Historia natural y moral de las Indias (vol. 1 of 2) · Sección preliminar

Preliminares

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

NOTAS DEL TRANSCRIPTOR

Según la portada de la edición de 1894, la obra transcripta es una fiel reimpresión de la primera edición publicada en lengua castellana, en el año 1590, de la "Historia natural y moral de las Indias".

Dado el valor histórico de la obra, y suponiendo que el objetivo de la reimpresión fue el de preservar ese valor, el criterio con el que se llevó a cabo esta transcripción fue el de controlar que el texto coincidiera en lo posible con las imágenes usadas para la transcripción.

Por eso se han hecho muy pocas correcciones al texto original; en general esas correciones fueron hechas por cuestiones vinculadas con la versión HTML de la transcripción. No se han modificado evidentes errores tipográficos ni de puntuación, así como de ortografía. Hay palabras escritas de modo inconsistente a lo largo de toda la obra y hay otras incorrectamente escritas. Simplemente se ha supuesto que esos errores e inconsistencias datan de la edición del año 1590, y que en la reimpresión de 1894 no se corrigieron para preservar el valor histórico de la primera edición.

En la versión de texto sin formatear las palabras en itálicas están indicadas con _guiones bajos_ y las palabras en versalitas se han escito con MAYÚSCULAS.

La cubierta del libro fue modificada por el transcriptor y se ha incorporado al dominio público.

* * * * *

[Ilustración]

FRAY JOSEPH DE ACOSTA HISTORIA NATVRAL Y MORAL DE LAS INDIAS PVBLICADA EN SEVILLA, AÑO DE 1590

AHORA FIELMENTE REIMPRESA MADRID 1894

HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS

HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS

ESCRITA POR EL P. JOSEPH DE AGOSTA, DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS

_Publicada en Sevilla en 1590._

y ahora fielmente reimpresa de la primera edición.

TOMO PRIMERO

MADRID 1894

Ramón Anglés, impresor.--Reina, 43.--Madrid.

HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS

EN QUÉ SE TRATAN LAS COSAS _notables del Cielo, elementos, metales, plantas y animales dellas; y los ritos y ceremonias, leyes y govierno y guerras de los indios_.

COMPUESTA POR EL PADRE JOSEPH DE ACOSTA, Religioso de la Compañia de Jesús.

DIRIGIDA Á LA SERENISSIMA INFANTA DOÑA ISABEL CLARA EUGENIA DE AUSTRIA

CON PRIVILEGIO _Impreso en Sevilla en Casa de Juan de Leon._

AÑO DE M. D. XC.

«El fundamento de lo que hoy llamamos física del globo, prescindiendo de las consideraciones matemáticas, se halla en la HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS, del jesuita José Acosta, y asimismo en la obra que publicó Gonzalo Fernández de Oviedo veinte años después de la muerte de Colón. Desde la fundación de las sociedades, en ninguna otra época se había ensanchado repentinamente y de un modo tan maravilloso el círculo de las ideas en lo que toca al mundo exterior y á las relaciones del espacio.»

(_Cosmos._ París, 1847 á 59. Tomo II, pág. 315).

«La demarcación de las líneas magnéticas, cuyo descubrimiento se atribuye á Gassendo, era un secreto todavía para el mismo Gilbert, mientras que, Acosta instruido por marinos portugueses, había ya reconocido en toda la superficie de la tierra cuatro líneas sin declinación. De estas cuatro líneas dedujo Halley la teoría de los cuatro polos magnéticos.»

(_Cosmos._ Tomo II, pág. 341).

Éstas son palabras del sabio ALEJANDRO DE HUMBOLDT, cuya opinión y autoridad hacen innecesarios cuantos elogios pudiésemos tributar al autor del presente libro.

José Acosta pertenece á la gloriosa raza española del siglo XVI que tanto hizo por el progreso humano y cuyos trabajos han ido cayendo en olvido porque ni sus compatriotas supieron rendir justo tributo á su memoria, ni todos los extranjeros han sido tan imparciales v honradamente sinceros como Humboldt.

La biografía de Acosta puede, desgraciadamente, reducirse á muy pocas líneas. Nació en Medina del Campo, antiguo reino de León, en 1539, ingresó á los catorce años en la Compañía de Jesús, explicando teología en Ocaña, y en 1571 marchó á América como segundo provincial del Perú. Á este viaje se debe el presente libro. Volvió á España en 1587, fué nombrado rector del colegio de Valladolid, del de Salamanca y visitador de Aragón y Andalucía. En 1592 fué á Roma para asistir, con derecho á votar, á la quinta congregación general de su orden celebrada en tiempo de Clemente VIII, siendo general el P. Claudio Aquaviva. En Italia permaneció dos años, y vuelto á la Patria murió, á los sesenta de edad, siendo rector de Salamanca.

