á ser nación marítima de primer orden, con tantos elementos como le sobran, y con medio mundo por mercado habitado por su propia raza, piense seriamente sn gobierno en la nueva política que inaugure respecto á aquellos países todos de América No es de Europa
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que le vendrá su engrandecimiento; es de América, sin duda alguna, por el comercio y isus mutuas relaciones internacionales. Tal debia ser el tema, y no otro, que debia ocupar, de preferencia al menos, las especulaciones de los hombres políticos y económicos de España; y luego de reducirlo á sistema, á un principio fijo de administración, hacerlo independiente de los cambiamentos de la Administración, que desgraciadamente son tan frecuentes.
Al mismo tiempo que las Repúblicas del Pacífico se hallaban en guerra contra España, del otro lado de los Andes, en las márgenes del Plata, á pesar del estado casi normal de guerra en que siempre se encuentran, por lo común domesticas, en esta vez la guerra tiene un carácter mas grave, mas trascendental, de mayores dimenciones, mas desastrosa, y sobre todo, sin viso alguno de legalidad por parte de los Aliados, Brasil, la Confederación Argentina y el Uruguay, contra el Paraguay. Como se vé, existe una desproporción inmensa en las fuerzas contendientes de uno y otro beligerante, en número y en recursos de todo género ; — por eso mismo se hace mas gloriosa la resistencia, á pesar de algunas peripecias, siempre victoriosa, de los Paraguayos. El Brasil cuenta 8,000,000 de población y recursos proporcionados, y con una superficie cuadrada de 4,000,000 de millas ; la Confederación Argentina 1,500,000, y 800,000 millas cuadradas, y el Uruguay 75,000 y 400,000 de población ; al mismo tiempo que el Paraguay, enclavado al interior de los rios entre el Paraguay y el Paraná, apenas tiene 90,000 millas cuadradas y 800,000 habitantes. Tan enorme desproporción de las fuerzas de tres Estados contra uno, y de 10,000,000 de población colectivamente contra menos de uno, nos fuerzan á indagar la causa por la cual el Paraguay no ha esquivado responder á la guerra con que lo han provocado los Aliados — y la encontramos al instante; en la justicia de su causa, en la consciencia de su deber, y en la esperanza de que á su vez le harán justicia las Repúblicas todas sus hermanas.
La question en su origen se reduela á reclamaciones por parte del Paraguay, á límites territoriales contra el Gobierno Argentino, y además, á la libre navegación á que tiene un derecho indisputable. Al mismo tiempo que se seguia una negociación con aquel Gobierno» el Brasil, so pretexto de un fatal Tratado de alianza, que existe desde 1851 con el Uruguay, intervino militarmente en los disturbios domésticos de este Estado, ocupándolo con sus tropas, dándole una interpretación al Tratado que no tiene. Parece que el Paraguay pidió explicaciones al Brasil sobre aquella ocupación ; que este se negó á darlas, y que aquel le declaró la guerra. En seguida el Brasil,
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con su astucia de siempre, aprovechándose del malestado en <
sfi encontraban las relaciones entre el Gobierno Argentino j él del
raguay, influyó eticazmente en inducir á aquel á entrar en ana
iple alianza contra este, contando de antemano, cosa que no se
explica, con el concurso del Uruguay. Así fué; y este Estado, por
cuya libertad Ó independencia reclamaba el Paraguay, que al ña
motivó la guerra, tal es la presión que ejerce el Brasil sobre ó!, que
talmente entró en la coalición.
