Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 38 de 38

CAPITULO LIl

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 19 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO LIl.

DE LA RAZON POR QUÉ, Y DÓNDE SE HACE LA: FUENTE: CÓMO SE ADMINISTRA V CÓMO SE CONSERVA.

San Clemente "Papa y mártir, es abogada de las fuentes.

?or haber citado en varias- enfermedades por muy útiles las fuentes, me pareció muy conveniente poner á parte en un capítulo el modo de ponerlas, el uso y la conservación de ellas, con otras advertencias en general.

Cuándo se abren las fuentes. — En cuanto al tiempo en que se abren ó pueden abrirse las fuentes, es todo el tiempo del año; aunque conviene por mas seguridad, que la persona á quien ss ha de abrir fuente, se purgue ó se sangre antes, según los humores que predominaren en ella.

Por qué se abren las fuentes.— El fin por que se abren las fuentes, es evacuar ó der ribar, ó reveler el humor pecante ó vicioso que ofende ó molesta.

Para evacuar. — Cuando solo fuere la intención, ó el fin de querer evacuar ó derribar el bumor vicioso, se ponen ó se abren las fuentes sobre la misma parle de donde se quiere evacuar, y si por inconveniente no se pudiere efectuar esto, se forma la fuente en la parte, acostumbrada que fuere más cercana.

Para reveler.— Cuando fuere la intención ó el fin de reveler, ó de llamar para apartar el humor vicioso, entónces se abren las fuentes en la parte distante ó contraria' conviene á saber, cuando hay dolor de la cabeza, por el consentimiento del hígado enfermo para reveler, en tal caso, se abre la fuente en la pierna derecha, y cuando es por el consentimiento de la indisposición

DE LAS KUKNTKS

del vaso/ entóneos se abre h fuente en la pierna izquierda; v Cuando se originare dicho dolor del mal de madre, énlónces se abre en cualquiera do las dos piernas.

Cuando hay dolor de la cabeza padeciendo por sí, se aplican las fuentes para revolee en los brazos; y cuando«padooe solo el lado derecho de la cabeza, se abre la fuente en el brazo izquierdo; y al contrario, doliendo el lado izquierdo, se pone en el brazo derecho.

Con intención de evacuar. -—Lo que se observa en las Cuentes que so ponen con el intento de evacuar (como arriba se hizo mención) el hurrror vicioso, como padeciendo por sí la cabeza, se pone un sedal á la nuca ó detrás del cerebro, ó una fuente en lugar del sedal en el brazo del mismo lado que duele la cabeza: y así en las domas enfermedades según so anota en sus propios capítulos. Solo se. advierte, que en las mugoros, porque no se Ies detenga la regla, mas bien les conducen las fuentes para reveler en la pierna opupsta del doler do la cabeza, como cuatro dedos encima de la rodilla parte de adentro.

T)ónde ó en qué lugar se abren ¡as fuentes. —En cuanto el lugar mismo en donde se abren ó forman las fuentes, observando las susodichas intenciones, se elige el sitio, escojiendo 1a división de los músculos, la cual se conocerá apretando con la punta del dedo de una mano, y meneando con la otra el brazo 6 la pierna del enfermo; y señalar el lugar con tinta, para abrir allí puntualmente la fuente. También se ha de procurar escusar los nervios y tendones, y que sea la tal parte apta para la ligadura; y cuando por casualidad se hubiere errado el lugar, asi porque la fuente mudó su l'ugar hacia un lado vi otro; y no pudiéndose con un cabezalilo ó lienzo doblado arrimado al garvanzo del lado á donde se inclina, reponer á su lugar, abrirla otra vez en me-

jor parte, y dejar cerrar la primera, la cual fácilmente se cierra, solo con ponerle el espadrapo sin garvanzo por una ó dos semanas.

El lugar ó sitio ordinario de las fuentes en los brazos, como cuatro dedos, mas arriba del codo ó sangradera, al fin del músculo que comunmente llaman lagarto, el cual allí entra en un músculo de dos cabezas También son ordinarias las fuentes en las piernas, como tres ó cuatro dedos del paciente encima de la rodilla, ó cuatro 6 tres dedos bajo de la rodilla de la parte de adentro, aunque los que andan á caballo abren las fuentes déla parte de afuera.

Modo de abrir las fuentes. Con cauterio de fuego. — El mas ordinario modo de abrir las fuentes es coa un cauterio actual de fuego, que se hace con instrumentos de hierro ó de oro hechos á propósito; pero como por estas tierras retiradas hay falta de ellos, suplirán ijnos botones ó tizoncitos bien encendidos de palo bueno.

Con cáusticos potenciales para los que ti - men el fuego. — También se abren con runcha facilidad con cáusticas potenciales, como: Tome jabón raspado, y otro tanto de cal viva en polvo muy sutil, y amasarlo con un tantilo de zumo de cebolla, y formar (antes de secarse) do la dicha masa, unas bolitas del tamaño de un alverjoncito; y una bolita de estas ya seca, se aplica sobre el mismo lugar señalado, como mas claróse verán varios géneros de cáusticos en el catálogo de los medicamentos.

Con lanceta.— Fuera de estos dos modos

de abrir fuentes, hay otro bien fácü que se hace con lanceta, sin percibir mas dolor que es el de una sangría, de manera, que señalando el lugar determinado con la tinta, se levanta allí mismo el cutis entro dos dedos doblado, según el largo del brazo ó pierna, y pasar la lanceta debajo de la tinta señalada, que haga una pequeña herida atravesada, y poner desde luego una bolita de hilas

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eííciiTia; ftél tamaño do un alberjoncilo ó refregar muy' bien la región do ella, y ba~ lenteja mojada on miel virgen, ú oli o diges-jñarla con cocimiento de rosa y malvas;

livo con su espadrapo encima al modo ordinario, hasta ponerle su bolita de cera ó garvanzo, cuando tuviere ya alguna dureza ó c a 1 lito la fuente.

Modo de preservar las f tientes de los accidentes.-Paraconservar y preservar las fuentes de algunos accidentes que se les suelen ofrecer, primeramente en el abrir las fuentes con el cauterio de fuego como queda dicho, se ha de atender el que no se queme mas de lo ordinario, que es, que solo superficialmente tueste algo el culis, en particular en personas tiernas. Lo mismo se atiende usando de los cáusticos potenciales, los cuales no conviene dejar tanto tiempo puestos en personas tiernas, como en robustas y duras al trabajo; á unos bastan diez ó doce horas; á otros son menester veinte y mas horas.

Tambien por escusar tnayores dolores, no usar (tintes de que se caiga espontáneamente la escara ó la costrilla originada de la adustion ó del cáustico) de bolita de cera, ó de garvanzo, sino formar una bolita de hilas, untándola siempre (cuando se abro con fuego ó con cáustico) con manteca de vaca lavada en varias aguas, ó con aceite de almendras dulces; y los tres ó cuatro dias primeros mezclar á dicha manteca ó aceite, una yema ó clara de huevo, y mojar un liencecito en lo mismo; y tendido este liencecito, se pondrá sóbrela cura de todaia fuente.

Dolor en la fuente.— Cuando se hallare dolorida la fuente, se lava aquella parte de la fuente con agua libia en el invierno^y en el verano mezclar ó añadir al agua (mas fresca que tibia) un poco de leche.

Sriiivdose la fuente.— Cuando no purgare la fuente como solia de ordinario, y se advierte que el humor que habia de acudir á la fuente, molesta otras partes principales como la cabeza y semejantes; en tal caso connivo llamar dicho humor á la fuente con

{Cáusticos.) ó aplicar ventosa ó sanguijuelas en la misma fuente, ó al rededor de-ella; ó untar el garvanzo con algún ungüento cáustico si hubiere lugar de botica; ó en su' falla, formar una- bolita de la raíz de lirios, ó de la genciana; ó formar semejantes bolitas en lugar de los garvanzos: Tome de cera en peso de dos tomines, y de la resina de pino en peso de medio tomin ó algo mas: derretirlo junto, y mezclarle polvo de mallalislle, ó de jalapa, ó de zaeualctipan, óde la leche de mechocan, ó de la coloquín_ tida, de lodos ó délos que hubiere, en peso dedos tomines, algo masó menos, según mas ó menos eficaz se deseare; y formar tie dicha mistura ánfes de enfriarse, unas bolitas del tamaño de un garvanzo. Otro-se mejante cáustico para formar bolitas para el mismo uso, se hallará en el catálogo de

los medicamentos.

Callo en las fuentes.— Vara cuando hiciere callo la fuente, entonces se deshace dicho callo, untando el garvanzo ó la bolita de hilas, con el ungüento cáustico; ó poner, una bolita de la raiz de lirios: y cuando se. usaren estos cáusticos, se untará al rededor la fuente con aceite de almendras dulces ó. con manteca de vaca lavada, para mitigar, el dolor que se ofreciere.

Get'as ó bordos en las f uentes. — Suele muy de ordinario en las fuentes criarse carne superQua, como bordos, que comunmente llaman getas; y sucede por dos causas; una es por abundancia de sangre requemada, y otra délos humores viciosos.

De sangre requemada. — Cuando os do sangro requemada, entóneos se siente dolor é inflamación en la fuente: y para remediar este accidente, son á propósito los baños de agua tibia con leche mezclada, ó untar al rededor la región de la fuente con aceite de almendras dulces, ó con aceite rosado, ó con manteca lavada; y para tales bordos

DE LAS FUENTES

ó gotas, no conviene la piedra alumbre, ni otra cosa que consuma la carne, porque se Alimentaria la inflamación y el dolor.í

De humores viscosos ó viciosos.— Pero cuando se originare de humores viciosos y viscosos, lo cual se conocerá por lo floja que es la dicha carne superflua, y con poco ó ningún dolor; y ; si hubiere mal olor en la dicha carne superflua, sequila con facilidad y sin lesión, echando sobre dicha carne (puesto ya el garvanzo ó la bolita de cera en la fuente) unos polvos del sabino, ó del alumbre quemado, y poniendo unas hilas secas sobre ellos y luego encima su espadra'po ú hoja, continuando con esto unos dias, hasla que se consuma toda la dicha carne superflua: en- caso deque el alumbre quemado no bastare, se le mezclará un poco de los polvos de juanes, ó á falta de esos, un poco del cardenillo bien remolido; pero este no deja de ocasionar algún dolor.

Escoriarse la f uente. — Cuando la circunferencia de la fuente se escoriare por el humor colérico ó acre que . acude, entonces bañar la fuente con cocimiento de rosa se^ ca y llantén, ó de sola la yerba golondrina, ó con cocimiento de cebada tostada; y algunas veces se le añadirá al agua ó cocimiento, un poco de alumbre quemado; y después del baño, se untará al rededor de la fuente con manteca lavada en cocimiento de malvas, ó de la yerbamora, ó chichiquelite; y cuando fuere mucha la escoriación, aña- -dir á dicha manteca unos polvos muy sutiles de la greta, ó del alvayalde, ó del azarcón.

Contra la comezón de la fuente. — Contra la demasiada comezón ó prurito, que suele originarse de los humores salsuginosos ó viscosos, conviene bañar la fuente con agua tibia sola, ó cuando no bastare, añadir al agua un poquito de la sal molida.

En cuanto los apositos, son varios los que se usan: muy frecuentes son las hojas de la yerbabuena; pero como por estas tierras

dentro ño la hay, suplen cómodamente la* hojas de llantén, ó del álamo, poniendo i¡ o una, sino dos 6 tres hojas de ellos.

Espadrapos ó apositos.— Unos usan de la hoja de latón amarillo y delgado, cortada al tamaño del espadrapo ordinario, la cual entre papel de estraza se aplica, mudando en cada cura dicho papel solamente. Otros que es lo mas ordinario, usan de espadrapos, y de estos se verán algunas composiciones con el modo de formarlos en el catálogo de los medicamentos.

DE LAS SANGRIAS, VENTOSAS Y Sanguijuelas.

s^omo por falla de cirujanos, y asimismo de barberos en estos contornos de las misiones, se hallan los enfermos obligados á llamar á cualquiera que una ú otra vez sé había arrojado á sangrar algunas personas; y aun hallando semejante persona, se tiene en ocasión por mucha dicha.

V como- fué mi intento de ayudar de alguna manera con algunos medios á los amantísimos padres misioneros y sus feligreses, tan remolos de médicos y cirujanos, pareció conforme á mi intento añadir al fin de este compendio medicinal, como de apéndice lo que concierne al oficio de barbero en la administración de Jos enfermos, como snn las sangrías, ventosas y sanguijuelas.

DE LAS SANGRIAS.

Por cuáles causas, ó en qué enfermedades conducen ó no las sangrías, ó cuál de las venas en cualquier efecto se ha de sangrar, ya se ha procurado aclarar en los propios capítulos de cada dolencia del Florilegio medicinal.

Ahora se procurará dar alguna razón en tres capítulos, de lo que antes de sangrar, al tiempo de sangrar y después de sangrar,

conviene ser observado, prosiguiendo el número de los capítulos antecedentes.

CAPITULO LUI.

OBSERVACIONES ANTES DE LAS SANGRIAS.

3n ocasión de necesitar de sangrías, se ha de observar, que estando el estómago ó el ventrículo cargado ó molestado con muchas crudezas ú otros humores malos, el que antes se procure evacuar semejante humor con las purgas ó vomitorios ya mencionados en los escritos antecedentes; ó si estuviere estreñido del vientre, como que antes de veinticuatro horas uo hubiere tenido régimen por lo ménos, se procurará con ayudas ó calillas lubricar el vientre. La razón de esto es, para que los zumos ó los malos humores de que se halla repleto, en saliendo, por la sangría la sangre, por aquel vacuo, no arrebate con los dichos malos humores, y los-atraiga á las mismas venas; y en tal caso, en lugar de aprovechar la sangría podrá acarrear mayores males.

Enpersonas tímidas.— En las personas tímidas, ó en las que fácilmente caen en desmayos de las sangrías, conviene darles antes un confortativo para el estómago, como unas sopas, permitiéndolo la enfermedad, ó .un bocadito de pan remojado ó humedecido con zumo de granada agridulce, ó con zumo de membrillos, ó con un poco de vinagre. En las mugeres y en los melancólicos no convienen los agrios; ó poner una pulpa de carnero soasada y rosiada con vino, y espolvoreada con canela á la boca del estómago. Todo esto se entiende, cuando da lugar para ello la benignidad de la enfermedad, porque en accidentes graves como es el garrotillo, ó dolor de costado, ó caida grande, ó en calenturas muy grandes, entónces mas se atiende el peligro de la vida, que el daño que se pudiera seguir de no haberse preparado ántes con corroborativos.

CAPITULO LIV.

OBSERVACIONES EN LA MISMA SANGRÍA.

Tenienoo la parte del cuerpo en donde se ha de sangrar, en postura acoiuodada para la salida de la sangre, refregar ó fomentar algo el sitio de la vena-, á que calentándose, se adelgase algo la sangre; [Como se pone la ligadura.) y luego como tres ó cuatro dedos mas arriba sobre el lugar de la sangradera, amarrarlo con una atadera no mas, ancha de un dedo y esto mas ó ménos recio, según fuere la vena mas ó ménos honda. En los que hubiere venas delgadas ó mas hondas, ó el tal miembro fuere mas gordo, se amarra la atadera mas recio que en los flacos ó de venas amplias.

Cómo se descubren mas bien las venas de los brazos. — Para que mas bien se descubran las venas en los brazos, que por sí no parecen, ayuda el que cierre bien el enfermo el puño de la mano de aquel brazo que se ha de sangar, apretando el dedo pulgar con losdemás dedos; ó tenga el paciente por un rato antes déla sangría ya ligada la atadera, una piedra en la mano con el brazo colgado, y untar el dicho brazo con aceite bien caliente; ó aplicar una ventosa grande con bastante llama en la palma de la mano, que luego aparecerán mas bien las. venas; y se puede dejar la ventosa pegada basta acabar la sangría.

Cómo se descubren las venas del pié y de la ma?io.— Cuando se han desangrar las venas de las manos ó de los pies, ó del tobillo, para que parezcan mas bien las dichas venas, se meten primeramente en agua caliente, cuanto buenamente se pudiere aguantar, hasta el lugar en donde se ha de sangrar ó algo mas, refregando las venas dentro dej agua, y amarrar la atadera tres ó cuatro dedos en los piés encima del tobillo, y en las manos encima de las pulseras ó muñeca.

No pareciendo la vena.— Pero cuando de ninguna manera parecieren á la vista las

DE LAS SANGRIAS.

venas, so esploraráo con el dedo en donde se sintiere inundación, como flujo desangre; señalar el tal lugar con Unía ó con la uña, para sangrar allí con buen ánimo y sin miedo, en particular en donde no hay arteria ni nervio cercano. Tocante á esto so advierte, que solo sirve para el sangrador ya ejercitado, y que sea muy precisa la sangría, porque cualquiera otro se espusiera a algún absurdo. También es muy de notar, para los que no están ejercitados en sangrar, á que atiendan de no picar en lugar de la vena alguna arteria, nervio ó tendón, para lo cual servirán las distinciones siguientes.

Cómo se distingue la vena de la arteria.— Distingüesela vena de la arleriaven que la vena es mas blanca, y no tiene movimiento de pulso como la arteria, la cual es algo mas dura que la vena, y sé siente dar unos golpecitos como la arteria, que se toca en las pulseras de las manos.

De los nervios y tendones .-^Los nervios y tendones se distinguen dé las venas por la dureza deellos, y en que no se percibe ninguna inundación, como flujo de sangre, según se percibe en las venas.

Nota de tas arterias.— Y por cuanto algunas veces por la mucha compresión de Ta ligadura se oprimen las arterias, que no se halla movimiento en ellas, conviene ántes dé la ligadura reconocer en qué parle ó lado se baila ó sitúa la arteria, para huir de ella al tiempo de la sangría.

Nota de las venas del brazo.— Las venas del brazo que de ordinario se sangran en la sangradera que llaman, son tres: [La vena de la cabeza.) la una que está algo alta en el brazo, que llaman la vena de la cabeza, y es la mas segura para sangrar, porque no tiene inmediatamente nervio, ni arteria. (Vena del hígado ó de la arca, ó la vena bacüica.) Otra vena hay en la parte mas baja de la sangradera, y esla se llama la vena

del arca ó la vena del hígado, ó la vena basílica: lodos estos tres nombres tiene dicha vena, y debajo de ella se halla la arteria.

Vena común ó de la de todo el cuerpo, ó la vena mediana.— Estas dos venas, La de la cabeza y la del hígado, se juntan en medio (cerca de la juntura del brazo) en una, la cual se llama la vena común, ó la vena de todo el cuerpo, ó la vena mediana; y esla tiene comunmente debajo de sí un nervio.

Cómo se hace la incisión déla vena. -Observando estas diligencias, cogerá el sangrador con una mano el tal miembro que se ha de sangrar ya amarrado con la atadura, como queda dicho, teniéndolo derecho y fijo, de tal manera, que con el pulgar de dicha su mano afiance juntamente !a vena que quisiere sangrar: luego tentará el sangrador coii su dedo índice de su otra mano, la vena si es inconstante ó si se menea; y en tai caso, subirá algo mas el dicho pulgar hacia la aladera con el cual estaba afianzando la vena para asegurarla mas; ó para este mismo fin, aplicar otra aladera tres ó cuatro dedos mas abajo de la sangradera, como algunos sangradores lo suelen hacer.

Asegurada la. vena, tomará la lanceta con los tres dedos primeros, que no salga mas la punta de la lanceta de lo que conocerá ser bastante para alcanzar bien la vena; y asentada la- mano sobre el dedo pequeño, con la cual ha de sangrar sin apresurarse, impeler á la lanceta suavemente, cuanto bastare.

Las venas que de ordinario se sangran.— Las venas que do ordinario se_>angran, fuera de las tres susodichas del brazo, son las de las manos y de lospiés y otras, cujo modo de sangrar se dirá en breve.

