Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 17 de 38

CAPITULO XXXVII

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 4 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO XXXVII.

DEL D0L0K CÓLICO

San Jelredo nievale7ise.es abogado para el dolor cólico.

uJA C

ólica ó el dolor cólico toma el nombro del instinto colon, en donde consiste el mal. Algunas veces varia algo el sitio en el mismo intestino colon, ya en un lado del vientre, ya en el otro; y mudando de esta raa-

LIBRO I CAPITULO XXXVII.

ñera el lugar, es señal de que hay muchas ventosidades; pero cuando es do humores, ya sean de frialdades, ya de cólera calientes, entónces no muda el dolor su sitio, siuo que queda ü\o\(De la pituita y flatos.) Cuando dicho dolor se origina de pituita ó de flatos, sienten los enfermos alivio con cosas calientes y lastiman las frías. {Dehumor colérico.) Y cuando es de humor acre ó bilioso, que es el colérico, entónces es el dolor fuerte, y pungente con mucha sed, bochorno y con alguna calentura y desvelo, y sienten estos tales alivio con cosas frescas, y daño con las calientes: también se alivian, evacuando algo del humor colérico; y cuanto mas está pegado el humor á las tripas, tanto mas resiste á los medicamentos.

Señales de dolor cólico en general.— Generalmente en el dolor cólico, unas veces se vomita y otras no, y comunmente padecen una estitiquez, que ni ventosidad sale; y cuando algo con los medicamentos ó sin ellos se evacúa, lo mas es flatulento ó semejante al estiércol de vaca, lo cual echado en agua, nada encima como pituita, y acaece que ni los medicamentos fuertes hacen efecto de evacuación. También casi siempre, después de comer algo, padecen mayor dolor, porque se comprimen mas las tripas.

Distinción del dolor de piedra, del dolor de la cólica.— Distingüese el dolor cólico del dolor de la piedra, lo cual conviene observar, por ser diferente la cura de cada cual. Primeramente se distingue en que comunmente está vago ó mudando lugar el dolor de la cólica, ó como un cingulo aflige en el medio del vientre; pero el dolor do la piedra es siempre fijo en los ríñones, solo que desdo allí corresponde su dolor derecho á los compañones. También en el dolor cólico se aumenta el dolor después de comer, y el (lela piedra algo se mitiga. Y al evacuar algo por arriba, ó por abajo en aquel tiempo siente algún alivio el .dolor cólico: pero en tal evacuación no se mitiga el dolor de la pie-

dra; y la orina en el dolor de la piedra es clara al principio, y después se asientan unas arenillas; pero en el dolor cólico desde luego es gruesa la orina.

Pronóstico.— El dolor cólico es mas ó menos peligroso, según mayores ó menores accidentes que tuviere; y estando muy fijo el dolor en un lugar sin cesar, y cuando nada se evacúa por abajo, sino continúame!)'.!* vomita con hipo, ó desvarío, es fatal; y por el contrario, cuando los accidentes son benignos, hay buenas esperanzas.

Cura general con su advertencia. — En la cura de la cólica, generalmente hablando, se observa que siendo los accidentes benignos, no se han de usar luego medicamentos muy eficaces, sino medianos; pero habiendo accidentes graves con riesgo de vida, conviene no perder tiempo, y usar para graves accidentes fuertes y eficaces remedio?, i Cura de la cólica originada de la pituita ó [flatos.— Cuando el dolor cólico se origina de pituita gruesa ó con ventosidades juntamente, echar luego ayudas de malvas dos puños, de manzanilla y yerba buena de cada uno un puño, y si hubiere de chuchipatli un poco: cocerlo en dos cuartillos do agua, hasta quedar en algo mas de un cuartillo: deshacer en el cocimiento colado dos onza? de miel ó de melado, y tres onzas de aceite ó de manteca, y de la sal una cucharada. Otra semejante ayuda se repetirá de allí á unas horas, ó hacerla mas fuerte, añadiendo á las susodichas yerbas, media onza de hojas sén ó del acíbar en peso de dos lomi nes, ó coloquintida en peso de un tomín, la cual alarla en un trapito, y cocer todo al modo dicho, (shjudas.) Otra ayuda se hace para este dolor. Tome medio cuartillo de vino de ubas, deshacer eu él como medio huevo de levadura de pan y acíbar molida en peso dedos tomines, y manteca tic v¡$ca tros onzas: échase templada, y que la deten ga buen tiempo.