fín verdad que no sabemos que admirar mas en los hombres que igen los negocios públicos de aquellas Repúblicas, si la violencia ) sus pasiones entre ellos, de zelos yde envidia, que les hace sacrir los principios, 6 si el candoi an que entran en coaliciones ios Estados contra otros para destruirse, instigados á ello por el 'ásil; que es en definitivo quien viene á ganar de ese aniquiJaiiento, de esa destrucción. En odio á Rosas, que á pesar de las .tas que le atribuían, tenia á raya al Brasil, abrieron las puertas este por la primera vez para que interviniese en sus negocios «esticos; y boy, alentado con tan buen ensayo, en odio también u digno jefe del Gobierno del Paraguay, que ha sabido lo que no m sabido los otros Estados — conservar en paz á sus gobernados, iffsarrollar la industria, difundir la instrucción en todas las clases; Sn, organizar su administración en todos los ramos; hoy, decimos, sirviéndose el Brasil de los mismos instrumentos que entonces, quiere desembarazarse de esotro Rosas, que gobernando sabiamente la República, embaraza sus planes de absorpcion. Así se vé por los términos en que se halla concebido el Tratado de alianza. Por el se trata nada menos que de echar abajo del poder al Presidente Lopeí, cambiar la organización política del país y darle en su lugar institucionesanálogasásus vecinos; llevando en miras, dicen los Aliados, de que siendo la organización del Paraguay muy superior á la de los demás Estados, seria un vecino peligroso del cual es de necesidad desembarazarse, dándole instituciones idénticas á las suyas é introduciendo de este modo el desorden en su Administración. El razonamiento es lógico pero bien egoísta; y lo mas sensible de todo es, que tan monstruosa política partiendo del Brasil, do haga abrir los ojos á los Americanos españoles de aquella parte, haciéndoles ver claramente que esa política sucia, bastarda en que el Brasil los ha envuelto es contra sus propios intereses; que ella tiene por base mantener divididas las repúblicas, en pugna abierta entre ellas si es posible; el de impedirlas toda mejora, todo progreso ; el da hacer en fin imposible su existencia política. Apenas se concibe tal ceguedad. ¿Es posible que aquellas pabla-
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dones ó los que las dirigen, no se penetren de que el Brasil aspira á extenderse hacia el Sur, hacia esas regiones fortunadas que hoy son las que ocupan las Repúblicas del Plata? ¿Es posible que ignoren que, por lo menos, la política activa, palpitante del Brasil es la ocupación de la Banda Oriental como su primera etapa para las invasiones sucesivas que se propone? Para llegar, pues, al fin que este tiene tan en miras, necesita de tener en perpetua agitación aquellos países, no dejarlos descansar; y para lograrlo, alhaga alternativamente á los partidos políticos, ya á los colorados, ya á los blanquillos, según sus intereses.
Jamás se ha contraído una alianza mas injusta en su fines, mas desigual contra un enemigo doce veces inferior ; ni tampoco cuyos hechos de arma, con tan pequeño enemigo hayan sido tan desgra* ciados, tan ingloriosos : 60,000 Aliados contra 20,000 han sido muchas veces destrozados ; y ha habido algunos encuentros en que han quedado tres, cinco y hasta ocho mil soldados fuera de combate. La guerra, sin embargo de la impotencia de los Aliados, continua ; mas esperamos que la fortuna acompañará al Paraguay en premio de la justicia de su causa.
Ya que hemos dicho cuatro palabras acerca de los Estados Is* pano-Americanos, seanos permitido decir algo también del improvisado Imperio del Brasil, aunque no sea sino para definir lo que con propiedad se llama — la política del Imperio Sur-Americano : Imponer Tratados con amenazas y otras cosas, para quedarse con las tierras de sus vecinos ; tenerlos bloqueados por el Amazonas impidiendo la navegación de sus rios y aquel mismo á los pabel* Iones de otras naciones ; y por último, este dichoso Imperio, el único ya, excepto la España, entre los pueblos civilizados, que se empeña aun en conservar la barbara institución de la esclavitud, poseyendo en su suelo — ¡ cuatro millones de esclavos, de infelices criaturas como nosotros ! ! !
FIN.