Felipe II le honró sobre manera, deleitándose en oirle contar sus viajes, aventuras, observaciones y trabajos. Escribió en latín varias obras: de ellas hacen mención don Nicolás Antonio, la Biblioteca Jesuítica de los padres Alegambe, Ribadeneira y Sotuello, Barnabita, el P. Jouvenci y las Memorias del P. Nicerón.

Feijóo dice en su discurso XIV intitulado _Glorias de España_: «Inglaterra y Francia ya por la aplicación de sus academias, ya por la curiosidad de sus viajeros, han hecho de algún tiempo á esta parte no leves progresos en la historia natural de la América; pero no nos mostrarán obra alguna, trabajo de un hombre solo, que sea comparable á la Historia Natural de la América, compuesta por el Padre Joseph de Acosta, y celebrada por los eruditos de todas las naciones. He dicho trabajo de un hombre solo, porque en esta materia hay algunas colecciones que abultan mucho y en que el que se llama autor tuvo que hacer poco ó nada, salvo el aunar en un cuerpo materiales que estaban divididos en varios autores. El P. Acosta es original en su género y se le pudiera llamar con propiedad el Plinio del Nuevo Mundo. En cierto modo más hizo que Plinio, pues éste se valió de las especies de muchos escritores que le precedieron, como él mismo confiesa.

El P. Acosta no halló de quien transcribir cosa alguna. Añádese á favor del historiador español el tiento en creer y circunspección al escribir, que faltó al romano.»

El célebre Antonio de León Pinelo dijo que el Padre Acosta compuso su obra aprovechándose de dos manuscritos: la _Historia de los indios de Nueva España_ y las _Antiguallas de los indios de Nueva España_, ambos de un fraile llamado Diego Durán, natural de Tezcuco, antigua corte de los emperadores mejicanos. Según Pinelo, guardó dichos manuscritos el jesuita Juan de Tovar, y más tarde hizo entrega de ellos al P. Acosta, el cual afirma, sin embargo, que cuenta lo que _vió, consideró ú oyó de personas fidedignas_, sin mencionar que copiase nada de nadie. No es por otra parte verosímil la acusación, cuando el P. Acosta confiesa llanamente que no todo lo que narra es fruto de su investigación personal, sino también de informes agenos.

Los testimonios citados y un ligero examen del libro bastan para dejar fuera de duda la importancia excepcional de esta obra indispensable á cuantos hombres estudiosos escriben sobre cosas de América, útil á los eruditos, y agradable para toda persona ilustrada.

El Padre Acosta publicó su obra primero en latín y luego en castellano. He aquí la lista completa de las ediciones que de ella se han hecho:

1.ª (latina). De natvra nobi orbis libri dvo, et de promvlgatione evangelii apud barbaros, sive de procuranda indorum salvte, Libri sex. Autore Josepho Acosta, presbytero societatis Jesv. (Escudo de la Compañía de Jesús). Salmanticæ. Apud Guillelmun Foquel. M.D. LXXXIX. Un tomo, 8.º, 10 hojas preliminares, 264 páginas.

2.ª (primera castellana). En Sevilla, por Juan de León, 1590.

3.ª (castellana). En Barcelona, por Jaime Cendrat, en 8.º, 1591.

4.ª (latina). Salamanca, 1595, en 8.º, citada por Nicolás Antonio.

5.ª (castellana). Madrid, 1608. 6.ª (id). Madrid, 1610. 7.ª (id). Madrid, 1792.

De suerte que esta última, dada por sus editores como sexta, es en realidad, séptima.

Picatoste en su notabilísima obra _Apuntes para una biblioteca científica española del siglo_ XVI, cita una edición de 1752, que no hemos visto.

La HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS, del P. Acosta, obtuvo tal éxito, que se tradujo á todos los idiomas de Europa. La tradujo al latín Teodoro Bry en la tercera parte de su _Historia Occidental_; al italiano Paolo Gamucio, en 1596; al francés Robert Regnault, en 1600; al inglés Edward Grimstone, en 1604; al flamenco Juan Hugo Luischat, en 1598; al alemán fué vertida por Gotardo Artús de Dantzig.

