Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Unidad 91 de 276
Unidad 91 · 1.1 BKO í CAPITULO XLYIí.
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1.1 BKO í CAPITULO XLYIí.
diligencia el qsie empezando á salir sanare clara, limpia y sutil, luego se cenará la vena, porque entonces saliera la sangre buena, y so quedara lámala: poro saliendo la
dio lomar media hora antes de cenar, varias noches seguidasó interpoladas, de laspildoras délos tres ingredientes (que su modo de componerlas se hallará en el dicho ca-
Mftgffl gruesa, turbia ó negra, entonces se tálogo) en número de tres ó cinco, hasta
podrán sacar de tres hasta cinco onzas dc siele ó nueve, tragándolas enteras con al-
leun almibaró melado, en particular padesan tu. i °
No habiendo las dichas señales de sanguí- j ciendo el paciente la estitiquez del vientre,
neo, es de gran alivio evacuar el humor me- ^con lo cual se escusará el multiplicar las a- ¡ancólico por purgas, ayudas y también con yudas; y aunque no haya mucha estitiquez, unos vomitorios, hallándose inclinado para son muy seguras, y preservan á que no, se ellos el paciente; atendiendo siempre el que amontone tanto el humor melancólico, ni noexedaá la eficacia de ellos la medicina; embarazan por si el salir fuera de casa, si y es mas seguro repetir las dichas medici- la enfermedad por grande no lo estorbare, nes suaves,&quc intentar violentar ¡a nalu- porque evacúan lentamente el humor piraleza. canle-
Purgas.— Las purgas, ayudas y vomilo-
Tambien son buenas las pildoras de osla-
ríos, convendrá quo sean según el humor, ó Cate ó de agenjos, que se hallarán en el se^un la parle del cuerpo que mas pade- catálogo, lomando de ellas unas cuantas, eiere ó mayormente ocasionare dicha en- como al pié de su composición se dice rofermedad, como suele ser la obstrucción petidas veces, para evacuar suave y lentadel vaso ó del hígado; y aunque no haya mente el humor melancólico, el cual con
ciertas señales de estas obstrucciones, y solamente padecieren los hipocondrios, convienen los mismos medicamentos dichos en el capitulo ¿2 de este libro 1 de la obstrucción del hígado, cofiíó habiendo destemplanza de calor con las señales susodichas; y cuando no hubiere calor conocido en el paciente, so usarán los medicamentos dichos en el capitulo -'.5 de este libro I de la obstrucción del vaso. También cuando hubiere sospecha de alguna especie de g Uico, ó mojadas etc., mezclar ó entreverar con los susodichos medicamentos contra las obstrucciones, algo de la zarzaparrilla, ó de guayarán, según se verá en el capítulo 8ü <¡e este libro I del humor del gálico.
Las purgas, ayudas y jarabes preparativos para evacuar el humor melancólico, se hallarán con este mismo rótulo puestas en el cátalo^ode los medicamentos, y de efias, de las que mas buen electo se conociere, se podrá usar unas cuantas veces en diferentes ocasione?; y en ej interme-
poco una ú otra voz no cede, y con mucho se suele irritar; y para.no acostumbrar la naturaleza á un mismo medicamento, usar ya de las purguillas, ya de las pildoras, ya délas ayudas, y ya de las calillas. También para este fin es bueno tomar unas mañanas de este caldo de un gallo viejo: {Caldo de un gallo viejo.) Fatigar á carreras un ^gallo viejo antes de matarlo: pelarlo y destriparlo; y limpio ya, rellenarlo con lo siguiente: lome onza y media de hoja sen, de la semilla del azafrán de lo* pobres, (que en latín se llama Carlatnvs) y de la yerba pimpinela, doradilla, culantrillo de pozo, flor de rosa y de borrajas, ó de lo que eslas yerbas se hallare unos cuantos puños, y como en peso de un tomín dd orozuz, ó unas pasas sin sus huesecillos, y el peso de dos ó tres tomines de cristal lártaro: todo cortado y machacado, meterlo en lugar de las tripas sacadas, y volverlo á corer con hilo blanco, y asi ponerlo á hervir en una olla tapada ron bastante agua, hasta que
