Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 7 de 38

CAPITULO XVI ,

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO XVI,

»E LAS BIJAS Y FÍSTULAS DE LOS OJOS.

Santo Tomás de Aquino es abogado para las rijas y fístulas.

Xías rijas lagrimales, que llaman en griego Ríñaselas cuales suceden cuando de alguna enfermedad antecedente ó de cosas acres, ó fuentes aplicadas, ó del flujo de semejantes humores acres ó salados, se ha minorado ó sumido aquella carnecita que se halla en el rincón del ojo, junto á la nariz, al cual rincón llaman el lagrimal; siendo minorada ó

consumida dicha carnecita, acaece que no se pueden detener las lágrimas.

Lagrimar sin querer.— Usando primero de la cura general, como queda dicho en las otras fluxiones de los ojos, como es el capítulo 14 de la inflamación de los ojos, después es bueno el cocimiento siguiente. {Cura general y específica.) Tome rosa seca un puño, nueces de ciprés y de mirto una cuarta de onza, acíbar casi una cuarta de onza, cocerlo en vino austero ó agua acerada como dos cuartillos, hasta quedarse como un cuartillo, y lavar con este cocimiento muchas veces la frente y los ojos de dicha enfermedad.

También es bueno por sí, y mejor después de dicho baño, echar en el rincón lagrimal semejante polvo, sacudiéndolo de un algodón. Tome acíbar bueno y incienso, de cada uno en pesó de un tomín y medio; del bolo armenio ó común, en peso de medio tomín, hacer de lodo un polvo muy sutil para el dicho uso; si hubiere ocasión de botica, se añadirá ó dicho polvo de sarco cola en peso de un tomín.

De las fístulas de los ojos y su causa.— la físlula lagrimal de los ojos, se llama lagrimal, poi que comunmente se halla cerca del ángulo lagrimal de los ojos. Suele originarse de un flemoncillo ftapostemilla, que se cria en dicha parte, la cual descuidada transmina y pasa en fístula, y algunas veces llega á dañarse el hueso inmediato; y para que se preserve de la fístula, se dirá primeramente el modo como se cura dicho flemoncillo.

Cura de flemoncito del ángulo lagrimal.— La cura del flemoncito del ángulo lagrimal de los ojos, es apartar luego al principio el aecurso de la materia con sangrías de los brazos, y con ventosas secas ó sajadas en las espaldas; poner unos defensivos, que al principio de dicho flemón repelen, como mojar unos pañilos en el zumo de llantén 6 do siempreviva ó de la yerba mora, aña-

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diendo ¡i los zumos un poco de bolo armónico, ó común, ó de la sangre de drago, y aplicarlos algo libios a la fí enle.

Pero habiendo ya crecido algo el lumorcito, procurar resolverlo, aplicándole una cataplasma ó omplaslo semejante. Tome hojas de malvas un puño, flor de manzanilla y de trébol, de los dos un puño, cocerlos muy bien y majarlos como una masa, y añadirles polvo bien sutil de la lizana ó alüo- .vas, óá su falta del polvo de la raiz de lis-ios, como en peso de un tomín, y aplicarlo en forma de un parchecito sobre el tumor.

Cuando no quisiere resolverse, sino que tirare á supurarse, aplicar algún madurativo, y abrirlo con lanceta cuanto ántes, para que no dañe la materia al hueso debajo, y curarlo como otra llaga con la brevedad posible, como se dice en el capítulo 3 del flemón del libro II.

Cura de la fístula lagrimal. — Pasando á fistularse, lo cual sucede frecuentemente, procurar ántes que se le crien callos lavarla con agua ó cocimiento de ruda, y miel virgen mezclado, y después del bañito lie nar el hueco con la lanuza, ó con la lana de los carrizos muy delgada, la cual se halla entre los nudos cerca de la raiz; encímase pone un parchecito de diapalma ú otro para las llagas ordinarias; y sobre todo unos pañRos mojados en vino tinto, ó en cocimiento de rosa seca y manzanilla; ó poner en lugar de dicha lanuza del carrizo este ungüento ó mistura, que se hace del polvo de mirra en peso de dos tomines, y como en peso de un tomín de la miel virgen ó miel rosada, y un poco de vino austero ó astringente, incorporado todo junto.

Fístula con callo reciente. — Estando la dicha fístula con callo reciente, se gastará este usando y metiendo en la fístula una mechita de hilas, untando la punta de ella con el ungüento egipciaco, cuya composición se --•ora en el catálogo; ó en su lugar mezclar con la miel virgen una porcioncita de alum-

bre quemado, y meterlo con la mecha al modo dicho. Habiendo polvos dejuanes quellaman, se podrá añadir otro poquito, para que obre con mas eficacia, ó á falta de los polvos de juanes, se podrá añadir otro poquito de polvo muy sutil del cardenillo, y usar de ello al modo dicho.

Fístula añeja con el hueso debajo dañado.—Estando ya dañado el hueso debajo, lo cual se conoce metiendo la tienta, y topando con aspereza, entonces como necesita de cirujano práctico, convendrá, habiendo forma, buscarlo ó á falta de él, curar la llaga paliativamente, que es mantenerla con cosas suaves, como son unas hilas y su diapalma, ú otro parchecito ordinario para liagas, encima lavándola con el agua ó cocimiento de rosa seca ó cebada tostada, y esprimiendoia materia de ella mas veces.

Fístulas con humor gálico. — En los que hubiere algunas señales del humor gálico, les convendrá usar del cocimiento de guayarán ó de la zarza, según se dice en el capitulo 86 del humor gálico, de este libro I.

Modo de sacar lo que cayó en los ojos. — Por cláusula de ios medicamentos de los ojos se pondrá aquí el modo de sacar délos ojos la pagila ó espinita que se cayó ó metió en ellos; lo cual se hace abriendo bien los párpados, y otra persona con la lengua ha de lamer tanto los ojos por todas partes hasta sacarlo. Para sacar arenita ó piedrecita ú otra cosa dura, entóneos se mete por el ángulo lagrimal en los ojos una perla fina ú ojo de cangrejo, mojado en saliva, las cuales por su simpatía, que tienen con los ojos, no molestan nada dentro de los ojos, y ochan lo eslraño detenido, y sale por si espontáneamente después de algún tiempo.

O llenar la boca con agua tibia, y abierto

el ojo, escupir la dicha agua derepente en

los ojos, ó esprimir la leche de muger en el

ojo, que corra por todo. Pero cayendo cal

en los ojos, no conducen estas humedades, porque encendieran mas; entonces solo cor

viene echarle clara de huevo batido, ó de aceite rosado, ó de almendras dulces -