Todas estas ediciones se han hecho rarísimas; muchas de ellas faltan aun en las bibliotecas públicas, y cuando se encuentra alguna en el comercio cuesta muy cara.

La que hoy ofrecemos al público es fidelísima reimpresión de la primera edición castellana de Sevilla, en 1590: que forma un tomo en 4.º, de 536 páginas, 16 hojas ó sean 32 páginas sin numerar para la _Tabla de las cosas notables_; y dos hojas también sin numerar para la _Tabla de algunos lugares de la Sagrada Escritura cuya declaracion se toca al paso en el discurso desta historia_. Al fin: _Laus Deo_, (escudo del impresor). Hispalis. Escudebat Joanis Leonino. Anno 1590.

Yo CRISTÓVAL DE LEON, escribano de Camara del Rey nuestro Señor, de los que residen en su Consejo, doy fé, que habiendose visto por los Señores del, un libro intitulado Historia Natural y Moral de las Indias, que con su licencia hizo imprimir el Padre Ioseph de Acosta de la Compañia de Jesus, tasaron cada pliego de los del dicho libro en papel á tres maravedís: y mandaron, que antes que se venda se imprima en la primera hoja de cada uno de ellos este testimonio de tasa: y para que dello conste, de mandamiento de los dichos Señores del Consejo, y del pedimento del Padre Diego de Lugo, Procurador general de la dicha Compañia de Jesus, di esta fé, que es fecha en la villa de Madrid á treinta dias del mes de Abril, de mil y quinientos y noventa años. CRISTOVAL DE LEON.

Yo GONZALO DAVILA, Provincial de la Compañia de JESUS en la Provincia de Toledo por particular comision que para ello tengo del Padre Claudio Aquaviva, nuestro Preposito General, doy licencia para que se pueda imprimir el libro de la Historia Natural y Moral de las Indias, que el Padre Ioseph de Acosta, Religioso de la misma Compañia ha compuesto, y ha sido examinado y aprobado por personas doctas y graves de nuestra Compañia. En testimonio de lo cual di esta firmada de mi nombre, y sellada con el Sello de mi oficio. En Alcalá once de Abril, de 1589. G. DAVILA.

* * * * *

EL REY

Por cuanto por parte de vos, Josef de Acosta de la Compañia de Jesus nos fué hecha relacion diciendo, que vos aviades compuesto un libro intitulado Historia Natural y Moral de las Indias en lengua Castellana, en el cual aviades puesto mucho trabajo y cuidado, y nos pedistes y suplicastes, os mandasemos dar licencia, para le poder imprimir en estos nuestros Reinos con privilegio por diez años, ó por el tiempo que fuesemos servido, ó como la nuestra merced fuese. Lo cual visto por los del nuestro Consejo, y como por su mandado se hicieron en el dicho libro las diligencias, que la Pragmatica por nos últimamente fecha sobre la impresion de los dichos libros dispone, fue acordado, que debiamos mandar dar esta nuestra cedula en la dicha razon, é yo túvelo por bien. Por la cual vos damos licencia y facultad, para que por tiempo de diez años cumplidos, que corran, y se cuenten desde el dia de la fecha de ella, podais imprimir, y vender en estos nuestros Reinos el dicho libro que de suso se hace mencion, por el original que en nuestro Consejo se vió, que van rubricadas las hojas, y firmado al fin dél, de Cristobal de Leon nuestro escribano de Camara, de los que residen en el nuestro Consejo, y con que antes se venda, lo traigais ante ellos juntamente con el original que ante ellos presentastes, que se vea si la dicha impresion está conforme á él, ó traigais Fé en publica forma, en como por Corrector nombrado por nuestro mandado se vió, y corrigió la dicha impresion por el dicho original, y quedan ansi mismo impresas las dichas erratas por él apuntadas para cada un libro de los que ansi fueren impresos, y se os tase el precio que por cada volumen aveis de haber y llevar. Y mandamos, que durante el dicho tiempo, persona alguna no le pueda imprimir sin licencia vuestra: sopena que el que lo imprimiere, ó vendiere, aya perdido, y pierda todos y cualesquier moldes, y aparejos, que del tuviere, y los libros que vendiere en estos nuestros Reinos: é incurra en pena de cincuenta mil maravedís por cada vez que lo contrario hiciere. La cual dicha pena sea la tercia parte para la nuestra Camara: y la otra tercia parte para el denunciador: y la otra tercia parte para el juez que lo sentenciare. Y mandamos á los del nuestro Consejo, Presidente y Oidores de las nuestras Audiencias, Alcaldes, Alguaciles de la nuestra casa y Corte, y Chancillerías, y á todos los Corregidores, Asistentes, Gobernadores, Alcaldes mayores y Ordinarios, y otros jueces, y justicias cualesquier de todas las ciudades, villas y lugares de los nuestros Reinos y Señoríos, ansi á los que agora son como los que serán de aquí adelante, que guarden y cumplan esta nuestra cedula, y merced que ansi vos facemos, y contra el temor y forma de ello, y de lo en ella contenido no vayan, ni pasen, ni consientan ir, ni pasar en manera alguna: sopena de la nuestra merced, y de diez mil maravedís para la nuestra Camara. Dada en San Lorenzo á veinticuatro dias del mes de Mayo, de mil y quinientos y ochenta y nueve años. _YO EL REY_