TABL4 DE MTERIÁS
DESPACHOS OflCULBS. 5
ABYEBTENCIA 9
sloxnrDAAByxBTBNCiA 18l
DISCTJB80 FBBLIMIirAB 85
LIBRO PRIMO
Salida de la eapital de la Repúbtíca para el Orinoco por vía de la proyincia de Barcelona. — Idea general de Caracas y del puerto de la Gkiayra. — Descripción de la proyincia de Barcelona 43
CAHTÜLO II
Yoelta á la capital de la República después de la exploración. — NacTO nombramiento como gobernador de la provincia de Amazonas. — Regreso al Orinoco j Rio Negro por la provincia de Aragoa, y por las del OaarioOy Apure y Gnayana 58
CAPITULO m
Bajada del Delta. — Qolío de Paria. -— Isla de Trinidad. —Provincias de Maturin, de Cumaná y de Margarita. — Vuelta á Caracas, y situación política en que encontré al país. — Salida para Yaleneia adonde se encontraba el gobierno, — Descripción de los Valles de Aragua. — Deacripeíon de Yaleneia 71
Regreso á Caracas por Puerto-Cabello. — Descripción de esta ciudad y de la costa de Barlovento basta la Guayra. — Vuelta á Valencia por la misma vía. — Partida para el Orinoco al S., por el Pao de San Joan Bautista y por las provincias de la Portuguesa, de Apure y de Ouayana. — Idea genenl sobre la pro-
TincJB de Carabobo.^ A proposito del triunfo que tioabade obtener UreTolorioB de cinco años en favor de la forma federal. — Bajada del río de la Portogucaa al Apme j al Orínóco M
CAPnULO T Idea genera) sobre el Orinoco, ; la conveniencia de sa cotoniíacion 101
Descubrimiento del golfo de Fáiia 6 Triste, y de la isla de Trinidad. — Deacnbnmiento del rio Orinoco. — Invasión de los Holandeses. — < Invasión de sir Wslter Ralegb, -~ Establecimiento de Misioni-s monacalea llt
CAPITULO vn
Delta del Oriadeo. — Talsas ideas de Humboldt acerca de su suelo, y de los Gnaraúnos sus habitantes. — Aproximada exploración del Delta por Lerel. — El interior de sos tierras (700 leguas cuadradas) es poco ó nada coooddo. — Inmensas ventajas para sn población y colonización, j peligros en no Laceria. . 140
CAPITULO vin
Progreso de la geografía física del Orinoco. — Idea sobre los rioa en gencnl. — üiploracionesjbecbss de este rio y sus tributarios, en 1760, por los oGciaiea de U expedición de Limites por parte de España : documentos inéditos líB
CAnTDLO IX
Descripción del OrimJco desde donde se conoce sn nav^acion al oríenU. — Nuestra exploración al oriente de Esmeralda. — Refatadoa «obre Taríos pontos acerca de la geografía del Orin&o. —Atraso de su geografía 176
Descripción general de la hoya del Oríodco. — Pretendido descubrimiento de este río. — Comparación del Orindcooon varios grandes rios del mnndo
Descripción de la provincia de la Gnayana venerolana. — Sn nav^paeion i vapor. — Comercio. — Población. — Inmigración y oolonizadon, — Cnestionea qoe aurgeo 906
CAPITULO xn
Cantón de Piacoa. — Cantón j dadad de Upata y aui minas de oro en el Canta] 6 Nueva Frovidenm. — PoblaoioDes antiguas de las Misiones. — Faso del Caranf al cantón Herea 3 33
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CAPITULO xm
Defensa militar del Orinoco. — Remontada del vapor Angoitura, — Distancia aproximada del carao del Orinoco. — Término de las exploraciones liasta ahora verificadas. — Idea general del país intermedio entre el Delta j el Apure. — Porvenir de la provincia de este nombre. — Cabrata. — Cajeara 848
CAPITULO XIV
Navegación del Orinoco en general. — Incomodidades y goces que se experimentan. — La Encaramada. — Urbana. — Feria de Paramma. — Carichana j Cariben. 869
CAPITULO XV
Exploración de nna parte del Rio Meta. — Cuestión de límites por aquella parte con la Nueva Granada. — Importancia comercial del Meta. — Política inconsulta de Venezuela respecto á la navegación de este 889
CAHTULO XVI
Continúa la remontada del Orinoco. — Lugares aparentes para colonizar. ^^ Raudal de Atures. — Población. — Hato de ganado vacuno. — Abandono en que se encuentra todo. — Mis impresiones. — Modo de viajar en aquellas regiones. 896