Vena del tobillo.— Xas venas de los pies, que comunmente se sangran, son dos en cada pié una que llaman del tobillo ó del lado 'interior del pié: {Vena saphena ó del vaso eiK el empeine del pié.) \a otra en el empeine

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del pié, algo mas arriba de los dedos pequeños, cual mas se pareciere; y esla lal vena en el pié izquierdo es la vena saphema ó la vena del vaso; (Fena del hígado.) y la del pié derecho sobre el empeine se llama del hígado.

En las manos la vena de la cabeza.— En las manos se sangran otras dos venas: la una se llama la vena de la cabeza, y se sangra por el dolor de la cabeza, y es la vena que mas se aparece hacia la muñeca de la mano entre el dedo pulgar y el dedo índice: {Fena sálvatela ó del hígado) la otra vena que también comunmente se sangra, es la vena sálvatela ó del hígado, la cual se baila sobre el empeine de la mano derecha, y es la que mas se descubriere hácia en medio, entre el dedo pequeño y el del anillo; [Fena del vaso.) y otra vena correspondiente (según el sitio) á esta, se halla en la ma no izquierda, que se llama la vena del vaso.

Todas estas venas de los piés ó de las manos, se han de sangrar en agua caliente, como arriba queda dicho.

Hay otras varias venas, que no tan de ordinario se sangran, como es la vena del medio de la frente, otra en la punta de la nariz, otras dentro de las ventanas de las narices, otras debajo de la lengua: estas y otras venas de la garganta para arriba se sangran, haciendo ligadura con una faja ancha, y suave por el cuello, cuanto buenamente el paciente pudiere aguantarlo-, así se apretará dicha faja, para que se descubran bien las dichas venas, y cuando con esto no se descubrieren bastantemente, se amarra también una venda encima de los ojos, [Fena de la frente.] 151 modo de sangrar la vena (lela frente, será teniéndola lanceta derecha, un filo arriba y el otro abajo.

Fena de la punta de la nariz. —El modo de sangrar la vena de la nariz, hecha ta ligadura dicha, meterá el sangrador al paciente dos dedos de !a mano izquierda por

las narices, alzando hácia arriba; y lomando la lanceta delgada con la mano derecha, y los filos hácia las orejas, se hará la sangría por medio de la división que hace la nariz de dos ternillas en la misma punta de la nariz: en comenzando á salir la sangre, se aflojará algo la faja de la garganta; y si se puso la venda de los ojos, se quitará de una vez.

Ferias dentro de las ventanas de las narices.— Otras venas se hallan dentro de las ventanas délas narices, y se sangran algo mas de ordinario al modo siguiente: Amárrase la faja por el cuello, como queda dicho, y con un cañón de ave algo blando, el cual se corta por arriba en cruz, ó en forma de una roseta. Sentado el paciente, él mismo ú otra persona, refriega dicha roseta, metida en las ventanas de las narices, al modo de un molinillo, pero^ suavemente, hasta que comience á salir la sangre, y entonces se afloja la faja del cuello.

Venas debajo de la lengua.— Para sangrar las venas debajo de la lengua, se faja el cuello, como queda dicho, y ce juntan dos palitos redondos, al modo de mordacila: en medio de ellos se coge la lengua, y con voltear algo á dicha mordacita.se volteará la lengua hácia arriba, para ¡descubrir bien las dos venas debajo de"la lengua; y se hace ta incisión con ta lanceta hácia lo largo délas dos venas, sangrando cada vena por sí, y se deja salir la sangre que se quisiere, quitando luego laj faja del cuello; y cuando bastare la sangre para que cese de correr, tomar en la boca un poco de agua fría. . Fena ceática.— Otra vena que se sangra cuntíalos dolores de la ceática, esta se halla en las dos piernas de la parte tic adentro hácia la pierna compañera, en un lado do la pantorrilla: su ligadura se hace debajo de las coibas, después se baña la pierna con agua calienlc, y se sangra al modo ordinario.

DE LAS SANGMAS.

De la cualidad de la incisión de la vena.—] La incisión ó la abertura de las venas sei hace, ya mayor, ya menor, como en las ve-¡ ñas grandes se hace mayor incisión que en las pequeñas: también se hace incisión mayor, cuando se quiero evacuar la sangre grumosa, gruesa, viscosa ó melancólica, y en tiempo frío; y delgada se bace la incisión ó la abertura de la vena, cuando se quiere reveler, para detener olro flujo de sangre, como es la de las narices, de las almorranas ó de los meses y semejantes: también se hace la incisión delgada en los que desvarían, por cnanto con la inquietud que tienen sin advertirlo, no desate la ligadura.

Parios géneros de lancetas,— Para cada género de estas incisiones, tienen los maestros varias lancetas, en forma de hoja de olivo, que es para venas gruesas y descubiertas; y otra mas delgada, quo llaman punta do espinazo, para los brazos gruesos, y de mucha carne; y otras que llaman pico de gorrión, que sirve comunmente para hacer fajas.

La sangre se recoge para r>er su cualidad.—Y volviendo otra vez al punto, cuando ya impelió la lanceta el sangrador, según la incisión necesaria de la vena, como mas arriba queda dicho, y saliendo la sangre, se aflojará algo la atadera de arriba, para que con mas facilidad pueda correrla sangre, la cual, para distinguir su cualidad, se recoge en una ó dos escudillas; y la atadera segunda de debajo de la sangría, si se

hubiere puesto, se quitará de una vez.

Sangrar á pausas.- Cuando conviene sangrar á pausas, entonces al correr la sangre al tiempo intermedio, so tapa la cisura de la vena por un rato con un dedo, y luego de golpe se vuelve á dejar correr la sangre, repitiendo tales pausas, seguu lo requiere la enfermedad: con estas pausas, fuera deque sale mas bien la sangre impura, también se mantienen mejor las fuerzas del enfermo.

Defectos en salir bien la sangre.— Saliendo bien la sangre, se atenderá á que saiga la cantidad proporcionado, según la enfermedad, y las fuerzas del paciente.

Por razónele grumos.— Cuando se detuviere el curso de la sangre, por oponerse algún grumo de sangre, se facilitará su curso, meneando el enfermo con alguna fuerza lodos sus dedos de dicha mano, ó fomentar la cisura de la vena con agua caliente.

Por razón de la incisión.— Y cuando saliere la sangre flojamente, por ser la cisura muy pequeña, se abrirá algo mas.

Hinchándose la vena por la incisión pequeña.— Cuando por la incisión muy pequeña se hinchare luego la región de la cisura, sin poder salir la sangre, en tal caso conviene luego desalar lo atado, y que por sí salga la sangre que quisiere por buen rato: después amarrarle un pañito mojado en agua fría; y siendo precisa la sangría, se sangrará mas arriba, ó mas abajo de dicha cisura.

Detención del curso de la sangre por los desmayos y sus señales.— Suele no correr bien la sangre, por la flaqueza ó desmayo del paciente, como cuando se le pane pálida la cara, con bostezos y estiramientos, con desvanecimiento de la vista en los ojos, zumbido en los oidos, inmutación del pulso; como del pulso veloz, en rato; del fuerte, en débil, y obscuro; del grande, en pequeño; del igual, en desigual; por lo cual es de los insignes médicos atender al pulso, y á la cualidad de la sangre, miéntras corre.

Desmayo por nimia evacuación de sangre. - Padeciendo el paciente en tiempo de la actual sangría algún desmayo, por razón de la mucha sangre que sale, es necesario que cuanto antes se cierre la sangría, porque corre riesgo la vida, y confortarlo con lo siguiente.

Desmayo por el miedo.— Cuando es por miedo (quo algunos tienen á la sangría) el desmayarse, recostarle en la cama, y ro-

LIIiHO II CAPITULO L1V.

ciarle la cara coa agua fría, ó refocilarlo con cosas de buen olor aplicadas á las narices, no siendo muger sujeta al mal de madre; ó dar á oler vinagre fuerte, ó vino generoso; y no bastando esta diligencia, provocarle suavemente al vómito, metiéndole uoa pluma (mojada en aceite) en la boca ó paladar, con el cual vómito, ó con sola la irritación para el vómito, se aparta lo que molesta al corazón: vuelto algo en sí, confortarlo con una tacita de sopas, ó con un traguito de buen vino, (no oponiéndose la enfermedad presente, ó el bastió que tenga de él el enfermo) ú otros medicamentos confortativos, como se hallarán en el capítulo 30 del libro I del síncope.

CAPITULO LV.

OBSERVACIONES DESPfJES DE LA SANGRIA.

¿Cabiendo salido la sangro conveniente, se quita la aladera y se limpia muy bien la sangre de la cisura; y si hubiere salido alga de la gordura (como en personas gordas acaece) de ninguna manera se corle, sino procurarlo meter blandamente para dentro con el cabezalilo, el cual se moja en agua fría; y esprimido se aplica, cerrando con é los labios de la cisura; y amarrarlo con su faja de dos ó tres dedos de ancho, y ni muy floja, que se caiga, ni muy apretada, que cause dolor.

Hecho esto, colocar el miembro sangrado en la postura de su mejor descanso, que se recueste por uua hora para confortar los espíritus, y no dormir luego encima: de allí 4 otra hora podrá tomar alimento propor -cionado á la enfermedad; y no habiendo dolando de noche antes, podrá de allí á dos ó tres horas coger el sueño; pero que los que asisten á tal enfermo, tengan cuidado de que con las vueltas del cuerpo no se caigan las vendas, con riesgo de mucha evacuación de sangre.

Nervio ó tendón herido y sus señales. — Cuando por casualidad, ó descuido se hiriere con la lanceta algún nervio ó tendón, que so conoce del mucho dolor y convulsión ó espasmo, de hincharse la parte herida, y otras señales, que se verán en el capítulo 28 de este libro II de las heridas de los nervios; lo que en este caso conviene es, no de - jar que se cierre la cisura, fomentándola con aceite caliente; y mitigándose en cuatro dias el dolor, y los otrcs accidentes, se dejará cerrar; pero prosiguiendo mayores accidentes, se atenderá la cura según el susodicho capítulo 28 de las heridas do los nervios.

Arteria herida y sus señales.— Hiriéndose al sangrar la arteria, que so conoce cuando sale sangre delgada y muy colorada, como de color de fuego y con sallo ó brincos, en tal caso conviene luego poner los medicamentos que se aplican para estancar la sangre en el capitulo 2G de este libro II de los accidentes en las heridas.

Hincharse el miembro de ligadura fuer- ¿e.— Cuando empezare á hincharse el brazoó la pierna de ta demasiada ligadura, se aflojará buenamente la venda, y con esto solo suele bajar por sí la hinchazón; y si no bastare, lome harina de trigo, cuanto basta para hacer una masa, ó emplastro delgado con dos claras de huevo batidas, añadiéndole Migo de sangre de la gallina; y >.obro un paño de lienzo tendido, aplicarlo sobre ia hinchazón; ó ponerle un poco do la sávila medio asada; ó untarlo con üceite, óá su falta con manteca, en que se frieron suavemente unas lombrices, lavadas en agua do toda la tierra, y últimamente con vino de uvas, (inflamación.) No bastando estes medicamentos, si apuntaren alguna;; señales de la inflamación, acudir luego al capítulo 5 del ílegmon de éste, libro II de los accidenes, con las sangrías ó friegas y defensivos.

Para conocer la cualidad de la sangre, se guardará la sangre en escudillas limpias'

OBSERVACIONES DESPUES DE LA SANGRIA.

en lugar en donde ni polvo, ni bunio, ni de la sangre algo oleaginosa al modo de teviento llegue. Maraña, en personas gruesas 6 gordas, no Sangre gruesa. — La sangre gruesa se co- denota cosa particular; pero en personas nocerá, cuando ella en la escudilla á toda consumidas de carne, denota colicuación, y priesa se cuaja; y cuajada, con dificultad se mucho peligro

puede partir con un palito; y al salir de la Sangre con arenillas —Hallándose en la vena, sale lentamente como densa, y en los misma sangre granitos como la arena, denodedos se pega como cola. Esta tal es san- tan Presenle' 6 cercana la lepra.

gre gruesa, de la cual se ocasionan obstrucciones y otras enfermedades.

Sangre con mal olor.— Llegando á tener |mal olor la sangre, es señal deinemedia-

Sangre delgada. -Sangre delgada esaque- D'e corrupción, lia que tarde se cuaja; y cuajada, fácilmen- Sangre recogida en el agua -Sangrando te se parte l'as venas en e' aS"a ¿aliente (como queda

Sangre podrida ó aguanosa.-Lz sangre dicho) de los piés ó de las manos, entonces

se atiende cuando la parte mao gruesa de la

podrida 6 aguanosa se conoce, cuando enfriada ya, no se cuaja; y al partirla, se deshace en parles muy menudas.

Sangre serosa. — En la sangre que se ve] mucha materia ó agua serosa, como agua| amarilla, que nada encima de la sangre cua-

jada, es sangre serosa, y denota debilidad |,ales coIo,ps (arriba mencionados) de la san-

sangre estuviere delgad», blanquisca, y entre sí pegada; en tales circunstancias es buena la sangre; pero siendou>bscura, negra ó de otro color, denota según aquellos J colores, ser viciada de tales humores, que á

del hígado y de los ríñones, ó denota sus obstrucciones

Sangre espumosa.— Nadando encima de la sangre espuma (no habiendo sido ocasionada del impulso al salir) denota calor, ó incendio de aquel humor, que el color de dicha espuma denota; como el amarillo, denota la cólera; el colorado, la sangre; e blanco, la pituita; el obscuro ó negro, la melancolía Lo nue denota el calor de la misma san

gre corresponden; y no pegando entre sí la langre, denota corrupción.

CAPITULO LVI.

DEL FIN ¥ DEL USO De LAS VENTOSAS.

Z?as ventosas se usan dedos maneras, unas secas y otras sajadas, siempre con el fin de

^.-También so toman unos indicios del atraer de partes interiores, ó distantes pacolor de la misma sangre. El color bueno ™ fuera á parte señalada, y sirven de un v natural de la sangre, es por arriba coló- pronto socorro para varias enfermedades,

rado, y medianamente obscuro

como se dice en sus propios capítulos) sin

El colorado muy claro, denota mucha de- riesgo, y sin postrar las fuerzas del paciente.

bilidad; el color amarillo denota la cólera; el blanco la pituita; el verde, la cólera adusta; el color de plomo, la atrabílis, el cual humor es el mas perjudicial.

Cuando hay variedad de los colores en la supeificie de la sangre, denota también variedad de humores mixtos.

¡¡¿Tigre oleaginosa.— Pareciendo encima

Las ventosas sajadas son mas eficaces que as secas, porque juntamente evacúan alguna parte del humor.

Nota de las ventosas sajadas y de las secas.—El lugar de las ventosas, ó en donde se han de aplicar, so señala en los capítulos propios de las enfermedades que las requieren; solo se advierte aquí, cuando se

LIBRO II CAPITULO LYI.

quieren sajar en tal parte (conviene á saber) dos ventosas, no se han de poner por entonces en otras partes otras ventosas secas, pa ra que el humor no acuda á las demás ventosas, y se reparta; y cuando se echaren ventosas secas, no dejarlas mucho tiempo pegadas, porque no ocasionen vegigas; y así conviene quitarlas; y volverlas á poner.

Modo de aplicar las ventosas. — El modo de aplicar las ventosas es bien común, refregando ántes, ó haeer buenas friegas (según la intención que requiere la indisposición del paciente) en el lugar en donde se quisieren aplicar las ventosas ó ventosa: -después con una poca de estopa ó algodón, bien adelgazada, y metido en una ventosa, y encendida, se aplica la tal ventosa de la- <lo al lugar determinado: y ántes que totalmente se apague, se pone ó se cierra prontamente la ventosa, apretándola algo contra el cutis hasta que agarre; y en falta de las ventosas de vidrio, suplen unos coquitos calentados, ó calabacitas cortados en la forma de las ventosas.

rentosas con estopa ó algodón encendido .- Cuando se pretende que las ventosas atraigan con mas fuerza, calentar ¡a ventosa antes, encendiendo dentro alguna estopa ó algodón, 6 calentar la dicha ventosa ántes en agua caliente, y luego ponerle otra calentada estopa ó algodón, y aplicarla al modo susodicho.

Rentosas con la llama de candela ó con agua. -Cuando no hubiere estopa ó algodón, por mas limpieza se podrá calentar la ventosa con sola la llama do una candela con pavilo grueso, y aplicar la ventosa con prontitud; ó calentar las ventosas poco á poco en agua caliente, para que (siendo de vidrio) norebienten, hasta que muy bien se calienten; entonces sacarlas,, y aplicarlas prontamente; y este modo es bueno para poner las ventosas corridas.

Ventosas corridas.— -Para poner ventosas, que llaman corridas, se pega la ventosa al

modo ordinario, al lugar de donde se quisiere llamar, y no han de ser con mucha llama: después sin levantar la ventosa, se va corriendo con ellas (manteniéndola pegada sobre el culis) para abajo, hasta donde se quisiere llamar el humor: allí se deja pegada otro ralo, como arriba, desde donde se quiere .llamar, y después se quita, y se repite las veces necesarias.

Para aflojar laventosa muy pegada.— Sucede que, en particular en donde hay mucha carne floja, agarra'tanto la ventosa, que buenamente no se puede quitar, y entonces se envuelve la ventosa pegada con paños mojados en agua bien caliente; y calentada bien la ventosa, se quitará con mas facilidad; y no bastando esto, se agugerea la tal ventosa, á que pueda salir el cutis entrando el aire, que por el mucho vacuo ha agarrado mucho.

Ventosas sajadas.— Cuando se quisieren sajar las ventosas, se pone en los flacos de pocas carnes primeramente una ventosa seca, al modo dicho; y en el mismo lugar que hubiere señalado la tal ventosa seca, se hacen las sajas con el apostemero, lanceta ó navaja de barba, mas ó menos hondo, según la enfermedad lo pidiere, atendiendo en el sajar la rectitud de las fibras, que es á lo largo, según el cutis, y no atravesando las fibras. Hechas las sajas, se vuelve á pegar otra ventosa sobre el mismo lugar, con buena llama, para que chupe, y saque la sangre: cesando de salir la sangre, se recoge con la misma ventosa, y se pone otra ventosa limpia con la misma llama, precediendo sajas nuevas ó sin ellas, hasta que baste, ó cese en salir la sangre. Sacada la sangre necesaria, se limpian las sajas de la sangre con un pañilo seco ó mojado en vinagre, con el cual no se enconan las sajas, y después untarlas con el sebo de la candela.

Nota: cómo se sajan las ventosas para divertir y cvacvar.— En las ventosas se obser

DE LAS VENTOSAS.

va para ponerlas lo seguiente: Habiendo en oj paciente plenitud de sangre; y siendo el intento el divertir, y evacuar juntamente el humor, se han de sajar las ventosas, primero en la parto mas baja ó distante, y después, arriba, ó cerca de donde se quisiere evacuar.

Ventosas secas solo para divertir.— ■Poro cuando se quiere solo divertir sin evacuar, entonces se ponen las ventosas secas, sin mojar» primero en la parle alta, y luego mas abajo.

Modo de hacer las friegas ó tas ligadiirotf.-^El modo de hacer las. friegas 6 ligaduras, por no repetirlo aquí, se verá en el capítulo 3 de este libro II, hablando del flegmpn, en donde se pone de las friegas y ligaduras para reveler, cómo se han de hacer; pero las friegas para divertir se empiezan desde la parte alta para abajo, como queda dicho de las ventosas.

CAPITULO LVII.

DEL FIN Y DEL USO DE LAS SANGUIJUELAS.

"EL ¥TO Iffi IAS &K8ftQSpB&fck6Í

Üjas sanguijuelas sirven como las ventosas sajadas, para evacuar ó novele*" la sangre; y en los chiquillos se aplican á las venas en lugar de sangrarlos. Para cuáles enfermedades conducen estas, se hace mención de ellas en sus propios capítulos.

