Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 154 de 388
Unidad 154 · POSESIONES HISPANO-APRICANAS IM
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POSESIONES HISPANO-APRICANAS IM
ven A.lcaudete con espolonadas continuas destruye los forrajes, quema Las faginas, provee la plaza, y no deja ni nn momento de reposo á Loa argelinos.
Cierto que el asedio se llevaba con poco vigor: la escuadra no había Llegado: acometida por contrarios vientos, tuvo que tornar ¡i Argel para reponerse, y faltando á Loa sitiadores la artillería gruesa, limitóse el sitio á un estrechísimo bloque".
El 1.° de \lav<>. los pífanos y atabales de los Moros, resuenan por el campamento, sus bajeles aparecen en las aguas de Mazalquivir, con refuerzo de tropas y provisión abundante. Asientan baterías con grue tiros, estrechan el cerco, baten rudamente la fortaleza, desmantelan las defensas, intiman la rendición, y recibido á arcabuzazos el parlamentario, asaltan furiosos, con no menos coraje resistidos: balas, Hechas, piedras y alcancías, cuanto á mano encuentran sirve de arma á los defensores. Desmayan los Turcos, y muertos los más valientes, se repletan á sus líneas. Truena de nuevo el cañón, y al romper del alba, con ímpetu creciente se arrojan contra el muro, pero resisten los Españoles con igual denuedo. Ciega la cólera á Hascén, repite en el mismo día el tercero, el cuarto y el quinto asalto, y cada vez es rechazado con mayor pérdida. Llega la noche, forma con gente de refresco otras columnas, y ordena la sexta arremetida. Los Turcos por borrar sus derrotas, los Españoles por conservar sus ventajas, pelean con furor entre las tinieblas, que iluminan tan sólo el momentáneo relámpago de las explosiones y el resplandor siniestro de los fuegos de artificio. La constancia española por fin triunfa, y los Turcos se retiran: los fosos están repletos de cadá-
s, y al pié de la muralla yace el Xeque de Gonstantina.
Comunicábanse los dos Gobernadores por medio de algunos renegados, que de noche se introducían en los fuertes; por intrépidos nadadores, que salvaban el trozo de mar que separa ambos lugares; y cuando los vientos repelían de la costa á la escuadra argelina, por las barcas con que enviaba I). Alonso refuerzos é instrucciones á su hermano; mas pronto quedaron privados de este consuelo, que Hascén mandó ocupar la isla intermedia con 600 Turcos, imposibilitando así que se comunicaran.
Avergonzado de la derrota de su numeroso ejército, solicitó de Don Martín permiso para recoger el cadáver del Xeque, ofreciendo levantar el sitio: accedió D. Martín, pero Hascén no pensaba en cumplir lo prometido. Las compañías de D. Francisco Cárcamo y D. Pedro de Mendoza, reforzaron la guarnición del fuerte, quedando apenas defensores en Mazalquivir.