Fábulas en verso castellano · Unidad 4 de 47

Unidad 4 · FÁBULA VIL

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

FÁBULA VIL

La zorra y el busto..

Dijo la zorra al bustOj Después de olerlo : Tu cabeza es hermosa^ Pero sin seso.

Como este hai muchos Que, aunque parecen hombres^ Solo son bustos.

FÁBULA Vm.

El ratón de la corte y el del campcu

ÜN ratón cortesano

Convidó con un modo muí urbanb

A un ratón campesino,

Diole gordo tocino,

i^ueso fresco de Holanda^

Y una despensa llena de vianda Era su alojamiento ;

Pues no pudiera haber un aposento

Tan magníficamente preparado,

Aunque fuese en Ratópolis buscado

Con el mayor esmero,

Para alojar á Roepan primero.

Sus sentidos allí se recreaban:

Las paredes y techos adornaban,

Entre mil ratonescas golosinas,

Salchichones, pemiles y cecinas.

Saltaban de placer, jo que embeleso:

Be pernilen pernil, de queso en queso.

En esta situación tan lisonjera

Llega la despensera ;

Oyen el ruido, corren, se agazapan,

Pierden el tino ; mas al fin se escapan

Atropelladamente

Por cierto pasadizo abierto á diente.

I Esto tenemos ! dijo el campesina :

Reniego yo del queso, del tocino,

Y de quien busca gustos

Entre los sobresaltos y los sustos. Volvióse á su campaña en el instante,

Y estimó mucho mas, de allí adelante» Sin zozobra, temor ni pesadumbres, Sú casita de tierra y sus legumbres.

El herrero y el perro.

TJn herrero tenia

Un perro que no hacía

Sino comer, dormir, y estarse echado ;

De la casa jamas tuvo cuidado ;

Levantábase solo á mesa puesta :

Entonces con gran fiesta

Al dueño se acercaba,

Con perrunas caricias lo halagaba,

Mostrando de cariño mil escesos

Por pillar las piltrafas y ios huesos.

He llegado á notar, le dijo el amo,

Que aunque nunca te llamo,

A la mesa te llegas prontamente,

En la fragua jamas te vi presente :

Y yo me maravillo

De que no despertándote el maitilio,

Te desveles al ruido de mis dientes.

Anda, anda, poltrón ; no es bien que cuentes

.Que el amo, hecho un gañan y sin reposo,

Te mantenga á lo conde muí ocioso.

El perro le responde :

r Que mas tiene que yo cualquiera conae r Para no trabajar debo al destino Haber nacido perro, y no pollino. Pues señor conde, fuera de mi casa, Yerás en las demás lo que te pasa. En efecto salió á probar fortuna,

Y las casas anduvo de una en una : Allí, le hacen servir de ceiitinela,

Y que pase la noche toda en vela ; Acá de lazarillo y de danzante,

Allá, dentro de un torno á cada instante Asa la carne que comer no espera : Al cabo conoció de esta manera Que el destino, y no es cuento, A todos nos cargó como al jumento.