Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 164 de 388

Unidad 164 · 210 PARTE III-CAPITULO XVU

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210 PARTE III-CAPITULO XVU

la expedición fuese á Túnez, y tomada, se arrasasen las fortificaciones de la ciudad y la Goleta, costosa de mantener, y de problemática utilidad: cosa de admirar es, que también el Gran Señor preparase por entonces su armada con el objeto de allanar la Goleta para seguridad del reino de Túnez, y que la Goleta quedase en pié á pesar déla voluntad de ambos Príncipes ' .

El 1.° de Octubre de 1573 fondeó D. Juan en el puerto de Marsala, reconocido antes por Petruccio ó Pedruclio Moran, y el 8 de Octubre llegó á la Goleta la armada de 104 galeras y 103 buques auxiliares, con 20.000 infantes, 400 caballos ligeros, 744 gastadores y abundante artillería 2.

A pesar de la prístina tregua, siempre se habían mirado como enemigos los Españoles, y Muley Hamida: D. Francisco de Tobar, Gobernador que era de la Goleta cuando el destronamiento de Muley Hacen, recibid refuerzos, y con ello y sus mañas logró derribar al cruel Hamida, y que ocupase el trono su tío Abd-el-Melik, que murió á los pocos días, dividiéndose los Tunecíes unos en favor de Muley Amet, hermano de Muley Hamida; otros de Mahamet, hijo del difunto Abd-el-Melik, niño de doce años. Favoreció á esta facción Tobar, y con el auxilio de los Españoles quedó vencedora. Muley Hamida se procuró partidarios, y emboscándose, sorprendió un día á Túnez y arrancó la corona al tierno Mahamet, que trabajosamente pudo refugiarse en la Goleta. Al-Uch-Alí, Gobernador de Argel, pensó en apoderarse de aquel reino, y para ello entabló relaciones con los enemigos de Hamida; compró á uno de sus Al-

marchase sobre Túnez; mas D. Juan de Austria uo se determinó á resolver sobre estos pinitos, sin consultarlos antes con el Rey de España. En una Relación manuscrita (pie liemos leído, perteneciente á la Biblioteca de la Real Academia déla Historia, se dan los pormenores que referimos.

1 Muchos autores afirman, que la orden de Felipe era para arrasar la ciudad de Túnez > aumentar la fortificación de la (¡oleta. Seguimos á Cabrera: ¿Para qué había de fortificarse la Goleta, defeusa de Túnez, si se demolía la ciudad? Además, en las instrucciones dadas a D. Juan por el Rey su hermano, fechadas en Aranjucz id 2 1 Ac Abril de I576, le dice: que debe desmantelarse á Túnez. Si, aun después de perdida una vez, no pensó Felipe II en arrasar á Túnez, sino en desmantelarla; uo parece probable lo quisiese cuando trataba de conquistarla por vez primera: su idea fué siempre ceder á Tune/, a algún Príncipe moro. Apéndice núm. II.

2 Aunque esto afirman algunos, nos parece mas probable lo que dice el autor contemporáneo llieronymo de Torres y Aguilera en su ('¡irónica y recopilación de varios sucesos de. guerra, impresa en I579, quien consigna que fueron <¡.:¡1:í Españoles, 5.50o Italianos, 788 Alemanes. Además, en la armada iban '1 -l'rl Italianos, 1.300 Alemanes. 200 caballos, mandados por D. Cesar Avales, 100 por I). Luis de A\ala, \ 100 por I). Pedro /apata de Cárdenas, y 7 ti gastadores, con 100 bueyes para tirar la artillería.