Modo de preparar las sang aij netas.— -Para que las sanguijuelas, como hambrientas chupen mejor la sangre, y para que junta mente se les quite la mala cualidad que pudieren tener en sí de las aguas cenagosas, tenerlas unos dias antes en agua clara y limpia, en vidrio ú otra vasija, renovando !a tal agua de cuando en cuando.

Modo de aplicarlas.— Aplicanso las sari-

guijuelas en las mas parles del cuerpo, humano; y en cualquiera parle que eouviniwre aplicarlas, se lavará primeramente con vino ó con agua; y para que peguen ó agarren mas breve, untar antes el dicho silia y no mas, con sangre de gallina, ó de otro, animal: después por Gualquier canuto ó carrizo,, ó por la boca de una ventosa, metida la sanguijuela ó las sanguijuelas, según el número necesario seaplicarán, ó.se arrimará» al lugar determinado, hasta que se peguen, que unas veces.se pegan en breve, y otras no tan brevemente.

Cuando se pretendiere de que tales sanguijuelas chupen mas cantidad de sangre, se cortan las colas de eJÍas con unas tijeras de largo arriba, por donde se recoge la sangre de una, hasta dos ó tres onzas, según lo necesitare la enfermedad.

Para despegar las sanguijuelas. —Habiendo sacado las sanguijuelas bastante sangre, é hinchándose eHas, no cayeren por 6Ít echarles sobre sus bocas ceniza ó sal ó salitre molido, y de esta manera aflojarán y se caerán.

Caídas las sanguijuelas, pretendiendo que salga mas sangre, recibirá el vapor de la agua caliente en la tal parle, ó se fomentará con paños mojados en agua caliente, cuanto buenamente pudiere aguantarse.

Modo de estancar la sangre.— Corriendo mas cantidad de sangre de lo que la intención pretende, se aplicaráá las heridas algodon ó lienzo quemado, y encima se amarra un cabezalilo ó lienzo doblado, y en clara de huevo batida, bien mojado; ó tapar la herida con polvo del yeso quemado, ó con una porción de telaraña.

Cómo se echan las sa?igirijuelas entradas en el cuerpo.— Cuando por poner sanguijuelas á las venas de nls almorranas entrare alguna, ó mas de ellas por el intestino aJ cuerpo, se sacará echando luego uua ayuda del cocimiento de muchas cebollas, ó de

LIBRO II CAPITULO LVII.

agua tibia con bastante sal. ó agua libia, ó con el polvo cernido del estiércol de buey, mezclado y aplicado en forma de ayuda. Cuando las sanguijuelas se aplicaren por algún accidente cerca de la boca, nances ú ojeras, conviene atender muy mucho, que no entre alguna de ellas, porque son difíciles

de sacar, y consiguientemente peligrosas.

Uso muy frecuente de las sanguijuelas. — El uso de las sanguijuelas es tan común en varios autores clásicos, que las aplican en cualquiera parle del cuerpo en donde se ofrecen dolores rebeldes, ó renitentes á otros

INDICE

DKI

Aborto ó malparir.

Aborto, como se evita.

Abscesos, cuáles se llaman.

Accidentes que en las unciones gálicas se ofrecen.

Adelgasándose algún miembro por secarse.

Advertencias en las dislocaciones.

Advertencias en las fuentes, cómo, cuándo, y dónde se abren.

Advertencias en poner las sanguijuelas.

Advertencias para abrir el tumor supurado.

Advertencias en poner las ventosas. Afijar los dientes.

Agua fría, cuándo se puede dar al calenturiento en cantidad,

Ahito del estómago.

Ahito de los niños.

Almorranas ciegas.

Almorranas con dolor.

Almorranas, cómo se les provoca la sangre.

Almorranas, cómo se Ies estanca el mucho flujo de sangre.

Almorranas llagadas.

Almorranas llagadas^con humor gálico

Almorranas con tumores y con inflamación.

Ampollas ó fuego silvestre.

153.

id. 213,

208.

287. 290.

300. 311.

243. 309. 45.

4 83.

74.

129. 131.

130.

id. 132. id.

131.

Ampollas de haberse quemado. Ampollas en la erisipela. Ansias ó inquietudesccn calentura continua.

Aparatos varios con que empiezan los

tabardillos. Apoplegía de medio lado: Apoplegía, se distingue del letargo, de la síncope y del ahoguío, ó mal de madre

Apopleglía, los que de ella se mueren,

no se entierren antes de tres dias. Apoplegía, tiene por preservativo la ruda.

Apoplético, cómo lo vuelven en sí. Apoplegía de la pituita. Apoplegía de sangre Arenillas de los ríñones, cómo se conocen.

Arteria herida al sangrar. Asma: su cura fuera de la accesión. Asma: su cura en la misma accesión. Asoleado.

Atrophiaó entecamiento. Acedía del estómago Azotados, cómo se curan

Bascas ó gana de vomitar.

Blanquearlos dientes.

Boca con aliento ó hálito malo.

230. | Boca perlática

273,

229.

175.

186. 29.

27.

id.

28. 29. id. 28.

107. 307.

58.

id. 178. 287.

77. 260.

79. 46. id. 15.

Mocado ó hechizosBrazos con dolores gálicos. Brazos hinchados de la sangría. Brazos perláticos. Barros en la cara.

Cabellos- para (fue se caigan. Cabellos: para'que crezcan, Cqbello corroído. Cabeza con caspa ó liña. Calambre de piernas ó brazos. Calentura continua asodes muy caliente.

Calentura colicuante y continua. Calentura continua elodes. Calentura continua epiala. Calentura continua horrífica. Calentura de la leche. « Calentura continua lipiria. Calenturas malignas con carbunco. Calenturas malignas con parótida. Calenturas continuas se distinguen de

las intermitentes. Calentura cuartana doble. Calentura terciana doble, diferenciáse

de la cuotidiana. Calenturas con gran calor dél pecho. Calenturas con convulsiones. Calenturas con cursos. Calenturas con desmayos. Calenturas con desvelo ó con desvarío. Calenturas con dolor de la cabeza. Calenturas con dolor en la cintura ó

lomos.

Calenturas con hipo ó con vómito Calenturas con inapetencia de comer. Calenturas con sudores. Calenturas con sueño profundo. Calenturas con sudor sincopal de cólera ó veneno.

Calenturas con sudor sincopal de pituita.

Calenturas con la lengua seca, áspera, ó negra.

204. 209. 306.

15. 234.

280. 279.

id.

id.

19.

168.

id.

id!

id.

id. 168. 185.

id.

id.

200. 175. 174. 175. 176. 173. id.

175.

id. 176.

id.

174,

176. 177.

175.

Calenturas con lombrices.

Calenturas con putrefacción ó sinocho.

Calenturas con sed demasiada.

Callos en las manos ó en los piés.

Campanilla con llagas.

Cáncro lobo.

Cáncer oculto.

Canilla ó radio dislocado.

Carbunco en las calenturas malignas,

Carcañal dislocado.

Cardenales de golpes ó caidas.

Cardialgía.

Carne crecida en la última muela. Carne silvestre ó supérflua en las úlceras.

Carnosidad en la via.

Cascarilla del Perú para fríos y calenturas.

Caspa en la cabeza.

Catarata curable ó incurable.

Catarata de los ojos.

Catarata, se distingue de las nubes en los ojos.

Catarro de humor caliente.

Catarro de humor frío.

Catarro, se distingue de la reuma.

Catarro, se distingue de la tisi.

Cansón ó calentura continua.

Caída ó golpe.

Ceguedad repentina.

Choquezuela dislocada.

Cicatrices, cómo se quitan ó disminuyen.

Clavo, especie de verruga.

Cólera morbo, con hipo, calambre ó síncope.

Cólera morbo de pura cólera.

Cólica con inflamación.

Cólica de cólera ó de humor acre.

Cólica de las heces endurecidas.

Cólica de pituita y de flatos.

Cólica, se distingue del dolor de la piedra.

Cólica, se distingue del miserere. Comezón ó prurito eu las heridas,

176. 167. 174. 255.

51. 242. 240. 295. 185. 298. 259.

73.

47.

274. 209.

203. 279.

35.

id.

id.

30.

id. 166.

69. 167.

63.

35. 298.

256-

82. id. 85. id.

84. 83.

id. 86.

259.

Compañones hinchados de hidropesía. 104

Complexión déla persona, cómo se conoce.

Congelo, é mola-

Contusión de nervios.

Convulsión con calentura continua.

Convulsión de flema.

Convulsión de inanición.

Convulsión de picadura ponzoñosa.

Convulsión de sangre.

Corazón afligido.

Corrupción de muela.

Costilla quebrada.

Crestas gálicas.

Criatura muerta, sus señales.

Cuello dislocado.

Cursos con calentura continua.

Cursos con inflamación de las tripas.

Cursos con mucha flaqueza del enfermo.

Cursos de la cabeza ó de otras partes del

cuerpo. Cursos de frialdades. Cursos de mucho tiempo. Cursos repentinos de cólera. Cuartana doble.

l. 265. 174. 23. id.

22. 111. 45. 287. 256. 155. 296. 176. 124.

122.

118. 121. id. id.

202.

Dedos perláticos. 15.

Deliquios ó desmayos. 70.

Deliquios con calenturas continuas. 176.

Dentera. 45.

Desgana de comer originada de la destemplanza seca. 75.

Desgana originada de frialdades. id.

Desgana por mucho calor del estómago, id .

Desgana originada de obstrucciones. 76.

Destilado ó sustancia para héticos. 196.

Desvarío, ó desvelo con calentura continua. 173.

Detención de la orina, 140.

Dias críticos y judiciarios cuáles son. 172.

Dientes prietos ó con toba. 46

Dieta ó guarda de las enfermedades en general. 2

Dieta y cura de las calenturas pestilenciales ó tabardillos.

Dieta en las enfermedades de destemplanza caliente.

Dieta en las enfermedades 'de humor

melancólico. Dieta en las enfermedades originadas

de la pituita. Dislocaciones alteradas dei frío. Dislocación con dolor ó comezón. Dislocación con herida. Dislocación con pasmo ó convulsio». Dislocación vieja ó dilatada. Dolor de la cabeza antiguo. Dolor de la cabeza con calentura continua.

Dolor de la cabeza originado de flatos.. Dolor déla cabeza originado de mojadas ó gálico. Dolor de la cabeza originado de melancolía.

Dolor de la cabeza originado de la pituita.

Dolor de la cabeza originado de otras enfermedades.

Dolor de la cabeza originado de sangre ó cólera.

Dolor de costado, cómo' se distingue del dolor de los flatos.

Dolor de costado, como se distingue de la inflamación del hígado.

Dolor de costado, cómo se distingue de la pulmonía.

Dolor de costado espurio, cómo se distingue del verdadero.

Dolores gálicos en los brazos y piernas. 209.

186. 89.

107.

o. 292. 291. id. id. id. 6.

166. 6-

id.

id.

id.

64.

id.

64.

Dolor de la madre. Dolor de los ojos. Disenteria. Disenteria de frutas. Disenteria, cómo se preserva. Disenteria con grandes dolores. Disenteria con inflamación de las tripas.

153. 34. 122. 124. 120. 124.

125.

Disenteria con llagas sucias en las tripas.

Disenteria, se distingue de los cursos do

sangre.

JHfc£3

Edema con erisipela. Edema, se diferencia del escirro. Empacho del estómago. . Empeines fieros.

Entecamiento, ó secarse la parte enferma.

Encías con flujo de sangre. Encías con mal olor. Encías con llagas ó tuworcillos. Encías consumidas ó gastadas. Encías llagadas con mal de loanda. Erisipela espúria con mezcla de humores.

Erisipela que de repente desaparece. Erisipela, se diferencia delflegmon. Erisipela, se diferencia del hérpes. Escirro, se distingue det flegraon, de la

edema, estruma y cancro. Esterilidad.

Estómago con dolor de humores acres

ó de cólera. Estómago con dolor de mala comida, ó

de ponzoña. Estómago con hervor ó con acedía. Estornudar demasiado.

122,

236. 239. 74. 234.

19. 46. id. 47. 46. 113.

230.

id. 229. 231.

240. 149.

74, 77. 43.

Fuentes, sus advertencias en general. 299.

Fuentes, cómo se preservan de los accidentes. 301.

Fuentes con callo. id.

Fuentes con carne superfina ó con getas, id.

Fuentes con demasiada comezón. 302.

Fuentes con dolor. 301.

Fuentes escoriadas en la circunferencia. . 302.

Fuentes que se secan ó no purgan. 301.

Ficus del sieso. 132.

Fisuras en las manos ó en los piés. 93.

Fisuras en el sieso. 132.

Fístula lagrimal en los ojos. 37.

Flecha ü otra arma clavada en parte mortal, no se saca ántes de disponer

al enfermo con lo necesario. 257,

Flemoncito en el lagrimal del ojo. 34.

Frenesía originada de la fuerza délas

calenturas. 8.

Friegas, cómo se hacen. 310.

Friegas para reveler, cómo se hacen. 216.

Gangrena, se diferencia del esphacelo. 221. Garrotillo de pituita. 55. Garrotillo de sangró y cólera. 51. Gavilán de la uña. 227. Golpe ó caída 63. Gomas gálicas. 209. Grietas ó perrillas en los lábios. 223. Grumos de sangre, cómo se deshacen. 62. Gusanos en el oido. 41.

Hambre canina de inanición ó sequedad. 76. Hambre canina de mucho calor del estómago, id. Hambre canina de pituita ó de melancolía, id. Heridas, cómo y cuándo seles dan puntos. 258. Heridas, cómo y cuándo se les estanca

la sangre, 259. Heridas, cómo requieren sus ligaduras. 258. Herida con vena media cortada. 259. Herida del vientre con el redaño dañado. 270. Herida ordinaria de la cabeza. 260. Hernia de humor frío. 252. Hernia de las tripas con inflamación. 2 54 Hernia de viento y de las tripas. id. Hernia ventosa. 252. Hérpes miliar. 233. Hérpes ó sarna seca. 232.

Hérpes ó sarna rebelde. id.

Herpes, se diferencia déla erisipela. 231.

Hinchazon'de lengua. 69. Hinchazón de piernas y otras partes de

la hidropesía. 703. Hombros ó espaldillas con dolor de

loanda. 116. Hidropesía con evacuación de sangre ó

decursos. 104.

Hidropesía deciento. 100.

Hipocondrios, en qué sitio se hallan. 107.

Hipo con calentura continua. 175.

Hipo de cosa ponzoñosa. 78.

Hipo de flatos ó de pituita. 77.

Hipo de humor acre ó bilioso. 78.

Hipo dei nanicion. * 77.

Hipo de repleccion. id.

Intestinos heridos. 271- Intestino salido en los pujos. 126,

Lábios'con grietas ó perrillas. Lagañas en los ojos. Leche de los pechos, cuándo hay falta de ella.

Leche cuándo'.la hay muy abundante. Leche cuajada en los pechos. Leche, su cualidad buena cuál es. Lengua perlática.

Lengua seca, áspera ó negra con calentura continua.

Lengua con torpesa.

Letargo de la pituita.

Letargo de la sangre.

Letargo por haber tomado opio 6 cosas para adormecer.

Liendres ó piojos.

Liendres en los párpados de los ojos. Lientéria de la pituita, de cólera ó lombrices.

Ligaduras, cómo se dan para reveler. Ligaduras, cómo se hacen en las heridas.

Llagas gálicas en la .boca y partes genitales. Llagas gálicas ó antiguas. Llagas en el oido. Lunares ó manchas en la cara.

208. 209. 41.

234.

233. 266.

159. 160. 161. 159. 16.

174. 49. 24. id.

26. 280. id.

117. 310.

258.

Mal de madre, se distingue del sincope, de la apoplegía., del sueño fuerte y del mal de corazón.

Manos rajadas ó con fisuras.

Materia buena en las úlceras, cuál es.

Meses diminutos.

Método ó modo de curar las .calenturas continuas. *

Misere con inflamación.

Miserere originado de las endurecidas.

Miserere originado de la quebradura.

Miserere, se distingue de la cólica.

Mesenterion, ó venas mesaraicas inflamadas.

Miserere, sus últimos remedios. Mordedura de perrd>ó animal rabioso. Muelas agujereadas. Muelas con corrupción. Muelas ó dientes huecos, cómo se llenan.

Muelas lo que las preserva del dolor.

Neguijón de muela ó diente. Nervios heridos por contusión. Nervio ó tendón herido al sangrar. Nervio medio cortado. Niños con dolor de la barriga ó de cursos.

Niños con estitiquez del vientre. Tíiños, facilitarles la habla y los dientes. Niños recien nacidos, cómo se preservan de la alferecía.

Ojos con dolor sin inflamación.

Ojos con escozor.

Ojos con fístula lagrimal.

150.

92. 274. 147.

181. 87. 86. 88#. 86*.

106.

87. 262.

44.

45.

•id. 46.

45.x 265. 264. 265.

156. 157. 156.

id.

34. id.

37.

Ojos con heridas. 265. Ojos con sanare difundida. 266. Qjos en que cayó paja, espina, cal ú

otra cosa.- 37. Ojos que ciegan de repente. 35. Orina detenida de la carnocidad en la

via.

Orina detenida'de los grumos de sangre, idOrina detenida de inflamación. id.

Orina detenida del letargo ó del desvarío, id.

Orina detenida por la obstrucción de los ríñones. 140.

Orina detenida de la piedra ó cálculo. 141.

Orina detenida por propasarse el tiempo ordinario, id.

Orina detenida totalmente. 140.

Orinar sangre por caida ó por golpe. 139.

Orina, qué señal de cocimiento tiene en las calenturas continuas, 180.

Oido con^inflamacion. 39.

Oido en que entró pulga, cómo se saca. 41.

Palpitación de corazón. 112.

Paridas con enfermedades graves. 159.

Parótidas en las calenturas malignas. 185.

Párpados con tumorcillo hordeolo. 257.

Pechos con apostema ó tumor. 162.

Pechos con inflamación. 161.

Pechos con llagas frescas. 162.

Pechos endurecidos. 161.

Perlesía de cólera. 19.

Perlesía ó tullimiento originado de la cólica. 85.

Perlesía ó tullimiento originado de grandes fríos. 19.

Pasmo de los nervios, cómo se preserva. 265.

Pezón de los pechos con rimas ó rajaduras. 162.

Picadura de abispas ó de hormigas. 263.

Piedra en la via ó en la vegiga. 138.

Piernas con dolor ó con manchas de loanda. ni;.

Piernas hinchadas de la hidropesía. 103.

Piernas perláticas. 15.

Pólvora encajada en el cutis de la cara. 273.

Preservativo de la peste ó del mal aire. 2.

Pujos con mucho dolor y desvelo. 126.

Pujns.oon el intestino llagado. id.

Pulmonía espuria. 67.

Pulmonía verdadera. id

Pulmonía, se distingue del dolor de costado. id.

Pulso agudo intermitente, qué denota con calenturas. 185.

Pulso pequeño, ó pulso duro, qué indica. '8.

Pulso, cuál denota fuerza ó abundancia desangre. 185.

Pulso serrátil, cómo se conoce en el dolor de°costado. 63.

Pulso, cuyo sístole es mas veloz que el diastole, qué denota. 181.

Puntos en las heridas, lo que en ellos se observa. 257.

Preservativos del mal de corazón en los niños. 14,

Quemaduras de fuego, de agua, de aceite, de pólvora ó rayo. 273.

Rabia del perro, ó del hombre. 262.

Resfrío. 179. Reuma, se distingue de lo gálico, del

oatarro y de la gota artética. • 166.

Rhagades ó rimas del sieso. 132. Ríñones llagados, se distiuguen de la

vegiga llagada. 139.

Ronchas ó encontrados. 233.

Sabañones con llagas. 225. Saguaydodo. so. Sangrando la persona que se desmaya,

qué se hace. 306. Sangre, cómo se conoce la cualidad de

ella. no?.

Sangre detenida echadas las pares. 158.

Sangre en las heridas, cuando y cómo se estanca. 259.