Por mandado del Rey nuestro Señor,

JUAN VAZQUEZ

* * * * *

APROBACION

E visto esta Historia Natural y Moral de las Indias, que escribe el Padre Ioseph Acosta de la Compañia de Jesus, y en lo que toca á la doctrina de la Fé, es católica, y en lo demas digna de las muchas letras y prudencia del Autor, y de que todos la lean, para que alaben á Dios, que tan maravilloso es en sus obras. En San Phelipe de Madrid á cuatro de Mayo, de 1589. FRAY LUIS DE LEON.

* * * * *

A LA SERENISIMA INFANTA Doña Isabél Clara Eugenia de Austria.

SEÑORA.

Habiendome la Magestad del Rey, nuestro Señor, dado licencia de ofrecer á V. A. esta pequeña obra, intitulada: Historia natural y moral de las Indias, no se me podrá atribuir á falta de consideracion, querer ocupar el tiempo, que en cosas de importancia V. A. tan santamente gasta, divirtiendola á materias, que por tocar en Filosofía son algo obscuras, y por ser de gentes bárbaras no parecen á propósito. Mas porque el conocimiento y especulacion de cosas naturales, mayormente si son notables y raras, causa natural gusto y deleite en entendimientos delicados, y la noticia de costumbres y hechos extraños tambien con su novedad aplace, tengo para mí, que para V. A. podrá servir de un honesto y útil entretenimiento, darle ocasion de considerar en obras que el Altísimo ha fabricado en la máquina de este Mundo, especialmente en aquellas partes que llamamos Indias, que por ser nuevas tierras, dan mas que considerar, y por ser de nuevos vasallos, que el Sumo Dios dió á la Corona de España, no es del todo ageno, ni extraño su conocimiento. Mi deseo es, que V. A. algunos ratos de tiempo se entretenga con esta lectura, que por eso va en vulgar; y si no me engaño, no es para entendimientos vulgares, y podrá ser, que como en otras cosas, así en ésta, mostrando gusto V. A. sea favorecida esta obrilla, para que por tal medio tambien el Rey, nuestro Señor, huelgue de entretener alguna vez el tiempo con la relacion y consideracion de cosa y gentes que á su Real Corona tanto tocan, á cuya Magestad dediqué otro libro, que de la predicacion Evangélica de aquellas Indias compuse en latin. Y todo ello deseo que sirva para que con la noticia de lo que Dios nuestro Señor repartió, y depositó de sus tesoros en aquellos Reinos, sean las gentes de ellos mas ayudadas y favorecidas de estas de acá, á quien su divina y alta Providencia las tiene encomendadas, Suplico á V. A. que si en algunas partes esta obrilla no pareciere tan apacible, no deje de pasar los ojos por las demás, que podrá ser, que unas ú otras sean de gusto, y siendolo, no podrán dejar de ser de provecho, y muy grande, pues este favor será en bien de gentes y tierras tan necesitadas de él. Dios nuestro Señor guarde y prospere á V. A. muchos años, como sus siervos cotidiana y afectuosamente lo suplicamos á su Divina Magestad. Amen. En Sevilla primero de Marzo de mil quinientos y noventa años. JOSEPH DE ACOSTA.