DEL DOLOR COLIGO.

l'ara mitigar el gran dolor— \ cuando hay mucho dolor, se mezcla con la primera ayuda uu puñito de la semilla de las adormideras majadas, ó habiendo forma de botica, añadir á dicha ayuda del philonio romano en peso de un tomin ó cinco ó seis granos de láudano opiato.

Cura de la cólica originada de las heces endurecidas.— Cuando estuviere originado el dolor por la detención ó del endurecerse las heces, echar ayuda de solo el aceite común, ó de mantequilla bien despumada sin sal, y aplicarla algo caliente; y habiendo juntamente muchos flatos, freirántes en dicho aceite, ó manteca un poco de ruda, ó comino, ó manzanilla; ó añadir un poco de vino, y recibirla templada de calor. Cuando dichas ayudas unas veces repetidas no hicieren obrar, se darán dos onzas ó algo mas, del aceite de almendras dulces recien sacado ó á falta de él, otro tanto de mantequilla fresca en caldo de gallina caliente, beberlo.

Medicamentos específicos para la cólica originada de pituita ó ventosidades, para solo mitigar el dolor.— En intermedio se usarán medicamentos específicos para el dolor cólico originado de flatos ó de frialdades, como tomar polvo del comino, ó polvo de la cáscara de naranja en peso de medio tomin con el cocimiento de la flor de manzanilla ó do la yerba buena; ó beber orines de muchacho, como medio cuartillo ó mas, con una poca de miel virgen, mas caliente que libio, ó tomar siete ó nueve gotas de la hiél de un gallo viejo en m*dia tacita de vino; ó cojer un huevo fresco, sacarle por un agujero toda la clara, y en lugar «lo la clara llenar ol huevo otra vez sobre la yema de aguardiente, y cocerlo algo sobre rescoldo caliente, siempre meneándolo,

También las tripas del lobo, lavadas en vino de ubas, y luego secadas en un cajete nuevo, hasta poderlas moler en polvo, del cual se da en peso de medio ó de un tomin en un poco de vino. Para lavar las tripas por falta de vino, se lavarán en cocimiento de la yerba buena.

Así mismo (aunque es feo) es eficaz esprimir el jugo de las buñigas de caballo, cuando el enfermo es hombre, y de yegua, siendo muger, y darlo á beber calientito: no teniendo jugo, deshacerlas en agua de cebada cocida.

Bebida ordinaria.— El agua para beber de ordinario será cocida con un poco de comino ó de la yerba buena; pero ha de ser en poca cantidad y templada, nunca fría.

Jpósitos para el dolor cólico de pituita ó de ventosidades. —Por de fuera para mitigar los dolores originados de pituita ó ventosidades, no siendo muy crueles, poner una tortilla de huevo calientito, ó salvado tres puños, con un puño de sal, todo junto sobre un comal tostado aplicarlo en una taleguita de lienzo, ó funda de almohadita caliente sobre el dolor, cuanto buenamente pueda sufrirlo. También á esto (pero sin tostarla) se puede añadir la flor de la manzanilla ó trébol seco, con anís ó comino, ántes algo majados.

También el estiércol de vaca con mantequilla revuelto mitiga el dolor, aplicado calientito; ó mojar con hiél de toro, lana sucia, que se coge entre las piernas del carnero, y ponerla caliento al dolor, ó debajo del ombligo; ó calentar el pellejo que deja la vívora en aceite ó manteca, y ponerlo sobre el vientre, ó poner estiércol de palomas, cocido en vino fuerte, calientito sobre el dolor. (Fentosa.j La ventosa es insigne alivio, pegando una ventosa grande con

betoerl©; ó dar diéz ó doce granos en peso'mucha Mama hácia donde mas dolor tuvie

de ti igo de la flor do azufre ó del asufre fi no, bien remolido, en una yema de huevo, y abrigar algo al enfermo.

re; y siendo de flatos ó ventosidades, alivia instantáneamente, y habiendo juntamente pituita ó frialdades, mitiga algo; pero en tal

caso se vuelve á echar la ayuda susodicha <!e malvas, etc. quitada antes la ventosa, la cual cada vez se deja estar solo un ralito, y sobre el lugar do la ventosa quitada, se pondrá un parchecito ó emplasto de la tacamaca, ó á su falta, de la trementina.