Sangrías, cuándo convienen en las calenturas continuas. 170.

Sangrías para evacuar y derribar, cuáles son. 216.

Sangrías para reveler, cuáles son. id.

Sanguijuelas, cómo se aplican. 310.

Sanguijuelas, cómo se despegan. id.

Sauguijuelas, entradas eu el cuerpo, cómo, se echan. id.

Saquillos para el humor gálico, cómo se administran. 208.

Sarpullido. 233.

Saratán, ó cancro de los pechos. 240.

Secas detrás de los oídos. 250.

Secas ó tumorcillos en las ingles 249.

Sed grande con'.calenturajcontinua. 174.

Sarampión, diferenciase de las viruelas. 191.

Seática de calor. 166.

Seálica de frío. 165_

Sitio ó lugar en donde se halla el hígado, el vaso, las venas mesaráicas y los hipocóndrios. 105.

Subluxaciones de los huesos. • 298.

Sudores con calenturas continuas. 176.

Sudores sincópales con calenturas continuas, idSueño profundo con calenturas continuas. 174-

Síncope de calor ó de mucho sudar. 71.

Síncope de fíro. idSíncope de mal de madre. id.

Síncope de muchos cuísos. id.

Síncope de mucho flujo de sangre. id.

Síncope de ponzoña. id.

Síncope en la misma accesión, cómo se

socorre. 70*

Síncope por falta del mantenimiento. 71.

Síncope, se distingue de la apoplegía. 70.

Síncope, se distingue de la gota coral y

del mal de madre. id-

Tabardillos, con qué aparatos suelen empezar. 186.

Tabardillas, cuándo son de riesgo. 185.

Tabardillo, se diferencia de otras calenturas continuas. 184.

Tiricia de alguna ponzoña.» 98.

Tiricia de la destemplanza del hígado. 99.

Tiricia de la inflamación dei hígado. 98.

Tiricia de la mala cualidad de la hiél. 97.

Tiricia negra ó Yerde. 99

Tos antigua. 57.

Tos de calor. 56.

Tos fiera, áspera ó seca. id.

Tos de frío. 57.

Tumor cancroso. 240.

Tumor con dolor, cómo se mitiga. 241.

Tumor de las caídas ó golpes. 63.

Tumor de los sobacos. 250.

Tumor endurecido. 220.

Tumor en la cabeza de golpe ó caida. 260.

Tumor maduro, cómo se abre. 213.

Tumor recien abierto, cómo se cura. id.

Tumores, cuáles conviene abrir ántes de madurarse. 215.

Tumores, cuáles no admiten medicamentos repercusivo». 217.

Tumores que pierden su color nutural para engangrenarse. 220.

Tísi, se distingue del catarro fuerte. 69.

Vaído en la misma accesión. 12. Vena al sangrar, cuánta incisión se hace. 306. Vena basílica, cual se llama. 304. Vena, cómo se le hace la incisión. 306. Vena, cómo se sangra á pausas. id.

Vena, cómo se diferencia de los nervios

y arterias. Vena común, cuál se llama. Vena dei arca.

Vena de la cabeza en la sangradera del brazo.

INDICE DEL FLORILEGIO MEDICINAL. 319

Vena de la cabeza, que se sangra en la

mano. óy}0-

Vena de la frente y de la nariz. id.

Vena del hígado. id.

Vena de la lengua. 303.

Areua mediana, cuál es. 304.

Vena medio cortada en las heridas. 259.

Vena del tobillo. 304.

Arena de lodo el cuerpo, id.

Venas para sangrar, cómo mas bien s.e

distinguen, 303.

Venas que se hinchan al salir la sangre. ' 306.

Vena rota. 62.

Vena saphena en el empeine del pié. 304.

Vena sálvatela en el empeine de la

mano. 305.

Vena isiática en la pierna. id,

Ventosas, cómo se aplican. 309

Ventosas corridas. id.

Ventosas sajadas para reveler ó evacuar, id.

Verrugas gálicas. 256.

Verrugas pensiles ó sésiles. 255.

Vesicatorios en las calenturas continuas útiles. 188.

Vegiga con dolor de piedra ó de arena. 134.

Viruelas, cómo se diferencian del sarampión. 191..

Viruelas con comezón ó prurito. 194.

Viruelas con llagas malignas. id.

Uñas leprosas. 245.

Unciones gálicas, cómo se administran. 206.

Uñero ó gavilán de la uña. 227.

Ulceras antiguas ó gálicas. 281.

Ulceras cancrosas. 275.

Ulceras con carne supérflua crecida.

Ulceras en las articulaciones ó coyunturas. 282.

Vómitos amarillos. 80.

Vómitos con calentura continua. 175.

Vómitos con peligro de vida. 80.

Vómitos críticos ó habituales. 79.

Vómitos de cólera. id.

Vómitos de humor melancólico. id.

Vómitos de pituila. id.

Vómitos de sangre. 81.

Vómitos por haber tomado ponzoña. 80.

Vómitos por debilidad del estómago. 79.

Vómitos y cursos con hipo, calambre,

ó sincope, 82.

M B II O T K R C K R ü

Sabiendo dicho en los dos libros antecedentes lo que loca á las coras de las enfermedades, resta poner en este tercer libro, un método ó modo de componer los medicamentos, así de las varias veces citados en los susodichos libros, como de algunos otros particulares y fáciles descomponer, para que también en esto haya algún suplemento, en donde falta todo el recurso de la botica,-procurando asi mismo en esto la'brevedad posible; y para mayor conveniencia y claridad, se pondrán al principio Iosjara bes preparativos, las purgas, y ayudas para cada humor por si, como es el humor pitui toso, colérico y melancólico: los demás 'medicamentos se seguirán por el orden del abecedario, y al fin su índice de solo los me dicamentos, así contenidos en este catálogo, como también algunos que se hallan repar tidos ;en los otros ¡dos libros antecedentes

a'tyttAas ^ax a c/muM d Wmov f'itótoso, b Vas ^«as anwsas.

Para evacuar el humor pituitoso ó las flemas gruesas, conviene^ántes que se pretenda evacuarlas con purgas, prepararlas, así

para facilitar la evacuación del dicho humor, como por evitar varios accidentes, que al contrario suelen sobrevenir, no preparando ó disponiendo antes al dicho humor.

SavaVws ^m^avalwos \mva Va ^tma ó Viumov

Jarabes para el- humor pituitoso. — Juntar de la miel rosada dos partes, y una parte del oximiel, de lo cual por cada vez se toman dos ó tres ó cuatro cucharadas, y sobre ello se bebe un pocilio, ó taza pequeña de agua caliente, cocida con orégano ó con yerbabuena ó manzanilla, ó tomillo, ó poleo, ó salvia, ó culantrillo de pozo, ú otra semejante que hubiere. Estos jarabes de esta manera se repiten dos ó tres veces al dia, corno por la mañana en ayunas, y una hora antes de comer, y como cuatro ó cinco horas después de haber comido. Los dias cuantos son menester para continuar dichos jarabes, serán según mas ó ménos renitencia hubiere en dicho humor pituitoso, que comunmente^son dos, tres ó cuatro dias seguidos.

Por falta de la miel rosada] y del oximiel, se podrá usar del mismo modo, tomando por cada vez una ó dos cucharadas'de la miel

virgen, con una ó dos cucharadas del zumo de naranja agria ó del vinagre; y á falta de la miel de abejas, suplirá el melado, lomado con el dicho zumo de naranja ó con el vinagre.

Purgas en polvo.— La hoja sen purga suavemente la flema, tomando (en los que] son fáciles para obrar) en peso de un tomin, sin los palitos que suele tener, molido en polvo, cernido y revuelto con agua cocida de orégano, ó con otra de las yerbas mencionadas para los susodichos jarabes, ó en una taza ó escudilla de caldo sin sal ni manteca, ó en una taza de chocolate claro y sin atole.

En personas mas robustas ó mas tardos en obrar, podrá tomarse del dicho polvo de la hoja sen en peso de un tomin y medio ó de dos tomines.

O en lugar de la hoja sen, se tomará la misma cantidad, ó el mismo peso del polvo de Jalapa, ó del polvo de Michoacan, ó del polvo de Zacualticpan, ó del polvo de Matlalislle, ó de la leche do Michoacan, la cual leche también suavemente purga la flema; y por ser ella mas eficaz que la raíz de Michoacan, se dará á los fáciles para obrar en peso de medio tomin, y á los robustos en peso de un tomin ó tomin y medio.

Purgas y sangrías.— Purga en bebidasuave para gente delicada.— Purga muy suave y segura para gente delicada. Tomo hoja sen, sin los palitos, en peso de un tomin ó de tomin y'medio; ó siendo necesario de mas eficacia, se tomarán en peso de dos tomines, y do la yerba buena, ó del orégano un puñilo, ó unos granos de anis, ó unarajita de canela: lodo majado ó quebrantado, echarlo junto en infusión enagua hirviendo, como medio cuartillo ó algo mas; y dejarlo estar en una vasija bien tapado, por el tiempo de una noche, en un lugar templado. Por la mañana después de un her-

vor sobre fuego manso, se esprimirá por un paño, y á lo colado se añadirá una' onza ó dos de miel rosada; ó á falta de ella de la miel virgen ó un terrón de azúcar, y en caso que se añadiere de¡ la'miel ó de la azúcar, entonces conviene con otro hervor despumar y colar dicho cocimiento para beberlo de una vez en ayunas.

Para los que fueren mas robustos, que no bastare esta bebida para hacerlos obrarbastantemenle, se podrá añadir y revolver antes de beberlo en peso de medio ó de un tomín de los polvos de Jalapa, ó de uno de los otros polvos arriba mencionados.

Pildoras.— Otras purgas^ en forma'de pildoras, que purgan varios humores, junio con la flema, se'pondrán al último, después de las purgas y vomitorios contra el humor melancólico.

Remedios para no vomitar luego las bebidas ó purgas.— Para no vomitar ó trasbocaluego las medicinas ó purgas, cuando se ber ben, como en algunas personas (sin poder mas) suele acontecer: es bueno para remediar este inconveniente oler buen vinagre, ó una sopa de pan remojada en vinagre, ó mascar unas aceitunas, ó un pedacito de jamón asado, sin tragarlo; ó poner un liencecito mojado en agua fría, en el hoyo que tiene la garganta debajo de la nuez que llaman, ó hacer unas cosquillas en las plantas de los piés.

vo/vtá Va atxdt &,d carneó, ^ toWsta ac\ tslbrnaao, W\} sernas y%%i*é a^ut st \\aVW-o, Tov talas Iwcras, aut tomuwu\n\A.t yuvaau vot amk ^ ^ov a\)ay>, tomo sou.

Purgas para gente robusta de estómago.— Pepita de la higuerilla.— Pepitas ó semillas de la higuerilla, de las cuales toman media pepita (quitándole ántes bien sus corterillas) para gente moza ó débil; y para la gente crecida ó fuerte del estómago, se da una

pepita asi limpia ó una y media, comida en ayunas, ó deshecha en caldo, ó en agua caliente.

Aceite de la higuerilla.— Lo mismo hace media ó una ó una y media cucharada del aceite de la higuerilla, lomado en ayunas.

Piñones de Tlapa.— También son usadas unas habillas ó piñones de Tlapa: (Jicamas.) cerca de Zacatecas, y otras partes, hay unas jicamas a la hechura de un corazón, de la cual se toma en peso de medio tomin ó poco mas ó ménos, según la robustez del paciente.

Cogollos del salmeo.— Otros se purgan cenando (sin otra cosa) un plalito de ensalada, hecha de media onza, algo ménos ó mas, de los cogollos tiernos del sahuco, cocida y dispuesta con aceite y vinagre; la cual ensalada hace obrar el dia siguiente.

Chicalote ó cardosanto campestre. — Varios por estas provincias de Sonora y do Sinaloa, usan de esta semilla, que los indios en Sonora llaman el chicalote, y otros la llaman (pero impropiamente) el cardosanto, que en la flor se parece a las adormideras blancas. Esta semilla para usar de ella, se tuesta ántes suavemente, y luego molida, se da de ella media cucharada, ó lo que pesa medio tomin, poco mas ó ménos, en una taza de caldo, ó en agua caliente, por la mañana en ayunas, y hace obrar por arri-, ba y por abajo con bastante fuerza.

Cacalasúchil.— También por estas tierras usan algunos para purgarse de la cascara del cacalasúchil, la mas lisa, y del que tiene la flor blanca. De esta cascara se loma media libra, se muele, y so cuece en cuatro cuartillos de agua, hasla que quede el licoi en un cuartillo; y después de asentado, se cuela por un paño; de este licor ó caldo (e¡ cual amarga bastantemente) se loma la guaría ó la tercera parte, á la noche ántes de dormir, y á media noche se perciben unos dolorcillos en el vientre, y luego sesicuen unos cursos; y cuando no se hubiere

obrado bastantemente, se toma otra semejanlecanlidad del dicho licor, 6 un poco mas la noche siguiente.

Nota de las purgas campestres y cómo se estancan las sobrepurgas.— EsldS purgas campestres siempre he tenido recelo de recetar ó de darlas; y asi, solo en falta de las ya aprobadas purgas, se podrán elegir de estas, de las cuales mas buena esperiencia se tuviere; y cuando por su violencia sobrepurgaren con mucho poslramiento de fuerzas del paciente, para prevenir que no haya mayor pérdida de fuerzas, se procurarán atajar los vómitos ó los cursos, después de haber obrado bastantemente, con beberse una buena taza de atole no caliente y algo espeso, ó que el paciente mela sus palmas de las manos en el agua fría, con la cual diligencia suelen sosegarse las evacuaciones; y no bastando eslo, hacer los remedios que se ponen en el capítulo 3G del libro I de cólera morbo, ó en el capítulo 35 de los vómitos. Para cualquier género de ü aspurga, no hay cosa mas segura que el peso de un escrúpulo de triaca, y medio escrúpulo de philonio, lodo mezclado y junio. Adviértese que un real pesa tres escrúpulos, y medio real escrúpulo y medio.

vam Uastootax, b ^ornta? Va*

Hay unas personas que no les conviene dar vomitorios, por cuanto no pueden trasbocar nada, sino es con una fatiga, como de agonía, como son los que tienen el pecho angosto, y el pescuezo largo. Para las personas delicadas y fáciles para trasbocar, Ies convienen vomitorios suaves, como los siguientes.

3 Vomitorios suaves. —Cacar 6 que den un buen hervor juntos, dos parles do agua y media parle de la miel virgen, con un poco de vinagre; y cuando lo quieren lomar, echarlo un tanto do. aceite do comer cnci-

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nía: de allí A media hora, poco mas ó ruónos, meta el paciente los dedos en la boca, ó una pluma de la alado la gallina, ánies mojada en aceite de comer, y lance lo que buenamente se pudiere: de allí a cuatro horas se puede tomar alimento.

Otro vomitorio se compone de zumo de las raices de ios rábanos, como media onza ó algo mas, y del oximiel onza y media, y como un cuartillo del caldo claro de un pollo, ó de carne sin sal ninguna, y hacer con ello bebiéndola la misma diligencia, corno arriba queda dicho, para vomitar de alli á media hora.

P cocer media onza do la semilla de los rábanos, ó de los quelites, ó de la semilla de la ortiga, ó d^! la mostaza, do uno de cualquiera de e?os que hubiere, algo majadas en un cuartillo y medio de agua, hasta que quede poco menos de un cuartillo.- rolarlo por un paño, y en ello deshacer dos ó tres . cucharadas de miel de abejas; ó en falta de, la miel virgen, del nielado de azúcar, con un poco de vinagre y beberlo de un golpe ó de una vez; y queriéndolo mas eficaz, se le añadirá antes de beberlo un poco de aceitede comer.

También sirve para vomitar suavemente la yerba del Paraguay, que viene del Perú, ó el aceite de almendras dulces con agua caliente; ó el agua do azahar caliente con un terrón de azúcar.

Vomitorios mas suaves.— Vomitorio mas eficaz se hace cociendo media ó una onza del tabaco en un cuartillo de agua, añadiéndole un poco de miel ó de azúcar; y colado por un paño, beberlo en ayunas.

Advertencia do. los vomilorios.— Adviértase en dar los vomilorios, quo cuando se quiere evacuar por vómito la fiema 6 la pituita, la cual comunmente se halla en el fondo del estómago, es mejor dar el vomitorio en ayunas; pero cuando se pretende el evacuar por vómito la cólera ó el humor

colérico, conviene ántes de tomar el vomitorio haber bebido poco ántes mucho caldo sin sal, ú otra bebida ordinaria en buena cantidad, para que la cólera nade encima, y de esta manera so trasboque con mas facilidad, y juntamente se le quite a la cólera su acrimonia.

\\ju¿.as ^,am t\(xcuo.v Va ^ttwa <ie, Va caV>«,a^ <Vd asAbwuujo, o (Ve o Veas

Varias ayudas para evacuar la flema ó pituita.— Tome malvas, manzanilla, trébol, ruda, verbena, orégano, yerba buena, yerba de la golondrina, quelites: de cualquiera de estas yerbas que mas bien se hallaren, lome dos ó tres puños: solo de las malvas, ó del trébol, ó de los quelites, conviene siempre tomar en mas cantidad quo de Jas otras, y añadir un poco de la semilla do finís ó de hinojo; y también es muy buena la semilla de azafrán de los pobres, quo en latió se llama cartamus, lodo lo que se pudiere coger con los tres dedos primeros. También (en habiendo) se podrá añadir el peso de un tomin del acíbar; ó á falla de él una hoja ó media de tabaco, ó un puño del latí, que llaman en Sonora el visco ó liga, que crece en los troncones de los encinos: cocerlo lodo, ó de lo que de estos hubiere, en tres cuartillos de agua, hasia que se consuma un cuartillo, ó algo mas de la agua; colarlo después, y á lo colado añadirle miel rosada ó miel virgen; ó á falla de ellos, de las panochas, ó de la miel ordinaria, dos ó tres onzas, y do la sal una cucharada, y una ó dos onzas del aceite ó de la manteca.

Otra ayuda ordinaria. Tome la cantidad necesaria de la agua miel, del maguey, del aceite, y de la manteca la cantidad como un liuevo, y una cucharada de sal, y también si hubiere unos pocos do polvos del hueso del zapote.

Olía ayuda ordinaria. Tome dos onzas ó media escudilla do la hiél de vaca ó del carnero: mezclarla con la entidad necesa-

riadel cocimiento de malvas, ó del trébol, ó de los quelites, y con una cucharada de sal y una ó dos onzas del aceite ó do la manteca, juntarlo todo para una ayuda.

Otra ayuda casera. Cocer un puño de salvado en caldo de la olla, cuanto bastare, con una de las yerbas dichas en la prTmera ayuda, y añadir á dicho cocimiento orines de muchachos en lo colado, deshacer una parte de jabón y un buen pedazo de panocha quemada: últimamente, se le añade un poco de sal y manteca, como queda dicho en las otras ayudas.

Otra se hace cociendo en bastantes ori nes de muchachos un almendrón de Tezo zapote ó á falta de él-, un buen puño de la yerba golondrina, y un puño de tabaco, á que quede del cocimiento a!go mas de un cuartillo: colarlo y añadirle de aceite, ó de manteca una ó dos onzas, y otro tanto de miel ó de la panocha: tal ayuda es eficaz para evacuar las frialdades y las fiemas

zote: de todos estos polvos partes iguales, se incorpora tanto en el dicho jabón, aun caliente, cuanto pudiere admitir, para poder formar de tal mistura unas cuantas calillas del tamaño ordinario, las cuales enfriándose endurecen.

También se podrá añadir á los susodichos polvos del polvo del acibar, ó del polvo de la cdoquintida ó de tabaco, y untar a cala con ungüento do artanita.

Calillas suaves.— Para los que de suyo son fáciles para obrar, y para los niños bastan por calillas unas bolitas confitadas de azúcar, ó almendras cubiertas con azúcar.