PROEMIO DEL AUTOR

Del nuevo mundo é Indias Occidentales han escrito muchos Autores diversos libros y relaciones, en que dan noticia de las cosas nuevas y extrañas, que en aquellas partes se han descubierto, y de los hechos y sucesos de los Españoles que las han conquistado y poblado. Mas hasta ahora no he visto Autor, que trate de declarar las causas y razon de tales novedades y extrañezas de naturaleza, ni que haga discurso é inquisicion en esta parte: ni tampoco he encontrado libro, cuyo argumento sea los hechos é historia de los mismos Indios antiguos y naturales habitadores del nuevo orbe: A la verdad ambas cosas tienen dificultad no pequeña. La primera, por ser cosas de naturaleza, que salen de la Filosofía antiguamente recibida y platicada: como es ser la region que llaman Tórrida muy húmeda, y en partes muy templada: llover en ella cuando el Sol anda mas cerca, y otras cosas semejantes. Y los que han escrito de Indias Occidentales, no han hecho profesion de tanta Filosofía, ni aun los mas de ellos han hecho advertencia en tales cosas. La segunda, de tratar los hechos é historia propia de los Indios, requería mucho trato y muy intrínseco con los mismos Indios, del cual carecieron los mas que han escrito de Indias: ó por no saber su lengua, ó por no cuidar de saber sus antigüedades: así se contentaron con relatar algunas de sus cosas superficiales. Deseando, pues, yo tener alguna mas especial noticia de sus cosas, hice diligencia con hombres prácticos y muy versados en tales materias, y de sus pláticas y relaciones copiosas pude sacar lo que juzgué bastar para dar noticia de las costumbres y hechos de estas gentes. Y en lo natural de aquellas tierras y sus propiedades con la experiencia de muchos años, y con la diligencia de inquirir, discurrir y conferir con personas sábias y expertas: tambien me parece, que se me ofrecieron algunas advertencias que podrian servir y aprovechar á otros ingenios mejores, para buscar la verdad, ó pasar mas adelante, si les pareciese bien lo que aquí hallasen. Así que aunque el mundo nuevo ya no es nuevo, sino viejo, segun hay mucho dicho, y escrito de él, todavía me parece que en alguna manera se podrá tener esta Historia por nueva, por ser juntamente Historia, y en parte Filosofía, y por ser no solo de las obras de naturaleza, sino tambien de las del libre albedrío, que son los hechos y costumbres de hombres. Por donde me pareció darle nombre de Historia Natural y Moral de Indias, abrazando con este intento ambas cosas. En los dos primeros libros se trata, lo que toca al Cielo, temperamento y habitacion de aquel orbe: Los cuales libros yo habia primero escrito en latin, y ahora los he traducido usando mas de la licencia de Autor, que de la obligacion de intérprete, por acomodarme mejor á aquellos á quien se escribe en vulgar. En los otros dos libros siguientes se trata, lo que de elementos y mixtos naturales, que son metales, plantas y animales, parece notable en Indias. De los hombres y de sus hechos (quiero decir de los mismos Indios, de sus ritos, costumbres, gobierno, guerras, y sucesos) refieren los demás libros, lo que se ha podido averiguar, y parece digno de relacion. Cómo se hayan sabido los sucesos y hechos antiguos de Indios, no teniendo ellos escritura como nosotros, en la misma Historia se dirá, pues no es pequeña parte de sus habilidades, haber podido y sabido conservar sus antiguallas, sin usar ni tener letras algunas. El fin de este trabajo es, que por la noticia de las obras naturales el que Autor tan sabio de toda naturaleza ha hecho, se le dé alabanza y gloria al altísimo Dios, que es maravilloso en todas partes: Y por el conocimiento de las costumbres y cosas propias de los Indios, ellos sean ayudados á conseguir y permanecer en la gracia de la alta vocacion del Santo Evangelio, al cual se dignó en el fin de los siglos traer gente tan ciega, el que alumbra desde los montes altísimos de su eternidad. Además de eso podrá cada uno para sí sacar también algun fruto, pues por bajo que sea el sugeto, el hombre sabio saca para sí sabiduría; y de los mas viles y pequeños animalejos se puede tirar muy alta consideracion, y muy provechosa Filosofía. Solo resta advertir al lector, que los dos primeros libros de esta Historia ó discurso se escribieron estando en el Perú, y los otros cinco despues en Europa, habiendome ordenado la obediencia volver por acá. Y así los unos hablan de las cosas de Indias como de cosas presentes, y los otros como de cosas ausentes. Para que esta diversidad de hablar no ofenda, me pareció advertir aquí la causa.

ÍNDICE

DE LOS LIBROS Y CAPÍTULOS DE ESTE TOMO PRIMERO

_Libro primero._

Páginas