Cura de la cólica originada de humor colérico ó acre. — Originándose el dolor cólico de humor acre ó colérico, cuyas señales se pusieron al principio de este capítulo, se techan solo ayudas frescas, como es el caldo de las gallinas con cañafístola, malvas, un tanlitode manzanilla, dos llemas de huevo, y dos onzas de azúcar; de esto se compone la ayuda al modo ordinario, y se repite varias veces; ó poner esta cataplasma ó emplasto sobre el vientre inferior. De harina de cebada tome dos puños, de malva y manzanilla remolida un puño, con una onza de aceite ó manteca, y con cocimiento de malvas cuanto bastare: se reduce sobre unas brasas en forma de emplasto, del cual sobre un lienzo tendido se aplica, no caliente, sino templado sobre el dolor. También se añade á dicho emplasto, para mitigar mas el dolor, de la yerba mora ó del beleño uno ó dos puños. Así mismo se podrán añadir ¡as semillas de adormideras ó del láudano opiato, que por sí endormecen el dolor.

Dolor cólico con inflamación y sus señales.—Cuando hubiere sospecha de alguna inflamación, la cual se infiere, cuando en el Jugar del dolor pulsan las venas, y lo mismo se advierte en la cabeza con un calor que casi se ahoga, con calentura, siendo la tal persona aun robusta y de suyo sanguínea, y cuando juntamente apunta la detención de la orina, se sangrará de la vena de la arca, como de tres á cuatro onzas mas ó ménos; y •fslo será después de haber usado de la susodicha ayuda fresca: y cuando los dolores y congojas prosiguieren, repetir otra sanaría del tobillo, y de allí á un rato repetirla dítíha ayuda.

Mientras se hace lo dicho, también so pue-

den aplicar defensivos húmedos & la región del hígado, como quedan puestos en el capítulo 40 de este libro I de la destemplanza del hígado, y beber de aquellos julepes allí citados.

Mitigado ya el dolor qué se hace. — Después que con el favor de Dios se haya mitigado el dolor, se infunde del ruibarbo medio remolido una cuarta de onza en algo mas de medio cuartillo de agua de endivia ó de rosa, ó á falta de las aguas destiladas, echar encima en la misma cantidad del cocimiento de la endivia ó de la rosa, y puesto en un -lugar templadamente caliente por una noche , se esprime al dia siguiente por un paño, y suavizado con una onza de almíbar ó con un terrón de azúcar, se beberá de una vez en ayunas, repitiendo la misma purguita dos ó tres veces cada tercer dia.

La dieta. — La dieta en esta enfermedad ha de ser parca, porque con esto se consigue también la evacuación, y no se perturba el calor natural con nueva cantidad de comidas; el pan sea con anís y vizcochado; las viandas mas asadas que guisadas; y en los guisos se puede añadir yerba buena ó hinojo, ó peregil, teniendo su origen de flatos ó frialdades.

Agua fría en dolor cólico, siendo de pura cólera.— Adviértase que habiendo gran dolor cólico, originado de cólera, y no de la pituita, ó frialdades, ó de ventosidades en persona aun robusta, que no ha sido enfermiza de enfermedades graves, habiendo juntamente mucha sed; en tal caso solamente aprovecha una buena porción de agua de nieve ó de la masfria que hubiere; y esto ha de ser después de haber obrado con ayudas, abrigándose después de bebida el agua, con alguna ropa, y esperando algún sudor t'i otra evacuación.