Otras para los méno9 fáciles en obrar, se hacen de jabón, formando de él con un cuchillo la forma de una calilla, la cual antes de aplicarse, so unta con manteca; y para mas eficacia se podra tupir la puntita de la calilla ya untada con sal molida ó con polvo de chile

aAyuAivs \uvva í/muav d \iwc coUvvco.

Aunque el humor colérico algunas veces no necesita de jarabes preparativos, por hallarse por sí pronto, sin embargo, por cuanto comunmente suele estar mezclado con otros humores, se podrá usar en tales ocasiones de los jarabes siguientes.

Jarabes preparativos para el humor colérico — Tome cebada limpia y entera, un puño, raiz de la borraja, ó de la endivia, ó de la chicoria, algo majada, otro puño: cocerlos en dos cuartillos y medio de agua, hasta consumirse cerca de un cuartillo; y después colarlo y añadirle una taza de miel virgen, y media libra de azúcar, y volverlo á hervir, para despumarlo bien, hasta tener el punto do jarabe ó de almívar, del cual se tomará dos veces al dia, una hora antes de comer, media taza, como en cantidad de tres onzas, y la otra vez como cuatro ó cinco horas después de comer; y cada vez se beberán encima de dichos jarabes unos tragón de agua caliente, ó de agua de cebada cocida y caliente.

, r • a En las calenturas.— Cuando se tomaren)

Calillas mas eficaces -Mas eficaces caU- Dreuaralivos en las calenturas

lias se podrán formar de esta manera. Ras par con un cuchillo delgadamente un pedazo de jabón, y sobre fuego manso, con añadirle unas gotas de agua, se derrite el tal jabón, y con él se incorporará el polvo del hollín, polvo del toxi, que llaman en Sonora las hojas del visco, que crecen en los troncos del encino, y de sal, y del polvo de epa-

los jarabes preparativos en las calenturascontinuas, se pueden hacer los jarabes al. mismo modo, solo que, en lugar de la miel! virgen, se añadirá algo mas de azúcar en dicha cantidad.

En falta de los dichos ingredientes, tomar uno ú otro de los que hubiere; y habiende acoderas, que llaman en mexicano sosoco-

\oli añadirlo un puííito, ó do culantrillo de pozo, v cocerlo al modo dicho con su azúcar.

Eii falla de las acederas, se podrá añadir para tales jarabes dos ó Ires onzas, ó nio» dia escudilla de vinagre.

Y faltando todo esto, si hubiere naranjas agrias, se tomen solas dos ó tres cucharadas del zumo de ellas, en el cual se deshaga un terrón de azúcar, y tomarlo asi dos veces al dia, bebiendo encima unos tragos de agua caliente.

Purgas para el humor colérico, y habiendo destemplanza caliente del hígado.— -Tome hoja sen en poso de tomin y medio ó dos tomines, y un puñito del culantrillo de pozo, y de la raiz do endivia ó chicoria, y del orozuz en peso de medio lomin, si se hallaren a la mano, infundirlo majado en mas de medio cuartillo de agua hirviendo, por una noche, en una vasija tapada; lo cual por la mañana, después deha¿>erdado un hervorcilio, se esprimirá bien por un paño; después se le podrá añadir del jarabe de nueve infusiones, de rosa una ó dos onzas; 6 á falla del dicho jarabe, una onza de azúcar rosada ú ordinaria; observando que cuando se le añadiere el azúcar conviene con otro hcrvorcillo, despumarlo y colarlo otra voz, para beborlo lodo en ayunas.

Cuando mas-eficazmente so deseare evacuar el humor colérico, se podrá añadir al licor ó cocimiento dicho, después de colado ya, del polvo de ruibarbo en peso de medio ó de un lomin, 0 media onza de la pulpa do los tamarindos; y en falla del ruibarbo, habiendo del Michoafenrr; so podrá suplir con ella en la misma cantidad; pero ha de ser algo tostada ántes, para mitigarte su eficacia.

Habiendo destemplanza caliento del hí-

gado ó del vaso, se podrán infundir los susodichos ingredientes en suero bien clarificado, ó en agua de cebada cocida.

Otra purga,— Otra purga se compone con solo infundir por una noche, en peso de dos ó tres tomines, del ruibarbo algo majado, en agua destilada do endivia, ó en agua cocida do cebada, como medio cuartillo ó algo mas, añadiéndole una rajita de canela, y por la mañana después de un hervorcillo colarlo, y con una ó dos onzas de almívar dulcificado, beberlo de una vez en ayunas. En los fáciles de purgar, bastará en peso de un tomin ó do tomin y medio del dicho ruibarbo.

También purga suavemente el humor colérico, solo el polvo del ruibarbo en peso de un tomin, lomado en agua con una rajita de canela infundida, y con un terrón de azúcar suavizado.

Pulpa de cañafístula para purga leve, cómo se saca.— La pulpa de cañafístula, la cuaj, es mas fácil de adquirir por estas tierras para purgarse, se saca de esta manera. Partidas las cañas y sacado lo interior de ellas, so echa en un cedazo de cerdas, que llaman comunmente cedazo prieto, el que se coloca sobre un cacito, en el cual esté hirviendo en agua el culantrillo de pozo, para que la cañafístula, que esté en el cedazo, con el dicho vapor se humedezca; y meneando lo del cedazo con una cuchara, pasará" lo limpio de la cañafístula por el dicho cedazo, lo cual ántes que se caiga en el cacito, se recogerá nías veces con otra cuchara limpia, hasta que queden los huesccitos de la cañafislula limpios en el cedazo. Para tros onzas do esta pulpa se añado una onza de azúcar molida, cociéndolo junto sobre fuego manso, y siempre meneándolo con una espátula ó cuchara de palo, hasta que tenga el punto de conserva.

Do es!a pulpa de cañafislula asi preparada, en personas fáciles en obrar, se toman do3 ó tres y también cuatro onzas por una

vez, añadiendo un poco de anís ó de canela molida, por ser de suyo flatuienla la cañafislula.

Purga mas eficaz de la cañafkl ala. -Cuando so deseare que sea mas eficaz la cañafistula en obrar, se conseguirá incorporando ó juntándole á dicha pulpa del polvo del ruibarbo, ó de! polvo de la hoja sen en peso (¡e medio ó de un tomín; y comido de una vez en forma do conserva, ó deshecho en una laza de í*gua de culantrillo de pozo, y bebido de una vez, y así purga la cólera, y el humor caliente con suavidad; solo no suele conducir á los que de ordinario padecen mucho de ventosidades ó de la jaqueca.

Purga para los fiíuy coléricos ó con fiebres muy ardientes. — Para los muy coléricos, ó en calenturas muy ardientes, ó con dolor del estómago, ocasionado por la mucha cólera, en tiempo ó tierra caliente, es purga la mas segura y la mas suave, la que so compone del zumo do granadas agridulces recien sacado, como cuatro onzas ó una 4aza mediana, mezclado con dos onzas de azúcar molida, y bebido de una vez en ayunas; porque con unos pocos de cursillos que ocasiono, limpia y juntamente comprime la cólera. A los que dicha purga no hiciere obrar, les servirá de preparación para tornar una de las purgas arriba mencionadas.

\oto.Uov\os \>cv*a. wwuav d kmox coVmco.

Vomitorios para evacuar lo colérico. — Vav cuanto el humor colérico es mucho mas pronto que la flema, por lo cual, aunque le conducen los vomitorios dichos para evacuar la flema, no han de ser muy fuertes ó violentos, y so conseguirá el efecto mas suavemente, bebiendo poco antes de tomar para trasbocar mucho caldo sin sal ninguna, ú otra bebida ordinaria,

^o.xa Vos co\^ yUxioft cixVuwU. Ayuda fresca y emoliente.— V ara ayuda

fresca y emoliente, tome raíz de altea ó raíz de malva media onza, de las yerbas dei bledo, do las malvas, trébol, lechuga, ó de las quo de estas hubiere dos puño-s, de cañafístula un cañuto.- lodo majado, cocerlo en ;igua do cebada ó en agua ordinaria, como de dos cuartillos y medio, hasta que consuma un cuartillo; después colarlo y añadirle dos onzas de azúcar ó del melado, y una onza de aceite ó do manteca, y una yema de huevo, de la sal en peso de up tomín, poco mas ó ménos, según la renitencia del humor, y aplicarla bien templada. Cuando hubiere calenturas continua?, se podrá añadir de la raíz del tabardillo un buen pe • dazo algo majado, y cocerlo con los dichos ¡og redientes.

Ayuda fresca y lavativa.— Otra ayuda fresca y lavativa se hace lomando caldo do la bolla con garvanzos, ó do las tripas del carnero ó ternera, cómo un cuartillo y medio; con añadirle mantequilla do vaca, ó bien lavada dos onzas y otras dos de azúcar, y una poca de sal, lodo bien incorporado al modotirdinario se aplicará bien tibio. Una taza do leche de vaca y otra de cocimiento de malvas y cebada, con pulpa de pañafislula, es muy segura ayuda.

Ayuda fresca que ablanda y conforta para los enfermos débiles.— Otra r.yuda fresca para los enfermos débiles, y con calenturas, ó con el hígado caliente. Cocer en caldo de pollos unas hojas de malvas o trébol ó quelites, que quede del caldo solo un cuartillo, porque no suelen por la flaqueza aguantar mucha cantidad. Con este mismo agido se puede cocer media cañafistula, si hubiere; y después de colado, añadirle como dos onzas de aceite rosado, ó de mantequilla bien lavada en muchas aguas. También se deshacen en este' mismo caldo dos yemas do huevo, sin añadirlo sal ninguna; y semejante ayuda se podrá repetir, porque ablanda suavemente y no debiüta al enfermo.

Advertencias en las ai/urlas frescas. En tájrrenesia.— Adviértese, que en ocasión de echnr ayudas por su virtud frescas, también se han de aplicar en su temperamento mas tibias ó templadas de lo ordinario; y en los enfermos que padecen frenesía ó desvarios., no conviene añadir en sus ayudas aceite ni otra cosa mantecosa, porque fácilmente se inflaman, ó encienden mas con lo mantecoso.

Calillas.— Las calillas ó pelotillas dichas para el humor flemático, siendo de las suaves ó medianas en su eficacia, en habiendo estitiquez ó detención del régimen ordinario, conducirán así mismo para los de humor colérico, que por cuanto no suben al cuerpo, no lo destemplarán fácilmente.

tvacuav d \\uw\ov mVaucbVico, \j ^am Vos qus, ^aikctu. o\>sVcucc/vou A,d - Maso b &d VujoAo.

Jarabes preparativos para el humor melancólico y la obstrucción.— Tome las raices (sin las yerbas) del peregil, del apio, de las borrajas, de la grama y del espárrago: de cualquiera de estas que se hallen, se juntarán solo tres ó cuatro buenos puños, y un poco de la yerba do culantrillo de pozo, ó de la doradilla: lavado lodo de la tierra que tuvieren y algo cortado ó majado, cocerlo junto en tres cuartillos de agua, hasta consumirse como un cuartillo, y esprimir lo restante por un paño: á lo colado se le añadirán cuatro onzas, ó una taza do miel virgen, y una libra de azúcar; junto se vuelve á hervir bien y despumarlo; al fin se le añade como media taza de vinagre bueno, y con otro hervorcillo se aparta del fuego, colándolo de nuevo; y do este jarabe por tres ó cinco dias, se tomará una hora antes do comer, y a la tarde como cuatro ó cinco ho-

ras después de haber comido, por cada vez en cantidad de media taza, bebiendo encima unos tragos de agua caliente, ó cocimiento de culantrillo de pezo, ó de las planlas arriba mencionadas; ó en lugar de estos jarabes, se podrá usar á las dichas horas, y dias una onza del oximiel, y onza y media, ó dos del jarabe de culantrillo de pozo bebiendo cada vez unos tragos de agua caliente encima. A falta de dichos jarabes, usar por cada

vez dos ó tres cucharadas del zumo de las naranjas agrias, revuelto con una cucharada del polvo de azúcar, y beber encima unos tragos de agua caliente, ó del cocimiento de culantrillo de pozo.

De los medicamentos que directamente purgan el humor melancólico, aunque hay varios y particulares, de los que se hallan mas fácilmente por estos contornos, es la hoja sen y los tamarindos, délos cuales se podrán formar purgas al modo siguiente.

Purgas suaves para evacuar el humor melancólico.—Tome hoja sen sin sus palitos, en peso de dos tomines ó de tomin y medio, y de los tamarindos sin sus huesos, en peso de dos ó tres tomines, del orozuz en peso de medio tomin y unos granos de anís: infundirlo todo, algo majado, en agua hirviendo, algo mas de medio cuartillo, ponerlo bien tapado por una noche en un lugar templado; por la mañana después de haber dado un hervorcillo, se esprimirá recio por un paño, y con una [onza ó dos del jarabe de culantrillo de pozo ó de las borrajas, ó á falla de ellos, otro tanto del almívar, quo se le añade, se bebe en ayunas de una vez, des" pues de haber lomado de los susodichos jarabes preparativos.

Cuando no hubiere tamarindos, bastará solo la hoja sen, tomada en peso de dos ó tres tomines, añadiéndole un poco de anís ó de hinojo ó do cañóla, ó infundirlo en la

cantidad de agua, como arriba queda dicho, con lo demás. Para cuando no bastare sola a hoja son, ó no tuviere bastante efecto, como en los humores rebeldes ó renitentes acaece, so juntará con la dicha cantidad de la hoj<ft sen, también de la raiz de la Jalapa ó del matlalislle, ó de Michoacan, ó del Zacualticpan, que se suelta mejor que la Jalapa: de uno de estos en peso de uno ó de tomin y medio algo majado, para infundirlo juntamente y proceder con Ib demás, como queda dicho: de esta manera penetrará mas á los humores renitentes.

Purga pai a la cólera adusta. — Para purgar la cólera adusta, que hace los mismos efectos que el humor melancólico, tome del orozuz en peso de un tomin de las pepitas de melón ó sandía, y de las pepitas de limón, de cada uno en peso de medio tomin. del anis ó del hinojo un poquito, unas diez pasas, sacados sus huesecitos, y en peso de dos tomines de la hoja sen; de la flor de las borrajas un puñito ó en su lugar una ragitade canela, infundirlo todo, algo majado, medio cuartillo ó algo mas de la agua de cebada cocida, ó de otra ordinaria bien caliente por una noche y por la mañana, después de un hervorcillo, se esprime recio por un paño, y se le añade del jarabe de nueve infusiones de rosa, ó del jarabe de culantrillo de pozo, como dos onzas, lo cual se beberá de una vez en ayunas. Para mas eficacia de dicha purga, en personas algo mas fuertes, se le podrá añadir antes de bebería del polvo del ruibarbo en peso de un tomin.

En falta de los susodichos ingredientes.—

En falta de los mas ingredientes, habiendo solo las dichas cantidades do las pepitas de melón ó sandía, y las pepitas de limón, lo cual suelo haber comunmente por estas tierras de adentro, bastará infundirlas con sola la hoja sen en la cantidad dicha, con una rajita de canela; y en lugar do los jarabes, se añadirá del azúcar cuanto bastare para el gusto.

También en la falta del ruibarbo suplirá ia misma cantidad déla raiz de Jalapa, ó de Michoacan; pero para la corrección de estas, conviene tostarlas ánles suavemente alguna cosa sobre el rescoldo templado.

>TomVoños.

Fomitor ios. —Los vomitorios para evacuar el humor melanclico, podran ser de los mismos que están puestos para trasbocar ia flema, tomándolos en ayunas, en particular cuando se insinuaren de cuando en cuando de suyo al paciente unas bascas, ó cuando en otras ocasiones hubiere tenido facilidad en el trasbocar; porque fuera de esas circunstancias, los que padecen del humor melancólico, sin conocida mezcla de flemas, suelen padecer muchas congojas al tiempo de los vómitos.

Ayudas para el humor melancólico, y en las'obstrucciones.—\.as ayudas dichas para evacuar el humor pituitoso, podran servir para el humor melancólico, en particular en donde se hallan algunas obstrucciones del vaso ó del hígado, solo con añadir á las dichas ayudas unas de las yerbas ó raices que se ponen para los jarabes preparativos para el humor melancólico, como peregil, grama, esparrago etc. Lo mismo se entiende de las calillas.

De Va* ^VUoxtts.

Conveniencia de las pildoras.— Las pildoras, por cuanto mas bien llaman los humores de cualquiera parte del cuerpo y los evacúan, así mismo tienen mucha conveniencia, por poderlas haber prontas y prevenidas para cualquiera tiempo que fuere necesario; pues fuera de que no se corrompen tan fácilmente como los jarabes ó bebidas, también se toman o se tr&gan con menos repugnancia, sin porcinir el mal gusto

CATALOGO T)E LOS

del medicamento, como en otros géneros do medicinas que so beben 6 mascan, y son muy generalas para varias enfermedades, cscopluando las calenturas ardientes ó continuas, y cuando hay flujo demasiado de sangro, por cuanto el acíbar abre mas las boquilas de las venas; aunque también se haf cen varios géneros de pildoras sin el ingrediente del'acibar.

í'\,\Aoms> t\d acÁWc tou í&tovfyaU, timo st

Pildoras de estqfiate. — Tome dos ó tres onzas del acíbar Qno: molerlo y cernerlo por un cedazo delgado, y este polvo amasarlo en un almirez ó taza de china capa?, con tres ó cuatro onzas del zumo clarificado del estáñale: (a falla de la yerba fresca, se hará cocimiento fuerte del estáñale seco, y de este cocimiento se lomarán cuatro ó cinco onzas en lugar del dicho zumo) esta tal masa se secará poco á poco en un lugar algo caliente, ó sobre el rescoldo, hasta tanto que esté dicha masa para poder formar de oüa unas, bolitas redondas ó pildoras, del tamaño de un alberjon ó garvanzo mediano; y para que salga de igual tamaño, tome de la masa bien dispuesta (no muy blanda, porque no se peguen unas entre si ó se aplasten) en peso de un lomin, y tenderla á lo largo como una candelilla, sobre un papel ó tabla limpia y lisa, lo cual se cortará en veinte y cuatro pai tes iguales, y estas entre los dedos redondearlas en forma de bolitas ó pildoras, y después ponerles el dedo encima para queso hagan como pastilluelas1, porque en forma redonda no se actúan fácilmente; las cuales, cuando se quieren dorar o platear, se echarán unas hojas de oro ó de plata en una cajila redonda y convecsa; (como suele haber unas cajitas de carey para los polvos) y bien humedecidas las pildoras en la boca, ó palma do ¡as manos ánles con el vaho de la boca, se cerrarán juntas

con las hojas de oro ó plata en dicha cajila, y prontamente se va moviendo con presteza en una mano: do esta manera se dorarán de una vez veinte ó cincuenta ó mas pildoras, ton ocho ó doce hojas de oro ó de piata.

Cuando por casualidad se hubiere secado mucho la dicha masa, que no se pudieren formar de ella las pildoras, entonces majar ó moler la masa en un almirez, y añadirle otro poco del zumo ó del cocimiento del estáñate, ó solo un poco de vino y aguardiente, y con la mano del almirez incorporar y ablandar igualmente la masa, hasta reducirla toda en forma de pildoras de igual tamaño como queda dicho; que asi formadas duran uno, dos ó mas años en su vigor, resguardándolas de las bumedades ó airet muy calientes.

Virtudes de las pildoras del estafiate. — Las virtudes de estas pildoras son buenas para el dolor de la cabeza. También son buenas para los que se bailan inclinados al letargo, apoplegia, perlesía, melancolía, y preservan de las fluxiones que cargan de la cabeza á otras partes del cuerpo, confortan al estómago, abren la gana de comer, preservan dé la putrefacción, echan las lombrices, evacúan asi el humor colérico como melancólico, y también las flemas de las obstrucciones.

