Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Unidad 99 de 276
Unidad 99 · CAPITULO L.
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CAPITULO L.
DE LOS CültSOS DE HUMOR.
San Bernardino es abogado contra los cursos de humor.
X^iarbuea se llaman en griego los cursos, que son solo de humor sin sangre, sin alimento, y cuando no están llagadas las tripas; pero mas líquidos, y mas frecuentes del orden natura). Diarrhea critica. — Eslos tales cursos son
calenturas que consumen, y secan á la persona.
Pronóstico. — Eslos tales cursos sintomáticos son muy peligrosos, cuando el color de ellos es como yema de huevo, ó muy verdes, ó cenicientos, ó negros, 6 hediondos á corrupción: en particular hallándose en medio del curso de humor otro humor blanquizco, como atole unido, ó al modo del quilo, eslos son comunmente fatales, y mucho mas sobreviniendo ó la flaqueza del pasiente el hipo. También cuando en enfermedades de los cursos se inflaman ó hinchan las rodillas, es mortal, y no pasan de ocho días.
Señales del origen de los cursos. — Mucho importa, para acertar la cura de los cursos, saber el origen de ellos, para aplicar las medicinas propias, atendiendo juntamente á curar ó confortar la parte demandante que ocasiona ó fomenta los cursos.
De la cabeza.— Como cuando son los cursos de la cabeza, entóneos no solo son las evacuaciones con espuma, sino se ha de observar también, cuando el enfermo padece, ó había padecido dolor de la cabeza, ó muy trabajado, ó haber tenido catarro, dolor de oido, letargo ú otra pesadez particular en ella, ó siendo de suyo soñoliento, y cuando de noche afligen mas los cursos que de dia; en eslos cursos es menester atenderá la cabeza, y según sus propias enfermedades, usar de los medicamentos de sus propios capítulos; pero con esta adverleucia, que s<' huya y escuse lodo aquello que pudiera irritar mas á los cursos.
advertencia general.— Y lo mismo rtfl en
LIBRO I CAPITULO XLX.
tiendo, cuando de otra pártese originaren los cursos.
Del estómago. —Cuando proceden los cursos del estómago, se conocerán délas frialdades, que se evacúan con poca concoccion, ó con corrupción; y en tal caso suele babor bascas ó vómitos.
De las tripas.— Cuando proceden de las tripas, es cuando parecieren lombrices.
Del hígado.— Cuando hubiere cursos de cólera, son del hígado, y para curar estos tales cursos, es menester mas refrescar y humedecer.
Del vaso.— Del vaso son, cuando los cursos fueren denegridos,, con dolor ó tumor en la región del vaso ó hipocondrios, y en tales cursos no convienen los medicamentos muy abstringentes. También se observa en estos cursos negros, que cuando les suceden otros cursos verdes, y luego azafranados, entonces hay esperanza de la salud.
De la madre.— Cuando hay cursos por la detención de los meses ü otros males de madre, se suelen agravar los tales cursos al tiempo que les suele venir la regla.
De todo el cuerpo de colicuación— -Cuando son los cursos de todo el cuerpo, en particular ya confundido por la colicuación de
hablando) ha de escusarse todo aquello que pueda lubricar ó ablandar mas el vientre, como son las mas frutas, escepto los nísperos, membrillos ó guayabas y otras semejantes: las viandas mas bien conducen asadas, que guisadas,?ó un gigotico seco: entre las legumbres conduce el arroz, y el sarro de la cebada: las especias también se han de escusar fuera del azafrán, y un poco de canela: las cenas han de ser bien ligeras: e* beber (en donde suele haber la mayor penalidad) ha de ser muy tasado, bebiendo do agua acerada ó almacigada; ó cocida con membrillos secos, con solo un hervor: procurar temperamento del aire templado: e' ejercicio del cuerpo sea muy ligero, ó mejor es su descanso: huir de las cosas que pudieren calentar la cabeza, como el sol, estudiar etc., en particular originándose los cursos de la cabeza: huir también de todo lo que irritare á la cólera ó á la. tristeza.
Cura general. Menoraüva. — En todos los cursos de humores, que llaman diarrhea, conviene primeramente minorar los dichos humores con un minorativo, que en pos de sí 'deje alguna abstriccion, como lomaren peso de uu tomin, mas ó menos, según las fuerzas del pasiente, del polvo de ruibarbo.
él, lo cual se conoce cuando las evacuado- También cuando hubiere de les mirabolanes son en pnca cantidad, pero glutinosas ó¡ nos citrinos, que son los jicacos de la Haba-
pegajosas, blanquizcas como con grosura, y de muy mal olor, estas son muy peligrosas: para estos enfermos se da por bebida ordinaria aquella leche que queda cuando se hace la mantequilla, la cual en México llaman jocoqui. El modo de hacerlo se ha liará fu el catálogo.
De la multitud de los humores. — Cuando la multitud do los humores solamente ocasionan los cursos, se'observa que lodos los años se suele exonerar la naturaleza de esta manera, de unos humores líquidos y feroces, pero sin postrar las fuerzas notablemente.
Die'.'i.—?A\ cnanto la dieta (brevemente
na, se añadirán unos granos del polvo de ellos, y se podrá lomar en conserva de rosa, ó en almíbar de membrillos, ó en agua do llantén ú ordinaria, algo entibiada; y al tercero dia después se repetirá la misma cantidad del ruibarbo, pero algo tostado. En falta del ruibarbo se podrá tomar medio tomin ó algo mas, do la raiz.de mechoacan, algo mas tostado; y á falla de los jicacos, un polvilo de. almáciga ó de canela.
Sangría.— Cuando en persona robusta y sanguínea hubiere con los cursos calentura,se podrá sangrar de la vena sálvatela do las manos, (cual vena sea la sálvatela, se verá en el capitulo 54 del libro i) una vez án-