Citando de la cólica se origina perlesía ó tullimiento.— Hallándose del dolor cólico originada la perlesía ó tullimiento de la«

DEL DOLOR COLICO.

piernas, ú otra parte, como suele degenerar, entóneos estando antes bien evacuado con las susodichas ayudas, se pone el enfermo tres ó cuatro veces al dia por un poco rato en baño tibio, hecho de cocimiento de malvas, rosa y manzanilla, de cada cosa

ees endurecidas el dolor de la bi jada, por no haber obrado varios di?.s, en este caso no suelen tener mucha calentura, ni tanto dolor como cuando se origina de inflamación, como se dirá mas abajo. Entonces ablandar desde luego las di-

unos puños, para que se abran los poros, y |Chas heces con ayudas de malva, trébol, y se atempérela acrimonia de los humores, el manzanilla, cocidos en solo aceite, ó mancual baño, según las fuerzas del paciente, teca de una libra ó mas; ó hacer una ayuse repite al tercer dia, repitiendo juntamen- da del caldo de los menudos de carnero ó te las ayudas; y no bastando el baño, recur- ternera chica, con mucha manteca, y dos rir á su propio capítulo 6 de este libro I de la onzas de miel con una cucharada de sal, perlesía, usando da las medicinas suaves, después de estas ayudas, se podrán echar CAPITULO XXXVIII otras mas eficaces, como quedan dichas en

el capítulo antecedente de la Cólica. del dolor de la HUADA, ó del miserebe. j En tanto que se echan dichas ayudas, dar

, , , , , , , de beber aceite de almendras dulces recien

Santa Batilde es aboqada para el dolor de , ..,,,»

, .. , ; . sacado, ó á falta de el mantequilla fresca

aijada, o miserere. , '

con caldo de gallina.

^mWAO^ \ CKBSK. ' Poner encima del vientre este emplasto.

ó cataplasma: cocer en agua y manteca. ÜÜl dolor do la hijada ó miserere, que en la-¡ malvas, rosa, trébol, y manzanilla con pullin se llama Bolvulus, ó Illiaca passio, es un pa de cañafístola, si la hubiere, y aplicarlo movimiento contrario del natural de los in- entre dos paños calientito; ó echando las testinos. Se origina ya de las beces endu- 'ayudas, aplicar sobre todo el vientre barecidas, ya de muchos y gruesos flatos, ó jo buñiga de vaca reciente, dos ó tres veventosidades, ya de inflamaciones, ó de o- ees al dia; ó llenar una taleguita con butros tumores de los intestinos, ya cuando ñiga fresca de vaca, ó de marrano, y alas tripas se revuelven, atándose en forma plicarla caliente sobre el vientre, y untar de nudo. jel ombligo con algalia, si hubiere, ántes de

Señales, y Ja diferencia déla cólica.— poner la taleguita; ó tome estiércol de paloTiene esta enfermedad varias señales, como ma, y de las cochinillas, que se hallan en las tiene la cólica, dichas en el capítulo an- humedades, partes iguales, ó algo mas del Lecedénte; pero se diferencia de la cólica el dicho estiércol, y beber de ello lo que pesa dolordelahijadaporun tumor duro, que en medio tomin, con un poco de vino, ántes (jsle sobresale cerca del ombligo: (Señales del bien remolida, ó incorporado. dolor de la hijada, ó del miserere) al prin-, Mingándose los vómitos.— Cesando, ó micipio no se evacúa nada por curso, después ligándose los vómitos, cocer un redaño de sobrevienen vómitos fuertes de cólera, y de carnero, no capado, en bastante agua, que lleraa y luego del mismo quilo en forma de lodo el redaño so deshaga, y queden como atole, y finalmente vomitan las mismas he- tres cuartillos, de lo cual se da a beber coces hediondas; y llegando el sudor frío, y rao un cuartillo, y que procuro sosegar encopioso con desmayos, es fatal. cima, ó dormir; y al otro dia dar otro cuar-

' \e~nalei, y cura, cuando se origina de /«Millo, repitiéndolo dos ó tres veces, que snc- ¡\rrc:< r/„,™.-C.uando se origina de las he- leeer de mucho fruto.