«asi so deshaga el dirho gallo; y do osle do, y en qué sitio se abren las fuentes, mas caldo beber en ayunas por tres 6 cuatro claramente se verá en el capitulo 52 del lidias continuos como medio cuartillo, 6 1a bro II de las fuentes, tercera ó cuarta parte del caldo que ha Cura del acero preparado.— He mucho quedado después de la cocción, guardándose efecto, fuera délas medicinas susodichas, de los aires destemplados, aunque no es es la cura del acero preparado, en particumenester hacer cama. lar en aquellas enfermedades que dependen
Baños.— También en tiempo no destem- de algunas obstrucciones; como son las del piado son provechosos los baños de agua vaso, ó del hígado, ó de los hipocondrios, dulce y tibia; pero nunca se ha de provocar El modo de preparar el acero, y el uso de sudor con ellos, sino solo con el intento de ello, es el siguiente y el mas ordinario: hablandar, y hacer Üuido el humor Ierre- {Primer modo y orditiario.) Limase el acero no, de que padecen los melancólicos; y se muy sutilmente, y puesto en un vidrio, ó puede usar dicho baño ántes, y después de vaso vidriado en un lugar caliente, se le e- !as dichas purgas. Sintiendo de él algu- cha todos los dias vinagre fuerte, según se na flaqueza del estómago, untar al entrar fuere secando, por quince dias; y de este a- <)H el baño el estómago con aceite; ó á cero, así seco y preparado, se da en ayunas falta de él, con manteca en que suave- en caldo ó en alguna conserva en peso de mente se haya frito yerbabueua, y un po- medio real; con tal que luego se baga co de la nuez moscada. Después de los algún ejercicio, paseándose alguu tiempo baños entraba bien el procurar provocar después de ello, y que ántes se hayan usala sangre de las espaldas, ó almorranas,do algunas purgas, ó ayudas dichas en la refregándolas con un paño áspero ó con' cura antecedente.
la hoja de la higuera, en particular aquellos á quienes fallare la acostumbrada evucuacion de ellas; y cuando no bastaren las dichas diligencias, aplicar unas tres ó cuatro sanguijuelas á dichas venas. El modo de aplicarlas se verá en el capitulo 57
del libro II.
Sanguijuelas.— En falla de las sanguijuelas, para ios que faltare la acostumbrada evacuación de la sangre, (en los sanguíneos solamente) se sangrarán del tobillo, de dos hasta tres onzas no mas, y que sea con abertura ancha, porque no salga sola la sangre delgada y buena.
Fuentes. — También son buenas, y muy esperimentadas las fuentes en los brazos, doliendo la cabeza; y en las piernas, doliendo el pecho, corazón ó los hipocóndrios; y algunas veces convienen dos fuentes encontradas, una del brazo izquierdo, y otra de la pierna derecha; ó al contrario, del brazo derecho, y de la pierna izquierda. El mo-
Segundo modo. — El otro modo de usar de la cura del acero es beber dos ó tres meses por bebida ordinaria lo siguiente: tome limadura fina del acero como dos ó tres onzas, echarlo en infusión en dos cuartillo* de vino blanco de ubas, dejarlo estar en un vidrio ó vaso vidriado, en un lugar calienlito;y si se secare, añadirle otra vez devino blanco la cantidad misma que se hubiere consumido por seis ó siete dias. De esle vinoso coje medio cuartillo, y se mezcla con cuatro ó seis cuartillos de agua cocida con taray. La dicha agua se añadirá en mas ó menos cantidad, según el paciente fuere mas ó menos abstenido del vino, y lo beberá por bebida ordinaria. Acabándose esta porción de bebida, se cogerá otro medio cuartillo del susodicho vino del acero con la misma porción de agua, prosiguiendo con hacer nuevas infusiones del acero, y lo domas por uno, dos ó tres meses, usando en el intermedio de las piído-
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