CAPITULO XVII
Llegada á Maypures y su descripción. — Ruina en que lo encontré. — Falsas impresiones de Humboldt respecto al país arriba de las cataratas. —El Orinoco estaba explorado antes que fuese aquel viajero. — Hidrografía del Orinoco y Amazonas. 811
CAPITULO xvni
S* Fernando de Atabapo. — Navegación interior por vapores. — Régimen administrativo. — Lo que fueron las Misiones. — > Reformas introducidas por mi y aprobadas por el gobierno déla República 884
CAPITULO XIX
Visita general de. la provincia. — Cunucanuma. — El Botuto. — Comunicación con Demarara. — Esmeralda. — El Dnida. — Guahibos blancos. — El curare. — Sancudos. — Situaciones geográficas del Alto Orinoco. — Modo de viajar. — La primavera en el Orindco. — Cazerías. — Santa Isabel de Mawaca. — Casiquiare y su descripción.— Guaynia y sus poblaciones 841
CAPITULO XX
Opiniones contradictorias de Humboldt y perjuicio que ha irrogado á Venezuela. — Alteraciones hechas á una carta de este. — Termino desgraciado que tuvo el Tratado de límites con el Brasil 868
leus de 8* Culos de Rio Negro ; ile Marabitana. — Naeraa cootntdiocioBea ae Hmnboldt y petjnioioa qne irroga, — Comercio eiolnsivo oon el Brasil, — Flagrantes ineíaot iludes de aqnel viajero iiablando de Eio Negro. — CompandoD entre las pohlocioues deL Biáail j de Veneinela en el Rio Negro. . . . SH- ■
CAPITULO n B
Nota que dirigí al gobierno de Yeneinela desde el ["ara. — Informes recientes sobre Rio N^ro hechos coa caróoter oficial 3S9
CAPITULO m
Isla do 81 José j sierra del Cucuj. — Serrallo del cacique Cucuy. — Antroporágia, — AcDiuónai 6 icamiabas. — Fiedrus verdea de La Condainine ; Bumboldt . - 400
mites por esta porte, al hablar de Marabitana y 8' Gabriel. — El Cababuñ 7 el Fadaviri. — Varias cuestiones V)S
BÍD BroQOO. — Lago Amuoú 6 Paiíme d« sir W. Ral^h. — Su celebridad. — Hoja del Eseqoibo. — Caniaa de la despoblación del Branco. — Robo de Indios qne hacen los especuladores braailuos. — S' Jos£ de la Barra de Rio Negro. . 419
L&RÍtes en general. — Formación del territorio que hoy oonstitoye fi Veneiaela. ^ Línea divitoria con otras naciones 4S9
CAPITULO vn
Cuestiones de límites entre Teneznela ; Nueva Gnnada 436
CAPITULO VIU Tratado con el Brasil. — Historial 441
CAPITULO IX
Nueva Administradon.'— Política del Brasil. —Aprobación del Tratado. — Copia de este. — Protesta de un Diputado 46$
- 685 —
CAPITULO X
Limites entre el Biáail j k Gimjana inglesa. — Entre la Qnayana inglesa oon Venezuela, Brasil 7 la Guyana holandesa. — Límites entre esta última y la Guayana francesa 409
LIBRO III
CAPITULO PBIMO Valles del Amazonas. 8a enlace con los del Orinoco, Esequibo y del Plata. . . 497
CAPITULO n
Bajada del Amazonas al Oran Para. — Bemontada de este liasta Nauta en el Pera. -^Regreso al Para. —Tratado entre el Brasil y el Perú 508
CAPITULO m
Libre navegación de los rios en general. — Práctica universal en Europa y América.
— Política del gobierno del Perú. — » Política de las Eepúblicas del Plata, del Ecuador, Nueva Granadajy Bolivia WZ
Libre navegación del Amazonas. — Vivo interés manifestado en Europa y América por su libre navegación para todas las naciones del mundo. — Gestiones ofioíaies de aquellas principales naciones en el mismo sentido. — Abierta oposición del Brasil á acordarla. — Buzones especiosas en que se funda. — Refutación de estas.
— Medidas compulsorias que deben tomarse para asegurar aquella navegación bajo
el mismo pié que lo están los del Plata 553
Colonización del Amazonas y desús afluentes. — Condiciones para la colonización.
— Peligros que la acompañan 500
Monarquías en América. — Causas inmediatas que han influido en aquella idea. — Imposibilidad absoluta de establecerlas 597