Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 229 de 388
Unidad 229 · 282 PARTE III-CAPÍTULO XXIII
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282 PARTE III-CAPÍTULO XXIII
»á sus Cabos para que los mudasen, ponderándoles el mismo temor con »que se hallaban, y afirmando algunos, les parecía los querían arrebatar »del punto violentamente; con que se doblaron todas las centinelas, y »en algunas partes se triplicaron, y luego se desvaneció la tormenta y »las luces '.»
Muévese el ejército enemigo mostrando ánimo de combatir el castillo de Rosalcázar, contra el que plantaron una batería, cuyos proyectiles maltrataban de rebote los edificios de la ciudad. El 31 de Agosto, tienta una acometida general contra los fuertes y avanzadas de Moros auxiliares y Españoles. Truena el cañón, Acada castillo era un volcán, y todo el campo un incendio;» los Turcos se retiran «bien servidos de balazos.» El Gobernador, enfermo, se hace llevar á un balcón, y desde allí, á vista del combate, provee á todo lo necesario.
El 12 de Octubre, llega un negro al campo enemigo con pliegos urgentes para el General de la caballería. El Dey, suspicaz, logra apoderarse de ellos, los lee, y con el mayor sigilo llama á sus más fieles partidarios y les manda seguirle á practicar un reconocimiento. Salido apenas, pica su caballo, suéltale la rienda, y en confuso tropel, síguenle á escape los suyos y desaparecen. El negro era portador de órdenes expresas á los Turcos para que cortasen la cabeza al Dey. Fugitivo éste, quedó en el día 14 libre Oran de sus obstinados enemigos 2. Al salir la guarnición de los oficios divinos, dio mil plácemes al General, á cuya constancia y valor se debía la salvación de la plaza: arrasados de lágrimas los ojos, contestóles el anciano con las palabras del Salmista: Nisi Dominios custodierit emítate n, frustra vigilat qui custodit eam.
i Relación impresa eu K>8¡s. — «Y apenas empezó á llover, cuando culos cuarteles de Buena- Vista se advirtieron que sobre las cabezas de los centinelas y en todas las punías de los chuzos y arcabuces que estaban arrimados á los parapetos, so veían unas lncecillas que. con la suma oscuridad, lucían más claramente; y concurriendo todos los Oficiales y soldados á admirar la novedad, tomo en la mano el Capitán D. Miguel Sánchez algunos chuzos para reconocer mejor las luces, y por más que registraba y tocaba los hierros, solo encontraba la admiración de no hallar en ellos la materia do fuego que lucía. Discurrieron muchos eran hechicerías de los Turcos \ Moros, en cuya profesión son famosos; pero también pudo ser que fuesen estás lncecillas, el santelmo que llaman los navegantes, y los methoristas, ignis lambens.x; Esto dice el Diario del sitio, que pone este succeso en 2'.t de Septiembre.
2 Muchos Autores dicen que Mezzo-morte, abdi 'o secretamente en favor de Chaabán. Mas probable nos parece la versión (pie damos, tomada de una Hela, -ion contemporánea. Posible que, después de su huida y evitado el golpe, se conviniese Mezzo-morte en abdicar, ó diesen por renunciada de hecho la dignidad; puesto que el levantamiento del sitio de Oran tuvo tugaren li¡88, \ La abdicación la suponeu en el año siguiente.