Geografía historico-militar de España y Portugal, escrita por el coronel don José Gómez de Arteche · Unidad 28 de 216
Unidad 28 · 4M CAPITULO I?«
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las nieves del invierno mantienen una parte áé^ año.
Una gran parte de la importancia de Aranda con* siste también en que parlen de la población, ;y en general del puente, varías comunicaciones divergentes ¿ puntos de interés sumo en operaciones ofensivas hácia la capital de la monarquía. Situado en Aranda UD ejército que se dirija á ésta, puede observar efi-
cazuiente h Soria y Valladolid á sus flancos con buenos caminos por los que trasladarse instantáneamente perlas orillas del Duero; al S. O. comunica con Se* púlveda y Segovia en la dirección de los puertos de Navacerrada y Guadarrama; á su frente, esto es, ais., amcna/a c! paso á Soniosicrra y tiene á su retaguardia una carretera fácil, cómoda y despejada por Lerma y Burgos, sus puntos de apoyo y de depósito.
Por el contrario, un ejército espáfiol en Aranda
mantiene solo con su presencia las dos capitales cié provincia arriba citadas de Valladolid y Soria, y de seguro no hubiera Napoleón en 1808 emprendido el movimiento dci mariscal Ney para caer sobre la re- ' taguardia de Castaños en Tudela ó Cascante ó al menos para cortarle la haca de retirada por Aí^reda ú Calatayud, si nuestros compatriotas se hubieran hallado en él caso de sostener la posición de Aranda de Duero. No era posible hacerlo después de derrotadoSf como habian sido, los ejércitos de la izquierda y de reserva, el primero en Espinosa y el segundo en Ga* moñal; pero en distintas circunstancias; en una guer-
xa mas oietódica que aquella, coa direccíoD masacer* tada y resistencia mas organizada, la posición de Araoda ofrece las ventajas que acabamos de seüalar y evita loe inconvenientes á qae da lugar su posesión por el invasor y que Ik nios indic ado también.
Desde Aranda varia mucho el aspecto del terre* 00. Asi como la cuenca general se ensancha saliendo de los estrechos límites en que la tiene encerrada el sistema ibérico y la cordillera Carpctana en el recodo que ocupa la provincia de Soria, alcanzando á su salida de esta una estensioo considerable en el sentiddo del meridiano, asi también el rio saliendo de aque eocierro, abre mas su álveo, y sibienno ayuda alriego de las tierras marcha menos encauzado por llanuras fértiles y bastante animadas. No se encuentra en ellas esa vegetación forestal que tanto hermosea un pais; pero el cultivo de las tierras próximas al río j de ias colinas inmediatas cubiertas de viñedos, daa ea adelante al valle del Duero un aspecto menos trate y monótono que en la parte superior.
En Roa (2,861 hab«), villa insigne en la edad medía; tristemente memorable al terminar esta por la iBuerte del cardenal Cisneros, uno de los varones mas insignes de la patría, y recientemente por el martirio del Empecinado, uno de los héroes de nuestra independencia, adalid fogoso de la libertad civH, la campiña es rica y pintoresca, aun cuando contribuye á - eUo, mas que el beneücio del Duero, el del río ñiaza ifMñ desemboca frente al escarpado en que asienta la