Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Unidad 5 de 276
Unidad 5 · OBRO I CAPITULO I.
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OBRO I CAPITULO I.
para las enfermedades frias de la cabeza, se pueden añadir unas de estas yerbas capi tales siguientes, aunque sea en poca cantidad, como son la betónica, el mastranzo, el
a con bastante clara de huevo en forma de emplasto, y poner dos semejantes en las sienes y uno en la nuca: ó poner unas hojas de nogal debajo del sombrero, ó aplicará las
romero, salvia, cantueso, lomillo, alucema, plantas de lospiés raiz de rábano machaca orégano, poleo, hojas de laurel, manzani- da, con sal y vinagre, en forma de emplasto
Ha, cascara de cidra: una ú otra de estas yerbas ó flores también podrán servir para baños de los estremos, como son los brazos ó las piernas desde las rodillas abajo.
Friegas, ventosas y caustico.— También fuera de los dichos baños, ayudan unas friegas de las espaldas, desde la nuca hasta la cintura ó de todo el cuerpo abajo, ó poner ventosas secas ó sajadas en las espaldas; y si no bastare, poner suavemente un cáustico de fuego en la nuca del cerebro en donde se suelen abrir sedales, ó en lugar del cáustico de fuego poner dos vesicatorios que son dos parchecitos del tamaño de media nuez, y su composición y modo de aplicar se hallará en el catálogo de los Medicamentos.
Advertencia de los cáusticos ó ventosas.— Pero se observa que ántes que se hagan friegas ó se use de las ventosas ó cáusticos, se haya limpiado el cuerpo con purga ó alguna ayuda.
Baños,— Para bañar los estremos, como arriba queda dicho, de piernas ó brazos, cocer hojas de malvas, del sauce, de las parras y unos cogollos ó guías del carrizo y una ú otra de las yerbas capitales arriba mencionadas, de cada cosa partes iguales, y bañar las piernas ó los brazos bien caliente, en particular en el invierno, y guardarse por algún tiempo del aire.
Preservativo—Asi para preservar como para mitigar el dolor de la cabeza, beber tres ó cuatro onzas ó como medio puño del cocimiento de la verbena, y como media cucharadita de vinagre, que se añade á dicho | cocimiento.
Apósitos.— Poner unos parchecitos sobre una badanita del tamaño de un tostón con 'sla masa.- lomo pimienta molida v amasar-
Dolor antiguo de la cabeza.— Vara, el dolor antiguo véanse al fin de este capítulo sus
Cura del dolor de la cabeza originado de sangre ó de cólera.— Cuando el dolor déla cabeza proviene de sangre ó de cólera según las señales dichas, enlónces prevenir una ayuda mediana para relevar ó llamar, como se verá en el catálogo de los Medicamentos, con el título de Ayudas frescas y emolientes ó hacer esta ayuda. (Ayuda fresca.) Tome un cañutito de cañafistola y hojas de lechuga ó de calabaza, como dos puños, otro puñito de las pepitas de melón ó de calabaza ó de sandía bien machacadas, flor de la rosa (ó lo que de estos ingredientes se hallare) y unos pocos granos de anís, cocerlo en dos cuartillos de agua, que quede en uno ó algo mas, lo cual se esprime por un paño, y se le añade azúcar prieta ó chancaca, cómodos onzas de manteca de vaca como un huevo de gallina, y sal de la mar como el peso de un tomin, y echar esta ayuda en una ú otra ocasión tibiecita cuando el dolor apretare.
Sangría cuando conviene.— Habiendo obrado la ayuda, si apretare el dolor intolerablemente ó habiendo juntamente calentura, ó la persona se hallare muy repleta de sangre, ó cuando se temiere alguna inflamación, enlónces sangrar la vena de lodo el cuerpo de tres hasta cuatro onzas; pero en persona que padeciere supresión de la sangre de las espaldas, habiéndola tenido en otras ocasiones on alguna copia, enlónces se sangrará en lugar del brazo la vena del tobillo, según las fuerzas del paciente. Esto mismo se observará en las persogas que tuvieren detención de regla. (Cuando no