Cómo se usa de estas pildoras del estafiate. —El modo de usar de estas pildoras es lomando de ellas, ó tragándolas enteritas en una ó dos cucharaditas, ó de almíbar ó de melado, ó envueltas en oblea con un tragnito de agua fría, según el número que se conociere necesario para alcanzar el efecto «leseado; como cuando se quiere corregir ó evacuar lentamente el humor pecante ó^vicioso, se lomará de una en una, ó de tres en tres, ó de cinco enjeinco, media hora ánles de cenar, ó una hora ánles do|comer, ó en ayunas por la mañana, por tres, euatroó cinco (lias seguidos. Cuando le pretendiól e que

dichas pildoras obren con mas eficacia, 6 cuando hubiere mas* renitencia del humor Yicioso, entonces se tomarán en dos ocasiones el mismo dia, como en ayunas, ó. uná hora antes de comer, y otra vez como medir: hora ánles de cenar.'y con esto penetrarán mas las dichas pildoras. También cuando so quieren tomar en forma ó en lugar de unaf.purga, en tal caso se tomarán en una ocasión á la hora de dormir, en número de quiüce ó veinte; y en personas algo robustas, también treinta, aunque sean en varias cucharaditas del almíbar ó melado repartidas, que sea como dos horas ó mas después de una cena ligera, como es un gigoticoó picadillo con su dulce y agua solamente: lomadas en dicho número de pildoras, sin cuidado se procurará dormir encima, pues ellas por sí suelen llamar hácia el amanecer.

Adviértese, que tomándose las tales pildoras en forma de purga, acertado será guardarse, como lo usan los purgados, con la dieta y lo demás; pero tomándolas de una en una, ó de tres en Ires; ó cuando no obraren directamente, no necesitan de lodo recojimienlo, ni estorban el salir de casa para los negocios, no impidiéndolo la enfermedad por sí o el tiempo malo.

Pildoras del acíbar rosado, con sus virtudes y modo de usar. — El modo de hacer las pildoras del acíbar rosado, es tomar del acíbar bueno y limpio, dos ó tres^onzas, y con e! zumo do rosa, ó con la infusión de rosa, (la cual infusión se hace, como so dirá en donde se'pone el modo de hacer la miel rosada) amasar el acíbar molido y cernido, corno arriba queda dicho, con el zumo ó cocimiento del estafiate;íjso!o que aquí en lugar del zumo del estafiale¡se substituye e'

zumo de rosa ó'la infusión de rosa.

Y así mismo] se forman de esa masa las

pildoras al modo dicho, las cuales so dorarán y se tomarán también al mismo tenor y

forma, 'como arriba queda referido; y sirven estas pildoras para el mismo efeclo, poj :uanlo tienen las mismas vii ludes: en particular son mas propias para los que estuvieren de complexión sanguínea y colérica, ) en alguna destemplanza del hígado.

YtUoms ta los Uts Itujniwalí^

Pildoras de tres ingredientes, cómo se hacen.—Tome acíbar rosado, el cual se compono corno arriba queda dicho de las pildoras, del acíbar rosado tres onzas, aunque en falla de él se podrá tomar del acíbar con el ¿umo ó cocimiento del estafiate preparado (como queda dicho] de las pildoras del acíbar ron el estafiate) las dichas tres onzas, y del ruibarbo fino una onza., y de los trociscos del aguarico media onza, ios cuales tres ingredientes se podrán mandar traer de cualquiera de las buenas boticas.

.Vuélense primeramenle por si los trociscos del aguarico, tapando con un paño el almirez, por el polvo ligero que al molerlo se levanta, y se habia de salir y perder; bien que no hace mal, aunque al que lo muele le entre^n la boca ó narices, ánles ayuda a\ pecho y lo limpia de las flemas. Así mismo, cuando se ha de cerner por el cedazo blanco, se ha de procurar tapar el cedazo, así arriba como abajo, amarrándole algún papel ó gamuza limpia, para que no se desparrame lo mejor y lo mas sutil.

Después moler aparte el ruibarbo y el acíbar junio, y cerner ó pasarlo de la misma manera como el aguarico por el cedazo blanco: luego juntar todos los polvos, y traerlos á una mano en un almirez ú otra vasija capaz, hasta que queden muy bien entre sí incorporados.

De estos polvos asi bien unidos, se pondrá alguna parte como en peso de dos ó tres tomines ó algo mas, en un almirez antes algo calentado, en donde so la echan unas golas de almíbar 6 del vino, cuanto bastare

Bolo para que pegue entre sí la masa ó sg junto bien, para formar de ella pildoras do! tamaño de un alberjon ó gnrvanzo mediano, y quo salgan iguales do un mismo tamaño, con el modo como ya queda dicho de las pildoras del cstaGato.

Echase solo una parte del polvo en un almirez, para que mas fácilmente se sujete en poca cantidad; y por si se hubiere echado mas licor del álmíbar ó del vino, do lo que era necesario, ó que la masa estuviere muy delgada, fácilmente se compone con añadirle mas de los polvos que sobraron: caliéntase algo el almirez, para que el acíbar se ablande, mas bien con el dicho calor: de los otros polvos quo quedaron, se formarán do la misma manera otra masa y otras pildoras al modo dicLo.

Virtudes de las pildoras de los tres ingredientes.—Xas virtudes de estas pildoras son tan generales y ecselen les para varias enfermedades, que so!o con ellas por estas tierras en donde hay falta, no solo del recurso de las boticas, sino también de plantas, como en algunos parages particulares acaece, se podrá suplir con ellas, curar y preservarse do muchas enfermedades, de las cuales se especificarán algunas.

Conservan estas pildoras délos tres ingredientes, á los miembros principales y mas nobles en su vigor, y los confortan bailándose debilitados; alegran los espíritus; consumen el humor salado y mordaz: confortan :il estómago y no dejan en ól juntarse los humores ó vapores á que suban á la cabeza, y ocasionen dolores en ella, ó sufocación de los ojos, ó zumbidos en los oidos; y por la misma causa son buenas para la digestión, corrigen las vascas y ayudan á la gana de comer; evacúan el humor colérico y el melancólico; purifican la sangre; atemperan la tristeza; reconcilian el sueño; serenan el ánimo; conducen á los maniacos y á los que padecen el mal de corazón, ó de la gota artética; son muy provechosas á los

qur» padecen de cursos originados do la» crudezas ó indigestión, 6 por la debilidad del estómago ó del hígado; purgan finalmente la flema del pecho y de todo el cuerpo, sin lesión ni revoiusion alguna, y mantienen el cnerpoen buen régimen; y los mas que han usado de estas pildoras, han hallado mucho ó total alivio en sus enfermedades.

El uso de estas pildoras.— -El modo de usar de estas pildoras, es tomar entro año, hallándose indispuesto, una, dos ó tres pildoras de estas como media hora ánles do cenar, d ántes de comer, tragándolas así, ó doradas ó plateadas, en una cucharadila de almíbar ó melado. A algunas personas que de suyo son fáciles en obrar, ó delicadas do complexión, les suelo bastar una pildora por cada vez. Otras personas necesitan dedos ó (res, y otras de cinco; y así en esto lo distinguirá la esperiencia, empezando desdeuna hasta tomar tantas cuantas se reconocieren necesarias para el efecto proporcionado.

Cuando se quisiere usar de estas pildoras en forma de purga, como por el tiempo do la primavera ú otoño, se procederá de esta manera.- A los que entro año bastaba para buen régimen una de estas pildoras, lomarán de estas pildoras según el número del método ó modo siguiente: y los que entre año necesitaban de dos pildoras, duplicarán también el número del dicho método; y los que necesitaban de tres pildoras, triplicarán ó lomarán tres, doble el número del método que es el queso sigue.

Las personas á quienes entre año bastaba tomar una de estas pildoras para lene-r buen régimen ¿ lomen el primer día una, por la mañana en ayunas, como una hora ántes del chocolate; y otra á la tarde, como media hora ántes de cenar, la cual cena estos dias será ligera, como un gigolico, con su dulce y agua . En cuanto la elección del tiempo, es

mejor estando la luna en menguante. E! segundo dia se tomarán dos pildoras por la mañana, y otras dos á la noche al modo dicho, como el dia primero. El tercer dia se tomarán tres por la mañana y tres á la noche. El cuarto dia se tomarán cuatro por la mañana y cuatro á la noche. El quinto dia so lomarán cinco por la mañana y cinco á la noche.

Aunque dichas pildoras tomadas entre año al modo ordinario, no necesitan de guarda particular, ni estorban el asistir á los negocios, así de casa como de fuera; sin embargo, cuando se tomaren á este modo, ó en forma de purga y empezaren á obrar como suele acaecer, al segundo ó tercero dia, será bien acertado no esponerse ;'¡ las destemplanzas de los aires, sino estarse recogido guardando la dieta de pin gado.

SIGUESE EL MODO DE COMPONER AL-

GDNOS MEDICAMENTOS ORDINARIOS SEGUN EL ABECEDARIO.

Almíbar ó julepe ordinario. — El almíbar ó julepe ordinario, se hace clarificando y despumando un» libra de azúcar blanca con dos ó tres libras ó cuartillos de agua ordinaria.

Modo de clarificar el azúcar. — El modo de clarificar el azúcar, es echando la clara de uño ó de dos huevos frescos en un caso ó perol, ó en un^cajele, y batiéndola á solas muy bien con una escobilla de popotes ó baritas limpias: luego se le añade la dicha cantidad de agua fría, y se vuelve *á batir junto con la clara y después se le junta dicha cantidad de azúcar, y al hervir se le quita toda la espuma con diligencia, la que le.vantaro con la despumadera ó con una cuchara, hasta que tenga el punto algo mas dolgado de él, que es el punto del jarabe ó de la miel ordinaria, y aun bien caliente, se cuela por un paño y se guarda para el uso.

Virtudes del almiar.— Sirve para bebidas frescas, y para tomar y suavizar otros

Aceite de almáciga.— 'Soma dos onzas de almáciga limpia y algo m olida, ecba la infusión de una onza de vino de uvas>*y corno un cuartillo de aceite del olivo, por veinticuatro horas: después cocerlo junto á fuego manso en un cacito, siempre meneándolo, hasta tanto que se consuma la humedad del vino, lo cual se conoce cesando el ruido y desapareciéndola espuma que al principio tenia: después colarlo pur un paño y guardarlo para el uso en un vidrio ó vaso vidriado.

yir ludes del aceité de almáciga. — Este aceite de almáciga sirve para la concoccion al estómago, y ayuda á la virtud retentiva en los cursos, untando algo caliente con él el estómago y el vientre. También ablanda los tumores duros; conforta el cerebro, I03 nervios y coyunturas, y compone las manchas de la cara solo untando algo caliente cada parte por si.

Aceite de incienso y del copal. — Al mismo tenor se hace el aceite del incienso y del copal, los cuales de alguna manera podrán suplir para los mismos efectos á falla de la almáciga.

Aceite del estafiate. — Tome como media libra de la flor y yerba del estafiate, eche sobre él, algo majado, una libra de aceite del olivo: dejarlo estar junio en el-sol por tres dias,|lapado y resguardado del polvo; después añadirle medio pocilio de vino de uvas, y cocerlo á fuego manso hasta que se le consuma la humedad, lo cual se conoce cuando la yerba qneda;como frita y algo tostada; y conviene no propasar este tiempo para que no se queme; y antes quo so levante como un

humo ó [vapor negro, que es señal queso quiere quemar, luego así caliente colar y esprimirlo recio por un paño, y guardarlo para el uso: y conviene que sean frescas esas yerbas.

Sus virtudes!— Esle aceite de estáñale calienta y corrobora las partes del cuerpo, las cuales padecieren de frío, en particular el estómago; ecsita la gana de comer y disipa los Hatos ó ventosidades: lava las obstrucciones y mata las lombrices, untando el estómago y el vientre basta el ombligo algo caliente.

Aceite de manzanilla, de salvia, de yerbabuena, de la ruda y de los cogollos de salmeo, de artemisa, poleo, etc.— De esta manera se hacen también otros aceites, como el aceite de manzanilla, el aceite déla yerba buena, el aceite de ruda, el aceite de salvia, el aceite de los cogollos de sahuco, ó de sus cascaras interiores y blancas, y de otras semejantes yerbas.

Sus virtudes.-— Estos géneros de aceites de las susodichas'yerbas, son buenos para confortar los nervios, y para mitigar los dolores y el encogimiento de nervios, y para el calambre.

KtüU Ai, Vas yernas Ac los \\ut\ios.

Aceite de las yemas de hitevos.-Tome treinta ó mas, de los huevos de las gallinas, cocerlos con la cascara bien duros, después sacarles las, yemas, y estas solas desmenuzadas, se calientan en un sartén ó caso sobre fuego manso, siempre meneándolos con una cuchara de palo, hasta que se pongan algo coloradas, y se muestren como mantecosas; y así, aun bien calientes, someten en una talega de cerdas ó de lienzo fuerte, y se esprimen en prensa, metida la talega entre ' dos planchuelas de hierro, ó tablas de palo duro antes algo calentadas, y se recoge el aceite que saliere: lo que queda en la talega se vuelve á desmenuzar y á calentar de nue-

vo en un sartén como de ántcs, para esprimirlo segunda vez, si la primera no hubr«ro salido lodo oleaginoso.

Sus virtudes.— Este aceite de las yemas de nievo, os muy bueno para los empeines y os vicios del cútis:j¡quita las cicatrices, as¡ de las heridas como de las viruelas, y en particular de las quemaduras: mitiga el dolor délos dientes, délos oidos y de las almorranas: aumenta el cabello, ayuda mucho contra las fissuras ó rajaduras de las manos, de los piés y del sieso: alivia los dolores de as úlceras ó de las coyunturas; y en particular sirve para llagas de las partes ocultas untando caliente ó tibio con ello la parte enferma.

Aceite de las lombrices.— Tome como media libra de las lombrices déla tierra, y lavarlas con varias aguas: luego derrame toda el agua, y echarles encima dos ó tres onzas de vino de uvas y dos cuartillos de aceite de comer, que se deja hervir á fuego manso hasta que se consuma la humedad y queden tiesas las lombrices, como fritas: después colarlo aun caliente por un paño, y dejarlo estar algún tiempo al sol, para que se asienten las heces, y guardarlo para el uso.

Sus virtudes.— Este aceite es muy eficaz para mitigar los dolores de los nervios en los brazos y piernas, y para los pasmos de los nervios ó convulsiones: en falta del aceite podrá suplir el sebo de macho, tomado en la misma cantidad.

Aceite rosado completo.— E\ aceite rosado que en las boticas llaman completo, en distinción del aceite rosado omphancioo, del cual usan para distinguir, cuyo uso no es tan ordinario como el del aceite rosado completo, cuya composición ó modo de hacerlo es el siguiente. Tome una libra de

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aceite do olivo, óchelo on un frasco de vidrio, que suele haber en frasqueras, como de cuatro ó cinco cuartillos, y en este aceite revolver como cuatro onzas de rosa fresca; y bien cerrado el frasco ponerlo al sol por tres ó m^s dias; después esprimir muy bien el tal aceite por un paño, volver oten vez al frasco dicho aceite, y echarle otras tantas rosas frescas, y que esté otros tres ó cuatro dias al sol tapado; después volver á esprimir de nuevo el dicho aceite por un paño, como de ántes; y queriéndolo mss fuerte, repetir ¡a tercera infusión de rosas cuevas al modo dicho; y cuantas mas veces se repitiere, tanto mejor saldrá. Ultimamente, se dejara estar algunos dias el aceite esprimido al sol en el frasco tapado, para que se purifique, y después guardarlo para el uso.

Sus virtudes.— Este aceite rosado tiene virtud para repeler, para mitigar, para cocer y para disolver los humores: apaga las inflamaciones, corrobora y densa, por lo cual detiene las fluxiones de las reumas: atempérala destemplanza caliente del estómago: templa los dolores de la gota arlé (i ca, siendo originada del calor.

CuusVicos.

Do los cáusticos hay dos géneros, los unos so llaman cáusticos actuales, que se hacen con fuego: otros géneros de cáusticos se llaman potenciales, que se bajen solo por virtud de los medicamentos. De los tales cáusticos potenciales se pondrán aquí algunos, cómo se componen y cómo se administran

Caustico ovi'vuafio ^ara aVrvc Vas \ucu\,cs a ftTsouas Que, Uvacu d \\u$o.

Cáustico para abrir fuentes. -Tome cal viva fina y bien remolida dos parles, y del jabón bueno, delgadamente raspado con un cuchillo, una parle: estos dos ingredientes

se amasan en Un almirez con el zumo de las j de bilas basta que se caiga por si la escara ó

cebollas, cuanto solo basta para formar de dicha masa unas bolitas pequeñas como de un alberjon: eslasse dejan secar á la sombra .

Modo de abrir las fuentes con este cáustico.— Para abrir la fuente, e.scojido ya, y señalado con tinta el tugar en donde propiamente se ha de abrir la fuente (!o cual se esplica on el capítulo 52 del libro II de las rúenles) se esliendo un' poco de cera en forma de un espadrapo delgado, y se lehaco un agújenlo en medio del tamaño de la bolita de! cáustico susodi» ho, y se aplica dicha cera, de maneja que por el agujerílo déla cera se vea el sitio señalado con la tinta, para aplicar encímala dicha bolita del cáustico, para que oslo cáustico solo loque el culis señalado: después cubrirlo con cera tendida ó espadrapo or dinario, y amarraro, poniéndole encima su cabez3Üto de lienzo doblado con seguridad, á que no se caiga 6 mude su sitio el cáustico: cuando dicho cáustico estuviere muy seco, se humedecerá el cutis donde se quisiere poner el cáustico con agua ordinaria, con lo cual obra mas prontamente el cáustico.

De esta manera se deja puesto en las personas tiernas ó delicadas de culis, por diez ó doce horas; y en los de culis uiaduro, como por veinticuatro horas, poco mas ó menos: después de este tiempo se quila el cáustico, y en su lugar so pone una bolita del mismo tamaño, hecha de hilas, la cual so untará con un poco de ungüento amarillo, ó con cera de campeche, ó con un poco de manteca; y sobre esta boiita do hilas, los dos ó tres dias primeros se pone en lugar de espadrapo, un cabezalito mojado en la clara y yema de un huevo, junto, bien batido, conuntanlito de aceite de almendras dulces ó aceito rosado, ó del aceite comun, varias veces lavado en agua ordinaria; después ' de estos dias se pondrá el espadrapo al mojo ordinario, y so continuará con la bolita

corteza hecha del cáustico, para ponerlo un garvanzo y mantener la fuente como queda dicho en el capitulo 52 del libro II de las fuentes.

CáusUcos couVra Vos caVlos out uaotu tu las \utuUs.

Caustico para los callos de las fuentes. — Derretir en peso de dos tomines, de la cera, en la cual aun caliente se incorpora en peso de medio tomin del cardenillo., y en peso de la mitad de medio tomin del alumbre quemado, entrambos antes bien remolidos, y formar de esta masa unas bolitas del tamaño de un garvanzo, y poner una de ellas hasta que se consuma el callo.

Cuando se quiere mas eficaz dicho cáuslitico, se le añade á dicha cantidad de cera (al tiempo que se echan los dichos polvos) mezclado el polvo de los cantárides en peso de la milad de medio, tomin antes bien remolido.

Causéeos b \>ts\caloY\os, Vos cuales sou de mutuo YTOMtcAvo \\aYa xanas tu\eYw.tdadts, stauu se. \\act, wieuwou de tVVos tu wv'ios ca\V\Aulos dt Vos dos VWjyos aukcedtules\, \j se tow^outu de tsla mautra.

Cáusticos ó vesicatorios .—Tómase levadura fuerte que se usa para el pan, en la cantidad de una nuez, mas ó menos, según el tamaño que fuero necesario: en esta levadura algo ablandada con un poco de vinagre, como una onza sé le mezclará del polvo de los cantárides, ios cuales se hallan en la botica y en algunas parles de estas tierras, como un adarme, ó en peso do medio tomin con un polvilo do comino.

