Gustavo Wasa · Capítulo real 2 de 23
ESCENA SEGUNDA
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
ESCENA SEGUNDA.
DICHOS y ROBERTO.
Uoberto. Buenos dias. ¡iNIas que veo!
¡El señor Petersón ! Cuanto
Me alegro de que tan pronto
Hayáis vuelto. Peler, Eslá bien : trato {con aspereza,)
De hacer algunas reformas
En las minas, y he de hablaros
Sobre el asunto al momento. Roberto, Estoy á vuestro mandato.
Pero tened la bondad
De deteneros. ¿ No es Ca'rlos
El (jue baja con Enrique
])e la montaña?
{J parecen en ella Curios y Enrique.) Peler. ¿Y que diablos , (con enfado)
tengo que ver con ese hombre? Jorge. Jacobo... fcon intención),. Roberto. (Se ha inconiüdado
de tal suelte...) No comprendo... Peter.} Pues calla. Roberto. Señor , ya callo.
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ESCENA III.
Los mismos , CARLOS jy ENRIQUE co/z /r^jc rfe moTt" tañeses.
Enrique. V.5 rlerto lo r\\\c me lian díclio. (aparte ci Carlos.)
.Miríilo allí. Yo me encargo
(SeÍKilaiir/,) Pe tersan.)
líe |)lef»milni >clo lodo.
Prcslo liiíl)cis fihrmdonado
La Corte. {Diri'^ic'ndose (i Petersón.) Pt'ter. F.n cst;is inon tañas
\)c la Siiecla inc he criado,
Y el sosicj^'o que disfruto Eulre vosotros, no canibio
Por cuanto encierra en sus niuro9
Stokolinr». l:nrique.;()s lian jugado
AlíjUna pesada broma
Los malditos cortesanos? Prler. No están ellos para bromas» Jinr i(/ue. ¿Vue9, qué ocune? Peter. Jlan deportado
Dos ó tres mil cuando menos* Carlos. i'^Diú? mió ! 1 Pcter. J)e lulo y llanto
Cubiüi las hoy sus fatnilias
Al cielo pillen amparo.
Nadie escucha sUs gemidos:
l.os nobles que han escapado
De la rnrliilla que amaga
Sus cuidlos, hura Vagando
V >r los montes de su patria, No Inllai.in los desgraciados Amigo alguno que quiera l^rolcj^crlosi
V.drJns. ( (Jiolw .santo!)
Peícr. Kl que los oculte debe
Sufíir , se^'un el mandato
Del rey la jiena de muerte. Cíir-hs. Decid mejor el tirano. {Conmovido.) Petcr. No dirc tal, que liay palabras
(^)ue suelen valer cadalsos. Jorge, y no ha de vengar el pucbluí...
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¡El pueblo ! ¿Estás delirando ?
Al coiupHS de sus cadenas
Arrulla al que le hace esclavo.
¿No lía sido el pueblo testigo
Del liorrihle asesínalo,
Que en ilustres Senadores
Se ejoruló? No ha niira<io
Con fria calina el suplicio
De \i iiohieza ? Acordaos
Mel Sena.lor Wnsa.
(Ciclos'.)
¿Ha sido vengada acaso
Su inuerle ?
(Ah!)
; Y qud se dicc
Eli la Corte de Gustavo,
El hijo del Senador ?
El rumor que ha circulado
Sobre su muerte , ¿ha salido
Cierto?
No : por el contrario. Se desmiente. Plegué al Cielo Que ese joven esforzado viva aun.
El solo puede T)o eslrangeros libertarnos. ¿Y á vosotros qué os importa?,... Pudieran mirar acaso Indiferentes los males Que á \h patria está causando IJse Rey Dinamarqués? Ese l\ej, que con engaños Se apoderó de la Suecia^ Para unir en un Estado Dos Reinos? ¡Traidor infame ! ¿Quién colocó en el Senado Los estrangeros ? ¿Quién hizo Nuestras 'eyes violando Los destiriüs de la patria Confiai" a' los estrañosl ¿Quién limitó los derechos l)el puehlo , y nos hizo esclavos ? Tiene lazon. ¿ Y seremos Tai» cobardes que snlVainos Noft gobierne im asesino,
fiol
Que su |ujn;il lia clavado Kn el [)iiel)lo ? ¡ Ali ! |)erec¡croQ ISucstros vállenles liei manos, Y lifinos tic bajar nosotros
Al sepulcro sin vcní^ailos!
¡No>i)tios los niontañoses
l)e Dclecarlin , que avaros
De lihertad siempre fuiínos
Azote (le los tiranos!
Nosotros (jue en otro tiempo
A un Lmico tlestronanios... Pclcr. ¡Kn otro tienipo! bien íliccs;
Pero tus antc[)as,i(los
Tenían a un Lngelbrecht ,
Vn valiente ciudadano,
Que los sup^ dirit^ir
A la victoria. Jorp^c. ^Y(justavo
lia nuici lo ya ? Peter. Y aunque viva ,
^Podrd <cr tan insensato.
Que busque una muerte cierta?
Su cabera lian pregonado,
Y el que la presente al Ucy
Se liara rico. Enrifjue.Vn.icn hallazgo ( mirando d Carlos )
l)el)e ser la tal cabeza. Petfir. No hablemos mas. Al trabajo
('ada cual , y tu Roberto
A en conmigo. Jxobcrlo. Señor, vamos.
Jorree. Ilíista luego, camarada. [d Carlos.) J'^nriífnc. Viouio vuelvo. ( aparte d Carlos.) Carlos. A(iui te aguardo. (id.)