Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 108 de 388

Unidad 108 · 144 PARTE III— CAPÍTULO X

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

144 PARTE III— CAPÍTULO X

en Ibiza 800 Franceses y Turcos, y acometen á la ciudad; mas salen los Ibicencos de espolonada por un portillo, y dan tan recio sobre los sitiadores, que los meten en grandísima confusión, hasta el punto de que, incendiado el arrabal, hubieron de acogerse á la flota.

Corre ésta las marinas de Cataluña y de Valencia; se acerca á Peñíscola, y los del castillo le dan rudo combate con la artillería, y maltrecha una nao de Franceses, pasa de largo.

El ]() de Setiembre de 1540, Caramán y Alí-Hamet cayeron de improviso sobre Gibraltar, llevando gran botín, y esclavos á muchos de sus moradores. D. Bernardino de Mendoza reúne 14 galeras tripuladas con gentes de Sevilla y ruedos, que á la noticia habían salido contra los Berberiscos; topa con ellos en la isla de Arbolan; los derrota, y rescatada la presa, vuelve triunfador á España.

Entre los más audaces corsarios se contaba á Dragut Arráez, terror del Mediterráneo: un sobrino de Andrea Doria le apresó nueve galeras, de once que llevaba, y el mismo Dragut quedó prisionero. Creyendo Doria buena la ocasión de saquear las costas africanas, cae con D. García de Toledo sobre las de Túnez, y toman á Monaster, desamparado por los habitantes; á Mahometa y á Calibia, donde pasaron á cuchillo á los Moros de pelea, cautivando al resto; á los Sfacos y África, que abrió sus puertas, y á otros muchos pueblos que se entregaron voluntariamente; posesionándose de todos, en nombre de Muley-Hacén, su hijo Muley Bucar, que logró ser reconocido por los de Susa.

Deseaba el Emperador, sobre todo, quedar algún tanto desembarazado para habérselas con Francia, y antes quiso quebrantar el poder turco que la apoyaba. Con este objeto, desde algún tiempo que discurría en ganar al famoso Barbarroja, proponiéndole que abandonando el servicio del Sultán, se viniese al suyo. Fué al principio intermediario Dragut, á quien Doria, por orden del Emperador y á petición de Barbarroja, había concedido libertad. Llevóle cartas de Alonso de Alarcón. encargado de las negociaciones dirigidas por Andrea Doria y el Virrey de Sicilia Hernando de Gonzaga, con poderes y comisión del César. Ofrecíanle á Barbarroja las ciudades de Bona y Bugía; ayudarle á la conquista del reino de Tremecén; tenerle como amigo y aliado, con franca contratación entre sus vasallos y los Españoles, é influir para que los Caballeros de la Orden de San Juan le restituyesen á Trípoli. En cambio le exigían que al dejar el servicio del Sultán incendiase parte de la armada turca, y se llevase consigo á Berbería el resto.

En la misma ciudad de Constantinopla tuvieron secreta conferencia