Vesicatorios para la nuca.— De esta masa se llenará media cascara de nuez, ó se tenderá de dicha masa sobre badana del tamaño de un real de á dos, cuando se ha de poner on forma de vesicatorio en la nuca ó cerebro; y se hacen dos semejantes vesicatorios, por cuanto nunca se ponen en el medio

de la nuca los dichos vesicatorios, sino uno on un lado, y el otro en el otro lado, cerca de un hueso que en latin so llama vertebra, el cual se ve sobresalir mas que los otros en la misma nuca.

Vesicatorios para otras partes del cuerpo —En olías partes que no fueren la nuca, se forman los dichos vesicatorios del tamaño de un real de á ocho, algo mas ó ménos, como en los brazos ó piernas, en el lugar usado para las fuentes, aunque también en ocasión se ponen á las pulseras de las manos, en donde se usa tomar los pulsos.

Modo de aplicar los vesicatorios. — Ante* de aplicar dicho vesicatorio, es bueno lavar y limpiar con un paño mojado en vinagre, el sudor ó lo uutoso del cutis, amarrado y bien asegurado dicho cáustico ó vesicatorio por el tiempo de veinticuatro horas, poco mas ó raénos, según el paciente fuere mas tierno, ó mas duro, pues en este tiempo se levantan unas ampollas ó vegigas, las cuales cortadas con tijeras, despiden ug humor delgado y mordaz; después se mantiene dicha llaga, aplicando solo sobre la parte llagada ó causticada, una hoja de col ó de lechuga, untada con mantequilla de vaca; ó á falta de ella, con manteca ó unto bien lavado: con esto se mitiga el ardor, y se consigue que poco á poco purgue dicho humor, reno vando la hoja con la mantequilla todos los dias, y quitando los pellejos que se arrugaren de la llaga, hasta que por sí se seque y sane, porque no necesita do otra cura. •

Algunos añaden estiércol do las palomas, otros espolvorean encima del parche unos polvos do los cantárides para mayor eficacia de los dichos cáusticos.

OVco causllco \\oVtuclaV, el cuaV ^odra suvAvr tu Vwqav del susodicho Mts\talov\o tuaudo uo st WlVavcu Vos cauVávidts.

Cáustico cu falta de los cantárides.— Tome mostaza molida, do la cal viva y del ja-

bou rallado, de cada cosa partes iguales: cada cosa por sí bien remolido, so amasa con el zumo de cebollas cuanto fuere necesario, y de esta masa se llenan medias cascaras de las nueces, ó unos parchecitos tendidos del tamaño conveniente, según el lugar en donde se han de aplicar; y lo demás se observará en todo como queda dicho de los vesicatorios con los canlárides.

Cáustico del cómeme. — En Sonora hay una planta llamada cómeme, mas eOcazque los mismos canlárides, pues en dos ó cuatro horas levanta unas ampollas crecidas aplicando de dicha yerba majada, una bolita del tamaño necesario, observando lo dicho del vesicatorio de los cantárides.

CausUto^am aVycvr Vos Vwtfcons b a^osUmas.

Cáustico para abrir tumores ó apostemas. — Tome de la semilla de mostaza molida un puño, seis higos curados y bien majados, con dos onzas del estiércol délas palomas, y todo junto con miel virgen, ó miel blanca y algo de vinagre cuanto bastare paja reducir los dichos polvos en forma ó punto de emplastro, no muy blando, el cual se pone del anchor de un real de á dos sobre el lugar del tumor, en donde conviniere que abra boca: observando en esto según lo que se dice en el capitulo 2 del libro II.

Para el dolor de la ceática.— Este mismo emplastro ó cáustico aplicado sobre la parte mas dolorida de la ceática, mitiga ó quila el dolor. En esta dolencia se estiende dicho emplastro según el tamaño de la parle mas dolorida.

Cowsmia <Ujosa o oa.üccw "vosaua.

Conserva de rosa ó azúcar rosada. — Para hacer conserva de rosa, que unos llaman azúcar rosada, tome de las flores de la rosa cuanto quisiere, cortarles con las tijeras las uñuelas, que son los piquitos amarillos que

liene cada hojila, lo cual se consigue con brevedad recogiendo con la mano izquierda todas las hojas de una rosa, y con la mano derecha arrancarle el boton'verde con su semilla: de esta manera se podrán corlar de una vez los piquitos amarillos: esta rosa así limpia, se pesará después, y á cada onza do ellas, se añadirán tres onzas del azúcar blanca; y así el azúcar como la rosa, se molerán juntos en un mortero, ó sobre un metale de piedra sutilmente, que quede corno una masa, la cual se calienta en un cajele de barro sobre fuego manso de brasas, siempre meneándola con una cuchara de palo (porque nunca ha de tocar cosa de metal) hasta que quiera como hervir, ó hasta que se conozca estar derretida el azúcar, é incorporada: de esta manera guardarla en vasija vidriada sin taparla, hasta haberse bien enfriado porque no se revenga ó enmohesca.

Para mayor gusto, en cuanto al paladar ó sabor, se le puede quitar lo áspero ó lo amargo de las rosas, echando sobre las rosas (ya corladas sus uñuelas y después de pesadas) una poca cantidad de agua hirviendo, y luego volver á [esprimir entre las manos muy bien dicha agua por un paño, y después ejecutar con dicha rosa así esprimida, lo demás como arriba queda dicho.

Sus virtudes.— Es buena la conserva de rosa para fomentar el corazón, el estómago, hígado y entrañas del cuerpo.

Couswaa. ta Va ^<yc ta Vas Wrca^as.

Conserva de las borrajas. — La conserva de la flor do las borrajas se hace de la misma manera como la de la rosa, solo que no se ha de echar el agua caliente, porque de suyo está suave, y solo se apartan todas las hojilas verdes que se le suelen pegar.

Sus virtudes.— Esla conserva de borrajas conforta el corazón, y es muy provechosa para los que padecen tristezas ó de melancolía.

Conserva de la flor del durazno y sus virtudes.—De esta misma manera como la conserva de borrajas, se hace la conserva de la flor del durazno; y es buena la conserva de las flores del durazno para evacuar el humor colérico y para purificar la sangre, y contra las lombrices, en particular para ios niños, dándoles á comer de ella una ó dos onzas mas ó menos, según mas ó menos robusto estuviere el paciente.

Conserva del marrubia, de la yerba buena y del estafiate.—De esta manera también se hacen las conservas de otras flores y yerbas frescas, como de la yerba del mar rubio, la oual es buena para la ictericia ó tiricia, y la yerba buena y del estafiate; las cuajes son buenas para el estómago,- padeciendo de frialdades ó crudezas.

Conserva de flores enteras.— Oito modo dehacer conserva es, dejando las flores entfr' ras sin removerlas, como son las borrajas y las rosas y semejantes, las cuales se hierven suavemente en bastante almíbar, bien clarificado. En habiendo flores duras 6 amargas, comola flordel naranjo ó el azahar, estas se hierven ánles en agua hasta ablandarlas, mudando el agua por lo amargo, y después hervirlas en su almíbar.

"fiítyuÜMOs favo, Yi\w&caY d Vvjaao cou tasUw^\.auxa mxYuuU.

Pítimas ó defensivos para el hígado calien- ' te. — Defensivos se llaman en común cuando no llevan polvo ó polvos; y .pítimas se llaman cuando juntamente se les añádemenos polvos ó un género de mixtura. — Tome dél zumo ó del cocimiento ó de las aguas destiladas, como es de llantén, ó de lechuga, ó de la endivia, ó de las acederas, llamadas en mexicano sosocoyoli: de todos esos ó de uno de los que hubiere, solo tres onzas ó media taza; á esto se añade una onza ó la tercera parle de los susodichos zumos ó aguas del zumo, 6 del cocimiento de la yerba mora ó

ssr

chfchiquelite. juntos estos licores, se Ies mezclará uno ó mas de los polvos siguientes, en cantidad ó en peso de un lomin, poco mas ó ménos, como es del polvo del zánjalo, ó del polvo de la rosa, ó del polvo de la semilla de la lechnga, ó de la semilla de la verdolaga, ó del espodlo (que son unoo huesos que se hallan debajo do la tierra, y dicen ser de gigantes) ó del polvo del coral; mezclado uno ó mas de esos polvos, se le añadirá al fin como una onza del vinagre.

En esta mixtura ó licor, so mojarán unos pañitos picados, del tamaño de una palma de la mano; ó en lugar del lienzo picado, es buena la sayasaya colorada. Estos pañitos así mojados, se aplicarán en forma de défensivos-á la región del hígado, la cual está ' a4 fin de las costillas del lado derecho, inclinándose algo mas hacia las espaldas que adelante, en dondeempiezaya la región ¿éY estómago. En el verano se aplican fresquitos estos defensivos, y en el invierno algo tibios, y se renuevan de cuando en cuando, ántes que totalmente se resequen.

Em^Vastío tmoVuuU usual.

1 Emplastro emoliente usual.— Pan hacer el emplastro^moliente, se toma de malvas, de malvavisco, de. alholvas y de linaza, de cada cosa onza y media: se pone á cocer en dos libras de agua común, hasta que se haga una babaza copiosa; después se cuela, y en dicho cocimiento .se echan tres onzas do polvos de malvas secas, y se cuece otra ver con el dicho cooimiento, y se lo añade un poGt> de unto sin sal, ó del ungüento resunlivo usual, ó del de opilativo del hígado, ó una poca de mantequilla, como tres ó cuatro onzas; después se le añade de harina de alholvas, de linaza y de habas, de cada una lo que fuero menester para hacer emplastro; después se le añade una porción do aceite rosado ó de manzanilla eto. Sus virtudes.— Este" emplastro es contra*

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todos los empachos* así do criaturas como de personas grandes, estendido en un lienzo blanco; y puesto en el estómago y en las espaldas, cu la correspondencia del mismo estómago, se pone siempre templado; y enfriándose, poner otro nuevo, porque actualícenle caliente suele provocar á cursos; y es mas eficaz en los empachos, añadiéndole tío tequezquite en polvo, él peso de (res ó cuatro reales: así mismo sirve para las opilaciones del estómago, hígado y vaso; y si en lugar de agua se hiciere, cí cocimiento «obre leche., es mucho mas eficaz, así en las inflamaciones del^ienír.e corno en los tan hardillos; y si fuere muy ardiente la calen-- íura, que ¡laman ccu oüztle en las tripas ó hubiere inflamación en c! vientre, se le nñaden dos ó tres onzas del zumo de r@sa, y sirve para cualquier: pai te del cuerpo dololida y para cualquiera hinchazón, y es muy eficaz en los dolores de costado y pulmonías, puesto en el pecho: sirve para los desvarios, puesto en e! vientre, y e;i las plantas de los piés; y finalmente, en ninguna enfermedad por caliente ó fría que sea, dejará jamas de ser útil, salvo, que no sirve on los cursos, vómitos y misereres etc.

Emplastro de dinpahna alta.— Tomo dos peños de los ra mi los frescos de las palmas* cocerlos en una libra de enjundia de marrano, ó á falla, ule la -manteca de vara, 3 con una libra y media del aceite de comer, todo junto cu un caso, hasta cp.ie se consuma la humedad de los canutos do la palma; luego osprimirlo por un paño, y en lió colado eche dos libras (algunos para espesarlo mas breve echan lies libras) de la greta d< los mineros ó de la' almártaga que es Id mismo, sutilmente molida y cernida por sa yasaya sencilla; y al mismo tiempo se I añaden dos onzas déla alcaparrosa, ante; Algo quemada sobre uu tiesto ü olla nueva,

también sutilmente remolida y cernida: aif junto se vuelve. á cocer sobre fuego manso, meneándolo sin cesar con una rama alisada de la palma fresca, en lugar do la espátula, hasta tanto que tenga el punto necesario, lo cual se conocerá sacando unas golas con la rama ó espátula, del emplastro sobro el fondo de-, ur. almirez ú otro metal frío; y cuando estas golas enfriándose se cuajan ó so despegan, entonces so apartará del fuego; y para mayor punto de dicho emplastro, en particular por tierra calienta so añaÜU ráu cuatro, ó seis onzas de cera, y con, otro hervorcillo quo dé dicho emplastro, para que se reparta bien du ba cera, se apartará de! fuego, sin cesar de menearlo muy bien, hasta que todo se enfrie, para, que el polvo por sí pesado, no asiente solo en el fondo; y Antes que totalmente endurezca, se formarán do dicho emplastro unos boliilos •! argolles, que lla.iian magdaleones, humedeciendo para esto las manos, y la tabla cen agua, y envueltos en- papel, guardados para el uso.

Diápalma baja ,— La dinpahna baja se hace de la misma manera, solo que no se cuece tanto tiempo, como queda dicho do la diápalma alia de punto, ni so le añade naia de cera.

Su:; virtudes.— El uso del emplastro da diápalma alta es muy general paralas úlceras y enfermedades de las articulaciones, Jara los encordios, quemaduras, sabañones y fracturas de los huesos ó para las contusiones, y contra los dolores de las fluxiones, como es la gola miélica.

Y de ello también se forman espadrapos para las fuentes, aunque ruándose hace didio emplastro puraque sirva para los espadrapos, no se lo añade la dicha alcaparrosa.

Tome una libra do aceile rosado ó de olí-

I ■ vas, caliéntelo al fuego, y añádale cuatrojplaslro de dinpalma alta, y cuatro onzas do

onzas de jabón rallado; y si es de castilla el la cera*, y con tres mizas de!, sebo, todo ji<njabon es mejor; y así quo esté derrelicto, 'lo se derrito suavemente; y si hubiere una añádalo cuatro onzr.s de aibayalde, y otras-; onza dé! polvo déla rqiz de litios, sul¡ícuatro de azarcón: cocerlo iodo á fuego muy ,'menlc cernido, se podrá añadir, cuando; ya manso, moviéndolo conlinuamcnlo con cs-jlo demás estuviera bieo líericliiio; y ante» pálula de palo, hasta que su haga emplas-jde enfriarse dicho. eisplaisit'Q 0 habiondoí-o tro de color encarnado ó blanco.; v así que. enfriado, se vuel ve á calentar sime nenie esté tibio, añadirle una onza del alcanfor siempre meneándole para quo no seríeme disuclta en aguardiente o en el mismo acoi- jen el fondo. Tómense prevenidas varias lite de olivas, que desunes se puedo añadir ras do lienzo, del anchor do un gerue ó de aguardiente, altiempo quo so derrita parajunj -palma de una mano, las cuales -de una "usarlo: si ]o usaren para ilagas ó heridas, se'«ó una se melera n en dicho emplastro, ni le puedo añadir ;m p?ce de alumbre que- ¡muy caliente qñe escurra', ni tan ítíu quo

mado.

¡no se pegue médíaftaróéY.té por lodos lados

Sirve para gota, para cuantas quebrado- de fas liras de lienzo, las cuales bien empa - ras hay; asi do huesos como délas ingles, padas, se subirán pr.- un cebo, cngmi.d i p3ra vizmas en las mügefles, para tumores,;! uri'á es ¡fui 0 a ron una mainó, y ia Hlrá esquí - para huesos dislocados y para todo género ría con la bírá mano, fifcüal tira pasara por

de fractura: preserva de cáncer por el azareen y albayr.lde: es muy templado y.ü&ftt deadeniro afuera: csliéudese con los dedos en lienzo.

ím^Va&tYO oxu-octo cvivuTao.

Emplastro oxicrocco.—Yoma media libra de cera prieta., otra medía libra tío pez rubia; y media onza de trementina ó del aceite de belo: lodo junto se derrite sobre fuego •manso, y se cuela por un paño así cálieñiej y estando aun tibio se le añade, é i'of-br'p'óra mUyiien una onza del azafian sutilmente molido y cernido, y ánies de enfriarse lotalmenle, se forman bollitos ó magdrtleones, untando las manos y Ja labia, para que no se pegue contra eila3, con un poco de manteca.

Sus virtudes.— Sirve esto emplastro ox!- eroceo para resolver y madurar, y para confortar nervios, y para deshacer las secas.

T^aW^os cuycvy Vas \.vw\Uts. Espadrapo ordinario.-- Los espadrapos

dos páÜÍOs derechas y redondos, ios cuáles oirá persona quo ayudare léndí'q ni muy juhlás ni mey apartadas, con igual-Jad, para que no quede mar. grli'ésb por una parla o látí'o qMe el o!ro; y de esta manera se continúala con las liras del lienzo, hasta consumirse todo el emplastro del espadrapo. Las tiras después de bien enfriadas y 'secas, se bruñirán sobre una tabla lisa y mojada con agua fría ó libia. EMalriietífS, se < oriai á» en jjedacilos proporcionados para curar con ellos las fuentes.

Espadrapo bueno.— Df rrclir media libra de cera y tres onzas del s<:bu y bien derrelido, colarlo por un paño; en lo colado echo del emplastro de. diapalma alia, sin la alea par ros a, una libra y sobre fuego manso derretirlo junio, siempre meneándolo: estando bien dei retido, al quererlo aportar del fuego, poco ánlesse le añadirán dos onzas del aceite de hs almendras dulces y tres onzas del minio ó del azarcón bien cernido, y una onza del polvo muy sutil de la raíz do

ordinarios sa hacen de una libra del cm- W todo junio (sin que hierta mase! ota-

plaslro) bien incorporado, apartarlo del fuego, y últimamente añadirle del bálsamo negro media onza, y pasar las tiras del lienzo, como arriba queda dicho.

Los pobres forman también espadrapos, pasando unas liras de lienzo ó de papel, solo por cera derretida; y en lugar de los espadrapos, usan de varias hojas ó planchas, como se verá en el capitulo 52 del libro II.

HUYt vosaao temo sa \uma.

Julepe rasado.— VA julepe rosado se hace clarificando y despumando una libra de azúcar en dos ó tres libras, ó cuartillos de agua ordinaria, al mismo modo como que da dicho del almíbar ó julepe ordinario, solo que se sube do mas punto de lo que suele ser la miel espesa, ó como cuando hacen el punto para los páramelos sin quemar el azúcar; y estando en este punto, se le añado media libra de agua rosada destilada y bien olorosa, y con uno ú otro hervor se reduce el cocimiento á punto de almíbar ordinario.

rirtudes.—Es el julepe rosado un medicamento cordial para atemperar las bebidas en los grandes calores del cuerpo, y restaura los espíritus vitales.

Julepe freses ordinario.— Van julepe fres co ordinario, que so bebe en tiempo de mucho calor, se loma del agua de borrajas y de la endivia, como medio cuartillo de cada una, y se revuelve con dos 6 tres onzas del julepe rosado. En lugar de las aguas destiladas, se podrá tomar de la agua de ce bada cocida,

^wa Ti^xwtam *vj cot^oúaTst tu Vas

t(\UuVuT(XV.

Julepe cordial en ¡as calenturas.— Tome agua do borrajas ó de endivia, ó á falla de

ellas, de la agua cocida de cebada, como un cuartillo, mezclar ó revolver en ella una 6 dos ó tres onzas del jarabe de granadas agridulces, ó del jarabe del zumo de la cidra ó del limón; y si hubiere del polvo dediamargariton frígido, se mezclara en peso de medio tomin ó algo mas, primero con solo los dichos jarabes, para que mas fácilmente después se sujete y no nade encima el agua, la cual después ee le juntará para beber de ella buena porción, des ó tres horas antes de comer, ó mejor á la tarde, corno cuatro horas ó cinco después de haber comido, no impidiéndolo la accesión 0 fuerza nueva de las calenturas.

Oíros julepes en falta de jarabes.— Otro modo, de hacer julepes para refrescarse en las calenturas. Tome agua de cebada cocida, cuanla quisiere, y añádale del zumo de la cidra, ó del limón, ó de las granadas agridulces, ó en falta de todos estos zumos » un tanto de buen vinagre, cuanto bastare á que se perciba su agrele, gustoso en dicha agua; después añadirle una porción de azúcar, como para un cuartillo de agua dos ó tres onzas de azúcar ñna, que dé un hervor en unva vasija de barro, para despumarlo soamente, y luego enfriada bebería á su hora. Cuando hubiere almíbar ó julepe ordinario hecho, se le añadirá de ello en luga/ del azúcar, en la misma cantidad del dicho azúcar, entónces no necesitará de despumarse ni de hervir; y de esta manera queda mas grato y gustoso lo agrio de dichos zumos. Otros julepes frescos al mismo tenor, se verán en el capítulo 40 del libro I de la destemplanza del hígado.