Conviene también preservar delarecai-j Después, adelantada la enfermedad, toda, que suele, ser fácil, cuando se vuelven me los semejantes ingredientes del dicho á endurecer las heces, usando do lo que so emplasto (sin el agua envinagrada) añapone en el capítulo siguiente déla esliti- diéirdoles harina de cebada, y cocerlo un quézdel vientre. ! poco no mas, ó solo calentarlo con sola la

Cura y sus señales, cuando proviene de mantequilla fresca sin sal (cuanto bastare) inflamación.— Cuando el dolor de la Lijada, para reducir los ingredientes en forma, 6 ó el miserere, se origina do inflamación, punto do emplasto, y ponerlo tibio sobre el entonces es agudísimo el dolor, que se co- vientre. También conduce el baño de anece por la calentura grande, y por la gua dulce, y tibio de medio cuerpo, brevedad con que luego se vomitan cólera! Después de haberse sangrado, para mitiy heces, con otras señales dichas de la in- gar el dolor se da á beber dos onzas de flamacion de la cólica en el capítulo ante- aceite de almendras dulces no rancio; y á cedente. falta de él, se dará otro tanto de la mante-

Esta enfermedad es la rras peligrosa, y iquilla fresca en una escudilla de caldo de en esta solamente de inflamación conviene la gallina.

sangrar varias veces de los brazos, y pier-j nieta.— En la dieta de esta enfermedad ñas, según las fuerzas del paciente: poner se observa lo mismo que en el dolor cólico también ventosas sajadas en las ingles, pero La bebida ordinaria será el agua de cebada «in ahondar las sajas.

Echar de este luego ayudas frescas de malvas, y cañafístola, rosa, y un poco de manzanilla, un terrón de azúcar, y una yema de huevo, sin otra cosa: cocer las yerbas como en dos cuartillos de agua á que quede en un cuartillo, en el cual cocimiento se despumará el azúcar, y últimamen-

cocida, y la comida poca y líquida .

Fuera de los medicamentos mencionados en este capítulo, conducen también los dichos en el capítulo autecedente de la cólica; solo atendiendo el origen de la enfermedad, como cuando fuere de pituita, ó de ventoisdades, usar de los medicamen-

tos que están puestos en la cólica originada te se le añadirá la yema de huevo, sinaue1. u- a i •. a j « »

J ' 4 itambien de la pituita, ó de flatos; y asi en

cuaje; o echar ayuda de sola aeuaen-'i . • . •

• „ K , ¡las otras circunstancias y origen.

Ultimos medicamentos en el dolor de la hijada,— Cuando Analmente, no alcanzaren dichos medicamentos, como por últi-

vinagrada á que solamente un poco sobresalga el vinagre como para defensivo, y repetirla los primeros dias, pues sirve á la inflamación de defensivo. (Para

mitiga) el mo reme(]i0 se ¿an unas jjaias de piomo £

dolor.) Cuando se quiere mitierar el dolor K . .„ ,

l . , , ,4 , fe Ll uo,or,| tragar, juntamente con aceite de almendras

cenarle ayuda do leche recién nrdpñnrt.i 1 , .

y a u «xuo iBuen oruenaaa, dulces, ó con aceite común, ó con mantecón azúcar, y dos yemas de huevo batidas. ' . A „ í1a nha A . „ n ,

, , , . . ca, o se da una ó dos onzas de azogue vi-

Lmplasto para el principio de la enferme-1 vn /nooori„ A „B . . , . , rinri e,w/„ /„ • n • . .. vo pasado, ó espnmido ánles por una ga-

aad, siendo de inflamación. — An icar al 1 \ , °

• • • , , / , 'M»"^i d' muza en un huevo pasado ñor anua- v no

principio de la enfermedad sobre el vienlre u^.'a . fe ' y

„e, • a ... bastando, se repite otra vez a misma canti-

esle genero de emp asto: tomo malvas, ro- t> a - . dwmi

o, „ , .„ ' dad. Pero se advierte, que sob se dan di-

«a, y un poco do rnanzan a, como tres ruoc hau0 , ,

„.,« . ,. , . chas balas, ó dicho azogue, ñut iendo na-

puños juntos molidos, y la pulpa de caña- 1 rarse el enfermo en pió, y qíe S aíde fistola, sacada de tres cañutos do la caña- .(lomando dicho medicamento) por el apolistola, cociendo lodo enagua algo envi- !i(-Mll°. 6 por sí, ó ayudado do oirás personagrada. Este tal emplasto solo sirve al nas' Para W»o caiga derecho dicho medicaprincipio do la enfermedad. mentó.

