Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 140 de 388
Unidad 140 · POSESIONES FHSPANO-AFRICANAS <*3
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
POSESIONES FHSPANO-AFRICANAS <*3
Dragut pretendió quedarse con Trípoli; Sinán, que no le quería bien, se la negó* dándola á Morat, en pago del dinero y bastimentos de que le había proveído.
Después de la toma de África y de la marcha de Doria á Sicilia, Snsa y Monaster se rebelaron de nuevo contra el Rey de Túnez, á quien habían sido cedidas, y de nuevo cayeron en poder de Turcos.
No estaban, mientras, ociosos los Portugueses en sus posesiones: á duras penas resistían los embates continuos de los Xerifes, que tuvieron además la habilidad de sembrar cizaña entre ellos y su fidelísimo aliado Sidy-ben-Yahya, á quien luego dieron muerte.
En 153G, tras siete meses de sitio, conquistaron á Aguer: en el 39 pusieron sitio á Safl'í, que tuvieron que levantar al medio año, hechos esfuerzos increíbles para apoderarse de la plaza. Los Portugueses, extendidos sus dominios por la Jndia oriental, necesitaban allí de todas sus fuerzas: ante la conquista de aquel riquísimo país, desapareció la importancia de las posesiones africanas, de corta utilidad para la monarquía. D. .luán III las creyó pesada é inútil carga, y en el año 1540 abandonó á Alcázar, Arcilla, Saffí y Azamor, quedándose con las plazas del Mediterráneo, y en el Océano con la de Mazaghán. puerta para invadir á Marruecos y escala para la navegación en el Asia: añadióle el Portugués almacenes y cuarteles á prueba de bomba, vastos aljibes, muros de 10 varas de espesor y nuevas fortificaciones, que la convirtieron en punto menos que inconquistable.
Antes de esto, grandes disturbios ocurrieron en la parte occidental de Berbería. La ambición, más fuerte que la sangre, rompió la concordia délos dos Xerifes. Apaciguadas sus disensiones, retoñaron nuevamente, y apelando á las armas, Mahomad fué derrotado y hecho prisionero por su hermano Acraet, que regía á Sus, Tarudante y otros territorios del África meridional, como Visir ó Lugarteniente.
Muley-Cidán, hijo de Mahomad, reunió en Marruecos un nuevo ejército, y andaba en tratos y confederaciones con los Portugueses á fin de libertar á su padre; cuando éste cedió á las exigencias de su hermano, reconociéndole por Rey de Tarudante. Odiaba, sin embargo, Mahomad á Acmct con odio fraterno, y apenas libre, apeló nuevamente á las armas.
El 19 de Agosto de 1543, se encuentran los ejércitos en Alghera mandados por Muley-Cidán y el Xerife Acmet: queda Cidán derrotado, pero se rehace en una colina: al punto se destaca Abd-el-Kader con 3.000 caballos, y mientras su padre entretiene á Cidán, se apodera de Marruecos y Acmet queda dueño de todo el Imperio.