Geografía historico-militar de España y Portugal, escrita por el coronel don José Gómez de Arteche · Unidad 146 de 216
Unidad 146 · 446 CAHTULO IV.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
446 CAHTULO IV.
Fórmase el Guadiana alto en la divisoria genenJ cerca de la sierra de Atcaráz y después de amoeii* tarse sus aguas primeras con las que pasan por la Ossa de Montiel (642^hab.)« se reúnen con las de otros arroyos mas occtdeotales en las lagunas de Ruidera.
Estas son trece» escalonadas de á N« próximamente, vertiendo unas en otras, algunas por saKdas de escasa incanacion, la niayor pr^rte por cascadas de las que la mas notable es la del Rey ó dédma* que lo hace desde una altura de 15 metros, cuya caída se aprovecha para mover las ruedas de k fábrica de pólvora de Ruidera (480 hab).
Este establecimiento, que desde que se baila é cargo del cuerpo de artillería ha recibido un graa desarrollo y tnejoras impurtantísimas asi en su local como en los artefactos mas propios para la elaboración de las pólvoras, se encuentra como las lagunas, en un vallecillo formado á la derecha por el cerro del Cabalgador y Dientes de la Vieja que anaooaa de la divisoria, y á la izquierda por el cerro del Perdiguero en el origen de la sierra de Alhambrti por cuyo pie se ha intentado llevar las aguas de las lagunas al Azuer para regar la campiüa de Ifaatt» nares.
Las aguas de las lagunas mueven varios meninos y batanes cuyo estruendo alborotó y desasosegd iMlt
al de la Trisfo FÍL;ura y á su chistoso escudero y 68
loi^r no lejai^o se encuentra la cueva de MootestiMi
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que ¡ospíró á Cervantes uno de los mas bellos episo-
diosdesii fabi:!a. Desde la úlliaia de las lagunas el terreno se abre ootableaieQte bácía las iomensas llanuras de la Mancha, y las aguas del Guadiana se des* lizan por Argamasüia de Alba (1,919 hab.), cuya caiapifia casi horizontal inundarían sin la construcción de una acequia por la que se enc uzan en las aveoidas dirigiéndolas en úlümo caso bacía Tome* lioso (7,423 hab.}« villa que asienta no lejos de la orilla derecha.
Pasados los dos puentes de Argamasílla y después el de la alameda de Ccrveia, se pronuncia la filtracioo de las aguas, las cuales desaparecen del toda eotre joocos y espadañas en ei Herradero de Guerf6rOf llegando en las grandes avenidas al Záncaraqua ya presenta su curso próximo á aquel lugar*
El Záncara tiene su origen en la divisoria Ibérica^ recorre desde la loma de Abia de la Obispalía un terreno muy elevado pero llano, recogiendo cerca de ¿aira (826 bab.), y Villar de CaDas (1,326 hab,) arrayuelos que soto llevan agua en el invierno forman* doea esta época pantanos muy perjudiciales á la cultura y á la salud en la vecindad de aquella última villa, en la que salva el rio la carretera de Valen* cia llamada de Las Cabrillas. Después de marcar cer* Ci de Fuentetespino de Haro (621 habitantes), ua Tecodo Dotable al E. introduciéndose por el estrecho do Haro» continúa el Záncara su curso al S. por Vi* Uar do la Encina (531 bab.)i ; pasa al S. E. de Bel*
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monte (2,601 Uab.), cruzado por cl cnmíao cairete* rodé Tarancon á Saa Glemeate y Hinaya, y des» pues ea el puente de El Provencio (1,755 hab.), por la carretera general de ftladrid á Valeocia ¿ la quo aquel se une en Minaya. Eq El Provencio recibe et Záacara por su orilla izquierda el cauda! del noüuá, sa mayor afluente, el cual teniendo sos fuentes cer* ca del Jiícar en la divisoria general, corre al S. O, por San Clemente (3»812 hab.}, en un terreno rico en general de cereales como lo es todo el descrito ea el valle del Záücara, cuya iinporlaacia comparte esta villa con la de Belmente, habiendo sido teatro do ii lucha civil á que diu lugar al advenimiento de !a Reina Católica al trono de Castilla , el preteodMia derecho de la Beltraneja, quien habitó el anticuo cantillo de üelmonte protegida por don Juan Pacheco su partidario mas acalorado.
Ea la vega del Provencio cambia el Záncara sa dirección y se encamina resueltamente al O. porSiH cuéllamos (2,824 hab.), hasta que. cerrn de Alcáw de San Juan (7,780 hab.), capital del Priorato de ix órden de San Juan á que pertenecen varías villas ia» mediatas y punto de enlace del ferro-carril del Me* diterráneo con el de Ciudad-Real y Badajoz q«4 ya va á abrirse hasta iManzanares, se reúne al Gh guela tras un curso de 200 kil. ya oculto ea su última parte en un lecho pantanoso y de espadiaBMi
El Gigüela de condiciones físicas muy seuiejár¿leá é las del Záncara» es, según ya hemos didiOf alafltisi^
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ta mas considerable del Guadiana, y aunque do corso próximamente igual en eatension al del Zán-
cara, es considerado por algunos como el ver- ,íiadero Guadiana. £1 terreno .que cruza es llano y representa una gran meseta rota por los arroyos que afluyen al Gigüela ó al Záncara, dominado solo por unas lomas que desde la sierra de Altomira van cortadas por el primero de aquellos rios y el Riánsaros, formando un arco basta Alcázar donde tomanel oombrede sierra Jarameña, y pasan de nuevo á la derecha del GigUela para ligarse por Puerto-Lápicbe
i los montes de Toledo.
