Hampa : antropologia picaresca · Unidad 7 de 221

Unidad 7 · DEFINICIÓN U

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

DEFINICIÓN U

pulsados. Pero el gitano, que no tiene personalidad política, que no tiene patria ni la desea, que no lucha contra ninguna institución, que no representa ningún peligro político ni social y que no ama otra cosa que su independencia y su vida errante, subsiste, no se fusiona, conserva sus costumbres y su manera de vivir; y advertida la ineficacia de las órdenes de expulsión y de represión que contra ellos se dictaron, debió pensarse, como piensa el doctor Moneada y como acuerdan las Cortes de 1619, que esas gentes no constituían un pueblo, una nación, sino un agregado, producto de viciosos desprendimientos de la misma sociedad española.

H. de Luna, el mismo escritor picaresco que explica el gitanismo de ese modo, no hizo seguramente otra cosa que aprovecharlas preocupaciones populares para sacar punía á su argumento. Lo descubre la intención satírica y la enemiga religiosa con que está escrito todo lo que dice el gitano que acompaña al Lazarillo de Tormes (1).

El hecho es que en 1732 las vulgares preocupaciones cristalizan, por decirlo así, en la definición de nuestro Diccionario de la lengua. El con-

(i) cpreguntélo on cl camino sí los quo estaban allí eran todos gitanos nacidos en Egipto, respondióme que maldito el que había en España, pues que todos eran clérigos, frailes, monjas ó laoroncs, que habían escapado de hs dnxeles ó do sus conventos; pero que entre todos, los mayores bellacos eran Jos que hab^ salido de los monasterios, umdando la vida contcnipiativa en activa.»

BlBUOTBOADB AUTORES ESPAÑOLES, t III. H. DE LUNA. Según* da parte de Lazarillo de Tormee^ cap. XI, pág. 121, col 2/

12 DEFINICIÓN

cepto que el doctor Moneada tiene de los gitanos es el que aceptan nuestros académicos. IjOs gitanos son «cierta clase de gentes, qtis afectando ser de Egipto^ en ninguna parte tienen domicilio y andan siempre vagueando» (i). Más t?.rde se rectifica este concepto, y se pone más en camino de la verdad. No sé en qué edición se inicia la variante, pero en la octava (1832), se dice: «cierta raza de gentes errantes y sin domicilio fijo, que se cree ser descendientes de los egipcios».

Sin embargo, el error se continúa en las definiciones de ger manía y jerigonza, y se exagera en. la de hampa.

Jerigonza es en nuestro primer Diccionario «el dialecto ó modo de hablar que usan los gitanos, ladrones y rufianes, para no ser entendidos, adaptando las voces comunes á sus conceptos particulares, é introduciendo muchas voluntarias». Por extensión es «todo aquello que está obscuro, y dificultoso de percibir ó entender». Ger manía es «lo mismo que jerigonza» en la primera edición del Diccionario y en la última, aunque en ésta ya se define el caló, pero equivocadamente (2), por obedecer á ese prejuicio, á esa confusión, á ese falso

(1) Gitano, na. s. m. y f. Cierta daso át gentes, que afectando ser de Kgípto, en ninguna parte tienen domicilio, j andan siempre vagueando. EogaiUn i los incauto5, dicirndoles la buena ventura |)or las rayas de las uianos y la lisonoinia del rostro, liacii^ndoles ci-ccr mil patrañas y embastes. Su trato es vender y trocar )>orrícos y oti'as bestias,- y á vueltas de todo csXo hurtar coa grande arte y sutileza.

(S) Caló, m. Jerga que bablan los rufianes y gitanos.