Aunque el modo de hacer la mantequilla* de vaca es muy sabido, sin embargo, como he visto hacerla en muchas partes de queso, ó de requesón, ó de la cuajada, y por cuanto muchas veces se cita la mantequilla pa-

Sil

ra el uso entre los medicamentos, se pone e! raodo mas fácil como legítimamente so hace la mantequilla de vaca.

Modo de hacer mantequilla de vaca.—Ovdéñanse las vacas por la tarde, y se pone la leche al sereno en ollas ó en lo que«hubiere, j por- la mañana se coge cou una cuchara la flor ó I* nata, que se halla encima de la leche, y se echa sobre un calabazo largo, ántes bien curad», para que n© amargue; y se menea re«io como media hora ó mas, entre las dos manos con el dicho calabazo, hasta que se vayan batiendo pelotillas, y juntando estas que es la mantequilla, entonces sarai la para el uso en bollos.

También habiendo poca leche de una larde, ge puede juntar la lecho de dos ó Ires dias, y entonces se levanta mas bien la mantequilla en la nata ó en la flor de la leche; y se procede en lo demás con el modo susodicho.

Jocoqui ó leche de la mantequilla y sus virtudes.—Vi leche que queda sacada la mantequilla, se llama en mexicano jocoqui, la cual se aprovecha y se usa pava nutrir y para refrescarse, .como se dice en los cursos colicuativos ó en el demasiado flujo de la orina, llamado diabetes, del libro 1 capitulo 59 y en la purgación.

ViVtk fosado, cbxao Wtc.

Miel rosada.— Tome una libra de las flores do rosa fresca sin cortarlas, ó infundirlas en vinco cuartillos de agua hirviendo, en olla vidriada ú otra olla buena, y dejarlas estar tapadas por veinticuatro horas ó' mas; después exprimirlas recio por un paño, y cu el licor colado y ántes bien calentado, volver á infundir otra libra de rosa fresca en ello, y dejarlas lapadas por otras veinticuatro horas, y así repetir la tercera vez con nuevas rosas: después reducir el licor últimamente bien esprinúdo, con dos libras de azúcar y dos libras de miel do abejas, á

punto de jarabe ó algo mas espeso, y guardarlo en vidrio ó vasija vidriada para el uso Mejor zumo, awnque mas costoso, es lomas cantidad de rosa, ponerla á calentar en cazuela de hierro, y asi caliente espúmir en la prensa la rosa, hasta que alargue el zumo y después ir incorporándolo en la miel y azúcar.

Sus virtudes.— La miel rosada corrobora el estómago, ayuda á la concoccion, resiste A la putrefacción, cuece, prepara los humores crudos, es buena para las llagas de la boca, y encías, y suaviza las inflamaciones de las fauces ó de ta garganta.

Miel rosada para el uso de la cirugía. — Adviértese que la miel rosada pata el uso exterior de la cirugía, se compono con dicha infusión ó licor de rosa, y-con cuatro libras de sola la miel virgen sin añadir azúcar; y donde hubiere poca rosa, bastarán dos buenas infusiones de rosa al modo dicho.

M.oio <k d ^Vo-ttvo, d twaV \wca ■jiaños

uwyiwvdo mol caVoAo tu Vos &os> ViVcos.

Plomo cómo se quema,— Home una libra de plomo ó la cantidad que quisiere: derretirlo al modo ordinario, y vayale echando poco á poco sal molida, y menéelo siempre con. un hierro ó espátula, hasta que todo el plomo se haga un polvo: después lavar eslo polvo en varias aguas, hasta que no quede sabor ninguno de la sal, y secar tal polvo para el uso, el cual es de color ceniciento, y guardarlo bien molido y cernido.

Modo de quemar la piedra alumbre. — La piedra alumbre se quema sencillamente en un tiesto de olla nueva, hasta que no salga vapor ninguno do ello. Sirvo en muchas ocasiones en la cura de las heridas y Hagas, como se verá en los libros antecedentes. También sirve para borrarlas letras déla tinta sin lastimar el papel ó el pergamino, haciendo con zumo de limón y polvo do alumbre quemado una masa, la cual ya se-

ra, so refriega con ella la letra, mojando ántes la dicha masa algo con saliva: paro esto fia no ha de estar muy rruemado.

Cximiél siinple.-^Ióiúé dos, libras de la miel do abejas y dos libras de azúcar, y una libra ó cuartillo do vinagro, y hervir y despumarlo judo en una vasija de barro, bastí; que lengi eí punto de la miel ordinaria. Con otro modo mas artificioso sobare, y es i\\ modo como e1. jarabe de cidra. Cuando se quisiere hacer en menos cantidad, tomar la cuarta parle ó la que se quisiere de los ingredientes propuestos.

Susvii tit(!'.'s.-Ei[c oximiel digiero y ablanda, y es singular en la fiema gruesa y viscosa que e>la en lodo el cuerpo, disolviendo y rollándola. También adelgaza el humor que está en el estómago; por lo cual sirve para preparar la fiema antes de las purgas, y es bueno en calenturas largas.

* . 1 i

Vinagre rosado ó de otras flores ó fru- i fas.— Tome de la flor do la rosa fresca, aun i no t'. talmente abiertos sus bolones, y córleles las tiñuelas ó poquilosamariilos que Ce- : nen, y odie de dichas rosas como cuatro < onzas en dos ó tros cuartillos do vinagro jj bueno y fuerte, y dejarlo estar en un vidrio I 6 vasija vidriada, por algunos (lias al sol, j • . después colarlo para' el uso, aunque no ño- i cesila de rolarse, porque las rosas van por < f i con el Campo al fondo. I

No hay mas dificultad en componer el vinagre de oirás frutas ó.flores, como son las I borraja?, las guindas y semejantes, sino ¡ c< bailasen infusión cen buen vinagre y bien I fucile. ♦ i

Sus mrtu^es'i—^A vinagro rosado es el que prevalece mucho al vinagro ordinario, así i para defensivo?, unturas y otros medica- \ montos, en donde se receta el común vina- i

o gro. Así son do mas provecho los otros g<3- a ñeros de vinagre, 'seguu el ingrediente que

llevan.

Ungüento amarillo ó ba sil icón. —lome de aceite añejo, cera amarilla, pez griega y re- » fina, de cada cosa parles iguales: todo junio > se derrito á fuego manso, y colado se guar- . da. En falta de la pez griega se podrá lo- . mar ogite; y a falla del aceite se tomara subo de macho. Sirve para digerir y madurar, así llagas ¡ con™ apostemas, y ablanda y rompe los di- ! viesos, y ayuda á digerir llagas frescas.

VLuijtuwAo Mttuco.

Ungüento blanco ó de alba/jalde.— -Tomo polvo de albayalde, el cual con solo refregar los pedazos de él contra Ja lela de las cerdas del cedazo (que llaman cedazo prieto) se cierne, y de esta manera pasa fácilmente: de. este polvo tome desonzas, y del aceito rosado ó á la 1 í a de el, del aceite de olivo, lavado en varias aguas, ocho onzas, y de la cera blanca desonzas: derrítase primero La cera en el aceite sobre "fuego manso, y luego se le añade dicho polvo del albayalde; y bien incorporado con un suave hervor se apartara del fuego, porque hirviendo mucho, se pusiera el ungüento de color pardo, y no ha de quedar sino blanco; y menearlo hasta que totalmente so enfrie, porque no se pegue el albayáltlé a! fondo. Algunos al apartarlo del fuege, lo añaden á dicho un-' gliento la clara de cuatro huevos, ánles bien batida-, revolviéndola mucho tiempo.

Sus virtudes.— Este ungüento blanco es bueno para las quemaduras, para la erisipela, para sarna originada de calor," y para los granos del humor acre, y para la escoriación.

Ungüento de la almártaga ó greta.— De Ja miSma manera so baco el ungüento do ta grnla de los mineros, ó almártaga, del minio ó azarcón, del bolo armónico ó del bolo

común. (Del minio ó del azarcón. Del bolo armenko ó del coman ) Tomando la misma cantidad, asi de sus polvos sutilmente cernidos, como la misma cantidad del aceite y de la cera dicha para el ungüento del alba) alde ó ungüento blanco.

No se pone aquí la composición de este ungüento, porque no será fácil .hallar los materiales de que se compone en parages lan remolos. No obstante será bien que se pan sus muchas virtudes, para que los que pudieren no estén sin él.

Sus virtudes.— .Sirve para lodo género de escamas y apostemas: para los huesos quebrados en forma de vizmas: es contra toda ponzoña y contra todas picaduras de fieras venenosas: cónica todas las mordeduras, así de perros rabiosos como de genio: es contra loda puntura de nervios: cura las fístulas y quita los callos: junio con olro bálsamo es remedio contra todas heridas: es contra las llagas de cáncer, malignas, antiguas y muy corruptas: para las fracturas con llagas ó sin ellas: para las uñas que se quieren caer: afirma los dientes movidos por heridas: sirve para sacarlas espinas, bastillas ó cualquier cosa hincada y clavada en el cuerpo. Finalmente, lo que olro ungüento no codsígue, lo consigue el ungüento ísis.

Ungüento egipciaco.— -Tome miel de las abejas seis onzas, y do buen vinagro tres onzas, cocer y despumarlo junto, con un copto hervor sobre fuego manso: luego se le añadirá del cardenillo, y déla piedra alumbre, de cada uno en peso de dos tomines, aparte sutilmente molido y cernido, y se proseguirá en dejarlo hervir junto suavemente, hasta que se ponga dicho ungüento de colorado obscuro, y quedo en punto de 'a miel, algo mas espeso.

Sus virtudes;— Es muy bueno esle ungüento egipciaco para secar las sienes ó materias delgadas, y lo impuro de las llagas, aunque gálicas: también sirve para consumir la carne en las úlceras malignas y hondas con corrupción.

Ungüento refrigerante.— Tome del aceite rosado seis onzas; ó á su falla, del aceite de comer, ó de la manteca lavada en varias aguas, asi el aceite do comer como la manteca. Cuando se tomare en lugar del aceiterosado, el cual no se lava, añadir á dicho aceite ó manteca, una onza de cera blanca ó dos siendo para tierra caliente, y derretirlo suavemente, sin que hierva sobre el rescoldo; ydespues.de derretido se guardará; délo cual se sacará la porción necesaria para una ó dos unturas, y se 'lavará con una poca de agua rosada ó agua de la cebada ti 'ordinaria, (rayéndolo á una mano mucho tiempo, para untar con ello con unas plumas-Ios pulmones que llaman: ó- las espaldas y los tiflones. Cuando se quisiere hacer mas eficaz osle ungüento, se lavará con un poco de vinagre aguado.

Sus virtudes.— lisie ungüento es bueno para cuando fuere menester refrescar y humedecer, como en los bélicos; y en tal caso no se lava con vinagre; pero siendo para el dolor de los ríñones, ó de los pulmones ó espaldas, originado de destemplanza caliente, én csia ocasión se podrá usar del dicho ungüento lavado con sola el agua, ó también con el vinagre aguado.

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Ungüento de pobres pata tedas heridas y llagas viejas.— Tome pez rubia ú ordinaria, de la trementina ó del unto sin sal, ó do la manteca y del sebo majado: de estas cuatro cosas se juntan partes ¡guales, y se derriten

CAtALOGo DE LOS MEDICAMELOS.

sobre fuego manso; y derretido aun bien caliente, colarlo. Para tierra caliente se añadirán dos onzas do cera, y de ello usa1" para curar las heridas ó llagas Yiejas, po uniéndolo en forma de parche.

Ungüento rosado.— ^Torne una libra de la enjundia de marrano, lavarla nueve véces •en agua ordinaria; y últimamente bien es currida el agua, se ie mezclan á dicha en jundia como cuatro onzas de rosa fresca) y «e pone al sol por unos siete dias; después se derretirá muy suavemente, para que fundamente se consuma la humedad, sin quemarlo; y así caliente, se esprime por lin paño y se guarda para el uso. Queriendo mas eficaz este ungüento, se lo volveren é 'echar otras rosas frescas, y se volverá á-repetir lo dicho de la misma manera.

Otro género de ungüento rosado se hace en falta de la rosa fresca, solo lavando varias veces la enjundia de marrano, ó la manteca de vaca con agua rosada destilada y bien olorosa.

Sus virtudes.— Es bueno el ungüento rosado para refrescar los pulmones, espaldas y riñones, untándolos con una pluma.

Üugüento ó manteca de azahar, —La manteca del azahar ó délas flores de las naranjas, se hace de la misma manera, como queda referido del ungüento rosado; solo que en lugar de la enjundia ó manteca, se toma en la misma cantidad de la mantequilla de vaca en varias aguas lavada; y en lugar de las rosas, se toman las flores del azahar frescas.

Sus virtudes.— Es buena la manteca del «zahar para confortar el corazón, untándola caliente: también hace sudar la persona uavemente, que se untare con ella las coyunturas de las rodillas, de los tobillos, de

los codos y délas muñecas délas manos, abrigándose después de la tal untura con ropa proporcionada,

JamU ta borróos.

Jafabe de borrajas.— Machacar ó moler en un mortero ú otra vasija, la yerba con sus flores de borrajas frescas, y esprimir de ella todo el zumo, el cual en un cajete capaz, puesto sobre la lumbre, dará un solo ■hervor; después colirio por un filtro ó paño blanco de lana, y de esle zumo colado tome un cuartillo, y Con una libra de azúcar clarificarlo con la clara de un huevo, al modo como queda dicho del almíbar ó julepe Ordinario; y cocerlo, y despumarlo hasta que tenga el punto de jarabe: luego aun caliente, Colarlo por un paño ó lienzo; y enfriado, guardarlo para el Uso.

Sus virtudes.— Esle jarabe de borrajas es cordial y confortativo, y aprovecha á los que padecen del humor melancólico, ó de las obstrucciones del vaso.

Jarabe de verdolagas, llantén, guindas, moras y zarzamoras.— A esle modo se hacen también los jarabes de otras plantas, yerbas ó frutas, como de las verdolagas, de llantén, de las guindas, de las moras, ó de las zarzamopas, cogiendo para ello la dicha cantidad del azúcar, respecto de la del zumo de dichas plantas ó frutas que hubiere.

}am\>t ta culawVdWo ta "poxo.

Jambe de culantrillo de pozo.— Tome seis onzas de la yerba de culantrillo de pozo, sin raices ni tierra, echarle agua ordinaria hirhiendo como seis cuartillos, y dejarlo estar en una olla ó vasija lapada por veinticuatro horas, después cocerlo hasta consumirse la mitad, y colarlo añadiéndole libra y media de azúcan clarificarlo con la clara de huevo, y despumarlo como arriba queda dicho del almíbar ordinario, hasta reducirlo á punto de jarabe, que es algo mas subido que

CATALÓ(ÍO DÉ LO$ MEÓICAltíENTÓá. 3ÍS

el del julepe ordinario, y no lan subido como es el punto de la miel ordinaria.

Sus virtudes.— Esle jarabe del culantrillo de pozo, es bueno para las destilaciones calientes, y para el mal de pecho y del pulmón: clarifica la sangre, abre las obstrucciones líe los vasos* y -aprovech-a en las 'enfermedades délas moderes.

Jarabes de doradilla, yerbctbüena, estaJiate, corteza de cidra-, fie. rosa seca y de hípertcon.—De esta misma manera se hacen los jarabes de la doradilla, de la yerbabuena.ílel estáñate, de la corteza de cidra» de rosa seca, y de otras semejantes plantas: salo la rosa seca, por mas delicada, se cuece hasta consumirse ta tercera parte de la agua.

VaTaAn Ad xurntoAc ta c\Am.

Jarabe del zumo de tidra.— Esprímase por un paño entre las maños el zumo de los gajos de la cidra en vasija de piedra ó de barro, 6 madera, algo majados, con una cuchaba de palo, porque no ha de tocar cosa de metal: después de esprimido, se deja asentar el zumo por una noche: el dia siguiente colarlo olra vez por Un paño blanco de lana ó de lienzo doblado, sin menear el asiento. De este zumo se loma un cuartillo, el cual con una librade azucarase cocerá y se despumará en un cajete de barro, hasta que llegue á tener el punto do jarabe: colarlo así caliento por un lienzo, y guardarlo habiéndose enfriado en un vidrio ó vasija vidriada.

OVco woAo A«, A\c\\o yvmU Ad zu- "rcvo At Va cAAra.

Otro modo mas artificioso.— Tome la dicha cantidad del azúcar, que es una libra, y clarificarla con la clara de un huevo en tres ó cuatro cuartillos de agua, como queda dicho del almíbar ordinario, y despumarlo hasta que tenga el punto tan subido

como suelen hacer los caramelos, atendiendo que no se queme el azúcar: estando en este punto, se le echará dentro como medio cuartillo del dicho zumo de cidra purificado y claro, lo cual con otro hervor, necesario para el punto de jarabe, se despumará y colará; y enfriado, se guardará como queda -dicho arriba.

Algunos para un cuartillo del zumo del agrio de cidra, loman dos libras ó dos y media de azúcar, para templarle ínas su agrio.

Jarabe del zumb de limón. De-granadas agrias. De agraz. De las acederas.— De ésta manera se hacen tambiens otros jarabes de zumos agrios, como es el jarabe del zumo de limen, del zumo de las granadas agrias, del zumo de agraz, del "tumo de las acederas ó sosocoyoli, y semejantes.

Sus virtudes— Estos tales jarabes refrescan y humedecen y atemperan el gran calor de las calenturas, y de todas las entrañas: corrigen los afectos malos de la cólera: resisten á la corrupción de enfermedades malignas: sosiegan la sed y el hervor de la sangre: mueven la orina.

En falta de estos zí/wios.— Cuando no hubiere ocasión de hallar ningún zumo de los dichos, podrá suplir para estos efectos, tomando la mitad, respecto de la cantidad rio dichos zumos, de buen vinagre, como es media libra ó algo menos do buen vinagre, para una libra de azúcar blanca, y se reducirá á punto de jarabe como arriba queda dicho de los zumos [Oxisaccharum) y á estellaman oxisaharum.

JcvcixW Aí, fosa, s\u«, WaiMvn At twtm vu\u-

Jarabe de nueve infusiones.— Tome la misma cantidad de la flor do la rosa fresca é infundirla con la misma cantidad de agua hirviendo, como arriba queda dicho, en donde se pone el modo do componer la miel rosa - da, y proceder con las trei infusiones como allí mismo queda dicho; solo que para este

Jarabe do nuevo infusiones no se añade miel de abejas, sino que üicho licor que quedó de las li es infusiones, solo con li es libras de azúcar se cuece, y se despuma en cajete ó vasija de barro, no de metal, hasta que tenga el punto de jarabe, y guardarlo para el uso.

Pónense solo tres infusiones, aunque se señalan, según su nombre, de nueve i n f ti - sidnes, por cuanto el -agua ó licor, después de tres repetidas infusiones nuevas y bien hechas, no es capaz de atraer en. sí mas virtud de las rosas, según el axioma filosófico, que no reciba el recipiente mas délo

que es capaz de recibir: fuera de que si algo mas recibe el dicho licor, será soln mas dalo amargo de la rosa; la cual amarguia hará que este jarabe sea mas caliento que fresco, siendo el intento ordinario recelar., ó usar de ello contra .humores calientes.

Sus virtudes.— E\ jarabe que llaman do nueve infusiones mueve poco y blandamente el vientre* y su uso mas común es cuando el estómago se halla con notable calor, como en las calenluras,malignas, en la destemplanza del hígado y en las .jaquecas originadas de calor, como también en otras enfermedades originadas de cólera adusta.