El Gigüela nace en los Altos de Cabrejas « cerros cjue, como ya hemos dicho, sirven de separación entre .la vertiente oriental y las cuencas del Tajo y del Cuadiana. La dirección es de N. £• á S. 0., y en un principio va acompañado de la carretera de Cuenca
ii Madrid, que lo corta algunas veces y la última cerca de Horcajada (622 bab). Hace alli una inflexión ais. hasta punto próximo ¿ Montalvo (1,099 habí* íaotes), donde lo cruza la carrelera de las Cabrillas que baja al río desde Saelices (1,694 hab.) , y voU viendo después á su dirección general desciende mansamente á Pozo Rubio (1*230 hab.), á cuya cam- .piQa llega después de pasar por bajo del puente que facilita el tránsito del camino de Taiancoa á Celmoíi' (e. Uiego, no lejos de Villanueva de Alcardete (2*629 habitantes), tiene un nuevo puente, y un puuü mas
abs^ ireDte á Quintanar de la Orden (6,839 habitan* «Olio tu. la
le?), otro que se encuentra en la" carrefcra .^nenil de Valencia, la cual desde aquella villa sigue á li Mota del Cuervo (3,529 hab.], que asieota en aque* lia líjina continuación de la sierra .laiameua q;ie hemos dicho corta el Gigüela. Cruzado de£])ues esta rio por el ferro-carril del Mediterráneo, sigue á Qfle« ro (1,021 hab.), y al 3Iülmo del Ucrrero donde recibe ' raudal del Riánsares por la orilla derecha.
Esto l io nace en la sierra de Alloiiiira cuya cresta rompe por la vecindad de Uuelves (523 bab). fm luego junto á Tarancon (3,393 hab.), crundo por la carretera de las Cabrillas y baja á recibir por b izquierda las aguas del río Bedija procedente de las inmediaciones de Uelds (1,033 hab.j, vifla qne asienta sobre unos cerros coronados por el castillo coa* yentual de la ¿rden de Santii^a^o, quemado por loa franceses, asi como la pobaciuíu iras la balaiia á que esta dió nombre. Sigue el Riánsares al Comí de Al maguer (3,398 hab.j, paso de la carrclera de Valencia; á la Puebla de Don Fadrique (2«808 habí* i tantos), y á Villacaflas (5,147 hab.), estación del fisrro-carril que cruza el rio; y, por fin, a la Puebla de Almoradiel (2,851 hab.), por bajo y á pocos küé* metros de cuya población da su caudal al Giptiela.
Sigue este rio directamente al S. y desangrado para sostener las aguas de la laguna de VillaAv* ca délos Caballeros (3,108 hab.), muy abundaole en pesca, correal término de Alcázar de SanJiMBi Tüdü el Iciieno uu Alcázar qo éalitroso como 4
de Tembleque y otras poblaciones inmediatas, en
'as ijue se fabrica una gran cactidad de saliíro p ira ¡a elaboración de las pólvoras. En éi afluye al Gigüela por su orilla derecha el rio Amarguillo, que procedente de los montes da Urda (2,870 liab.), ba&a eo inviernot que es cuando únicamente Ueva a¿Qa« el pie del cerro que corona la derruida fortaleza de Consuegra, prisión alternativamente del segundo don Juan de Austria y de Valenzuela* rivales en la ptívaaza real coa ta madre de Garlos II, y cruza la villa (6,870 hab.), por sus ca les, como luego la de ftladridejos [6,928 Lab.) en la carretera general de Andalucía.
Poco después se reons al Gigüela el Záncara con el GuaUiaua alto, y oijiii^ado el primero á cambiar de dirección, marcha paralelamente á la cadena de emi* nencias que dijimos se desíaca de los montes de Tqledo para ligarse á la sierra Jarameaa.
En esta cadena de eminencias , y entre dos algo elevadas, se abre el llamado Puerto-Lápiche, pafeo suavísimo de la carretera de Andalucía , interesante por arrancar de esta en la pequeña población (95S habitantes) que asienta en él, la nueva carretera de Ciudad Real por Arenas do San Juan , Datmiel y Almagro. La general de Andalucía cruza el Gigüela en ^ ViUartadeSan Juan (1,0^ bab.)t por un puente muy largo y tortuoso , pues las obras del nuevo que se comenzó á construir á principios de este sigio se liaUan lastimiosamente detenidas, ün pantano en»