DEL DOLOR DE LA HIJA TA.

Originándose dicho dolor de la quebradu-\rcmeáio: la otra estraordinaria se alivia ra de las tripas.— Cuando proviene dicho' con calillas, ó ayudas frescas, y emolientes, dolor déla hijada por haberse salido las las cuales so hallarán en el Catálogo de los tripas ó los compañones, usar de las ayudas! Medicamentos; pero por no hacer la natude malvas, y aceite solamente, ó manteca; ¡ raleza á estos medicamentos, es bueno ha-

y fomentando el lugar de las tripas salidas con el cocimiento de la misma ayuda tibio por buen rato, colocar baja la cabeza, y alto el cuerpo del paciente, y con blanda mano procurar volver las tripas á su lugar.

Inflamándose las tripas de la quebradura, fomentarlas con agua fría; pero siendo de los flatos, entonces se fomenta con aguardiente.

CAPITULO XXXIX

S>B LA ESTITIQUEZ, Ó ESTREÑIDO EL VIENTRE.

San Falentin Mártir es abogado contra la estitiquéz.

La estitiquez, ó vientre astringido, no la total, como en la cólica, ó en el miserere se ha dicho, si no la que tarda mas de lo ordinario, y por esto mismo se endurecen las heces, y de allí se suele molestar mucho la cabeza por los vapores que suben del estómago, y también otras veces se ocasionan catarros, y otras indisposiciones.

Causa. — Origínase comunmente cuando hay destemplanza del hígado, ú obstruc ciones del vaso, ó de otras enfermedades, las cuales primeramente se han de curar, según sus propios capítulos, como también variando las viandas, ó el agua ordinaria,

cer también otras diligencias, como comer una hora áutes de la mesa una manzana cocida con azúcar; ó á dicha hora comer de la mantequilla fresca del tamaño de una nuez grande sobre una rebauadita de pan, y luego beber encima unos tragos de agua envinada; ó mandar cocer en el caldo de la olla un poco de bledo fresco, ú hojas de borrajas frescas, ó unos tallos de malva fresca, ó de las ortigas tiernas, y beber semejante caldo una hora áutes de comer; ó hacer de unas de las dichas yerbas frescas, pero cocidas con aceite, y vinagre; ó en lugar de aceite tome mantequilla fresca, de lo que hubiere, un guiso, ó una ensalada para antes de cenar, como media hora.

También ablanda el vientre bebiendo ántes de acostarse unos tragos de agua caliente con un terrón de azúcar deshecho en ella; ó tomar media cucharadita de la semilla de mostaza en caldo, ú otra cosa en ayunas, ó ántes de dormir; ó tomar por fruta ó dulce al fin de comer, de los duraznos cocidos con su azúcar. Así mismo ha ayudado á varios solamente con procurar tener régimen ordinario todos los dias á una hora fija, sin mudarla en otra; y aunque en los primeros dias no se halle el efecto deseado, se logrará porGando, como dicen, con ello. También ablanda el baño de agua dulce, en que hirvieron malvas, bledo, trélas cuales pudieren dar ocasión de la estiti- bol, con un poco do manzanilla, usado ánquez: en particular la ocasionan comiendo tes de comer ó cenar. Ablanda también, al principio de la mesa cosas que por si as-1 y bace obrar untando el ombligo con raantringen. También la suele causar lavida'teca, y un poco de lequesquite mezclado muy quieta, ó floja, así mismo el muchol^0 caliente; pero no conviene usar mudorrair ¡chas veces de ello, sin quede cuando en

, ■ . j i ruando se reciba alguna avuda.

Remedios pata buen régimen del cuerpo.— cuaiiuu w *

La estitiquéz habitual, que no es de perjui-

ció alguno, sino connatural, no necesita de